Tumor de páncreas y cáncer

Foto: páncreas, cabeza, cola, vena cava, hígado, duodeno

 

El tumor de páncreas está causado por el crecimiento excesivo de las células pancreáticas.

El páncreas produce la hormona de la insulina que controla la glucemia.

Este órgano también secreta algunas encimas que desempeñan un papel importante para la digestión de los alimentos en el tracto gastrointestinal.

 

Si la masa se forma en los canales que transportan los jugos pancreáticos, se le llama tumor de páncreas exocrino o adenocarcinoma.

Cuando la neoplasia se desarrolla en las células que producen la insulina, se conoce como tumor endocrino o carcinoma de células de los islotes pancreáticos.

Este es un tipo de tumor muy raro que se difunde, a través el sistema linfático, hacia otras partes del cuerpo como el hígado, los pulmones, los huesos y es la quinta causa de muerte por tumor.

 

Solamente en algunas ocasiones, el tumor se desarrolla en los niños o en los jóvenes.

La incidencia en Europa es del alrededor de 10 casos cada 100.000 habitantes.

 

Clasificación del tumor del páncreas

 

Tumor exocrino

Estos tumores representan más del 75 % de todos los tumores del páncreas.

El adenocarcinoma se forma en las células glandulares.

Esos tumores pueden volverse tan grandes que pueden invadir los nervios, provocando dolor de espalda, o las arterias (vena porta).

Generalmente se extiende (metastatiza) al hígado o a los linfonodos.

Cuando esto ocurre, el tumor se considera inoperable.

 

Tumor endocrino

Este tumor es menos común respecto al tumor exocrino.

 

Los tumores endocrinos pueden producir hormonas activas y por lo tanto pueden causar síntomas muy graves.

Existen varios tipos de este tumor:

  1. Insulinoma producen  una gran cantidad de insulina y esto puede provocar hipoglucema (falta de azúcar en la sangre).
  2. Glucagonoma producen glucagón y puede causar erupciones cutáneas.

 

Tumor de páncreas benigno y precanceroso

No todas las masas que se forman en el páncreas son cáncer.

Algunos tumores simplemente pueden ser benignos (no cancerosos), mientras que otros, con el tiempo, pueden transformarse en cáncer si no se tratan (precancerosos).

 

  • Neoplasia quística serosa (SCNs) es un tipo de tumor en el que se forman quistes llenos de líquido seroso. Generalmente, estos quistes son benignos y no requieren ningún tratamiento.
  • Neoplasia quística mucinosa (MCNs) es un tumor que está compuesto por un quiste lleno de una sustancia gelatinosa llamada mucina.

Este quiste es benigno, pero puede transformarse en cáncer con el pasar del tiempo.

  • Neoplasia mucinosa papilar intraductal (IPMNs) es un tumor benigno que crece en los ductos pancreáticos y puede transformarse en cáncer con el pasar del tiempo.

 

Causas del tumor de páncreas

 

No se conoce con exactitud la causa del cáncer pancreático. Sin embargo, han sido identificados varios factores de riesgo que predisponen a las personas a desarrollar esta enfermedad. Algunos de los factores de riesgo sn los siguientes:

  1. Genética;
  2. Edad (afecta sobre todo a las personas ancianas);
  3. Úlceras;
  4. Obesidad;
  5. Fumar;
  6. Pancreatitis.

 

Síntomas del tumor de páncreas y cáncer

 

Los síntomas pueden variar dependiendo de la zona de la glándula que ha sido afectada: la cabeza, el cuerpo o la cola.

Es difícil realizar un diagnóstico precoz a partir de los síntomas debido a que estos se manifiestan solamente en la etapa avanzada de la enfermedad.

Por esta razón, a veces este tipo de cáncer se conoce como enfermedad silenciosa.

Algunos síntomas son bastante generales y comunes como por ejemplo el dolor de estómago y la pérdida de peso.

A continuación se mencionan los principales síntomas en los hombres y en las mujeres:

Cada vez que se manifiesta uno de los siguientes síntomas, hay que acudir inmediatamente al médico para que realice los exámenes necesarios para detectar un tumor de páncreas.

La ictericia es uno de los signos y síntomas principales y consiste en que la parte blanca del ojo (esclerótica) y la piel del paciente se vuelven de color amarillo.

Esto puede ser un síntoma de un tumor que afecta la cabeza del páncreas (alrededor de 80 % de los tumores se desarrollan en la cabeza del páncreas).

Otro de lo síntomas es la mala digestión y la diarrea.

Cuando el tumor se extiende puede obstruir completamente, o parcialmente, el ducto biliar.

Esto ralentiza el movimiento de la bilis y aumenta ls niveles de bilirrubina en la sangre provocando que los ojos y la piel se vuelvan amarillos.

Otro signo es un fuerte dolor de estómago, precisamente en la parte superior, que se irradia lentamente hacia la espalda. Esto ocurre cundo el tumor ejerce presión en los nervios. El dolor aumenta sobre todo 2 o 4 horas después de las comidas o, a veces, cuando la persona se encuentra acostada.

 

El dolor abdominal es un síntoma típico que del cáncer en la cola o en el cuerpo del páncreas.

La inapetencia es otro de los síntomas del tumor de páncreas, aunque también es bastante común en otras enfermedades e infecciones. Generalmente, este síntoma quiere decir que puede haber un problema en el estómago y por lo tanto, hay que acudir a un médico.

Cuando el carcinoma pancreático afecta la cabeza de la glándula, puede provocar una pérdida de peso involuntaria grave. Junto con el dolor abdominal, este es uno de los primeros síntomas ya sea en los hombres ya sea en las mujeres.

Otro síntoma es la alteración de las heces y de la orina.

Cuando el tumor obstruye el ducto biliar, las heces se vuelven de color más claro, generalmente de un color similar al de la arcilla.

Las heces también emanan un olor fuerte.

El exceso de grasa se expulsa junto con las heces.

Esta enfermedad se conoce como esteatorrea.

Por el contrario, la orina se vuelve más oscura.

El paciente puede desarrollar diabetes de manera repentina.

Esto ocurre debido a que el páncreas pierde la capacidad de producir insulina.

Ocasionalmente también puede haber un aumento de los niveles de lipasa en la sangre.

Las personas pueden tener prurito en la piel, aunque se trata de un síntoma bastante raro. Cuando se manifiesta junto con el dolor de estómago y con la ictericia, hay que acudir al médico inmediatamente.

Otros síntomas comunes son los siguientes:

Cansancio y falta de energía;

  • Hinchazón de estómago tras las comidas e indigestión;
  • Náuseas y vómito;
  • Depresión;
  • Fiebre y escalofríos;
  • Sed permanente.

 

Foto: tumor de páncreas, estadio, IV

 

Estadio IV del carcinoma pancreático

Se trata del tipo de tumor más letal. el pronóstico del tumor de páncreas es desfavorable y es la cuarta causa de muerte más común.

La tasa de supervivencia a un año es el 25 % y la de a 5 años solamente es el 6 %, en caso de metástasis.

Por otro lado, la tasa de supervivencia a 5 años del cáncer localizado es alrededor del 20 %.

 

Cuando el tumor está en cuarto estadio ya no se considera localizado debido a que se ha extendido en el estómago, el baso y el intestino.

Las metástasis pueden formarse incluso en órganos lejanos como por ejemplo en los pulmones, el hígado, en los linfonodos, en los huesos y en el cerebro.

El carcinoma pancreático en el IV estadio se divide en dos grupos:

Estadio IVA: se encuentra limitado localmente en los órganos cercanos y en los vasos sanguíneos. Esto hace que sea difícil extirpar el tumor quirúrgicamente.

También se conoce como tumor en estadio localizado o localmente avanzado.

Estadio IVB: el tumor se extiene a los órganos lejanos.

Se conoce como tumor en estadio metastásico.

 

Opciones de tratamiento para el cáncer de páncreas en estadio IV

Los métodos de tratamiento son similares a los que se realizan para otros tipos de cáncer. Según el estadio del tumor y la localización del tumor, el médico puede recomendar los procedimientos quirúrgicos más adecuados para el tratamiento. Sin embargo, el carcinoma en el estadio final raramente es operable.

En ese caso, generalmente se opta por la quimioterapia y se aplican inyecciones intravenosas para aliviar el dolor y para prolongar el tiempo de vida del paciente.

Los pacientes pueden someterse a intervenciones quirúrgicas paliativas y el médico intenta aliviar los síntomas de la ictericia, el dolor, las náuseas y el vómito causados por la obstrucción de los ductos biliares.

 

La cirugía paliativa incluye:

  • Bypass biliar: si el tumor obstruye el ducto biliar, la bilis se acumula en la vesícula biliar y el médico realiza una incisión en la vesícula biliar y la conecta con el intestino delgado. Esto crea un nuevo recorrido para el flujo de los jugos biliares alrededor de la zona que se encuentra bloqueada
  • Posicionamiento endoscópico del stent: a través del catéter se introduce el stent para drenar la bilis fuera del cuerpo o se introduce en el intestino delgado.
  • Bypass gástrico: si el tumor bloquea el flujo de alimentos en el tubo gástrico, el médico conecta el estómago directamente con el instestino delgado para que el paciente pueda comer normalmente.

Foto: tumor de páncreas

 

Diagnóstico del tumor de páncreas

El médico debe examinar al paciente, especialmente el estómago y, en caso de dudas, debe ordenar exámenes instrumentales.

El primer examen que propone el médico es la ecografía, que muestra una imagen compatible con un tumor o con una obstrucción del páncreas.

La ecografía endoscópica se realiza por medio de un endoscopio que se introduce a través de la garganta hasta llegar al intestino. Allí, a través de la sonda se puede observar mejor el interior del abdomen.

La TAC es un examen de precisión que permite observar las dimensiones del tumor y la interferencia con las estructuras cercanas.

El médico ordena una colangiografía en caso de ictericia para saber si hay una obstrucción de las vías biliares.

 

Tratamiento del tumor de páncreas y cáncer

 

El tratamiento depende del lugar en el que se encuentra y del estadio del tumor. Las opciones de tratamiento dependen de la edad de la persona afectada, de sus condiciones de salud y de sus preferencias personales.

Las opciones incluyen la intervención quirúrgica, la quimioterapia y la radioterapia.

Se recomienda una intervención quirúrgica para extirpar una parte del páncreas o todo el órgano.

La intervención se realiza para extirpar los tumores que se encuentran en la cabeza pancreática (pancreatoduodenoctomía), en la cola o en el cuerpo (pancreactomía distal).

Sin embargo, si el tumor se ha difundido en los otros órganos, en los vasos sanguíneos o en los linfonodos, la intervención quirúrgica no es la mejor opción.

En ese caso el paciente puede optar por la quimioterapia y la radioterapia.

Dejar de fumar, mantener un peso corporal sano, realizar ejercicio físico con regularidad y tener una alimentación saludable son algunos de los métodos para prevenir esta enfermedad.

 

Dieta y alimentación para cáncer de páncreas

El único remedio natural consiste en seguir las directrices de la dieta para el tumor. Es fundamental no consumir alimentos que vuelven la sangre ácida y que permiten el crecimiento y la difusión del cáncer.

La dieta vegana es la más adecuada debido a que incluye frutas, verduras, legumbres, nueces, semillas y otros productos vegetales naturales.

Se recomienda evitar las proteínas animales y todos los productos procesados por el hombre (por ejemplo los dulces de paquete) debido a que son perjudiciales para el cuerpo.

 

Tratamientos alternativos

Uno de los tratamientos alternativos es el método de Di Bella que consiste en suministrar:

 

  • Somatostatina,
  • Melatonina,
  • Bromocriptina,
  • Ciclofosfamina o hidroxiurea,
  • Vitaminas,
  • Hormonas.

 

Este tratamiento no ha tenido buenos resultados y por lo tanto, no está recomendado por el ministerio de salud.

 

¿Cuál es la expectativa de vida? El pronóstico

 

Estadificación y estadísticas sobre la superivencia en caso de tumor de páncreas.

 

  • Estadio I: durante la primera fase se forma un tumor muy pequeño que ocupa solamente una zona limitada del páncreas.

Este tumor puede removerse quirúrgicamente, por lo tanto, en esta etapa la tasa de supervivencia es alta.

Las probabilidades de sobrevivir son altas, por lo menos durante años, pero puede haber recidiva.

La tasa de supervivencia aumenta considerablemente si el paciente se somete a una intervención quirúrgica en esta etapa, de lo contrario, la evolución de la enfermedad avanza y empeora.

Después de la intervención, cerca del 20 % de las personas sobrevive hasta 5 años (en lugar del 10 %).

  • Estadio II: durante esta etapa, la neoplasia pancreática es operable debido a que la masa tumoral en crecimiento aún se encuentra limitada en el páncreas.

Las células cancerosas pueden difundirse a los linfonodos cercanos.

En esta etapa aún existe la opción de extirpar el tumor y los linfonodos. Se ha observado que durante esta etapa solamente el 20 % de las personas a las que les ha sido diagnosticado cáncer pancreático sobrevive por más de un año.

Algunos estudios de la American Cancer Society demuestran que menos del 5 % de las personas con diagnóstico de tumor de páncreas sobreviven por más de cinco años.

  • Estadio III: durante la tercera etapa, la enfermedad se extiende a los linfonodos que se encuentran alrededor y a los vasos sanguíneos.

Esto se conoce como tumor localmente avanzado y aún puede extirparse junto con los linfonods que lo rodean, pero no puede extirparse completamente del cuerpo.

  • Estadio IV: la etapa 4 es la etapa terminal, se llega a esta rápidamente.

el cáncer de difunde en todo el cuerpo y en los huesos a través del flujo sanguíneo.

El último estadio tumoral es inoperable y el médico, en este caso, intenta reducir el dolor lo más posible.

La mortalidad del tumor de páncreas en el cuarto estadio es muy alta.

La expectativa de vida a partir del momento en que se realiza el diagnóstico es de 3 a 6 meses aproximadamente, pero la supervivencia puede ser de tan solo un par de días.

 

Generalmente, la tasa de supervivencia del tumor de páncreas es muy baja, el promedio es de tan solo un año de vida.

No es posible detectar el cáncer en la fase precoz y por lo tano, este puede crecer rápidamente y se difunde en todo el cuerpo.

La tasa de supervivencia se calcula con relación a  grupos numerosos de personas y por lo tanto no debe ser utilizada para prever lo que le sucederá a un paciente en particular.