Trombosis venosa profunda

La trombosis venosa profunda (TVP) es la formación de un trombo (coágulo de sangre) dentro de una vena profunda, normalmente se produce en el muslo o pantorrilla.
Generalmente se presenta sólo en una pierna o un brazo, rara vez se sufre de trombosis venosa bilateral.

 

Causas de la trombosis venosa profunda

La TVP es más común en las personas mayores de 60 años, pero también puede ser una enfermedad juvenil, especialmente en personas genéticamente predispuestas.

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La trombosis venosa profunda

Los coágulos pueden formarse cuando hay algo que disminuye o altera el flujo de sangre en las venas, que normalmente se encuentran en las extremidades inferiores, rara vez afectan el brazo o el miembro superior (alrededor del 3% de los casos).

 

Los factores de riesgo son:

  • Un catéter venoso central que pasa a través de la vena de la ingle irrita las paredes de los vasos sanguíneos y reduce el flujo sanguíneo.
  • El reposo en cama prolongado, como por ejemplo durante una larga estancia postoperatoria, o en el caso de parálisis. Cuando las piernas permanecen inactivas por períodos largos no contraen los músculos de la pantorrilla que ayudan a la circulación sanguínea, por lo que se desarrollan coágulos de sangre.
  • Un episodio previo de trombosis venosa profunda o embolia pulmonar. Si ya se ha producido una trombosis venosa profunda en el pasado, es más probable tener una recaída.
  • Una historia familiar de trombosis venosa profunda o embolia pulmonar. Si alguien de la familia ha sufrido de estos problemas, el riesgo de desarrollar TVP aumenta.
  • Las fracturas de la pelvis, del fémur, tibia o peroné.
  • Una parto en los últimos seis meses.
  • Obesidad
  • Una cirugía reciente (con mayor frecuencia en la cadera, la rodilla o la operación pélvica en la mujer).
  • Mujeres embarazadas. El embarazo aumenta la presión en las venas de la pelvis y las piernas. Las mujeres con una enfermedad hereditaria de coagulación están especialmente en riesgo. La posibilidad de desarrollar un coágulo de sangre durante el embarazo puede continuar durante hasta seis semanas después del parto.
  • Demasiadas células del sangre producidas por la médula ósea pueden tener un efecto en la sangre que se vuelve más denso y fluye más lentamente de lo normal.
  • La edad, las personas mayores corren un riesgo mayor, pero la TVP también puede afectar a los jóvenes.

Un coágulo de sangre es más probable que se forme en las venas de las personas que tienen ciertos problemas o trastornos, tales como:

Cáncer. Algunos tipos de cáncer aumentan la cantidad de sustancias en la sangre que hacen coagular la sangre. Algunos tratamientos para el cáncer aumentan el riesgo de formación de coágulos de sangre.

Enfermedades inflamatorias intestinales. Algunas enfermedades intestinales como la colitis ulcerosa aumentan el riesgo de trombosis venosa profunda.

Insuficiencia cardíaca. Los que sufren de insuficiencia cardíaca tienen un mayor riesgo de trombosis venosa profunda, porque un corazón dañado no puede bombear la sangre como un corazón normal. Esto aumenta la posibilidad de formar una congestión y un coágulo de sangre.

Píldora anticonceptiva o tratamiento hormonal de reemplazo. Tanto las píldoras anticonceptivas (anticonceptivos orales) como la terapia de reemplazo hormonal pueden aumentar el riesgo de trombosis venosa profunda.

El estar sentados durante largos períodos durante los viajes aéreos puede aumentar el riesgo de trombosis venosa profunda. Esto es probable si hay uno o más factores de riesgo mencionados anteriormente.
Da acuerdo con las directrices de la American College of Chest Physicians (ACCP) no es necesario tomar un anticoagulante antes de embarcarse, pero es recomendable sentarse en el asiento de pasillo para caminar durante el viaje.

 

Síntomas de la trombosis venosa profunda

Los pacientes con trombosis venosa profunda pueden tener una coloración variable de la extremidad inferior.
El matiz anormal más frecuente es el violáceo rojizo de la congestión y la obstrucción venosa. En casos raros, la pierna está cianótica con la obstrucción severa de la vena iliofemoral. Esta forma isquémica de oclusión venosa inicialmente se ha descrito como “phlegmasia caerulea dolens” (inflamación azulada dolorosa).
Generalmente, la pierna está muy hinchada, dolorosa y cianótica.
A menudo están presentes hemorragias petequiales en la sangre (similar a moretones).
En algunos casos la trombosis venosa profunda no causa síntomas, en otros casos pueden producirse:

  • Piernas hinchadas y entumecidas (por lo general en la pantorrilla y el pie). Si se produce la TVP en el brazo los síntomas se observan en el antebrazo, la muñeca y la mano.
  • Dolor en el tobillo, pie o pierna insoportable y constante.
  • Piel caliente a nivel del coágulo.
  • Enrojecimiento, especialmente en la parte posterior de la pierna debajo de la rodilla.
  • Fiebre, pero no siempre.

La trombosis venosa profunda por lo general (aunque no siempre) afecta a una sola pierna. El dolor puede empeorar al doblar el pie hacia arriba, hacia la rodilla.
Si la trombosis venosa profunda no se trata, puede producirse una embolia pulmonar: un coágulo de sangre que inicia desde el punto en el que ha formado y llega a establecerse en uno de los pulmones.

En el caso de embolia pulmonar, puede producirse síntomas graves, tales como:

  • Dificultad para respirar, que puede empeorar gradualmente o de repente.
  • Dolor en el pecho que puede empeorar al respirar.
  • Colapso repentino.

Tanto la trombosis venosa profunda como la embolia pulmonar son enfermedades graves que requieren análisis y tratamientos urgentes.

Complicaciones y riesgo de trombosis venosa profunda

La complicación más grave de la trombosis venosa sin tratar es el desprendimiento de un coágulo que viaja por el torrente sanguíneo, se denomina embolia.
Una embolia puede quedar atrapada en el cerebro, los pulmones, el corazón u otras áreas causando graves daños.
La embolia pulmonar masiva (oclusión de la arteria pulmonar) causa la muerte de la persona en cuestión en unos minutos.

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Un coágulo de sangre, trombos y émbolos Alila/bigstockphoto.com

 

Diagnóstico de la trombosis venosa profunda

El típico dolor en la pantorrilla en la flexión dorsal del pie (signo de Homans) es una prueba eficaz, pero sólo está presente en la mitad de los pacientes con TVP.
La molestia en los músculos de la pantorrilla en la dorsiflexión forzada del pie con la rodilla estirada se ha definido como el signo de la TVP.

Sin embargo, el signo de Homans se observa en al menos el 50% de los pacientes sin TVP.
La tromboflebitis superficial se caracteriza por la presencia de un segmento venoso palpable, endurecido, subcutáneo y similar a una cuerda.

El cuarenta por ciento de los pacientes con tromboflebitis superficial sin venas varicosas u otras causas obvias (por ejemplo catéteres intravenosos, el abuso de drogas por vía intravenosa, lesiones de tejidos blandos, etc.) tiene una TVP.
Los pacientes con tromboflebitis superficial, que se extiende a la unión safeno-femoral tienen un mayor riesgo de TVP asociada.
Las pruebas diagnósticas realizadas con mayor frecuencia incluyen: venografía, ecografía Doppler y la resonancia magnética nuclear (RMN).
La venografía se utiliza muy poco, es una prueba obsoleta.

Eco-Doppler
El Eco-Doppler puede ser muy preciso en la identificación de los coágulos de sangre.
Las ondas sonoras rebotan desde las estructuras internas de la pierna y crean imágenes que revelan eventuales anomalías.
Un médico especialista comprueba el área del dolor y las venas que desarrollan trombosis más fácilmente:

  1. Vena Safena,
  2. Vena Poplítea,
  3. Vena Gemelar (zona distal de la pierna),
  4. Vena Ilíaca (miembro inferior parte proximal),
  5. Vena Femoral.

Resonancia magnética
La resonancia magnética es particularmente eficaz en el diagnóstico de trombosis venosa profunda en la pelvis y el muslo.
Esta técnica se utiliza cada vez más, ya que no en invasiva y permite la visualización simultánea de ambas extremidades inferiores.

 

 

Diagnóstico diferencial la trombosis venosa profunda


El médico debe excluir las siguientes enfermedades:

  • Tendinitis de Aquiles,
  • Artritis,
  • Calambre, contractura o lesión muscular,
  • Hematoma,
  • Lesiones de tejidos blandos,
  • Fractura de estrés,
  • Enfermedad hepática,
  • Insuficiencia renal,
  • Síndrome nefrítico,
  • Linfedema

 

Tratamiento de la trombosis venosa profunda

Al principio hay que estar en reposo, evitar la actividad física y los deportes, pero es necesario mantener la pierna en movimiento.
Cuando se reducen los síntomas, se puede comenzar con los deportes ligeros, como la natación y la bicicleta estática.
El médico prescribe medicamentos para diluir la sangre (anticoagulantes) o la aspirina.
Esto evita la formación de coágulos o ampliar los existentes.
El tratamiento con medicamentos no puede disolver los coágulos que ya están presentes.

Generalmente, el primer medicamento que el médico suele recomendar es la heparina.
Si se administra heparina intravenosa es necesario permanecer en el hospital.
Las formas más recientes de heparina se pueden tomar con una inyección una vez o dos veces por día.
Puede no ser necesario permanecer en el hospital cuando se toma este nuevo tipo de heparina.
Por lo general, un medicamento llamado warfarina (aldocumar) se toma junto con la heparina.
La warfarina se toma por vía oral.
La dosificación del anticoagulante debe ser determinada por el médico de acuerdo con el “tiempo de protrombina”.

En general, hay que tomar la warfarina de uno a tres meses, pero en lo casos graves, la duración del tratamiento anticoagulante es más largo o incluso para toda la vida.
Cuando se toma warfarina, es más probable desarrollar una hemorragia, también llevando a cabo actividades que se realizan todos los días.

Si se está tomando warfarina en casa:

  1. Tomar el medicamento sólo con los tiempos y las dosis indicadas por el médico,
  2. Preguntar al médico qué hay que hacer si se olvida de tomar una dosis,
  3. Hacer análisis de sangre con frecuencia para asegurarse de que se está tomando la dosis correcta,
  4. Aprender cómo y cuándo tomar otros fármacos para evitar efectos secundarios.

 

 

Remedios naturales para la trombosis venosa profunda

El médico puede recomendar una media de compresión elástica para llevar en una pierna o ambas, así como otras instrucciones con el fin de mantener las piernas en reposo.
La media de compresión mejora el flujo de sangre en las piernas y reduce el riesgo de complicaciones de coágulos de sangre. Es importante llevarla todos los días.
El vendaje de compresión es muy útil para reducir los síntomas y el tiempo de recuperación, el objetivo es aplicar un vendaje de compresión que contrarreste la presión en las venas.

 

 

Cirugía

En raras ocasiones, puede ser necesaria la cirugía si los medicamentos no funcionan.
Hay dos tipos de operaciones quirúrgicas:

  • Inserción de un filtro en la vena más grande del cuerpo para evitar que los émbolos viajen a los pulmones;
  • Eliminación del trombo de la vena.

 

 

Pronóstico de la trombosis venosa profunda

A menudo la TVP desaparece sin consecuencias, pero puede reaparecer. Algunas personas pueden tener dolor e hinchazón en la pierna durante mucho tiempo llamado síndrome de flebitis.
Entre los efectos secundarios, se puede ver un cambio en el color de la piel.
Estos síntomas pueden aparecer enseguida, aunque también pueden darse después de un año.
El uso de medias apretadas (de compresión) incluso después de que la TVP haya pasado puede ayudar a prevenir este problema.

Los coágulos de sangre en el muslo son los que se rompen más fácilmente y viajan a los pulmones (que provocan la embolia pulmonar) en comparación con los trombos de la parte inferior de la pierna, las extremidades superiores u otras partes del cuerpo.
La muerte se produce en aproximadamente el 6% de los casos de TVP y en 12% de los casos de embolia pulmonar dentro de un mes tras el diagnóstico.
El resultado a largo plazo es generalmente bueno si no se asocia con un tumor maligno.
El tiempo de recuperación es largo, el tratamiento farmacológico debe continuar durante al menos 2/3 meses.
Hay que hacer análisis de sangre hasta que el tiempo de protrombina (TP) es alto.

 

 

Prevención de la trombosis venosa profunda

Prevenir la trombosis venosa profunda es mucho más fácil que tratarla después de que se haya producido.
Algunas medidas preventivas incluyen los siguientes recursos:

La dieta es fundamental para ayudar a prevenir la formación de trombos, los omega-3 son ácidos grasos que reducen el nivel de colesterol y triglicéridos en la sangre, además los alimentos ricos en fibra reducen la absorción de grasas en el intestino y dan una sensación de saciedad.

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Dieta rica en frutas y verduras Oleg Kalina / bigstockphoto.com

Es importante seguir una alimentación rica en antioxidantes (Vitaminas A, C, E) con muchas frutas y verduras para preservar los vasos sanguíneos.

Hay que saber la cantidad de vitamina K que se consume cuando se toman anticoagulantes.
La vitamina K puede afectar la función de los fármacos como la warfarina. Los alimentos ricos en vitamina K son las verduras de hoja verde y los aceites de colza o soja.

Tomar los medicamentos prescritos exactamente como indique el médico.
Si se somete a un procedimiento quirúrgico, tal como una operación ortopédica es probable que necesite tomar anticoagulantes durante la estancia en el hospital.

Realizar ejercicios con los músculos de la pantorrilla si se está sentado por mucho tiempo. Siempre que sea posible, hay que levantarse y caminar.
Si no puede ponerse de pie y dar un paseo, se pueden levantar y bajar los talones manteniendo los dedos de los pies en el suelo y luego se pueden subir los dedos del pie mientras los talones permanecen en contacto con el suelo.
La movilización pasiva es inútil, porque la contracción muscular es necesaria para propulsar la sangre venosa hacia el corazón.

Movimiento. Si se pasa mucho tiempo en la cama debido a cirugía o por otras razones, cuanto antes se mueva, menor es el riesgo de desarrollar coágulos de sangre.

Cambios de estilo de vida. Bajar de peso, dejar de fumar y controlar la presión arterial. La obesidad, el tabaquismo y la hipertensión aumentan el riesgo de trombosis venosa profunda.