Tensión alta en el embarazo | síntomas y consecuencias | ¿qué hacer?

Definición de la presión alta en el embarazo – valores

  1. Presión arterial diastólica (mínima) > 90 mmHg, en dos mediciones distintas dejando pasar 4 horas entre la primera y la segunda
  2. Presión diastólica >110 mmHg en una sola medición

Clasificación

  1. Leve: 90-100 / 140-149 mmHg
  2. Moderada: 100-109 / 150-159 mmHg
  3. Grave: >110 /160 mmHg

Problemas circulatorios durante el embarazo

  1. Aumento del gasto cardíaco
  2. Aumento del volumen del líquido intracelular y extracelular
  3. Disminución de la presión arterial, llega al nivel más bajo aproximadamente a mediados del embarazo
  4. Reducción de la resistencia de las arterias
  5. Vasodilatación en los riñones
  6. Estimulación del sistema renina-angiotensina-aldosterona

Una hipertensión crónica no diagnosticada antes del embarazo puede ser difícil de detectar debido a la disminución de presión inicial del embarazo.
Esto puede causar un error en la valoración, por ejemplo el médico puede realizar un diagnóstico de hipertensión por gestación en lugar de diagnosticar la hipertensión crónica.

La presión arterial alta entre las mujeres embarazadas es un motivo de grave preocupación.

La presión alta:

  • Antes de la semana 20 de gestación se denomina crónica, los valores de la presión de la paciente suelen ser altos antes de que quede embarazada
  • Después de la vigésima semana se denomina hipertensión inducida (o gestacional)

Las mujeres que tienen la presión arterial alta antes de quedarse embarazadas tienen más probabilidades de tener la presión alta durante el embarazo.

Hipertensión
crónica
Hipertensión que existía desde antes del embarazo o que se diagnostica antes de la semana 20 de gestación
Hipertensión
inducida
Hipertensión que se produce después de la semana 20 de gestación, sin proteínas en la orina
Preeclampsia Hipertensión y proteinuria considerables, puede afectar a las pacientes con hipertensión gestacional o crónica.
Preeclampsia
grave
Preeclampsia acompañada de presión alta y/o síntomas y/o problemas circulatorios
Eclampsia Preeclampsia y convulsiones
Síndrome de
HELLP
Hemolisis, transaminasas altas, plaquetas bajas.

Hipertensión inducida 
La hipertensión crónica puede tratarse con antelación ya que se produce antes del embarazo. Por el contrario, es difícil prevenir la hipertensión inducida debido a que aparece repentinamente.

Síntomas de la hipertensión inducida 
Los síntomas pueden manifestarse en el segundo y tercer trimestre del embarazo, pero también pueden aparecer algunos días después del parto:

  • Aumento de peso rápidamente (más de 3 kilos en 7 días)
  • Variaciones repentinas de la presión arterial
  • Hinchazón excesiva
  • Producción de orina limitada
  • Dolor de cabeza
  • Visión borrosa

Exámenes diagnósticos
Los principales exámenes que deben realizarse son:

  • Holter de tensión arterial, para examinar los cambios de tensión repentinos
  • Proteinuria en orina de las 24 horas, para saber si el paciente también padece preeclampsia
  • Medición de los valores de uricemia y creatinina que en caso de preeclampsia son elevados
  • Análisis de sangre con albumina – el valor es bajo en caso de endotelio
  • Hemograma completo – reducción de la hemoglobina debido a la hemolisis (destrucción de los glóbulos rojos).
  • Ecografía (entre las semanas 26 y 28) para monitorear el crecimiento del bebé.
  • Frotis de sangre para detectar una posible hemolisis y trombocitopenia (plaquetas bajas).

Se puede distinguir una forma:

  1. Grave (requiere hospitalización)
  2. Moderada o leve (tratamiento ambulatorio)

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Preeclampsia 
La preeclampsia es una condición caracterizada por:

  1. Presión alta
  2. Proteínas en la orina
  3. Edema (hinchazón), especialmente en las manos y en la cara

Sin embargo, según las directivas de la American College of Obstetricians and Gynecologists, las proteínas en la orina no son un elemento necesario para el desarrollo de la preeclampsia.
Si no hay proteinuria, el diagnóstico de esta enfermedad se realiza en caso de:

  • Reducción de las plaquetas en la sangre
  • Problemas renales o hepáticos
  • Líquido en los pulmones
  • Signos de problemas cerebrales como convulsiones y trastornos de la visión

El 25% de las mujeres con hipertensión crónica desarrolla preeclampsia.

Preeclampsia leve

  1. PA ≥ 160/110 mmHg
  2. Proteinuria ≥ 5 g/24 horas
  3. Ausencia de síntomas

Preeclampsia grave

  • PA≥ 160/110 mmHg
  • Proteinuria baja en la orina, trastornos de la visión y neurológicos
  • Producción de orina limitada, trastornos de la visión y problemas neurológicos
  • Alteraciones en los niveles de enzimas hepáticas y de plaquetas
  • Reducción del crecimiento del feto

La preeclampsia puede empezar alrededor de la semana 20 y puede causar problemas a algunos órganos de la mujer embarazada, entre los cuales:

  1. Riñones
  2. Cerebro
  3. Placenta
  4. Hígado

Factores de riesgo de la preeclampsia

  1. Diabetes, 50%
  2. Hipertensión crónica, 20%
  3. Parto gemelar, 20-30%
  4. Nuliparidad, 6-10%
  5. Edad > 40 años
  6. Menos de 10 años entre un embarazo y otro
  7. Historia familiar de preeclampsia
  8. Preeclampsia en un embarazo previo
  9. ICM (índice de masa corporal) > 30 kg/m²
  10. Enfermedades cardiovasculares
  11. Enfermedades renales

 

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Consecuencias de la presión alta en el embarazo

La preeclampsia aumenta el riesgo de desprendimiento de la placenta de la pared interna del útero antes del parto.
Un desprendimiento grave puede provocar hemorragias abundantes que pueden poner en riesgo la vida de la mujer y del bebé.

Daños en los órganos
La hipertensión puede provocar daños en:

  • Cerebro
  • Corazón
  • Pulmones
  • Riñones
  • Hígado
  • Otros órganos importantes

En los casos más graves puede poner en riesgo la vida de las personas.

Consecuencias de la presión alta para el bebé 
La preeclampsia puede reducir el flujo sanguíneo en la placenta. Si la placenta no recibe una cantidad suficiente de sangre, el bebé recibe menos oxígeno y nutrientes.
Por consiguiente, esto puede causar:

  • Bajo peso en el recién nacido
  • Parto pretérmino

El parto pretérmino (entre las semanas 22 y 37 de gestación) puede causar:

  1. Problemas respiratorios
  2. Aumento del riesgo de infecciones y otras complicaciones para el bebé

La mayoría de las mujeres pueden tener un bebé sano si la preeclampsia es diagnosticada y tratada de manera precoz.

 

Consecuencias de la presión alta en el embarazo

Desprendimiento de la placenta
El desprendimiento parcial o total de la placenta con o sin sangrado genital abundante o sufrimiento fetal agudo, indica la necesidad de parto inmediato.
El parto por cesárea está indicado si la placenta se desprende de la decidua basal después de la semana 20 de gestación.

Síndrome de HELLP
El síndrome de HELLP (por sus siglas en inglés, H: hemolysis, EL: elevated liver enzymes, LP: low platelet count) es una enfermedad que ocurre únicamente durante el embarazo y en el 0,2-0,6% de los casos.
Las mujeres con mayor riesgo son aquellas:

  • En edad avanzada
  • De raza blanca
  • Que han dado a luz anteriormente

Por lo general ocurre en el tercer trimestre del embarazo.

Fisiopatología – una anemia hemolítica microangiopática puede afectar a varios órganos, como el hígado y el riñón, y puede llegar a provocar un cuadro de disfunción orgánica múltiple.
Pueden desarrollarse:

  • Trombos formados por plaquetas en los vasos periféricos
  • Anemia hemolítica microangiopática – en los vasos sanguíneos pequeños se produce una destrucción de los glóbulos rojos
  • Isquemia en los órganos

Criterios diagnósticos
Hemolisis:

  1. Alteraciones del frotis periférico
  2. Bilirrubina total >1.2 mg/dl
  3. Lactato deshidrogenasa (LDH) > 600 U/L
  4. AST (transaminasa) > 70 U/L
  5. Trombocitopenia: plaquetas < 100.000/mm3

Síntomas

El síndrome de HELLP está asociado a un riesgo de mortalidad materna de 1%.
Las complicaciones pueden ser las siguientes:

  • Edema pulmonar (8% de los casos)
  • Insuficiencia renal aguda (3%)
  • Coagulación intravascular diseminada (CID) (15%)
  • Desprendimiento de la placenta (9%)
  • Insuficiencia y hemorragia hepática (1%)
  • Síndrome de distrés respiratorio en los adultos (<1%)
  • Sepsis (<1%)
  • Ictus (<1%)

Tratamiento

  • Plasma fresco
  • Cortisona (dexametasona) con una dosis de 20 mg al día
  • Inducción al parto

Eclampsia 
El término “eclampsia” se refiere a la aparición de convulsiones (o estado de coma) de una mujer embarazada que presenta signos y síntomas de preeclampsia.
En los países occidentales, la incidencia de esta enfermedad es de 1 cada 2.000 personas.
Puede manifestarse:

  • Antes del parto (40% de los casos)
  • Durante el parto (18%)
  • En los primeros 20 días después del parto (44%)

En el 90% de los casos, ocurre después de la semana 28 de embarazo, en el 1% de los casos ocurre antes de la semana 20 de gestación.

Tratamiento

  1. Benzodiacepinas + sulfato de magnesio (4g intravenal en los primeros 15 minutos y después 1-3 gramos cada ora)
  2. Manitol 5%
  3. Parto inducido

Retraso/detención del crecimiento intrauterino (RCIU)
Los parámetro que se deben considerar son:

  • Peso estimado < 10% dependiendo de la semana de gestación y del sexo del bebé, o
  • Reducción paulatina de la circunferencia abdominal manteniendo el crecimiento de la circunferencia cefálica, acompañada de cambios del flujo sanguíneo en la arteria umbilical

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Diagnóstico

  • Doppler de la arteria umbilical
  • Biometría fetal (diagnóstico por ecografía) cada 2 semanas

El parto inducido está indicado cuando el diagnóstico confirma el retraso del crecimiento del feto.

 

¿Qué hacer? tratamiento para la presión alta en el embarazo

Medicamentos para la hipertensión

  • Opción principal de tratamiento: alfametildopa (Aldomet), dosis 250-2000 mg/die
  • Opción secundaria: labetalol (Trandate), dosis 200-1200 mg/die. Algunos datos indican que el empleo de labetalol puede provocar un retraso en el crecimiento intrauterino del feto (Von Dadelszen 2000, Easterling 1999)
  • Si va acompañada de preeclampsia: nifedipino (Adalat – contraindicado antes de la semana 20 de gestación)

Medicamentos para la preeclampsia

  • Opción principal: nifedipino (10-40 mg/die) o labetalol (200-1200 mg/die)
  • Opción secundaria: además del labetalol, la nitroglicerina transdérmica (5-10 mg/die)
  • Tercera opción: clonidina (Catapresan)

El tratamiento conservador no está recomendado por toda la comunidad médica, en los Estados unidos de América, la inducción al parto es precoz.

Según un estudio de K. M. Petersen et all.  (Department of Cardiology, Rigshospitalet, University Hospital Copenhagen, Copenhagen, Denmark), durante el embarazo, los betabloqueantes pueden provocar:

  • Retraso del crecimiento
  • Nacimiento prematuro
  • Mortalidad perinatal

Reposo en cama sobre el costado izquierdo
Según algunos autores de libros de medicina, el reposo en cama aumenta el flujo sanguíneo hacia los riñones y en la circulación sistémica.
Esto provoca una disminución de la presión sanguínea.
Sin embargo, estudios muestran que el reposo:

  • No impide que avance hasta desarrollarse formas más graves de hipertensión durante el embarazo
  • Aumenta el riesgo de formación de trombos y embolismos

Inducción del parto

Indicaciones del feto para la inducción del parto

  1. Ecografía
  2. Oligohidramnios (líquido amniótico reducido) (AFI<3)
  3. Inversión del flujo sanguíneo diastólico en la arteria umbilical
  4. Subdesarrollo fetal grave (<5° percentil)

Indicaciones de la mujer para la inducción del parto

  • Valores de presión alta que no responden al tratamiento (la presión no disminuye incluso si la mujer toma medicamentos)
  • Síntomas clínicos de eclampsia inminente: cefalea, escotoma (manchas o luces en el campo visual), pérdida de la visión en un ojo, acúfenos, vértigo, dolor abdominal en la parte alta, náuseas, vómito, neuropatías periféricas, alteraciones del estado de conciencia
  • Síndrome de HELLP
  • Insuficiencia cardíaca, edema pulmonar agudo, accidentes cerebrovasculares agudos
  • Hígado hinchado
  • Oligoanuria (disminución de la orina) < 0.5 ml/kg/por hora, a pesar del consumo de líquidos
  • Complicaciones obstétricas (rotura precoz de las membranas, contracciones uterinas, desprendimiento inesperado de la placenta, sangrado)

El tratamiento varía dependiendo de la semana de gestación

  • Antes de la semana 24, el médico suele recomendar la interrupción voluntaria del embarazo
  • Entre las semanas 24 y 34 se puede optar por un tratamiento con corticoides para prolongar el embarazo
  • Después de la semana 34 y el noveno mes de embarazo, (semanas 35, 36, 37, 38, 39 y 40), el médico recomienda inducir el parto

 

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Dieta y alimentación para la presión alta en el embarazo

La alimentación, acompañada del ejercicio físico, es el tratamiento natural más importante para la hipertensión.
Además, según la dieta del grupo sanguíneo:

  1. La presión sistólica alta está causada por el consumo de leche y productos lácteos y por la carne de cerdo
  2. La presión mínima alta está causada por el consumo de cereales (pasta arroz, pizza, pan, maíz, etc.)

¿Qué se debe comer?
Los vegetales (frutas y verduras) tienen una cantidad muy baja de sodio y un alto contenido de potasio. Esto ayuda a disminuir la presión.
Según el higienismo, una dieta vegana con la mayoría de los alimentos crudos es una medida suficiente para que los valores de la presión sanguínea vuelvan a la normalidad.