Enfermedad de Alzheimer

El Alzheimer es una forma de demencia que causa problemas de:

  • Memoria,
  • Pensamiento,
  • Comportamiento.

Generalmente los síntomas se desarrollan poco a poco y empeoran con el pasar del tiempo, llegando a ser tan graves que pueden afectar la realización de las actividades diarias.

El Alzheimer es la forma más común de demencia, es decir, un término general que se refiere a la pérdida de:

  • Memoria,
  • Otras habilidades, esto puede impedir la realización de las actividades diarias.

Esta enfermedad representa el 50% – 70% de los casos de demencia.
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad progresiva en la que los síntomas empeoran gradualmente durante algunos años.
Durante las primeras etapas de la enfermedad, la pérdida de memoria es mínima, pero las personas pierden la capacidad de llevar a cabo una conversación y de responder.

 

¿A quién afecta la enfermedad de Alzheimer?

El Alzheimer es la sexta causa de muerte en Europa.
Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer viven en promedio 8 años más, después de que aparecen los síntomas, pero la supervivencia puede variar entre 4 y 20 años, dependiendo de la edad del paciente y de otras enfermedades.

La página web de la Fundación Alzheimer España (FAE) es: www.alzfae.org/

 

Causas de la enfermedad de Alzheimer

Las causas de la enfermedad de Alzheimer aún no se conocen con exactitud, sin embargo, el efecto de esta enfermedad en el cerebro es muy claro.
La enfermedad de Alzheimer destruye las células del cerebro (neuronas).
Las personas que padecen Alzheimer tienen un cerebro con:

  • Menos células;
  • Menos conexiones entre las neuronas que sobreviven.

El Alzheimer provoca un estrechamiento considerable del cerebro debido a la necrosis (muerte) continua de las células.
Cuando los médicos examinan el tejido cerebral en el microscopio pueden observar dos tipos de anomalías que son características principales de esta enfermedad:

  • Placas. Se trata de unas bolitas que contienen una proteína llamada beta – amiloide y pueden dañar o destruir las células cerebrales en varias maneras, como por ejemplo interfiriendo con la comunicación entre las células.
    Aunque no se conoce con exactitud la causa de la muerte de las células cerebrales en las personas con Alzheimer, la proteína beta – amiloide, que se encuentra en lagunas regiones del cerebro, es una de las causas más posibles.
  • Ovillos neurofibrilares. Las células cerebrales dependen de un soporte interno y externo de transporte y de otros materiales fundamentales.
    Este sistema está formado por microtúbulos que forman un canal y por las proteínas TAU que están unidas a este.
    En la enfermedad de Alzheimer se forman ovillos neurofibrilares de esta proteína dentro de las células cerebrales que provoca el colapso del sistema de transporte.
    Este colapso está estrechamente relacionado con los daños y la destrucción de las células cerebrales debido a que impide eliminar los desechos, en este caso la beta-amiloide.

Enfermedad de Alzheimer

Factores de riesgo de la enfermedad de Alzheimer

La probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer es mayor en los siguientes casos:

– La vejez. Aunque el desarrollo de esta enfermedad no se deriva del envejecimiento normal;
– Ocasionalmente, la enfermedad de Alzheimer puede ser hereditaria (genética), es decir, si uno de los padres ha padecido esta enfermedad, esto ocurre solamente en el 2 % de los casos.

Patrimonio genético
Muchas personas temen que puedan heredar el Alzheimer y actualmente los científicos están investigando el componente genético de esta enfermedad.
Existen familias en las que la enfermedad tiene un componente hereditario y se transmite de una generación a otra.
Esto ocurre a menudo en las familias en las que la enfermedad aparece de manera precoz (en los jóvenes).
Sin embargo, en la mayoría de los casos, los genes hereditarios tienen una influencia mínima en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.
Si uno de los padres, o si algún familiar, tiene Alzheimer, las probabilidades de desarrollar esta enfermedad son solamente un poco más altas respecto a las de las familias en las que no ha habido casos de Alzheimer.
Algunos factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad (aunque no ha sido demostrado completamente) son:

– Ser mujer;
– Tener la presión sanguínea alta;
– Haber tenido un traumatismo craneal;
Diabetes. Según un estudio del Journal of Clinical Investigation, existe una relación entre la enfermedad de Alzheimer y la diabetes, de hecho las personas diabéticas tienen un riesgo dos veces mayor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Algunos piensan que los problemas vasculares causados por la diabetes puedan:

  • Disminuir el flujo sanguíneo hacia el cerebro provocando una inflamación cerebral;
  • Aumentar niveles de la proteína beta-amiloide.

 

Factores ambientales de la enfermedad de Alzheimer

Hace algunos años se pensaba que el estar expuestos al aluminio podía provocar la enfermedad.
Sin embargo, todas estas preocupaciones han sido desmentidas.

Medicamentos
Los estudios demuestran que el riesgo de desarrollar esta enfermedad es bastante reducido en los pacientes que se someten a un tratamiento con medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, a excepción de la aspirina, por ejemplo el ibuprofeno.
Según un estudio del Gagne JJ et power MC, (Neurology, 2010), se ha registrado una disminución del 15 % de la incidencia de la enfermedad de Alzheimer en las personas que utilizan este medicamento con regularidad.
Según un estudio publicado en el British Medical Journal, tomar benzodiazepinas durante por lo menos 90 días es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

Cobre
Según un estudio publicado en el Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), los niveles demasiado altos de cobre pueden afectar a la eliminación de la beta-amiloide del cerebro.

El cobre es una sustancia vital que se encuentra en varios alimentos, como:

  1. Agua,
  2. Carne roja,
  3. Crustáceos,
  4. Fruta,
  5. Verdura.

El estudio se ha llevado a cabo en ratones, pero no en los seres humanos. Algunos ratones han bebido agua que contenía una mayor cantidad de cobre.
Los resultados han sido los siguientes:

  • Una acumulación de cobre en los vasos sanguíneos;
  • Dificultad en el proceso de eliminación de la proteína beta-amiloide;
  • Aumento de la producción de la proteína beta-amiloide.

Sin embargo, los estudios demuestran que en los seres humanos,  existe una relación entre la falta de cobre y el envejecimiento, o la enfermedad de Alzheimer.
En suma: se recomienda evitar los integradores que contienen cobre.

 

Síntomas de la enfermedad de Alzheimer

Los primeros síntomas del Alzheimer (leve) incluyen:
– Dificultad para realizar las actividades que requieren una organización mínima;
– Pérdida de la orientación;
– Problemas de habla como por ejemplo la dificultad para recordar los nombres de ciertos objetos familiares;
Pérdida de peso (adelgazamiento),
– Pérdida de interés por las actividades que se realizaban normalmente;
– Mal humor y depresión;
– Cambios de personalidad y pérdida de las habilidades sociales;
– Olvidar detalles de sucesos recientes.

Síntomas de la etapa intermedia
A medida que la enfermedad empeora afecta la capacidad de cuidar de sí mismos.
La enfermedad de Alzheimer se manifiesta a través de los siguientes síntomas:
Insomnio;
– Dificultad para realizar ciertas actividades de la vida diaria como por ejemplo preparar las comidas, escoger la vestimenta adecuada o dificultad para conducir;
– Dificultades de lectura y de escritura;
– Pérdida de la memoria, incluída la memoria a largo plazo;
– Alucinaciones y comportamiento violento;
– Pérdida del juicio y de la capacidad de reconocer el peligro.

Las personas que padecen Alzheimer en etapa avanzada no logran:
– Comprender el lenguaje;
– Reconocer a los miembros de la familia;
– Realizar actividades simples de la vida diaria como por ejemplo comer, vestirse e ir al baño.

Otros síntomas que pueden aparecer son:
Incontinencia;
– Dificultad para deglutir (disfagia) que puede provocar malnutrición y pulmonía debido a que la comida llega a los pulmones en vez de al estómago.

Foto: enfermedad de Alzheimer, cerebro, nervios, corticales, ventrículos

 

Evolución de la enfermedad de Alzheimer

  • Primera etapa, demencia leve:
    En esta etapa, la persona comienza a perder la memoria y la orientación. Esta etapa dura de 2 a 4 años.
  • Segunda etapa, demencia moderada:
    Es la etapa más duradera. En esta etapa los síntomas empeoran gradualmente y dura de 3 a 10 años.
  • Tercera etapa, demencia grave:
    Esta es la etapa terminal de la enfermedad, el paciente está inválido. Esta etapa dura pocos años (de 2 a 4 años).

 

Diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer

Los criterios para diagnosticar la demencia por Alzheimer incluyen el desarrollo de varios problemas cognitivos entre los cuales se encuentran:
– Trastornos de la memoria. La capacidad de adquirir información nueva y la capacidad de recordar la información adquirida del paciente están comprometidas.
– Trastornos del habla. El paciente puede presentar agnosia, es decir, la incapacidad de reconocer o de identificar los objetos a pesar de que la función sensorial permanece intacta.
– Problemas de organización y de planeación.
Apraxia, es decir, la incapacidad de realizar actividades motoras, a pesar de que las funciones motoras permanecen intactas.

El médico realiza pruebas cognitivas para valorar la memoria. El examen más común es el Mini Examen del Estado Mental (MMSE por sus siglas en inglés) que consiste en 30 preguntas simples, como:

  • ¿En qué ciudad estamos?;
  • ¿Qué día es hoy?;
  • Repetir una frase que ha sido pronunciada por el examinador;
  • ¿Qué objeto es este? (señalando un bolígrafo o un reloj).

El diagnóstico puede ser complicado debido a que el paciente puede tener dos enfermedades mentales contemporáneamente.

Exámenes para la enfermedad de Alzheimer
Uno de los exámenes instrumentales más beneficiosos es la resonancia magnética del encéfalo.
El cerebro de las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer presenta una dilatación de los ventrículos cerebrales y de los espacios subaracnoides. Este fenómeno ocurre debido a la atrofia cerebral.

El médico también puede ordenar la PET o SPECT aunque esto no es muy común.
Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer presentan una reducción del volumen del hipocampo, es decir, un componente del cerebro que le permite memorizar los datos.

Exámenes de laboratorio
Los exámenes indicados para descartar otras enfermedades son:

El médico también puede ordenar:

 

Tratamiento para la enfermedad de Alzheimer

Los medicamentos que se utilizan pueden ayudar a mantener bajo control, durante algún tiempo, los síntomas que afectan la memoria y las demás formas de alteraciones cognitivas.
Hoy en día se utilizan dos tipos de medicamentos para el tratamiento de los síntomas cognitivos:

1. Medicamentos inhibidores de la colinesterasa. Estos medicamentos aumentan los niveles de acetilcolina, una sustancia química que permite la comunicación entre las neuronas, esta comunicación se reduce debido a la enfermedad de Alzheimer.
En la mayoría de las personas, los síntomas pueden mejorar.
Algunos de los medicamentos inhibidores de la colinesterasa que se prescriben son:

  • Donepezilo (Aricept);
  • Galantamina (Rivastigmina);
  • Rivastigmina (Exelon).

Los efectos colaterales principales de estos medicamentos son:

2. Memantina (Nemdatine). Este medicamento frena la progresión de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
La memantina se utiliza junto con un inhibidor de la colinesterasa.

¿Qué puede hacer la familia? Consejos útiles
Crear un entorno seguro es muy importante y apoyar las necesidades de las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer.

A continuación se mencionan los consejos para mejorar el bienestar de una persona con esta enfermedad sin interferir con las capacidades funcionales del paciente:
– Eliminar los muebles de sobra en la casa y quitar los tapetes;
– Instalar barandillas en las escaleras y en los baños;
– Utilizar zapatos y pantuflas cómodas ya que proporcionan estabilidad;
– Reducir el número de espejos en casa. Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer pueden confundirse o asustarse al ver las imágenes reflejadas en los espejos;
– No reemplazar al enfermo para realizar las actividades de la vida diaria, aunque sería más rápido y más fácil;
Evitar un traslado, debido a que el paciente no consigue adaptarse a una casa nueva y por lo tanto, puede desorientarse. Tampoco hay que cambiar los muebles o los cuadros ya que esto es suficiente para provocar dificultades en el paciente a la hora de recordar en dónde se encuentran las habitaciones.

Realizar ejercicio físico es muy importante para el bienestar de todas las personas, especialmente para aquellas con Alzheimer.
Las actividades físicas favorecen el sueño y previenen el estreñimiento.

Hay que cerciorarse de que la persona con Alzheimer lleve siempre consigo un documento de identidad cuando sale de casa.
Las personas que padecen esta enfermedad y no pueden caminar pueden utilizar una bicicleta estática para realizar ejercicio.

Rehabilitación y asistencia
Los pacientes que padecen la enfermedad de Alzheimer necesitan someterse a rehabilitación motora y cognitiva para frenar la pérdida de las capacidades que aún conservan.
Las personas que padecen Alzheimer deben recibir asistencia para evitar los comportamientos peligrosos para sí mismos y para los demás.

 

Remedios naturales y prevención de la enfermedad de Alzheimer

Uno de las medidas más importantes para retardar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer consiste en comer verduras y frutas, especialmente las personas que tienen el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Estudios demuestran que el Alzheimer puede combatirse con:

  • Tomar un integrador de 15 mg de vitamina B12 cada día (según un estudio de C.A. de Jager, M.C Morris, Fraser G),
  • Antioxidantes que se encuentran en frutas y verduras (vitamina C y vitamina E);
  • Una mayor cantidad de Omega 3 en la alimentación reduce la cantidad de proteína amiloide en la sangre (según un estudio de la Columbia University de Nueva York, publicado en Neurogoly);
  • La disminución de grasas saturadas y de grasas trans o insaturadas en la alimentación (según un estudio de N. Barnad, M.C Morris, J. Cooper, Fraser G.);
  • Un consumo moderado de alcohol (especialmente vino).

Las estatinas (grupo de fármacos) no reducen el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, pero existen pruebas de que la disminución del colesterol puede frenar la progresión de esta enfermedad.

 

Dieta y alimentación para la enfermedad de Alzheimer

Según la dieta del grupo sanguíneo, la causa de la enfermedad de Alzheimer y de la pérdida de memoria es el consumo de leche y de productos lácteos.
Según la medicina tradicional de Lezaeta y Ehret, el Alzheimer se puede curar mejorando la circulación en el cerebro.
Para cumplir este objetivo, es necesaria una alimentación vegana por lo menos con el 80 % de los alimentos crudos:

  • Verduras, especialmente las verduras verdes y las crucíferas;
  • Fruta;
  • Semillas, nueces, pistachos, avellanas, piñones y otras frutas de cáscara.

Por lo que se refiere al estilo de vida:

  • El ejercicio físico al aire libre es muy importante;
  • Las actividades intelectuales retrasan el envejecimiento de las neuronas;
  • Es necesaria la exposición solar diariamente.

Según la medicina natural y el higienismo, es necesario evitar los integradores y los medicamentos que contienen toxinas que pueden empeorar la situación.

 

Pronóstico de la enfermedad de Alzheimer y expectativa de vida

La progresión y el empeoramiento de esta enfermedad puede variar dependiendo de la persona.
Si el Alzheimer se desarrolla rápidamente, quiere decir que también está destinado a empeorar de manera muy rápida.
A menudo, los pacientes que padecen esta enfermedad mueren antes de lo normal. Sin embargo, los pacientes pueden vivir de 3 a 20 años después de que se les ha diagnosticado la enfermedad de Alzheimer.

La etapa final de la enfermedad puede durar:

  • Pocos meses;
  • Varios años.

Durante esta etapa el paciente termina por volverse completamente discapacitado.
Generalmente, la muerte ocurre por:

  • Insuficiencia de los órganos internos;
  • Una infección.
    Artículos Relacionados Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.