Epicondilitis o codo del tenista

La epicondilitis es una tendinitis también conocida como codo de tenista, aunque la mayoría de las personas que sufren esta degeneración del tendón nunca han jugado al tenis.

Esta enfermedad provoca dolor en la parte externa del codo, en una prominencia ósea denominada epicóndilo lateral, por donde se originan los músculos extensores y supinadores de la muñeca.

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Codo de tenista
© Lovrencg – Fotolia.com

El dolor aparece al realizar ciertas actividades tales como agarrar, empujar, tirar y levantar objetos.

A medida que la inflamación progresa, se puede experimentar dolor incluso durante movimientos leves o reposo.

La aparición suele ser lenta. En raras ocasiones el dolor aparece de forma repentina sin traumas.

Con el paso del tiempo, el tendón degenera y se forman calcificaciones. En este caso se habla de tendinitis calcificada.

 

En raras ocasiones la epicondilitis es bilateral.

 

El dolor en la parte medial o interna del codo no tiene origen en la epicondilitis, sino en la epitrocleitis, es decir, la inflamación de los tendones pronadores y flexores de la muñeca.

El dolor en el codo también puede deberse al atrapamiento del nervio ulnar, a una contusión o fractura.

 

¿A quién afecta el “codo de tenista”?

La epicondilitis afecta del 1 al 3% de la población, y más del 50% de los jugadores de tenis durante su carrera.

Muchos tenistas desarrollan una epicondilitis crónica por sobrecarga.

En realidad, menos del 5% del total de los casos diagnosticados están vinculados a la práctica del tenis.

La epicondilitis afecta más a los hombres que mujeres y con mayor frecuencia a las personas de entre 30 y 50 años.

Aunque la epicondilitis suele afectar a los jugadores de tenis, otras personas pueden verse afectadas, especialmente los que realizan actividades que requieren movimientos repetitivos del brazo, codo, muñeca y mano en el tiempo libre o en el trabajo.

Entre las personas que sufren este tipo de tendinitis, se encuentran los golfistas, jugadores de béisbol, amas de casa, limpiadores, carpinteros, mecánicos y trabajadores en una línea de montaje.

Las personas que utilizan el ratón del ordenador durante muchas horas al día, pueden sufrir epicondilitis, especialmente los que utilizan una alfombrilla plana. De hecho, se recomienda utilizar una alfombrilla de ratón con un soporte en gel para las muñecas.

 

Causas de epicondilitis

 

Por lo general, la epicondilitis tiene origen en el uso excesivo del codo (sobrecarga).

Cualquier actividad que sobrecarga los tendones extensores o supinadores de la mano puede provocar una tendinitis. Entre estas actividades se encuentran la jardinería, el tenis y algunas tareas repetitivas.

Las personas que practican culturismo pueden sufrir este trastorno si no realizan correctamente los ejercicios.

La epicondilitis también puede tener origen en un trauma directo en el lado externo del codo.

De hecho, se cree que un uso excesivo o un trauma pueden provocar una pequeña lesión en la inserción del músculo extensor radial del carpo.

Aunque la epicondilitis se considera una tendinitis, se caracteriza por algunos cambios en las fibras del colágeno que forman el tendón, por lo que es mejor definirla como un trastorno caracterizado por la degeneración del tendón.

 

 

 

Síntomas de la epicondilitis

 

Los síntomas de la epicondilitis son:

  • Dolor que aumenta lentamente en la parte externa del codo;
  • Los síntomas empeoran al cerrar el puño o apretar objetos;
  • El dolor aumenta al estabilizar o mover con fuerza la muñeca. Algunos ejemplos son: levantar objetos, verter el agua de la botella, abrir latas o utilizar objetos tales como el cepillo de dientes, cuchillo o tenedor.
  • El paciente siente dolor, pérdida de fuerza y rigidez desde codo hasta la mano.
  • Los síntomas pueden extenderse hasta la muñeca, pero no afectan a los dedos y no se experimenta hormigueo.

 

 

 

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Prueba muscular para la epicondilitis

Diagnóstico de la epicondilitis

El diagnóstico suele basarse en el historial clínico y la información que el paciente proporciona al médico acerca de los síntomas.

El examen del miembro superior afectado contribuye a confirmar el diagnóstico.

Por lo general, la amplitud de movimiento del codo es normal, aunque en los casos más graves puede verse afectada.

A través de la palpación del codo del paciente, se puede observar hinchazón en la región del epicóndilo lateral.

El dolor se experimenta al extender el codo contra resistencia.

El médico debe realizar varias maniobras para descartar otras patologías con síntomas similares a la epicondilitis, tales como la artritis, bursitis del codo o síndrome del túnel carpiano.

 

 

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Tendinosis y tendinitis del extensor común de los dedos
Alila/bigstockphto.com

 

Exámenes instrumentales para el codo de tenista

 

En caso de epicondilitis, la radiografía no muestra nada significativo, por lo que no suele realizarse.

El examen instrumental más utilizado para confirmar el diagnóstico es la ecografía, que muestra los tendones de los supinadores y extensores de la mano.

A veces se puede realizar una resonancia magnética para confirmar el diagnóstico y descartar otras patologías.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La epicondilitis se trata con:

  • Medicamentos,
  • Una órtesis para inmovilizar la articulación,
  • El vendaje neuromuscular,
  • Las aplicaciones de hielo
  • Un programa de ejercicios que se realiza bajo la supervisión de un fisioterapeuta.

 

La fase aguda se trata con reposo hasta que el dolor fijo disminuye.

Es posible volver a entrenarse y a competir sólo cuando el dolor se ha ido.

 

Medicamentos

Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como la Aspirina (acetilsalicílico ácido) y Brufen (ibuprofeno) pueden ser útiles en esta etapa.

Es aconsejable evitar la infiltración de cortisona, ya que puede dañar el tendón e incluso causar lesiones.

 

Terapia manual

El fisioterapeuta puede realizar una terapia manual denominada Cyriax o masaje transverso profundo que estimula la reparación del tendón y la alineación de las fibras de colágeno.

Las técnicas de osteopatía pueden eliminar los bloqueos de las articulaciones y las contracturas de los músculos que causan el dolor.

 

Ejercicios

Hay que evitar los ejercicios de estiramiento que extienden los músculos extensores de la muñeca.

Se recomiendan los ejercicios de fortalecimiento de los músculos del antebrazo, pero sólo cuando el dolor se ha ido.

Si se siente dolor al realizar ejercicios de fortalecimiento, hay que esperar.

Las flexiones no deberían causar dolor, por lo que se pueden hacer.

 

Descanso

Se recomienda limitar las actividades diarias y los deportes que empeoran los síntomas, como el tenis y la natación.

Si se tiene que levantar una carga, se recomienda ejecutar el levantamiento manteniendo la palma de la mano hacia arriba.

Al realizar actividades con gestos repetitivos es mejor hacer pausas frecuentes.

 

Órtesis para la tendinitis del codo

A menudo se recomienda un brazalete para los que sufren de epicondilitis.
Esta pulsera se pone en el antebrazo, pero no sobre la zona inflamada.

Hay que poner el brazalete 3 centímetros por debajo del epicóndilo con la tableta hacia los músculos afectados, para descargar el área de la inserción muscular en el codo.

 

Este brazalete puede ser usado durante las actividades que causan los síntomas, pero no es útil en reposo.
También puede ser útil una órtesis similar a la que se usa para el síndrome del túnel carpiano.
Esta órtesis ayuda a los músculos que participan en la extensión de la muñeca.
Como alternativa se puede aplicar un vendaje o el vendaje neuromuscular (Kinesio taping) pero hay que cambiarlos con frecuencia.

 

ejercicio isométrico para la epicondilitis

 

 

 

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ejercicio isométrico para la epicondilitis

 

 

 

 

 

Ondas de choque para la tendinitis del codo

 

 

 

 

Fisioterapia instrumental para la tendinitis del codo

 

Las terapias indicadas para la tendinitis del codo son:

 

  • Las ondas de choque,
  • La terapia con láser (especialmente para las mujeres)
  • El ultrasonido.

 

La Tecarterapia no se utiliza en caso de tendinitis, ya que no actúa dentro del tendón.

Estos tratamientos estimulan al cuerpo a reparar las micro-lesiones en el tendón y también son eficaces para la epicondilitis que no pasa (no sana) con remedios naturales.

 

Remedios naturales para la tendinitis del codo

Además del brazalete para epicondilitis y de la fisioterapia, se pueden aplicar en la piel antiinflamatorios naturales que promueven la absorción de la inflamación, por ejemplo, una pomada de Arnica montana y Harpagophytum procumbens (harpagófito o garra del diablo).

La arcilla se utiliza sólo en caso de hinchazón e inflamación, pero rara vez el codo se hincha.

 

Dieta y alimentación para la tendinitis del codo

La alimentación es esencial para promover la curación, en particular, tiene que evitar:

 

  • Carne,
  • Productos lácteos,
  • Alimentos fritos,
  • Huevos,
  • Azúcares industriales (dulces y pasteles).

 

Prevención de la tendinitis del codo

La causa más común de la epicondilitis en el tenis es una técnica incorrecta de ejecución de los movimientos técnicos con la raqueta.

Los jugadores con codo de tenista a menudo desarrollan la tendinitis del codo cuando realizan el revés, aunque el problema puede ocurrir con cualquier movimiento.

Una persona que juega al tenis como pasatiempo debería tomar lecciones por un instructor profesional para adquirir una técnica básica correcta.

Es mejor jugar en pistas de tenis blandas en lugar de las en tierra batida.

Cambiar a menudo las pelotas de tenis es muy útil.
Además, es importante usar una raqueta del tamaño adecuado y con un mango cómodo.

 

Operación quirúrgica para la tendinitis del codo

La mayoría de los pacientes con epicondilitis no se trata quirúrgicamente. Sólo los pacientes que tienen dolor persistente a pesar de meses de tratamiento conservador pueden ser candidatos para la cirugía.

En general, los resultados de la cirugía no siempre son buenos.

El procedimiento quirúrgico es ambulatorio, a menudo bajo anestesia general o regional.

Se elimina o se repara la porción de inserción de tendón que se ha degenerado.

 

A menudo, se raspa una parte del hueso para inducir el crecimiento de vasos sanguíneos en el área afectada.

El codo tiene que ser inmovilizado durante varias semanas, luego se tiene que iniciar un programa de ejercicios de rehabilitación.

Los riesgos de la cirugía son:

 

  • Dolor persistente,
  • Rigidez,
  • Infecciones.

 

¿Cuánto dura? El pronóstico para la tendinitis del codo

 

En general, el 90-95% de las personas con tendinitis de codo mejora y sana gracias a un tratamiento conservador.

El tiempo de recuperación depende del paciente, puede sanar dentro de un mes si deja pronto de realizar las actividades que causaron la epicondilitis y si efectúa el tratamiento.

De lo contrario la duración puede ser de hasta 8-10 meses.
Sin embargo, se estima que el 5% de los pacientes no mejora y para ellos es necesario intervenir quirúrgicamente.

La cirugía tiene el objetivo de reparar la unidad músculo-tendinosa dañada alrededor del codo.

A menudo las personas que se someten a cirugía no logran una curación completa y la recuperación de la fuerza muscular.

 

 

 

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