Pie diabético

Foto: RG-Fotolia-com18

 

Los síntomas del pie diabético y el tratamiento para el mismo pueden variar dependiendo de la gravedad de la lesión.

La diabetes puede causar dolor punzante en el pie, provocando daños en los nervios y problemas de circulación.

 

Los niveles demasiado elevados de azúcar en la sangre (hiperglucemia) no solo afectan la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones sino que también causan una lesión en los nervios y en los vasos sanguíneos.

Una de las complicaciones más comunes causadas por la diabetes es un dolor muy fuerte en el pie.

Este síntoma de la diabetes está causado por una lesión en el nervio y esto ocurre debido a las enfermedades que hacen que la circulación de la sangre sea escasa.

Este síntoma comienza como una sensación leve de hormigueo en las manos y en los pies y luego, a medida que la enfermedad avanza, aumenta gradualmente transformándose en un dolor muy fuerte.

Alrededor del 25 % de las personas que padecen diabetes puede desarrollar el dolor en el pie.

Al principio, se forma una úlcera en el borde de la uña del dedo pulgar o debajo de la planta del pie, en la parte más cercana a los dedos.

Desde allí puede extenderse hasta el tobillo.

 

Causas del pie diabético

 

La neuropatía periférica:

La neuropatía periférica es un tipo de enfermedad que afecta los nervios y puede estar causada por la diabetes.

Existen tres tipos de neuropatía periférica:

 

  1. Sensorial,
  2. Motora,
  3. Autonómica.

La neuropatía sensitiva es la primera causa del dolor. Se manifiesta como un “dolor sensible”, es decir, que es suficiente tocar la piel o cubrirse los pies con las sábanas para provocar dolor o entumecimiento en los pies.

La neuropatía motora causa debilidad y dolor en las estructuras musculares en las que hay muchos nervios lesionados. La neuropatía autonómica provoca los siguientes síntomas:

  • Piel seca, rígida y agrietada,
  • Callos dolorosos.
  • Infecciones bacterianas y fúngicas que se presentan a menudo. Esto puede ser una fuente de dolor y de preocupación.

 

Los problemas de circulación

Un problema vascular en los pies puede causar dolor intenso.

Esto ocurre debido a los efectos de la glucemia alta en las arterias, en los capilares y en las venas.

Cuando las arterias se llenan de grasa, las paredes arteriales se vuelven más gruesas y se forman calcificaciones (acumulación de calcio).

Como resultado, ocurre un bloqueo parcial o total del flujo sanguíneo hacía los pies. El dolor en los pies está causado por la falta de oxígeno.

Esta enfermedad también se conoce como pie diabético isquémico.

 

Infecciones

Las personas diabéticas tienen una mayor predisposición a contraer infecciones bacterianas y fúngicas en los pies debido a la alimentación incorrecta.

El aumento de los niveles de azúcar en la sangre es una amenaza para el sistema inmunitario de las personas.

Una alimentación a base de frutas y verduras es fundamental para prevenir esta enfermedad.

Una infección grave también puede afectar el hueso y la médula ósea (osteomielitis).

 

Dolores articulares y musculares

Otra causa del dolor en los pies está relacionada con los músculos y las articulaciones.

Los tendones se vuelven rígidos y más cortos.

Esto no solo provoca dolores musculares y articulares sino que también crea problemas de equilibrio al caminar.

 

Signos y síntomas del pie diabético

 

El dolor en el pie causado por la diabetes de tipo 1 (diabetes mellitus) se manifiesta de varias maneras:

 

  • Ardor persistente en los pies,
  • Dolor punzante,
  • Hormigueo,
  • Pies hinchados (edema),
  • Enrojecimiento,
  • Músculos de los miembros inferiores adoloridos y débiles.

 

La neuropatía motora puede manifestarse a través de los siguientes signos:

 

  • Formación de callos,
  • Piel inflamada,
  • Úlceras (a menudo infectadas).

 

En un paciente diabético, la neuropatía autonómica altera el proceso de sudoración.

Las cutículas y las uñas secas son los signos cutáneos más comunes.

Las infecciones bacterianas y fúngicas provocan fiebre y escalofríos.

El entumecimiento es un síntoma de daños en los nervios en los pacientes diabéticos.

 

Diagnóstico del pie diabético y exámenes

 

El médico realiza el examen objetivo (examen físico) y revisa la historia clínica del paciente.

Algunos de los exámenes que se realizan para esta enfermedad son los siguientes:

 

  • Exámenes de sangre,
  • Eco-Doppler de los miembros inferiores,
  • Angiografía (se inyecta un líquido de contraste en los vasos sanguíneos y se realizan radiografías para observar el flujo de sangre).
  • Gracias a la resonancia magnética se puede observar la extensión de la posible osteomielitis.

 

¿Qué hay que hacer? Tratamientos para el pie diabético

 

No existe una cura para la diabetes, pero pueden reducirse los síntomas por medio de medicamentos.

Existen varios medicamentos disponibles para reducir el dolor.

El médico prescribe medicamentos antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos para reducir el dolor y la inflamación.

El médico le recomienda al paciente reposo y reducir los movimientos del pie que causan dolor.

 

Incluso si la diabetes y el dolor en el pie aumentan a medida que pasa el tiempo, hay que mantener los niveles de azúcar bajo control para reducir el dolor.

Si los niveles permanecen dentro de los parámetros normales, se pueden prevenir ciertos problemas antes de que se manifiesten los primeros síntomas, además esto ayuda a resolver algunos problemas que se habían presentado anteriormente.

La primera cosa que el paciente debe hacer es acudir al médico y someterse a un tratamiento eficaz para la diabetes.

Los medicamentos pueden ser beneficiosos, pero la única manera de curar la diabetes y de mantener un estilo de vida sano es teniendo una alimentación balanceada, de esta manera los niveles de azúcar en la sangre pueden mantenerse bajo control.

 

Foto: pie, diabético, úlcera, amputación

 

El tratamiento con antibiótico es fundamental en caso de infección. En este caso, el médico prescribe el medicamento más adecuado dependiendo de las otras enfermedades que padece el paciente.

 

Remedios naturales

 

En los estudios científicos de la terapia hiperbárica no se han obtenido buenos resultados.

Uno de los mejores remedios es la dieta para diabéticos y realizar ejercicio físico con regularidad.

 

Asistencia de enfermería

Dependiendo de las dimensiones y de la profundidad de la úlcera, el paciente puede necesitar asistencia de manera frecuente (generalmente diariamente) por parte de un enfermero para realizar el vendaje y para que le ayude al paciente a escoger el calzado más adecuado.

Si el zapato es demasiado apretado puede provocar burbujas o ampollas que llevan a la formación de una úlcera.

Si la úlcera no es profunda, como parte del tratamiento hay que cambiar el vendaje muy seguido para mantener la infección bajo control.

 

Amputación debido a problemas en el pie

 

La gangrena puede estar causada por una úlcera en el pie diabético.

Una úlcera es una herida abierta que se desarrolla en los pies de las personas que padecen diabetes.

La glucemia alta provoca daños en los nervios (neuropatía periférica) y en los vasos sanguíneos de los pies.

La disminución de la sensibilidad de los nervios causa una probabilidad mayor de desarrollar una úlcera debido a que altera la percepción del propio cuerpo.

Los problemas de circulación causan un alto riesgo de infección.

La infección reduce adicionalmente el flujo de sangre provocando una gangrena, es decir, la necrosis de los tejidos del cuerpo (muerte de las células).

Cuando se produce la gangrena hay que amputar la extremidad para prevenir que se extienda en otros tejidos sanos de cuerpo.

 

Los daños provocados en los vasos sanguíneos y en los nervios causan infecciones graves que son muy difíciles de curar. El problema más grave es el que se refiere a los pies. Cuando el paciente pierde la capacidad de sentir los dedos de los pies, estos pueden lastimarse fácilmente sin que la personas se percaten de la lesión.

Incluso, a partir de una herida pequeña puede desarrollarse una úlcera que sucesivamente se transforma en una infección grave.

Las infecciones en el pie pueden extenderse hasta las piernas.

A veces. La infección es tan grave que el médico debe amputarle al paciente los dedos de los pies, el pie completo o incluso una parte de la pierna.

 

La amputación es el último recurso para el tratamiento. El médico toma la decisión de amputar el miembro solamente cuando niguno de los otros medicamentos ha tenido efecto.

El médico salva la mayor parte del pie o de la pierna. El médico debe estar completamente seguro de que la intervención quirúrgica es una intervención definitiva.

Una infección puede provocar la muerte del paciente: la amputación, puede salvarle la vida.

 

¿Cuándo se requiere la amputación?

La infección y el tejido muerto se extienden a medida que pasa el tiempo y, por lo tanto, es necesario amputar el miembro para salvarle la vida al paciente. El cirujano puede amputar completamente el miembro inferior, un pie o solamente un dedo del pie.

El médico remueve el tejido muerto y lo reemplaza con un injerto de piel. El paciente permanece hasta ocho semanas en el hospital mientras se cierra la herida.

 

Intervención quirúrgica de amputación

 

Una amputación se realiza con anestesia general o epidural (anestesia regional); el paciente no siente ningún tipo de dolor durante la intervención quirúrgica.

La parte de la pierna que ha sido afectada se reemplaza con una prótesis: la autonomía del paciente depende de la parte del miembro que ha sido amputada.

El cirujano realiza varios procedimientos para mejorar la amplitud del movimiento del muñón y para reducir el riesgo de infección:

Los procedimientos consisten en:

 

  • El muñón está cubierto por tejido blando,
  • El cirujano fija los músculos a los huesos para darle amplitud al movimiento del muñón,
  • El médico sutura la herida con puntos o con grapas.

 

Después de la intervención, la recuperación del paciente se realiza en una sección hospitalaria.

Durante los primeros días, al paciente se le suministran líquidos, oxígeno y sustancias nutritivas.

El médico venda el muñón con un vendaje elástico.

Desde la herida sale un tubo de drenaje para que salgan los líquidos en exceso de los tejidos que se han operado.

Este tubo ayuda a prevenir la formación de moretones y a reducir la hinchazón.

Se recomienda no cambiar el vendaje durante los primeros cinco días después de la intervención para reducir el riesgo de infección.

Si la intervención se ha realizado con anestesia espinal, un enfermero introduce un catéter urinario en la vejiga del paciente durante la intervención quirúrgica.

Puede haber mucho dolor en el miembro en el que se ha realizado la amputación, por lo tanto, se recomienda tomar analgésicos cuando sea necesario.

 

Rehabilitación tras la amputación

Después de la intervención, el paciente debe someterse a rehabilitación. El paciente debe aprender cómo comportarse en la vida diaria sin una parte de su cuerpo. El miembro que ha sido amputado puede remplazarse con una prótesis.

El fisioterapeuta ayuda al paciente a aprender a utilizar esta prótesis.

El equipo de rehabilitación adapta la casa del paciente para ayudar a que este pueda realizar las actividades normales de la vida diaria.

Algunas personas que se han sometido a la amputación, sienten dolor en el miembro amputado. Esta enfermedad se conoce como síndrome del miembro fantasma.

La fisioterapia puede ser muy beneficiosa para mantener la flexibilidad del miembro inferior, para mejorar la postura (torcida debido al apoyo del pie de manera incorrecta) y para reducir el dolor en las articulaciones que no ha sido amputadas (por ejemplo en la rodilla).