Artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla, también conocida como artrosis por desgaste, es una enfermedad degenerativa en la que el cartílago articular se reduce .

Cuando esto ocurre, los huesos de las articulaciones se frotan uno contra el otra porque se pierde el efecto amortiguador y lubrificante del cartílago. Las consecuencias de la fricción son: dolor, hinchazón, rigidez, disminución de la capacidad de movimiento y, a veces, la formación de espolones óseos.

 

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flexión de la rodilla con artrosis

Por lo general, la artrosis de rodilla es bilateral, pero a menudo es más grave en una sola rodilla, hay las mismas probabilidades de desarrollar este problema a la izquierda o a la derecha.

 

¿Qué ocurre a una rodilla con la artrosis?

Cuando la rodilla tiene la artrosis, las superficies articulares degeneran y la pierna no se mueve como debería.

Se experimentan los siguientes cambios:

  • El cartílago se vuelve áspero y fino, esto puede ocurrir en la superficie articular de la tibia, o entre la rótula y el fémur.
  • El hueso subyacente al cartílago reacciona volviéndose más denso.
  • Todos los tejidos en la articulación se vuelven más activos de lo normal, como si el cuerpo tratara de reparar el daño.
  • A nivel del perímetro exterior de la articulación, el hueso crece hacia afuera, formando los espolones óseos también llamados osteofitos.
  • La membrana sinovial puede hincharse y producir una cantidad mayor de líquido, causando la hinchazón de la articulación llamada derrame o “agua en la rodilla”.
  • La cápsula y los ligamentos se engrosan y se retraen lentamente.

 

 

 

 

 

Estos cambios dentro y fuera de la articulación son en parte el resultado del proceso inflamatorio e del intento de reparar el daño por el cuerpo.

En muchos casos, los remedios del cuerpo tienen éxito y los cambios dentro de la articulación no causan mucho dolor o sólo un dolor no invalidante.

Sin embargo, en otros casos las soluciones aplicadas por el cuerpo no funcionan tan bien y la rodilla degenera.

Este proceso conduce a inestabilidad y el sujeto transfiere el peso a otras articulaciones.

El resultado es que los síntomas empeoran gradualmente y persisten en el tiempo.

 

Causas de la artrosis de rodilla

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Rodilla vista desde abajo, en los cóndilos femorales se pueden notar dos grandes lesiones del cartílago
© alexonline -. Fotolia.com

La edad es un factor de riesgo importante para la artrosis de rodilla, pero también los jóvenes pueden sufrir de este problema.

Para algunas personas la artrosis de rodilla puede ser hereditaria, mientras que para otros puede ser el resultado de esguinces, fracturas, infecciones o sobrepeso.

Actualmente, los científicos no saben la causa exacta de la artrosis de rodilla. Muchos factores pueden conducir a la degeneración del cartílago de la rodilla, incluyendo el uso excesivo y los traumatismos, pero las rodillas pueden desarrollar la artrosis sin una causa obvia.

 

Algunos factores que influyen en el desarrollo de la artrosis son:

  • Edad: es más probable que las personas mayores tengan la artrosis.
  • Con los años, el uso o la presión excesiva en la articulación, puede desgastar el cartílago.
  • La mayoría de las personas afectadas por artrosis tiene al menos 45 años.
  • Hay deportes que esfuerzan especialmente la rodilla, como el atletismo, el fútbol y el tenis, esto puede causar el desarrollo de la artrosis.
  • Las actividades o trabajos repetitivos; el resultado es similar a la práctica de algunos deportes.

 

 

Las probabilidades aumentan si se sobrecargan las rodillas, por ejemplo, con algunos trabajos que requieren muchos levantamientos, sentadillas o flexiones y pueden hacer que las personas sean más susceptibles a la artrosis.

Si se carga más peso se causa una presión mayor en la articulación de la rodilla, por lo tanto quien es obeso puede fácilmente desarrollar la degeneración articular.

Las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar la artrosis.

La genética desempeña un papel importante en la aparición de la artrosis. Si alguien en familia ha sufrido de artrosis, se puede tener un mayor riesgo.

 

La artrosis de rodilla juvenil puede ocurrir a causa de un trauma o una cirugía como la meniscectomía o la reconstrucción del ligamento cruzado anterior y puede afectar también a las personas con menos de 30 años.

 

¿Cómo se manifiesta? Síntomas de la artrosis de rodilla

Generalmente, el dolor asociado con la artrosis se desarrolla gradualmente, aunque puede aparecer de repente.

  • La rodilla puede volverse rígida e hinchada, lo que dificulta los movimientos de flexión y extensión de la rodilla. Dolor e hinchazón son peores por la mañana o después de un período de inactividad.
  • El dolor puede aumentar también después de actividades como caminar, subir las escaleras o arrodillarse.
  • El dolor puede causar una sensación de debilidad de la rodilla, dando lugar a un “bloque” o “inestabilidad”.

 

Muchos informan que los síntomas empeoran cuando el tiempo cambia, por lo general dos días antes de que llueva o nieva.

Se siente una sensación de huesos que rascan o de arena en la articulación.

En la fase más avanzada se siente también dolor nocturno y el paciente no logra dormir.

 

Diagnóstico de la artrosis de rodilla

Durante el examen físico, el médico examina la articulación afectada, para ver si hay rigidez, hinchazón, o si está enrojecida.

Él o ella debe comprobar también el rango de movimiento.

El médico puede prescribir pruebas de laboratorio y de diagnóstico instrumental si lo considera oportuno.

 

 

Pruebas diagnósticas

 

 

 

 

 

 

 

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Radiografía de rodillas con artrosis y alineación incorrecta en varismo

El cartílago no aparece en la radiografía, pero la pérdida de cartílago se deduce del estrechamiento del espacio entre los huesos de la articulación (espacio articular).

Una radiografía puede mostrar también los espolones óseos fuera de la articulación.

Muchas personas tienen los signos de la artrosis antes de que experimenten los síntomas.

La Resonancia Magnética (RMN) usa ondas de radio y un campo magnético para imprimir imágenes detalladas de los huesos y de los tejidos blandos, incluyendo el cartílago.

Este examen puede ser útil para determinar las condiciones del tejido cartilaginoso, de los meniscos y de los ligamentos de la rodilla.

 

Pruebas de laboratorio

Los análisis de sangre pueden ayudar a descartar otras causas de dolor en las articulaciones, como la artritis y las enfermedades autoinmunes.

La artrocentesis es el análisis del líquido articular.

El médico la realiza con una aguja para extraer el líquido de la articulación afectada.

El examen del líquido articular puede indicar si el dolor es causado por la gota o por una infección

 

 

 

 

 

 

 

 

Tratamiento para la artrosis de rodilla y remedios

 

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Flexión de las piernas, ejercicios para fortalecer los músculos del muslo

La elección del tratamiento debe ser una decisión acordada entre el paciente y el médico.

El objetivo del tratamiento es de reducir el dolor, mejorar la funcionalidad y de reducir los síntomas.

La satisfacción del paciente es un objetivo clave en el tratamiento de la artrosis en la rodilla.

En las primeras fases, la artrosis en la rodilla se trata con tratamientos no quirúrgicos o conservadores.

Los tratamientos no quirúrgicos básicamente son cuatro grupos principales:

  1. los cambios en el estilo de vida;
  2. los ejercicios de rehabilitación;
  3. dispositivos de ayuda;
  4. otros métodos.

 

 

Remedios naturales para la artrosis

 

Los remedios caseros pueden ser: reducir el peso corporal, cambiar de actividad deportiva, por ejemplo, abstenerse de correr y saltar, porque sobrecargan la articulación.

Los deportes recomendados son: la natación, ir en bicicleta (ciclismo) o el ejercicio físico en el gimnasio.

Hay que reducir al mínimo las actividades que empeoran la enfermedad, como, por ejemplo, subir escaleras.
Muchas personas con artrosis en la rodilla tienen sobrepeso.

Con tan sólo bajar de peso se puede reducir la carga sobre las articulaciones que deben soportar el peso del cuerpo como la rodilla.

Una presión menor sobre la articulación puede reducir el dolor y mejorar la funcionalidad, en particular, permite caminar sin cojear.
En el caso de dolor y de hinchazón se puede aplicar una cataplasma de arcilla verde que absorbe el líquido; también se puede poner una pomada con árnica.
La fisioterapia puede ayudar, especialmente si hay problemas en realizar las actividades diarias.

Entre las terapias físicas se encuentran: la magnetoterapia y la tecarterapia que dan buenos resultados, y penetran hasta el interior de la articulación.

La terapia con láser actúa a nivel de la superficie, por lo que no está indicada.

El fisioterapeuta puede enseñar al paciente ejercicios para fortalecer los músculos del muslo y para aumentar la flexibilidad de la rodilla. Los terapeutas ocupacionales pueden mostrar la mejor manera de realizar las actividades diarias para reducir la presión sobre la rodilla.

La osteopatía puede ser útil, ya que desbloquea la articulación, relaja los músculos contraídos y reduce la presión sobre los nervios de las piernas.

 

Dispositivos de ayuda
Utilizar dispositivos de ayuda para apoyarse y sujetarse como: un bastón, zapatos amortiguados, platillas, rodilleras o soportes para la rodilla que pueden ser útiles especialmente en la fase aguda.

Hay estudios sobre el uso de rodilleras para el tratamiento de la artrosis en la rodilla. Este tipo de aparato es particularmente útil si la artrosis es más grave en un lado de la rodilla.

Una rodillera puede ayudar a estabilizar y mejorar la funcionalidad. Hay dos tipos de rodilleras que se utilizan normalmente.

 

  • Una rodillera que desvía el peso de la zona afectada, o sea, la parte más consumida de la rodilla.
  • Una rodillera de “apoyo” que ayuda a soportar la carga sobre la rodilla y aporta una sujeción de la articulación.

 

En la mayoría de los estudios, gracias al empleo de rodilleras los síntomas mejoran y se verifica una disminución del dolor al desplazar la carga en la rodilla y una mejor capacidad general para caminar por largas distancias.

 

Otros tratamientos

Otros tratamientos posibles son: las aplicaciones de calor o de frío, ejercicios de medicina física y rehabilitación en la piscina, pomadas o vendajes elásticos.

Entre los remedios caseros se encuentran:
una bolsa de hielo que puede ser útil para reducir temporalmente el dolor en la fase aguda, pero no reduce la inflamación y no se utiliza para el tratamiento de la artrosis en la rodilla;

un objeto caliente que se puede apoyar en la articulación en la fase de post-aguda para reducir el dolor, pero no es una terapia a largo plazo.

 

Tratamiento farmacológico
Hay varios tipos de medicamentos que se pueden utilizar para el tratamiento de la artrosis en la rodilla. Dado que cada paciente responde de manera diferente a los tratamientos y a los medicamentos, el ortopedista tiene que establecer un programa personalizado para cada paciente.
Los medicamentos anti-inflamatorios: la aspirina, el paracetamol y el ibuprofeno (Buscafem) y se utilizan para reducir la inflamación de la articulación. Los analgésicos comunes, como, por ejemplo, el Efferalgan, pueden ser muy eficaz para reducir el dolor, pero no actúan reduciendo la inflamación.
Analgésicos son generalmente la primera opción de tratamiento para la artrosis en la rodilla.
Todos los medicamentos tienen efectos secundarios, incluso los analgésicos. Con el tiempo, el cuerpo puede acostumbrarse, es decir que el medicamento reduce su efecto de analgésico. Es importante saber que estos medicamentos también pueden interaccionar con otros medicamentos que se toman, por ejemplo, con los diluyentes de la sangre o anticoagulantes. Hay que discutir sobre los efectos secundarios y las interacciones con el ortopedista o con el médico de familia.
Hay potentes analgésicos que se conocen como fármacos antiinflamatorios no esteroideos o AINE.

Estos medicamentos se comercializan bajo los nombres de Orudis (ketoprofeno), Buscafem (ibuprofeno), Antalgin (naproxeno sódico) etc. y se pueden comprar en las farmacias con receta médica.

Al igual que todos los analgésicos, los AINE pueden causar efectos secundarios graves, entre los que se encuentran los daños a los riñones y en el hígado, hemorragias y problemas estomacales. Estos efectos secundarios son generalmente reversibles cuando se deja de tomar el medicamento.
Suplementos alimenticios

La glucosamina y el sulfato de condroitina son suplementos orales que pueden aliviar el dolor causado por la artrosis. Se componen de dos grandes moléculas que se encuentran en el cartílago de las articulaciones. Los suplementos alimenticios que se venden en las farmacias son productos generalmente elaborados con ingredientes sintéticos o de origen animal.
Inyecciones de ácido hialurónico

La viscosuplementación implica la inyección de sustancias lubricantes en la rodilla para mejorar la calidad del líquido articular.
Infiltración de gel plaquetario

Entre los nuevos tratamientos se encuentra el gel plaquetario. El gel se compone de fragmentos de células que, cuando se activan, liberan factores de crecimiento capaces de estimular el crecimiento de células de origen mesenquimal (tejido conectivo embrionario).

 

 

Terapias alternativas para la artrosis de rodilla

 

Entre las terapias no convencionales se encuentran la acupuntura y la aplicación de medicamentos de herboristería. La eficacia real de muchos de estos tratamientos no está científicamente comprobada, pero el paciente puede intentarlos siempre y cuando los realice un profesional cualificado; además, hay que informar siempre a su médico sobre las decisiones tomadas.

La acupuntura implica la inserción de agujas finas en unos puntos específicos en el cuerpo para aliviar el dolor o para adormecer una zona temporalmente. Se practica en muchos países del mundo y las investigaciones demuestran que puede ayudar a aliviar el dolor causado por la artrosis, pero hay pocos estudios científicos sobre la materia.

Hay que asegurarse de que la acupuntura sea certificada y hay que sentir libre de preguntar sobre el método de esterilización de agujas.
Entre las curas termales, los baños de barro pueden ser muy útiles en caso de artrosis en la rodilla, ya que reducen la inflamación y la hinchazón.

 

Dieta y alimentación para la artrosis de rodilla

 

A menudo, las personas que sufren de artrosis en la rodilla tienen sobrepeso. La consecuencia del sobrepeso es una mayor carga en la rodilla que ocasiona el consumo anómalo del cartílago.

Para tratar y prevenir el dolor de rodilla causado por la artrosis se recomienda un régimen para perder peso eligiendo los alimentos antiinflamatorios naturales y evitando la carne y los productos lácteos.

 

¿Cuándo hay que operar? Cirugía para la artrosis de rodilla

 

Si la artrosis no responde a los tratamientos conservadores y el paciente siente dolor incluso por la noche, puede ser necesaria la cirugía.

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Hay varias opciones quirúrgicas:

  • La artroscopia es un procedimiento quirúrgico que utiliza una tecnología de fibra óptica para permitir al cirujano ver el interior de la articulación, eliminar los residuos (cuerpos extraños) o reparar el cartílago degradado.
  • La osteotomía es un procedimiento que se utiliza para mejorar la alineación de la rodilla cambiando la forma de los huesos. Este tipo de cirugía se puede recomendar si el desgaste de las articulaciones se localiza principalmente en un lado de la rodilla, por lo general a causa de la deformidad en valgo o varo de la rodilla.

Puede ser una acción recomendada después de una fractura de rodilla si los huesos no se han quedado bien alineados. La osteotomía no es definitiva, puede ser necesaria una cirugía adicional más adelante.

  • La cirugía de “reemplazo” articular o artroplastia es un procedimiento quirúrgico en el que se reemplazan las articulaciones con prótesis de rodilla artificial realizadas en metal y en plástico. La sustitución puede ser parcial o total, es parcial si está lesionada una parte de la rodilla, es total si se ve afectada toda la articulación. Por lo general, la prótesis quirúrgica está indicada en las personas mayores de 50 años con artrosis severa. Es posible que se tenga que repetir la cirugía en el futuro si se produce una infección, si la prótesis sale de sitio, o si la articulación se desgasta aún más después de varios años. Hoy en día, con las técnicas quirúrgicas actuales, la mayoría de las nuevas articulaciones resiste más de 20 años. La cirugía tiene riesgos, pero en general, los resultados son muy buenos.

 

El injerto de cartílago es posible sólo en unos pocos pacientes. Este procedimiento se realiza si el paciente es joven, tiene solamente un desprendimiento parcial del cartílago, si el daño está causado por un traumatismo y si no hay signos de artrosis.

 

 

 

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.

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