Enfermedad de Lyme

Foto: mujer recostada, bella

 

La enfermedad de Lyme (o borreliosis) es una infección causada por la bacteria Borrelia burgdorferi que se transmite al hombre por medio de las garrapatas infectadas.
Borrelia burgdorferi es una bacteria que pertenece al tipo de bacterias espiroquetas.
La causa de la enfermedad de Lyme es la picadura de las garrapatas. En los Estados Unidos la enfermedad de Lyme está causada por las garrapatas de los ciervos.
Las garrapatas son de color marrón y son más pequeñas que la cabeza de un alfiler, por lo tanto, es casi imposible observar a simple vista estos animalitos.
Esta enfermedad se contrae cuando la garrapata infectada pica al hombre.
Las bacterias se introducen en la piel a través de la picadura y avanzan hasta llegar al flujo sanguíneo.
En la mayoría de los casos, es necesario que la garrapata permanezca pegada a la persona
durante 36 – 48 horas para poder transmitirle la enfermedad de Lyme.
Cuando se observa una garrapata llena de sangre, se puede suponer que le ha transmitido la enfermedad a la persona.
Remover la garrapata lo antes posible es muy importaante para prevenir la infección.
En los Estados Unidos, la incidencia total de los casos registrados es de 5 cada 100.000 habitantes, aproximadamente.

 

¿La enfermedad de Lyme es contagiosa?

La enfermedad de Lyme se transmite al hombre a través de la picadura de una garrapata infectada con esta enfermedad.
La enfermedad de Lyme no es contagiosa y no se transmite de una persona infectada a una persona sana.
No es una enfermedad que se contrae de los animales.
Las personas tampoco pueden contagiarse a través de la picadura de zancudos, moscas, pulgas y otros.
La única fuente de infección es la picadura de las garrapatas.

Durante el embarazo, la madre puede transmitirle a su hijo la enfermedad de Lyme, esto también puede ocurrir en la fase de la lactancia materna. Algunos médicos recomiendan la lactancia asistida como medida de prevención para evitar que la madre “intoxique” a su hijo con los antibióticos.
Las mujeres ebarazadas pueden comprometer la salud del bebé, si toman antibióticos, debido a que estos medicamentos pueden afectar al feto.
El periodo de incubación de la enfermedad puede ir de 4 a 25 días, aproximadamente.

 

Signos y síntomas de la enfermedad de Lyme

Eritema-migratorio
Eritema migratorio

Esta enfermedad afecta varios sistemas del cuerpo y puede producir varios síntomas.

Generalmente, la infección se clasifica en tres fases:

  1. Infección precoz localizada,
  2. Infección difusa y diseminada,
  3. Infección tardía o persistente.

Uno de los síntomas más comunes de esta enfermedad es la erupción cutánea “ojo de buey”.
Este síntoma se desarrolla durante la primera fase de la enfermedad, es decir, en la fase de la infección precoz localizada.
La erupción cutánea aparece como un sarpullido que se expande circularmente, con el borde externo enrojecido y más luminoso.
También se puede observar una zona más clara en el centro, por está razón se conoce como “ojo de buey”.
El primer síntoma que aparece es esta erupción cutánea llamada eritema migratorio y provoca dolor y prurito.

Los otros síntomas que pueden aparecer en esta fase son los siguientes:

  1. Rigidez articular,
  2. Contracción muscular,
  3. Dolor de cabeza,
  4. Fiebre.

Los signos de la primera fase pueden confundirse fácilmente con los síntomas de la gripe.
La bacteria entra en el flujo sanguíneo pocos días después de la fase de la infección localizada y esto se considera el inicio de la segunda fase, es decir, de la “infección difusa”.

En esta fase, el eritema migratorio puede desarrollarse en todo el cuerpo y pueden aparecer dolores musculares y articulares, rigidez del cuello, dolor de cabeza, vértigo, fotofobia (hipersensibilidad a la luz) y palpitaciones.

Otro síntoma que aparece en los pacientes es una protuberancia de color púrpura.
Esta bolita rosada puede aparecer en lugares como el lóbulo de la oreja, en los pezones o en el escroto.
La persona que padece la enfermedad de Lyme también puede tener encefalitis, que provoca dolor de cabeza, náuseas, fiebre, trastornos del sueño y pérdida de la memoria.

 

La infección se expande de manera gradual hacia las otras partes del cuerpo:

  1. Cerebro,
  2. los nervios,
  3. Las articulaciones,
  4. El corazón.

 

Si la infección no se somete a tratamiento, la persona que padece la enfermedad puede desarrollar ciertas complicaciones en esos órganos.

 

La fase final está caracterizada por algunos síntomas como por ejemplo:

 

  1. Neuropatía,
  2. Encefalitis crónica,
  3. Problemas de memoria y falta de concentración,
  4. Confusión mental,
  5. Síntomas neurológicos como el deterioro cognitivo,
  6. Meningitis,
  7. Parálisis de los músculos faciales,
  8. Incontinencia urinaria,
  9. Debilidad en las piernas.

 

Para terminar, las estructuras del corazón pueden inflamarse y esto puede provocar un ritmo cardíaco anormal que puede llegar a convertirse en insuficiencia cardíaca.

Cuando la enfermedad afecta las articulaciones, las personas pueden padecer artritis y rigidez articular.

Fuentes

 

Diagnóstico de la enfermedad de Lyme

 

Los signos y síntomas de la enfermedad de Lyme no son específicos y a menudo, también se encuentran en otras enfermedades. Por esta razón puede ser muy difícil diagnosticar esta enfermedad.

Además, las garrapatas que transmiten la enfermedad de Lyme también pueden transmitir otras enfermedades contemporáneamente.

Si no aparece la erupción cutánea, típica de la enfermedad de Lyme, el médico puede realizarle algunas preguntas detalladas al paciente acerca de su condición clínica, o si el paciente frecuenta lugares al aire libre en los cuales la enfermedad de Lyme puede ser frecuente.

 

Después, es necesario realizar un examen físico.

Los análisis de sangre son eficaces para identificar los anticuerpos y para confirmar el diagnóstico. Estos exámenes son aún más confiables si se realizan algunas semanas después de que la persona ha contraído la infección debido a que el cuerpo tiene el tiempo de desarrollar los anticuerpos.

 

Algunos de los exámenes más frecuentes son los siguientes:

Análisis de sangre con la prueba inmunoenzimática con la técnica “ELISA”.

Generalmente, la prueba más común para detectar la enfermedad de Lyme se llama ELISA y detecta los anticuerpos para el B. Burgdorferi.

Sin embargo, esta no es la única prueba utilizada para el diagnóstico de la enfermedad de Lyme debido a que el resultado puede ser un falso positivo.

Esta prueba no puede resultar positiva durante la primera fase de la enfermedad de Lyme, pero la aparición de la erupción cutánea es una característica de esta enfermedad, especialmente en las personas que viven en zonas infestadas de garrapatas, y por lo tanto, puede ser suficiente para diagnosticar la enfermedad sin necesidad de realizar otras pruebas.

 

La prueba de western blot o inmunoblot.

Si el resultado de la prueba ELISA es positivo, se realiza esta prueba para confirmar el diagnóstico.

 

Reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Esta prueba detecta el ADN bacteriano en el líquido de la articulación infectada.

Sin embargo, no es muy eficaz para detectar las infecciones en la sangre o en la orina.

Se utiliza en las personas que pueden padecer artritis de Lyme crónica.

 

Foto: médico, diagnóstico, doctora

 

Diagnóstico diferencial

El médico debe descartar otras enfermedades que provocan síntomas similares a los de la enfermedad de Lyme, como por ejemplo:

  1. Eritema multiforme,
  2. Tinea,
  3. Babesiasis,
  4. Eritema anular centrífugo
  5. Enfermedades reumáticas,
  6. Fibromialgia,
  7. Síndrome de Guillain Barré,
  8. Esclerodermia,
  9. Meningitis,
  10. Parálisis facial a frigore,
  11. Mononucleosis,
  12. Esclerosis múltiple,
  13. Sarcoidosis,
  14. Otras enfermedades causadas por la picadura de una garrapata como por ejemplo la rickettsiosis y la meningoencefalitis viral (TBE).

 

Tratamiento para la enfermedad de Lyme

 

El tratamiento para la enfermedad de Lyme es a base de antibióticos.

Generalmente, con un tratamiento precoz, el paciente se recupera más rápidamente y la recuperación es completa.

 

¿Cuáles son los antibióticos recomendados?

  1. Antibióticos por vía oral. Este es el tratamiento estándar de la primera fase de la enfermedad de Lyme.

Algunos de estos antibióticos son la doxicilina para adultos y niños de 8 años en adelante, la amoxicilina o cefuroxima para adultos, niños y mujeres embarazadas o en fase de lactancia materna.

Generalmente, se recomienda completar un ciclo de 14 a 21 días de antibióticos, pero algunos estudios demuestran que los ciclos de 10 a 14 días también son eficaces.

 

  1. Antibióticos por vía intravenosa. Si la enfermedad afecta el sistema nervioso central, el médico puede recomendar un tratamiento a base de antibióticos por vía intravenosa de 14 o 28 días.

Este tratamiento es eficaz para eliminar la infección, aunque puede requerir mucho tiempo para aliviar los síntomas.

Los antibióticos por vía intravenosa pueden provocar varios efectos secundarios, entre los cuales se encuentran un recuento bajo de leucocitos, diarrea (que puede ir de leve a grave) o una infección por otros organismos que no están realcionados con la enfermedad de Lyme y que son resistentes a los antibióticos.

 

  1. Después del tratamiento, algunas personas aún presentan síntomas, como por ejemplo dolores musculares y cansancio.

La causa de estos síntomas no se conoce con exactitud y el tratamiento a base de antibióticos no es eficaz para eliminarlos.

Algunos expertos afirman que las personas que padecen la enfermedad de Lyme están predispuestas a desarrollar una respuesta autoinmune que hace que los síntomas persistan. Sin embargo, es necesario realizar otras investigaciones.

 

Pronóstico

 

Generalmente, el pronóstico es excelente si se realiza el tratamiento a base de antibióticos.

El paciente puede recuperarse después de haber terminado el ciclo de los antibióticos que eliminan la infección. Sin embargo, los síntomas pueden persistir por mucho más tiempo.

La enfermedad de Lyme puede causar complicaciones graves e incluso la muerte, si no es tratada.

 

Prevención

 

En el 2013 ha empezado la experimentación para una vacuna muy prometedora contra esta enfermedad que no provoca efectos secundarios graves.

    Artículos Relacionados Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.