Diabetes tipo 2

La diabetes mellitus es una patología crónica que provoca un nivel muy elevado de azúcar en la sangre.

La diabetes se debe a la incapacidad del cuerpo para utilizar la insulina, necesaria para que el azúcar (glucosa) contenido en la sangre entre en las células.

La glucosa se almacena en las células y se utiliza posteriormente para producir la energía necesaria.
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La diabetes se desarrolla porque:

  • No se produce suficiente insulina para las necesidades del cuerpo.
  • El tejido adiposo, el hígado y las células musculares no responden correctamente a la insulina. Este fenómeno se denomina resistencia a la insulina. En consecuencia, el azúcar en la sangre no entra en estas células para transformarse en energía.
  • Una combinación de estas dos razones.

Cuando el azúcar no entra en las células, se produce la hiperglucemia, que implica un alto nivel de azúcar en la sangre.

Por lo general, la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente con el paso del tiempo.
La mayoría de las personas presenta sobrepeso cuando se diagnostica la diabetes.
El exceso de grasa dificulta el uso correcto de la insulina por parte del cuerpo.
La diabetes tipo 2 también puede manifestarse en personas delgadas.
Es más frecuente en personas mayores.
La genética y los antecedentes familiares juegan un papel importante en la diabetes tipo 2.
El exceso de peso alrededor de la cintura, una mala alimentación y un bajo nivel de actividad física aumentan el riesgo de padecer la enfermedad.

 

Causas de la diabetes tipo 2

Aunque no puede hablarse de una única causa para la diabetes tipo 2, existen factores de riesgo bastante consolidados. Algunos se pueden modificar, pero otros no.
El riesgo de diabetes aumenta:

  • Si el paciente tiene antecedentes familiares de diabetes,
  • Más de 55 años, probablemente porque las personas tienden moverse menos, pierden masa muscular y aumentan de peso al envejecer,
  • Más de 45 años de edad y sobrepeso,
  • Más de 45 años de edad y presión alta,
  • Para las mujeres que han dado a luz a un bebé de más de más de 4,5 kg,
  • Para las mujeres que han tenido diabetes gestacional durante el embarazo,
  • Para las mujeres que han padecido síndrome del ovario poliquístico.

 

Factores de riesgo de la diabetes tipo 2

Los investigadores desconocen los motivos exactos de que algunas personas desarrollen diabetes tipo 2 y otras no.
Sin embargo, es evidente que algunos factores aumentan el riesgo, como por ejemplo:

Obesidad
El sobrepeso es un factor de riesgo para la diabetes tipo 2. El tejido adiposo hace que las células sean más resistentes a la insulina.

Distribución de la grasa
Las personas con mucha grasa visceral abdominal tienen un riesgo mucho mayor de padecer diabetes tipo 2 respecto a quienes acumulan tejido adiposo en muslos y glúteos.

Inactividad
Las personas menos activas presentan un riesgo mayor de padecer diabetes tipo 2. La actividad física ayuda a controlar el peso y a utilizar mejor la glucosa como energía. Asimismo, permite que las células sean más sensibles a la insulina.

Factores hereditarios
Si uno de los padres o un hermano tiene diabetes tipo 2 aumenta el riesgo.

Raza
Aunque se desconoce el motivo exacto, las personas de algunas razas (negros, hispanos y asiáticos-americanos) son más propensos que los blancos a desarrollar la diabetes tipo 2.

 

Síntomas de la diabetes tipo 2

A menudo, las personas con diabetes tipo 2 no presentan síntomas en un primer momento y puede que no lo hagan durante muchos años.
Los primeros síntomas de la diabetes son:

  • Infecciones de la vejiga, riñones, piel u otras partes del cuerpo,
  • Las infecciones y heridas tardan más en curarse,
  • Cansancio,
  • Hambre,
  • Aumento de la sed,
  • Aumento de la micción.

El primer síntoma también puede ser:

 

¿Cómo se diagnostica la diabetes tipo 2? 

Un simple test puede detectar el azúcar (glucosa) en una muestra de orina. Sin embargo, esto no es suficiente para diagnosticar la diabetes, por lo que se requiere un análisis de sangre para el diagnóstico.
El análisis de sangre mide la glucemia, que es el nivel de glucosa en sangre.

diabetes-tipo-2Si la glucemia es alta la hipótesis de tener diabetes se confirma. Algunas personas realizan dos extracciones de sangre.
La prueba se realiza en ayunas, lo que significa que no se puede comer ni beber (solo agua) desde las 24 h del día anterior.
También se realiza la prueba de hemoglobina glicosilada (HbA1c) como test para el diagnóstico de diabetes. Un valor de HbA1c igual o superior a 48 mmol/mol (6,5%) permite el diagnóstico de diabetes.
En muchos casos, se diagnostica la diabetes durante un procedimiento médico o al realizar pruebas para otras patologías o un control rutinario.

Los valores de la glucemia para la diabetes tipo 2 son los siguientes:

  1. Normal
    Nivel inferior a 110 mg/dl en ayunas o 140 mg/dl dos horas después de comer.
  2. Glucemia alterada
    Nivel de glucosa comprendido entre 100 y 126 mg/dl o inferior a 140 mg/dl dos horas después de comer.
  3. Intolerancia a la glucosa
    Nivel de glucosa en sangre entre 140 y 200 mg/dl dos horas después de comer.
  4. Diabetes
    Nivel de glucosa en sangre de 200 mg/dl dos horas después de comer.

 

Complicaciones y riesgos de la diabetes de tipo 2

Diabetes tipo 2 y sueño
Las personas con diabetes suelen dormir poco, tienen dificultades para dormirse o mantenerse dormidos. 

Coma diabético
También conocido como síndrome diabético hiperosmolar hiperglucémico, el coma diabético es una complicación que puede producirse cuando los niveles de glucosa en la sangre son muy altos o muy bajos.
Las personas en coma diabético están vivos pero no responden a los estímulos. Un coma diabético no tratado puede ser fatal.

Sobredosis de insulina
Los signos de hipoglucemia o bajo nivel de azúcar en la sangre son sudor frío, manos temblorosas, ansiedad y sensación general de confusión.

Diabetes y enfermedades cardíacas
Las personas con diabetes deben ser conscientes del riesgo de padecer enfermedades cardíacas y lo que pueden hacer para evitarlas.

Derrame cerebral y diabetes
Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de sufrir un ataque cerebral.

Diabetes e infecciones
La diabetes puede ralentizar la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones. Un nivel elevado de azúcar en sangre también conlleva altos niveles de azúcar en los tejidos y permite que las bacterias crezcan y las infecciones se desarrollen más rápidamente.

Nefropatía diabética
La nefropatía diabética es una enfermedad renal derivada de la diabetes y la primera causa de insuficiencia renal. Aproximadamente un tercio de las personas con diabetes desarrolla nefropatía diabética.

Neuropatía diabética
La neuropatía diabética es una complicación relativamente frecuente de la diabetes, que suele empezar varios años después de la aparición de la enfermedad, alrededor de 25 años.
La neuropatía diabética es un trastorno que afecta principalmente a las personas mayores y que puede afectar al sistema nervioso autónomo y periférico.

Retinopatía diabética

retinopati-diabeticaLa retinopatía diabética es una enfermedad ocular que se desarrolla en la mayoría de los pacientes con diabetes mellitus, en particular del tipo 1.
La retinopatía diabética es de tipo proliferativa si existe una proliferación vascular intensa, con vasos extremadamente frágiles (que a menudo se rompen provocando daños a la retina).
La retinopatía es no proliferativa cuando no presenta la creación de nuevos vasos, solo de microaneurismas y en ocasiones de exudados (depósitos de proteínas, grasas y glucosa).
Los síntomas son visión borrosa que puede evolucionar hasta la ceguera.

Diabetes y operaciones quirúrgicas
La diabetes ralentiza la capacidad del cuerpo para cerrar las heridas a través de la formación de cicatrices.
Antes de someterse a una operación quirúrgica es necesario informar al cirujano de que tiene diabetes.

 

Tratamiento y remedios naturales para la diabetes tipo 2

El tratamiento para la diabetes tiene como objetivo ayudar a las personas a controlar los niveles de glucosa en la sangre y reducir al mínimo el riesgo de desarrollar complicaciones con el tiempo.
Las personas con diabetes tipo 2 deben cuidarse durante el resto de su vida.
Aunque parezca desalentador, el médico encargado de la diabetes puede ofrecer apoyo y asesoramiento sobre todos los aspectos del tratamiento.
El tratamiento para la diabetes consiste en cambiar la dieta, introducir la actividad física en los hábitos de vida y, por último, el empleo de fármacos.

Cambios en el estilo de vida
Para muchas personas con diabetes tipo 2, la primera propuesta de tratamiento es cambiar sus hábitos diarios.
Es necesario realizar actividad física regularmente, comer de forma saludable y, en caso de sobrepeso u obesidad (índice de masa corporal igual o superior a 30), bajar de peso.
Esto puede ser suficiente para mantener el nivel adecuado de glucosa en la sangre sin necesidad de otros tratamientos.

¿Qué se debe comer?
No existen alimentos permitidos y prohibidos, basta alcanzar un equilibrio entre la cantidad y el tipo de alimentos consumidos.
Para más información, se puede consultar la página sobre la dieta para la diabetes.

Medicamentos para la diabetes tipo 2
La diabetes tipo 2 suele empeorar con el tiempo.
Aunque al principio la dieta y el ejercicio físico son eficaces, puede que no sean suficientes para controlar los niveles de glucosa en sangre.
Puede que las personas con diabetes tipo 2 necesiten medicamentos que reduzcan el elevado nivel de glucosa en sangre.
En un primer momento, el tratamiento a base de fármacos se realiza con comprimidos y a veces puede ser una combinación de diferentes pastillas.
Después se pasa a las inyecciones de insulina u otros fármacos.
Los pacientes insulinodependientes deben inyectarse la insulina al menos una vez al día durante todo el año.

 

Prevención de la diabetes tipo 2

Aunque la genética desempeña un papel importante, las personas también pueden influenciar la salud para prevenir la diabetes.
La obesidad y el sedentarismo son dos factores de riesgo que se pueden modificar.
Las personas deben mantener o reducir el peso y hacer más ejercicio.
La dieta es importante porque ayuda a perder peso.
Ciertos alimentos consumidos en pequeñas cantidades, como las nueces, aportan discretos beneficios en la regulación del azúcar en sangre.
Existen pruebas disponibles para determinar si una persona se encuentra en riesgo de padecer diabetes tipo 2, si bien para identificar los dos principales factores de riesgo basta con un estudio de la historia familiar (genética) y una báscula.
Los ejercicios son eficaces para la prevención de la diabetes tipo 2, incluso sin pérdida de peso, aunque son más beneficiosos si se consigue reducir el peso.
Fumar es perjudicial por muchas razones, entre las que se encuentra un mayor riesgo de padecer cáncer y enfermedades cardíacas. También aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Existen varios medicamentos disponibles que han demostrado, en pruebas importantes, retrasar o prevenir el desarrollo de la diabetes.
El uso de estos medicamentos requiere un análisis detallado de los pros y contras con el médico, ya que existen algunos efectos secundarios que deben tenerse en cuenta.
En los próximos años se podrá ver el progreso en el ámbito de la prevención de la diabetes. Sin embargo, con toda probabilidad, el punto más importante del tratamiento siempre será llevar un estilo de vida saludable.

 

¿Puede curarse la diabetes tipo 2?

Por el momento no existe un tratamiento que permita la curación definitiva, pero hay muchos medicamentos que pueden reducir los síntomas y evitar las complicaciones.
La esperanza de vida de las personas con diabetes es la misma que para las personas sin diabetes, pues no se trata de una enfermedad mortal.

    Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.