Metástasis en los linfonodos

¿Qué son las metástasis en los linfonodos?

Un tumor metastásico se difunde desde su lugar de origen hasta otras regiones del cuerpo. El tumor que se deriva de la difusión de las células tumorales en otras partes del cuerpo se conoce como metástasis.

 

El sistema linfático

El sistema linfático desempeña un papel muy importante a la hora de controlar el movimiento de los líquidos en todo el cuerpo.

 

Foto: metástasis en los ganglios linfáticos

 

Una de las funciones específicas del sistema linfático es controlar el flujo de la linfa, es decir, el líquido incoloro que contiene oxígeno, proteínas, azúcar (glucosa) y linfocitos. existen algunas semejanzas y los pequeños vasos sanguíneos linfáticos se difunden en aquellos más grandes y al final, estos grandes vasos sanguíneos llegan hasta los linfonodos.

Los linfonodos son tejidos en forma de alubias que se encuentran en varias partes del cuerpo.

Los linfonodos son orgánulos que activan las células inmunitarias y favorecen su proliferación.

A través de esta vasta red, la linfa recorre todo el cuerpo, así como flujo sanguíneo.

En el diagnóstico de la metástasis se observa el movimiento de las células tumorales en el sistema linfático, especialmente en los linfonodos.

 

Difusión del cáncer a través del sistema linfático

 

Cuando una célula tumoral se desplaza a través de la sangre y del sistema linfático, o directamente a través del contacto con otra zona, puede dividirse formando un nuevo tumor en otro órgano.

Generalmente, las metástasis interfieren con las funciones de los órganos afectados provocando los síntomas tipicos de los tumores, e incluso la muerte.

El sistema linfático desempeña un papel fundamental en la formación de metástasis de algunos tumores.

Los vasos linfáticos están hechos para permitir que las células de sistema inmunitario entren y salgan, por lo tanto, las células malignas pueden pasar fácilmente.

Además, si el flujo de la linfa es demasiado lento, esto impide que las células se dañen.

Los científicos afirmaban que el tumor se difundía en el sistema linfático a través del desgaste de las paredes de los vasos y que las metástasis se formaban tras un drenaje pasivo.

Sin embargo, los estudios demuestran que para que haya una difusión tumoral es necesario que haya interacciones complejas y específicas entre las células metastásicas y los vasos linfáticos.

La presencia de metástasis en los linfonodos cercanos al tumor primario indican que la enfermedad se ha difundido a los órganos más lejanos (indicador pronóstico muy importante).

 

Diagnóstico de las metástasis en los linfonodos

 

Para detectar la presencia de metástasis en los linfonodos alrededor el tumor, el médico realiza una biopsia.

Este procedimiento consiste en extirpar quirúrgicamente los linfonodos para detectar la presencia de células tumorales.

Los linfonodos pueden resultar positivos o negativos para el cáncer.

Dado que las vías de drenaje linfático por tumor pueden variar considerablemente dependiendo del paciente, incluso si se trata de la misma zona, en el 30 % de los tumores no se puede prever de manera precisa la difusión de las células tumorales hacia ciertos linfonodos específicos.

El avance de los exámenes instrumentales y del mapeo tumoral es necesario para realizar un diagnóstico de metástasis de manera adecuada.

Gracias al análisis de los linfonodos es posible elegir el tratamiento más adecuado y además permite conocer el pronóstico (expectativa de vida) del paciente.

 

¿En dónde se difunde el tumor?

 

Los órganos en los que generalmente se difunden las metástasis son los huesos, el hígado y los pulmones.

Aunque los tumores tienen la capacidad de invadir diferentes partes del cuerpo, a menudo, se difunden en una zona específica.

Órganos en los que generalmente se forman las metástasis tumorales.

 

CUADRO:

 

Tumor primario. Órganos en los que se difunden las metástasis: vejiga (carcinoma vesical)

Huesos, hígado, pulmones

Pulmones

Glándula suprarrenal, huesos, cerebro, hígado

Riñón

Glándula suprarrenal, huesos, cerebro, hígado, pulmones

Seno, huesos, cerebro, hígado, pulmones

Cáncer de colon – recto, hígado, pulmones, peritoneo

Páncreas, hígado, pulmones, peritoneo

Próstata, glándula suprarrenal, huesos, hígado, pulmones

Ovarios, hígado, pulmones, peritoneo

Melanoma huesos, cerebro, hígado, pulmones, piel/músculos

Estómago (carcinoma gástrico) hígado, pulmones, peritoneo

 

útero – huesos, hígado, pulmones, peritoneo, vagina

Tiroides – metástasis óseas, hepáticas, pulmonares

Hígado – pulmones, estómago, páncreas, aparato gastrointestinal y sistema linfático

 

El cerebro incluye el tejido neuronal cerebral (parénquima) y las leptomeninges (las dos membranas más internas del cerebro – aracnoides y piamadre – de las tes meninges que circundan el cerebro y la médula espinal).

El espacio entre el aracnoides y la piamadre contiene el líquido cerebroespinal.

El pulmón comprende el parénquima (la estructura pulmonar) y la pleura (membrana que reviste los pulmones y la cavidad torácica).

 

¿Cómo se difunde el cáncer?

 

Generalmente, la formación de las metástasis ocurre a través de las siguientes etapas:

 

  • Invasión local: las células tumorales invaden el tejido normal alrededor del tumor.
  • Intravasación: las células tumorales se difunden pasando a través de las paredes de los vasos sanguíneos y de los vasos linfáticos cercanos.
  • Circulación: las células tumorales se desplazan hacia otras partes del cuerpo a través del sistema linfático y de la circulación sanguínea.
  • Detención y extravasación: las células cancerosas se detienen en los capilares lejanos. Después invaden las paredes de los capilares y se desplazan hacia otros tejidos cercanos (extravaso).
  • Proliferación: las células tumorales se multiplican lejos del tumor primario y forman pequeños tumores llamados micrometástasis.
  • Angiogénesis: las micrometástasis estimulan el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos necesarios para el aporte de sangre.

 

Esto proporciona el oxígeno y los nutrientes necesarios para que el tumor continúe creciendo.

 

Los tumores del sistema linfático o los de la sangre ya se encuentran dentro de los vasos linfáticos, los linfonodos o los vasos sanguíneos y por lo tanto, no deben pasar por todas estas etapas de la metástasis.

Además, en el tórax existen dos puntos en los cuales el sistema linfático llega hasta la circulación.

La capacidad de una célula tumoral de metastizarse depende de:

 

  • Propiedades individuales;
  • Propiedades de las células sanas (que incluyen las células del sistema inmunitario) que se encuentran en la zona en la que se origina el tumor;
  • Propiedades de las células del sistema linfático o del flujo sanguíneo y de las células presentes en el lugar de la metástasis.

 

Síntomas de las metástasis en los linfonodos

 

Las metástasis en los linfonodos causan hinchazón y dolor en el lugar en el que se desarrollan.

Las metástasis pueden ser parciales o masivas, dependiendo de la extensión en el órgano linfático.

Los linfonodos agrandados también pueden provocar otros síntomas, si están bastante hinchados.

Por ejemplo, los linfonodos del mediastino (tórax) también pueden causar tos y dificultad al respirar.

 

Los linfonodos superficiales pueden detectarse a través de una ecografía, pero para detectar el contenido se requiere una biopsia, es decir, extirpar el linfonodo y analizarlo en el laboratorio.

 

Foto: metástasis en los linfonodos, cuello, sistema linfático

 

Algunos ejemplos

 

Melanoma

Generalmente, el melanoma se origina en la capa más superficial de la piel, pero también puede penetrar profundamente de manera rápida.

Después, el melanoma se difunde rápidamente a través de la circulación sanguínea o del sistema linfático.

Las zonas más afectadas por el melanoma metastásico son la piel, los pulmones, el cerebro, el hígado y los huesos.

 

Cáncer de seno metastásico

También se conoce como cáncer de mama de IV estadio y es un tipo avanzado de tumor de seno. La metástasis es una masa que se forma cuando las células tumorales se difunden desde el lugar de origen del tumor (en este caso el seno) hacia varias zonas del cuerpo.

Estas células pueden desplazarse a través del sistema linfático o de los vasos sanguíneos y se adhieren a los otros órganos del cuerpo.

 

Generalmente, las metástasis regionales se difunden solamente en los tejidos que se encuentran alrededor del seno. En cambio, las metástasis a distancia pueden llegar hasta órganos más lejanos como el hígado, los pulmones y los huesos.

 

La tasa de supervivencia del cáncer de mama que se ha difundido a los linfonodos axilares es mucho más baja respecto a la del tumor primario.

 

Cáncer pancreático

A menudo, el adenocarcinoma pancreático (ADP) invade los linfonodos abdominales de manera precoz y provoca una metástasis hepática.

Puede tener recidivas y el pronóstico es muy malo.

Menos del 5 % de los pacientes sobrevive hasta 5 años después de haber recibido el diagnóstico.

 

Cáncer ovárico

Según la clasificación de la FIGO, el cáncer ovárico de II estadio está caracerizado por metástasis en los linfonodos.

El cáncer ovárico que produce las metástasis en los ganglios linfáticos inguinales (de la ingle) es raro.

Es raro el cáncer ovárico que causa metástasis en los ganglios linfáticos inguinales en el que los ovarios siguen siendo de dimensiones normales.

 

Cáncer de testículos

El cáncer de testículos no es muy común y hoy en día puede curarse en la mayoría de los casos, gracias a un diagnóstico precoz.

Este tipo de neoplasia se define como seminoma cuando afecta las células que producen los espermatozoides, mientras que se conoce como “no seminoma” cuando no afecta a las células germinales.

Las metástasis de este tumor se forman primero en los linfonodos del abdomen (retroperitoneales) y después en el hígado y en los pulmones.

 

Cáncer de colon

El cáncer del colon y del recto en el primer y en el segundo estadio no provocan metástasis, pero en el tercer estadio se forman metástasis en los linfonodos regionales.

El cuarto estadio está caracterizado por la formación de metástasis a distancia, especialmente metástasis hepáticas, pulmonares y ováricas.

 

Foto: ecografía, linfonodo, carcinoma, tiroideo, metástasis

 

Linfonodo centinela

La biopsia del linfonodo centinela es una técnica confiable para analizar los linfonodos afectados por las metástasis.

Esta biopsia fue pensada originariamente para el melanoma, sin embargo, se ha adoptado para varios tipos de tumores malignos como el cáncer de mama.

Los linfonodos centinela que son histológicamente positivos pueden predecir las metástasis a distancia y por lo tanto son indicadores pronósticos desfavorables, incluso cuando aparecen por fuera del grupo de los linfonodos regionales.

 

Extirpación del linfonodo del cuello

 

Extirpar los ganglios linfáticos laterocervicales o sobre la clavícula es beneficioso para el tratamiento del tumor.

Puede realizarse de 3 maneras diferentes dependiendo de las condiciones de la persona.

 

Cuando no hay un tumor maligno en los alrededores, la linfa transporta las células cancerosas que quedan atrapadas y se desarrollan dentro del linfonodo.

Los tumores en el cuello y en el cerebro que afectan los linfonodos se difunden por medio del sistema linfático. La mejor manera para deshacerse de este problema es extirpar los linfonodos.

 

¿En qué consiste la extirpación de los linfonodos del cuello?

También se conoce como disección del cuello. Se trata de remover los linfonodos de los tejidos que rodean la zona afectada por el tumor.

Las dimensiones de la parte que se remueve dependen de la zona afectada y del objetivo de la intervención quirúrgica.

El linfonodo afectado se detecta a través de una TAC, una resonancia magnética o una PET.

Cuando se remueve el linfonodo puede detectarse la presencia de células cancerosas en el sistema linfático.

 

Disección del linfonodo del cuello

 

Este procedimiento puede durar de 2 a 4 horas dependiendo del tipo de disección que se realice y de si se realiza con anestesia general. La incisión se realiza verticalmente a lo largo de los pliegues de la piel en caso de disección radical y modificada del cuello.

Se detecta el linfonodo afectado y después se remueve.

 

A nivel muscular solamente se incide el músculo esternocleidomastoideo.

La incisión se cierra con suturas de nylon o con grapas quirúrgicas cutáneas.

Después de la intervención quedan solamente pocas cicatrices que desaparecen con el pasar el del tiempo.

Después de 6 o 10 días se remueven las grapas quirúrgicas o los puntos de sutura.

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.