Causas de los acúfenos en el oído

 

Los acúfenos en el interior de los oídos son zumbidos que se escuchan cuando no existe ningún ruido exterior que los provoque.

Hay un tipo específico de acúfeno, caracterizado por un sonido intermitente, como un chasquido que resuena en los oídos.

En muchos casos, el sonido es rítmico y puede ser escuchado siempre o a intervalos regulares.


Normalmente, es el sonido del flujo sanguíneo que crece por algunas razones.
Los oídos se hacen muy sensibles y pueden oír la sangre que circula. En fin, los oídos se percatan de las pulsaciones.
Así pues, este acúfeno se llama “pulsátil”.
Los acúfenos afectan sobre todo a los adultos y a los más mayores; es muy raro que los niños sufran de este problema.
El especialista al que tenemos que consultar es el otorrino.

 

Tipos de acúfenos

El zumbido puede percibirse sólo en un oído o en ambos.
El acúfeno puede ser subjetivo u objetivo.
En caso de acúfenos objetivos, un paciente escucha el zumbido de manera clara.
El sonido producido por los oídos puede ser escuchado por la gente que está cerca del individuo afectado.
Si los acúfenos son subjetivos, sólo la persona afectada puede escuchar esos sonidos.

 

Causas más frecuentes del acúfeno pulsátil

El acúfeno pulsátil también se llama acúfeno objetivo.
Este nombre procede del hecho de que, al contrario de lo que ocurre con los demás tipos de acúfenos, el sonido escuchado por el paciente afectado por el acúfeno pulsátil puede ser escuchado por los demás también a través de instrumentos adecuados.
Una resonancia magnética o un TAC pueden detectar la causa del acúfeno. Los tratamientos dependerán de las causas que se hayan detectado. A continuación, se presentarán las causas más comunes.

Tensión alta de la sangre
Los acúfenos pulsátiles suelen producir hipertensión o la tensión excesivamente alta de la sangre. Si un individuo tiene una tensión alta de la sangre, la fuerza con la que la sangre circula en los vasos sanguíneos es alta.
Así pues, el sonido emitido por la sangre al circular por el cuerpo (junto a otras situaciones) puede producir zumbidos en los oídos.
Durante el embarazo, las mujeres pueden estar afectadas por los acúfenos en los oídos a raíz de un flujo sanguíneo mayor.

Arterias apretadas
En algunos casos, el cuerpo puede ejercer una presión sobre las arterias. Si este trastorno afecta las arterias de las regiones cerca de las orejas, del cuello y de la cabeza, la sangre empieza a fluir mal. Este problema produce un ruido intermitente o seguido en el oído.

La cervicoartrosis puede producir osteofitos (huesos que sobresalen) que presionan las arterias vertebrales. Por consiguiente, habrá un flujo sanguíneo menor que llega al cerebro. Ésta es la razón por la que el individuo sufre de vértigos y acúfenos.

Efusión del oído medio
En el oído, la parte central siempre tendría que contener aire.
La presencia de líquido en el oído medio puede producir un acúfeno pulsátil. El líquido puede desarrollarse a raíz de una inflamación, de una infección o de un trastorno de la trompa de Eustaquio.
Además del sonido rítmico, también se encuentra una disminución de la audición. Es necesario recurrir a medicamentos o a una operación quirúrgica para paliar la molestia.

Espasmos musculares
Los espasmos musculares también pueden producir un pitido seguido en el oído.
En el paladar blando, los mamíferos tenemos un músculo muy pequeño unido a un hueso en el interior de la oreja.
Si este músculo tiene espasmos, puede que haya sonidos que resuenan en los oídos.

Trastornos en las venas
La vena yugular es la más grande del cuello de los hombres.
Esta vena pasa por la parte central de la oreja.
Las personas con problemas en la tiroides, con anemia o las mujeres embarazadas pueden tener un flujo sanguíneo mayor en la vena yugular.
Este flujo puede dar lugar a un acúfeno pulsátil.

 

Sinusitis e inflamación de las fosas nasales
Los trastornos de las fosas nasales y paranasales son otra causa del acúfeno pulsátil.
La sinusitis es un trastorno que afecta la fosa nasal y las orejas de un individuo. Los medicamentos para la sinusitis suelen ser antibióticos fuertes.
Al tomar estos antibióticos, se almacena un exceso de moco en el oído interno.
Hay que drenar este exceso de moco a través de la trompa de Eustaquio.
Esto no suele ser posible porque este líquido se hace muy denso.
Así pues, el sonido de la sangre que fluye dentro y alrededor de la oreja, suele ser bilateral aunque puede ser unilateral también (sólo en un oído).

Tapones de cerumen
El cerumen tiene que ser quitado correcta y constantemente. Como no se haga, los sonidos podrían tener problemas para llegar al cerebro y, por tanto, se producen sonidos intermitentes en los oídos.

Contaminación acústica
La exposición a música a alto volumen y a ruidos puede aumentar el riesgo de acúfenos.

Medicamentos
El uso de algunos antibióticos, diuréticos, antidepresivos y medicamentos antitumorales podría contribuir a esos pitidos en los oídos.

Lesiones en la cabeza/ cuello
Una lesión en la cabeza o en el cuello pueden tener un impacto en la parte del cerebro o de los nervios asociada al oído. Así pues, el individuo puede estar afectado por problemas en los oídos. 

Las enfermedades que pueden producir acúfenos son:

  • Enfermedad de Ménière
  • Otosclerosis (en la mayoría de los casos)
  • Trastornos de la articulación temporomandibular
  • Neuroma acústico
  • Tensión de la sangre irregular
  • Fibromialgia
  • Enfermedades del corazón o de los vasos sanguíneos
  • Problemas de tiroides
  • Interacciones irregulares entre las neuronas

Otras causas

  • Las infecciones de oído pueden producir un zumbido en los oídos. De hecho, la cóclea del oído podría estar afectada.
  • Los traumatismos cerebrales, los trastornos de las neuronas, la esclerosis múltiple, laberintitis o cualquier lesión o infección del oído.
  • En caso de laberintitis, puede que -de repente- haya vértigos y acúfenos
  • Según algunos estudios, los acúfenos pueden producirse por trastornos metabólicos como los problemas de tiroides o la falta de vitamina B12.
  • los acúfenos pueden producirse por problemas psicológicos como depresión, ansiedad y estrés.
  • También pueden ser el resultado del envejecimiento. La disminución de la audición es algo normal durante el envejecimiento.

 

Acúfenos y vértigos

Mucha gente, además de estar afectada por el zumbido, también tiene una sensación de vértigos.
Los trastornos del laberinto vestibular (un órgano del oído interno) son los factores que producen vértigos.
El laberinto vestibular está compuesto por conductos que contienen fluidos y elementos importantes para el control de nuestro cuerpo, por ejemplo para mantener el equilibrio de la cabeza.
El urículo y el sáculo son partes del oído interno que contienen pequeñas partículas.
Éstas están unidas a los elementos del laberinto vestibular que controlan el movimiento del cuerpo.
Si una de estas partes está afectada por algún problema, hay vértigos y, en algunos casos, zumbidos también.

 

 

Causas de los acúfenos en el oídoDiagnóstico de los acúfenos

Los médicos y las demás personas pueden percibir el silbido típico del acúfeno pulsátil a través de un instrumento adecuado.
Ésta es la razón por la cual se llaman acúfenos objetivos.
El otro tipo de acúfeno (en el que sólo el paciente escucha el sonido mientras los demás no lo consiguen) se llama acúfeno subjetivo. Al principio, el médico realiza una prueba física para la cabeza y el cuello.
Se controlan los nervios de estas partes del cuerpo para luego realizar una prueba del oído. Según el tipo de acúfeno, el médico puede realizar un tac, una angiografía y una resonancia magnética.
En algunos casos, lo de extraer líquido de la columna vertebral también puede ser útil para controlar la presión del fluido en el cráneo y, sobre todo, en la médula.
Para excluir la posibilidad de problemas en la tiroides (glándula hiperactiva) se puede realizar una prueba de función tiroidea. Al contrario, para descubrir si hay anemia, un hemograma puede ser necesario.

 

Remedios naturales para los acúfenos en el oído

Los remedios que vamos a presentar se pueden usar en casa:
Hay que poner en la oreja lo que se extrae del árbol del culantrillo. Éste resulta ser uno de los remedios más usado. Hay que usar 20-30 mg de esa sustancia.
Hay que evitar alimentos transformados, comida con grasas saturadas, azúcar y sal.
Nuestra alimentación tendría que contener mucha fruta, verdura, algas y ajo. También hay que comer alimentos con mucha vitamina a,b y e, colina, magnesio, cinc, etc.
Las bebidas como té, café, alcohol y los alimentos dulces empeoran el problema.
Un individuo tendría que hacer actividad física a diario para prevenir esta enfermedad.
Hay muchos tratamientos alternativos que les han ayudado al paciente pero no hay estudios sobre esto. Por ejemplo, la acupuntura, la medicina tradicional china, la pranoterapia, la terapia craneosacral y los integradores de ginko biloba.

 

Remedios naturales para los acúfenos

Hay algunas hierbas que se utilizan desde hace siglos para gestionar esta enfermedad. Éstas son:

  • Semillas de sésamo
  • Cimicifuga racemosa
  • Corteza de arrayán brabántico
  • Raíz de bardana mayor
  • Sello de oro
  • Hojas y flores de espino blanco
  • vincapervinca
  • Espinacas
  • Tè de semillas de la alholva
  • Aceite de ricino
  • Jugo de cebolla.

Otras hierbas que funcionan como remedio incluyen:

  • Té de muérdago
  • Equiseto
  • Jugo de ajo blanco
  • Flor de la pasión.

Sin embargo, se aconseja consultar al médico antes de empezar un tratamiento a base de plantas.
Además de los remedios de los cuales hemos hablado, también se pueden adoptar sugerencias muy simples para mantener las orejas sanas. Por ejemplo, se puede inhalar vapor, sonar la nariz en caso de resfriado para eliminar las obstrucciones y enjuagar con agua caliente dos veces al día.
En el caso de tapones en las orejas, los médicos aconsejan descongestionantes como la pseudoefedrina.