Síntomas del cáncer de mama

El cáncer de mama puede no causar síntomas, con independencia de que sea benigno o maligno.
Según la posición del tumor, muchos síntomas podrían influir en la funcionalidad de los órganos principales.

Por ejemplo, si se tiene un tumor benigno en el cerebro, se podría sufrir de dolor de cabeza, pérdida de la visión, pérdidas de memoria y demás.

Si el tumor está cerca de la piel o en los tejidos blandos, la masa se puede sentir con la palpación.

En un primer momento, algunos tumores de mama pueden no causar síntomas, y por lo tanto sólo se descubren durante una mamografía de control.

 

Nódulos de mama

Un tumor benigno de mama a menudo corresponde a un nódulo más o menos blando que se puede palpar y percibir.
Una mujer podría sentir la mama hinchada en un área determinada:
– Durante la ducha u otras actividades diarias,
– Cuando se controla las mamas por sí sola a través de la autoexploración mamaria. Durante la visita, el médico de cabecera o el mastólogo pueden sentir el nódulo con la palpación de la mama.

En una mujer joven es más probable que un único nódulo de mama sea benigno .

Los nódulos mamarios benignos más frecuentes son:

  1. Fibroadenoma
  2. Fibrosis
  3. Quistes.

La mayoría de los nódulos son benignos, pero siempre existe la posibilidad de que un solo nódulo pueda ser un cáncer de mama femenino, incluso en una mujer bastante joven.
No importa la edad de la mujer, todos los nódulos y las demás alteraciones en la mama deben ser revisados para asegurarse de que no sea un tumor maligno.

Los nódulos de mama y los demás síntomas, siempre tienen que ser considerados. Por ejemplo, un nuevo nódulo que se siente al tacto y que se presenta junto con la piel enrojecida y la fiebre puede ser un signo de infección de la mama.

Si se diagnostican más nódulos en ambas mamas, la causa puede ser la fibrosis o un quiste (se dice también cambio fibroquístico).

Por lo tanto, un nuevo nódulo u otra anomalía tendrían que ser examinados por el médico.

 

Engrosamiento de la piel y/o enrojecimiento causado por el cáncer de mama

El enrojecimiento, o el engrosamiento de una zona de la piel de la mama puede tener varias causas.
Por ejemplo, la inflamación de la mama (conocida como mastitis) es común en las mujeres que amamantan y por lo general es causada por una infección.

Es importante revisar cualquier nuevo enrojecimiento o engrosamiento de la piel porque un cáncer de mama puede parecer una infección, pero podría ser un tumor infiltrante (por ejemplo un cáncer de mama inflamatorio).
A veces también los médicos tienen dificultades para entender la diferencia entre tumor e infección.
Debido a que este tipo de cáncer de mama se desarrolla rápidamente, no se puede descuidar.
Si se trata con los antibióticos, como si fuera una infección o una mastitis y no mejora en pocos días, hay que ir al médico inmediatamente para más investigaciones.

 

Dolor de mama causado por el cáncer de mama

Algunas mujeres tienen dolor de mama o molestia causados por el ciclo menstrual.
Este tipo de dolor cíclico es más frecuente la semana antes de la menstruación.
A menudo el dolor desaparece cuando empieza la menstruación.
Muchas mujeres con mamas fibroquísticas tienen este dolor cíclico de mama.
Esto podría ser causado por anormalidades hormonales.

Incluso algunas enfermedades de mama benignas como la inflamación de la mama (mastitis) pueden causar dolor de mama repentino.
En estos casos el dolor no está relacionado con el ciclo menstrual.

Los cánceres de mama no necesariamente causan síntomas, pero si se siente dolor es posible tener un tumor.

 

Secreciones del pezón causadas por el cáncer de mama

Una secreción del pezón diferente de la leche puede alarmar, pero en la mayoría de los casos es causada por una enfermedad benigna, como un nódulo de mama no canceroso.
Cuanto más joven es una mujer, más es probable que el tumor sea benigno.

Si se pierde la leche de ambas mamas (con exclusión de las mujeres embarazadas o lactantes) puede ser causado por el ciclo menstrual.
La causa podría ser un desequilibrio hormonal a nivel de la hipófisis, de la tiroides o incluso la toma de algunos medicamentos.

En caso de tumor benigno, una secreción de líquido diferente de la leche es por lo general clara, amarilla o verde.
Si la secreción contiene sangre visible a simple vista o bajo el microscopio, es probable que sea un tumor maligno. De todos modos, no hay que alarmarse, pero sirven pruebas de laboratorio adicionales.
Si la secreción procede de un conducto mamario o de ambos pezones, a menudo se trata de una enfermedad no cancerosa, por ejemplo la ectasia de un conducto.

Siempre hay que analizar la secreción de la mama en laboratorio, de cualquier tipo sea.
Si la secreción de sangre se produce a partir de un único conducto, podría ser causada por una enfermedad benigna como un papiloma intraductal o por la ectasia de un conducto.
Hay que tener cuidado, porque este líquido con residuos de sangre podría también ser causado por un tumor maligno.

En resumen, una secreción del pezón a menudo puede ser causada por una enfermedad benigna de la mama, pero es importante dejar que el médico realice las pruebas, los análisis y las investigaciones necesarias.

Fibroadenoma
El fibroadenoma es un tumor benigno de mama que por lo general se forma en las mujeres jóvenes.
Fibroadenoma significa: tumor compuesto de una parte glandular (conectada a la glándula) y de tejido fibroso (que contiene fibras de tejido conectivo).

Los fibroadenomas generalmente no muestran signos y síntomas, por lo tanto se pueden descubrir durante el autoexploración de mama o durante un chequeo de rutina.

Mastitis
Es un eritema localizado de la mama, entre los síntomas hay calor y dolor localizado en la mama y fiebre (es una enfermedad que se puede encontrar en las mujeres que amamantan).
La mastitis puede progresar y empeorar convirtiéndose en un absceso.

quiste, sintomas del cancer de mama

Quistes de mama
Los quistes son la causa más común de los nódulos de mama. Por lo general, un quiste es suave, redondo, lleno de líquido y ligeramente elástico.

Los quistes pueden aparecer como un nódulo aislado, como racimos de uvas o como nódulos diseminados y bien definidos.
Los nódulos quísticos son móviles y no se adhieren al tejido mamario subyacente; por lo tanto, los quistes no producen desviaciones del tejido u hoyuelos.
La movilidad es una característica importante porque los quistes son móviles, mientras que los nódulos malignos son fijos.
Sin embargo, puede haber un engrosamiento de los tejidos circundantes que es palpable, pero no es móvil.
Los quistes de mama pueden también producir un fluido que sale del pezón y puede ser un líquido claro, acuoso o pegajoso.

Los quistes son casi siempre benignos e inofensivos, aunque pueden causar un poco de molestia.
Si se hacen grandes y dolorosos, el mastólogo podría aspirar el líquido con una aguja para realizar los análisis.

El contenido fluido que sale del quiste es a menudo claro, sin embargo el color no es importante y si no contiene sangre no hay que preocuparse.

La mayoría de los quistes se forma durante los ciclos menstruales y durante la pre-menopausia, pero a menudo se reabsorben.

Enfermedad fibroquística de la mama
Los síntomas de la enfermedad fibroquística de la mama incluyen:
– Fibrosis (formación de tejido conectivo cicatricial),
– Quistes (acumulaciones del líquido)
– Nódulos y aglomeraciones,
– Áreas de engrosamiento de la piel,
– Dolor de mama.
Aunque a veces causa dolor, la enfermedad fibroquística de la mama no es un tumor maligno.
En algunos casos se puede convertir en cáncer o en un cáncer difícil de detectar a través de la mamografía.

Por lo general, los quistes múltiples pequeños y el dolor de mama pueden ocurrir cuando una mujer es de unos 30 años.
Los quistes grandes generalmente no se producen hasta los 35 años.

Los síntomas más frecuentes de la enfermedad fibroquística de la mama son:
– Dolor de una o ambas mamas a la palpación a causa de la presencia de quistes con líquido.
– Dolor de mama
– Una sensación persistente o intermitente de molestia en las mamas,
– Aparición de quistes o nódulos que se forman y luego desaparecen en pocas semanas,
– Mama y tejido mamario densos,
– Formación de quistes persistentes o nódulos,
– Secreciones de la mama o inflamación.
Estos síntomas pueden variar de leves a graves.
Muchas mujeres notan algunos de estos síntomas con frecuencia mensual, los síntomas se hacen más intensos justo antes de cada ciclo menstrual.

 

Cáncer de mama, carcinoma, mama

Tumores filoides de la mama

Los canceres de mama pueden ser:

Carcinomas si se desarrollan dentro de los conductos de la mama (carcinoma ductal) o dentro de los lóbulos de la mama (que son las glándulas que producen la leche).
Los tumores filoides en las primeras fases se desarrollan en el exterior de los conductos y de los lóbulos.

Los tumores filoides se desarrollan en el tejido conectivo de la mama, llamado estroma.
El estroma incluye el tejido graso y los ligamentos que rodean los conductos, los lobulillos, los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos en la mama.
Puede ser útil pensar en el estroma como el tejido que “mantiene todo junto” dentro de la mama.
Además de las células del estroma, los tumores filoides en una segunda fase pueden invadir también las células de los conductos y de los lóbulos.

Signos y síntomas de los tumores filoides
El síntoma más frecuente de un tumor filoides es un nódulo en la mama que se puede sentir con la autoexploración mamaria o puede ser encontrado por el mastólogo .
Los tumores filoides crecen rápidamente, en unas semanas o unos meses, hasta llegar a un tamaño de 2-3 cm, como mínimo.

Este rápido crecimiento no significa automáticamente que el tumor filoides sea maligno porque incluso los tumores benignos pueden crecer rápidamente.
El nódulo no suele ser doloroso, pero si no se trata puede crecer hasta crear una hinchazón visible bajo la piel y puede presionar hacia el exterior.
En los casos más avanzados, un tumor filoides puede causar una úlcera o puede abrir una herida en la piel de la mama, con independencia de que sea benigno o maligno.

El tratamiento para el cáncer de mama maligno no se realiza en caso de tumor filoides.

 

Necrosis grasa de la mama

La necrosis grasa de la mama es una enfermedad benigna que se caracteriza por tejido adiposo que ha sido dañado o ha muerto.

La necrosis grasa puede ocurrir después de una cirugía de mama, de la biopsia a la reconstrucción.
El tejido adiposo dañado puede convertirse poco a poco en tejido cicatricial (fibroso) o se puede acumular en un quiste de aceite.
La necrosis grasa no causa el desarrollo de un cáncer de mama, pero a veces puede causar dolor.

¿Hay síntomas de necrosis grasa de la mama?
– Secreción del pezón,
– Dolor de mama,
– La piel en la superficie de la mama se hace clara,
– Posible retracción del pezón.

    Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.