Cáncer de próstata

El tumor maligno en la próstata es uno de los tipos más comunes de cáncer en los Estados Unidos. Afecta especialmente a hombres mayores de 65 años.
La próstata es una glándula masculina situada justo debajo de la vejiga (una bolsa que recoge la orina) y rodea la uretra (el conducto que transporta la orina de la vejiga hacia afuera).
La mayoría de los hombres mayores de 80 años sufren de cáncer de próstata asintomático, es decir, se dan cuenta de la presencia de esta masa.
Este tipo de cáncer no suele afectar a los jóvenes o a hombres de entre 30/40 años.

 

Causas del cáncer de próstata

No existen pruebas o razones para determinar las causas concretas. Todavía no se han encontrado pruebas que expliquen por qué un hombre padece esta enfermedad y otro no.médicos, bata, blanca
Sin embargo, existen ciertos factores de riesgo que pueden provocar cáncer.
La edad es el factor principal para el cáncer de próstata.
Se descubrió que los hombres mayores de 65 años tienen un mayor riesgo de sufrir este tipo de cáncer.
Los antecedentes familiares son otro factor para el desarrollo del cáncer de próstata.
Un hombre tiene un mayor riesgo de padecer esta enfermedad si su padre sufrió el mismo trastorno.
La mortalidad es mayor en la población negra.
Los hombres con neoplasia intraepitelial prostática de alto grado tienen una mayor probabilidad de
padecer este tipo de cáncer.
El análisis de la próstata al microscopio muestra resultados anormales.

 

¿Cómo se manifiesta? Los síntomas de cáncer de próstata

A continuación, se presentan algunos de los síntomas más frecuentes que permiten el autodiagnóstico de la enfermedad y la toma de medidas necesarias para detener el desarrollo de la enfermedad:

  • Incapacidad para orinar
  • Dificultad para iniciar o retener la orina
  • Micción frecuente, especialmente por la noche (nicturia)
  • Flujo de orina débil
  • Dolor o ardor durante la micción
  • Dificultad y problemas de erección
  • Eyaculación dolorosa
  • Fiebre
  • Pérdida de peso (especialmente en etapa avanzada)
  • Sangre en la orina o en el semen

 

Diagnóstico de cáncer de próstata

Los análisis de orina y la ecografía son las pruebas más adecuadas para diagnosticar la hipertrofia prostática o el cáncer de próstata benigno.
La investigación muestra que una biopsia guiada por imagen puede ser más eficaz en la detección precoz del cáncer de próstata que otras pruebas tradicionales, tales como la exploración rectal digital y la prueba de PSA.
Si se confirma la presencia de cáncer, se pueden realizar otras pruebas (como por ejemplo la resonancia magnética y TAC) para comprobar si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo.

anatomía-vejiga-próstataEstadios del cáncer de próstata

  • Etapa I – (T1): en esta etapa es muy difícil detectar el cáncer mediante una ecografía o una exploración rectal digital, ya que el tumor es muy pequeño.
    Es más probable detectar el cáncer durante una intervención quirúrgica o una biopsia realizada tras la detección de niveles elevados de PSA en la sangre.
  • Etapa II – (T2): el aumento en el tamaño del tumor permite su detección mediante una exploración rectal digital o una ecografía. En esta etapa, el cáncer todavía se limita a la glándula prostática.
  • Etapa III – (t3): las células cancerosas se propagan de la zona original a las vesículas seminales.
  • Etapa IV – (t4 o fase terminal): el cáncer se extiende fuera de las vesículas seminales, propagándose a los ganglios linfáticos. El tamaño y número de tumores aumentan, afectando a los órganos cercanos, como la vejiga y el recto. La cuarta etapa del cáncer de próstata se caracteriza por la formación de metástasis, especialmente en los huesos y otras partes del cuerpo, como por ejemplo pulmones e hígado.

El sistema de clasificación de Gleason implica el uso de la escala de Gleason junto con otros parámetros para evaluar la agresividad de la propagación del cáncer.
Durante una biopsia, se toma una muestra cilíndrica de tejido prostático a través del recto para examinarla bajo un microscopio.


Grado del cáncer
El pronóstico del cáncer de próstata también depende de sus características histológicas (cómo aparecen las células bajo un microscopio). Esto se conoce como grado del cáncer.
En el caso del cáncer de próstata, se utiliza la escala de Gleason.
Una puntuación de 2 a 6 en la escala de Gleason designa un cáncer de grado bajo, cuyo crecimiento es muy lento.
Una puntuación de 7 indica un grado intermedio, es decir, el tumor crece a un ritmo medio. Una puntuación de Gleason de 8 a 10 indica un tumor de grado alto, que suele crecer más rápido.
La puntuación de Gleason se indica con dos números, por ejemplo 3+4=7 o 3+3=6.
Basándose en las muestras de tejido examinadas, se suma el número más bajo obtenido del análisis con el número más alto.
Si la muestra de tejido mejor es de grado 3, y la peor 4, la puntuación en la escala será de 3+4=7.

 

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para el cáncer de próstata?

Por lo general, el tratamiento incluye:

  • Observación o espera vigilante
  • Operación quirúrgica
  • Radioterapia
  • Terapia hormonal.

Espera vigilante: se trata de una vigilancia activa del crecimiento del cáncer sin recibir tratamiento.
Este método se utiliza para las personas mayores que no pueden recibir otro tratamiento, debido a los riesgos. También se recomienda la espera vigilante a los pacientes que padecen un cáncer de próstata en etapa temprana.

 

etapa, cáncer de próstata¿Cuándo operar el cáncer de próstata?

Intervención quirúrgica: se puede extirpar la próstata durante la etapa inicial del cáncer, o cuando la glándula deja de responder a otros tratamientos.
La extirpación de próstata mediante intervención quirúrgica se denomina prostatectomía.
La extirpación de próstata mediante una incisión abdominal se denomina postatectomía radical retropúbica.
La extirpación de la glándula mediante una incisión del perineo (la piel entre el escroto y el ano) se denomina prostatectomía perineal radical.

La prostatectomía laparoscópica robótica (PRLAR) es una intervención quirúrgica empleada para extraer la próstata con la ayuda de la tecnología moderna.
A diferencia de otras formas de prostatectomía, este método no implica una incisión grande.
Hoy en día, la PRLAR se está convirtiendo en un procedimiento cada vez más popular entre médicos y pacientes.
A veces, la prostatectomía puede provocar daños a los nervios y, además, pueden surgir complicaciones al realizar una intervención quirúrgica tras la radioterapia. Los efectos secundarios más frecuentes son la impotencia y la incontinencia urinaria.
Algunos pacientes también sufren problemas de erección y eyaculación.

Otro tipo de procedimiento quirúrgico es la resección transuretral de próstata (TURP), que consiste en la extirpación de una pequeña porción de masa al fin de aliviar los síntomas. Este procedimiento implica la extirpación de la parte de glándula que obstruye la uretra y provoca problemas durante la micción. Este procedimiento se realiza introduciendo, a través del pene, un pequeño instrumento denominado resectoscopio.


La criocirugía es otro método que consiste en la congelación de la próstata mediante la inserción de agujas metálicas en el perineo. El agua de las células que rodean las agujas se congela, provocando la muerte de las células.

Este método se considera más eficaz que otros tipos de tratamiento, ya que provoca menos complicaciones y efectos secundarios.
El tratamiento mediante la intervención quirúrgica incluye la orquiectomía, que consiste en la extirpación de los testículos para reducir la cantidad de testosterona, controlando así el crecimiento del cáncer de próstata.

 

Recuperación tras una intervención quirúrgica de cáncer de próstata

La intervención quirúrgica para el cáncer de próstata conlleva una estancia hospitalaria que varía según el tipo de intervención realizada y la salud general del paciente.
Por lo general, los pacientes deben permanecer en el hospital durante aproximadamente 2-5 días después de la operación.
Los pacientes que se sometieron a una cirugía laparoscópica y técnicas mínimamente invasivas similares, suelen recuperarse de forma más rápida que los demás.
De todas las técnicas, la prostatectomía robótica laparoscópica es la que ofrece la recuperación más rápida.
En cuanto a la recuperación, la hinchazón en las zonas de incisión suele reducirse al cabo de unas pocas semanas o unos meses. El control de la orina también mejora gradualmente. Por lo general, se recomiendan actividades que impliquen movimientos lentos para aumentar la circulación sanguínea y reducir la formación de coágulos sanguíneos en las piernas. Durante la recuperación del cáncer de próstata, el paciente puede realizar actividades tales como pasear y subir escaleras. Sin embargo, se recomienda evitar levantar objetos pesados y realizar actividades intensas durante al menos 2-6 meses.


Terapia hormonal: esta terapia actúa sobre la hormona masculina denominada testosterona.
Esta hormona es responsable del crecimiento de células cancerosas en la próstata. La terapia hormonal intenta limitar la producción de testosterona, frenando así el crecimiento de células cancerosas.
A veces, el bloqueo de la testosterona contribuye a compactar las células y a reducir el tamaño de la masa maligna. Algunos medicamentos empleados en este método disminuyen la producción de testosterona, mientras que otros reducen la capacidad del cuerpo para utilizar esta hormona.
Este tipo de terapia es una opción interesante, especialmente para los pacientes inoperables.

Radioterapia: la radioterapia consiste en el uso de rayos x de alta energía u otros tipos de radiaciones para destruir las células cancerosas.
La radioterapia externa dirige las radiaciones hacia las células cancerosas.
La radioterapia interna o braquiterapia consiste en implantar pequeñas sustancias radiactivas en forma de semillas o agujas cerca o dentro de la próstata.
Las ventajas de la braquiterapia incluyen la posibilidad de aplicar una mayor cantidad de radiaciones y limitar los efectos secundarios en la próstata.
Estos rayos destruyen en DNA de las células cancerosas.
La radioterapia es el tratamiento de elección en caso de recaída en etapa temprana.

Este tratamiento puede provocar algunos efectos secundarios, tales como:

  • Impotencia
  • Hemorragia rectal
  • Diarrea
  • Micción involuntaria.

Otros tipos de tratamientos son los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) y la terapia biológica. La HIFU consiste en la emisión de ondas ultrasónicas en las células tumorales para destruirlas. La terapia biológica intenta fortalecer el sistema inmunológico utilizando sustancias producidas en el cuerpo para revitalizar el mecanismo de defensa natural del cuerpo.

 

Dieta y alimentación para el cáncer de próstata  cáncer de próstata

Al igual que con cualquier otra enfermedad, la alimentación es fundamental para mejorar la funcionalidad del cuerpo y prevenir cáncer.

Se cree que una dieta rica en pescado, fruta y verdura reduce el riesgo de cáncer de próstata.

 

Esperanza de vida para los pacientes de cáncer de próstata en estadio IV

La esperanza de vida para pacientes con cáncer depende de la etapa del cáncer y del tratamiento realizado. Un diagnóstico temprano del cáncer y un tratamiento rápido contribuyen a aumentar las posibilidades de recuperación, es decir, la remisión del tumor.

Cuando se detecta el cáncer de próstata, los médicos recomiendan:

  • Prostatectomía (extirpación quirúrgica de la próstata)
  • Radioterapia (terapia de radiación)
  • Espera vigilante (seguimiento del cáncer)
  • Terapia hormonal
  • Otros tipos de tratamiento.

Algunos estudios retrospectivos muestran que la tasa de supervivencia a los 10 años para los pacientes que optan por la prostatectomía es del 83%, mientras que con la radioterapia es del 75% y con la espera vigilante del 72%.
Para realizar una prostatectomía, es necesario detectar el cáncer en etapas tempranas.
Una vez que el tumor forma metástasis, es difícil extirpar el cáncer o controlar su crecimiento.
Por lo tanto, la tasa de supervivencia y la esperanza de vida para pacientes con cáncer de próstata en estadio IV (última etapa) no son favorables.

 

Remedios naturales para el  cáncer de próstata

Zumo de granada y cáncer de próstata
¿Nunca has pensado al zumo de granada como tratamiento para los pacientes con cáncer de próstata?
Muchos estudios demuestran que el zumo de granada tiene un impacto positivo en pacientes con cáncer de próstata. Pues, además de someterse a las terapias convencionales, los pacientes pueden obtener beneficios de este zumo antioxidante.
Beber regularmente el zumo de granada puede retrasar la propagación del cáncer de próstata.

De acuerdo con estudios de laboratorio, las sustancias presentes en este zumo pueden destruir las células cancerosas.
La granada es rica en casi todos los tipos de antioxidantes que pueden provocar la muerte de las células cancerosas.
Entre las sustancias para la prevención del cáncer de próstata, se encuentra el zinc. De hecho, las personas que padecen esta enfermedad tienen bajo niveles de zinc en la sangre.
El jengibre puede ayudar a combatir un cáncer ya diagnosticado.

Estudios preliminares
En un estudio, aproximadamente 50 pacientes mostraron un aumento significativo en los niveles de PSA a pesar de completar el tratamiento convencional (intervención quirúrgica y radioterapia). Luego, se les pidió que bebieran zumo de granada cada día.
Tardaron aproximadamente 4 años y medio hasta que los niveles de PSA alcanzaron niveles normales por dos veces consecutivas. Este período de tiempo es significativamente elevado si se considera que los niveles de PSA tardan generalmente 2,2 años para duplicarse. Esto demuestra claramente que el zumo de granada es eficaz en retrasar el crecimiento de tumores.