Cetosis o acetona en los niños

 

¿Qué es la acetona en los niños?

La acetona en los niños (también llamada cetosis o cetoacidosis) es un trastorno que se da cuando la cantidad de acetona en el cuerpo es mayor que la que el hígado puede producir.
La acetona es un líquido claro que huele a acetona para las uñas.
La acetona se evapora rápidamente si la dejamos al aire libre. Esta sustancia es altamente inflamable, así pues, es peligrosa cerca de una llama abierta.

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Los procesos metabólicos producen acetona de manera natural y el hígado la degrada.
Según algunos estudios toxicológicos, la acetona tiene un bajo riesgo de perjudicar la fertilidad. El cuerpo, de hecho, aumenta de manera natural los niveles de acetona en esas situaciones cuando las necesidades energéticas suben, por ejemplo:

  1. En las mujeres embarazadas;
  2. En las madres durante la lactancia;
  3. En los niños.

El cuerpo puede gestionar hasta 200ml de acetona sin consecuencias graves.
El hígado puede transformar la acetona en sustancias químicas que el organismo puede utilizar.
El origen de la acetona no siempre resulta ser externo.
El cuerpo produce acetona cuando degrada las grasas, así pues, se produce más acetona con una dieta baja en carbohidratos.

 

Cetosis en los niños diabéticos

La diabetes tipo 1 (o juvenil) también afecta a los niños y está caracterizada por un nivel demasiado bajo de insulina en la sangre.
En estas circunstancias, las células utilizan las grasas almacenadas como fuente de energía.
La combustión de las grasas origina una cantidad excesiva de acetona y, como consecuencia, se produce la cetosis en los niños diabéticos.
Es muy raro que la cetosis se desarrolle en los niños con menos de un año.

 

Síntomas de la Acetona en los niños

La cetosis es un trastorno no muy frecuente.
El cuerpo puede transformar grandes cantidades de acetona.
Para que se origine la cetosis hay que producir, ingerir o inhalar una gran cantidad de acetona.
Una cetosis leve produce los siguientes síntomas:

Los síntomas de una cetosis grave pueden ser:

  1. Coma,
  2. Aturdimiento profundo,
  3. Muerte.

Signos de cetoacidosis diabética – buscar tratamientos inmediatos

  1. Dolor de barriga, a veces también agudos;
  2. Calambres abdominales;
  3. Mal aliento con olor a frutas, vino o acetona;
  4. Cansancio o letargo;
  5. Náuseas y vómitos;
  6. Deshidratación;
  7. Respiración fatigosa, anhelante o respiración agitada;
  8. Aturdimiento, pérdida de la conciencia;
  9. Coma

 

Complicaciones de la cetosis

Pequeñas cantidades de acetona no causan nada grave. Sin embargo, respirar una cantidad mayor de acetona durante un breve periodo puede causar irritación de la nariz, de la garganta, de los pulmones y de los ojos.
Si se ingiere una gran cantidad de acetona, ésta puede ocasionar daño en la piel de la boca y hacer que se entre en un estado de inconsciencia.
En los animales, una exposición prolongada causa daño en los nervios, al hígado y los riñones.
Se ignora si estos efectos se producen en los seres vivos también. Aún se desconoce si la acetona puede causar cáncer.

 

Causas de acetona en lo niños

Todos los días, nuestro cuerpo degrada las grasas para convertirlas en moléculas orgánicas llamadas cetonas.
Las cetonas están caracterizadas por la presencia de acetona y viajan por el fujo sanguíneo hasta llegar al hígado.
La cetosis se produce cuando hay niveles muy altos de cetonas en el cuerpo.
Las enfermedades metabólicas como la diabetes mellitus (tipo 1 y tipo 2) pueden causar cetoacidosis.
En caso de más hambre de lo normal, los carbohidratos almacenados en el cuerpo se agotan y el cuerpo empieza a convertir las grasas en cetonas.
Si el niño no tienes ganas de comer porque está enfermo o consume demasiadas calorías porque tiene fiebre, el cuerpo utiliza las grasas para la energía necesaria.
El hígado no puede gestionar una cantidad excesiva de cetonas, de aquí que los niveles de cetonas en la sangre se hagan peligrosamente altos.
La cetosis puede presentar otras causas, como por ejemplo:

  1. Intoxicación tras la ingesta de alcohol;
  2. Exposición prolongada a algunas pinturas en espacios cerrados;
  3. Ingesta de acetona para las uñas

Otras causas de la cetosis:

  • Embarazo,
  • Ayuno,
  • Alcoholismo,
  • Enfermedades del hígado.

 

Diagnóstico de cetosis

La cetosis presenta un síntoma que facilita el diagnóstico: el aliento del paciente huele a fruta podrida a raíz de todas las cetonas en la sangre.
Los test de laboratorio son difíciles de realizar debido a la cantidad presente en el cuerpo.
análisis de sangre, orina, cetonasPara desarrollar un diagnóstico, los médicos buscan niveles elevados de acetona y cetonas en la sangre, después evalúan los síntomas físicos.
Las pruebas para diagnosticar la acetona son:

  • Test de orina para buscar cetonas (en condiciones normales, no hay cetonas en la orina);
  • Análisis de la sangre para determinar el nivel de cetonas en la sangre;
  • Examen toxicológico para detectar la presencia de sustancias tóxicas en el cuerpo.

 

Tratamiento para la cetosis no diabética

Si la acetona no es grave, se puede administrar un medicamento llamado Biochetasi que presenta sodio citrato, potasio citrato y algunas vitaminas.

Operación quirúrgica después de ingerir acetona
La acetona es peligrosa para la piel de la boca y para el revestimiento del esófago.
El tratamiento más adecuado prevé un lavado gástrico o vaciar los contenidos del estómago.
Gracias a una sonda, que se introduce a través de la boca, se absorbe el contenido estomacal.
Se introducen pequeñas cantidades de agua o de solución salina en el estómago para después aspirar el contenido gástrico.
Este procedimiento seguirá hasta que ya no haya acetona en el estómago.
El lavado gástrico puede producir neumonías por aspiración accidental, una enfermedad en la que el agua termina accidentalmente en los pulmones en lugar del estómago.
El paciente puede ahogarse por la presencia de líquido en los pulmones.

 

Tratamiento para la cetoacidosis diabéticaCetosis o acetona en los niños

En caso de que haya sido diagnosticada una cetoacidosis diabética, el niño puede ser llevado a urgencias o puede ser ingresado en el hospital.
Normalmente, el tratamiento prevé tres soluciones:

Reemplazar los fluidos
Hay que introducir los fluidos en el cuerpo por vía oral o por vía intravenosa para rehidratar al niño.
Los líquidos tienen que reemplazar el porcentaje de líquido corporal que se ha perdido por una micción excesiva y, además, ayudan a diluir la alta concentración de azúcar en la sangre.

Reemplazar los electrolitos
Los electrolitos son minerales que tienen una carga eléctrica, por ejemplo, sodio, potasio y cloruro.
La ausencia de insulina puede bajar el nivel de electrolitos en la sangre.
Gracias al reemplazo de los electrolitos por vía intravenosa, el corazón, los músculos y las células nerviosas pueden funcionar de manera correcta.

Tratamiento de insulina
La insulina soluciona el problema de la cetoacidosis diabética.
Para aumentar el nivel de estas hormonas en la sangre, hay que inyectar insulina además de administrar fluidos y electrolitos.
Cuando el nivel de glucosa se encuentra por debajo de 240 mg/dl, se puede interrumpir el tratamiento intravenoso de insulina para volver a empezar el tratamiento de insulina por vía subcutánea.
Cuando la composición de la sangre vuelve a la normalidad, el médico tiene que entender cuál ha sido el factor desencadenante de esa cetoacidosis diabética.
Dependiendo de las circunstancias, podría ser útil otro tratamiento más.
Por ejemplo, si la diabetes aún no ha sido diagnosticada, el médico creará el tratamiento más apropiado para la diabetes.
Si el médico sospecha que existe una infección bacteriana, recetará antibióticos.
Si la causa de la cetosis es un ataque cardíaco, el médico puede aconsejar unos test de corazón.

 

Remedios naturales para la cetosis no diabética

Si el niño presenta acetona debido a la ausencia de azúcar en la sangre, tendría que beber unos líquidos con azúcares simples que sean de absorción rápida.
Por ejemplo, podría beber una lata de coca cola o un zumo.

 

Prevención de la cetosis 

En caso de diabetes u otra enfermedad metabólica, hay que seguir las instrucciones del médico en lo que concierne a la alimentación, a los medicamentos y al estilo de vida.
Si se perciben cambios en los síntomas, hay que pasar por el médico para saber qué hacer.
De esta manera, se mantiene la cantidad de acetona de origen interno bajo control.
La acetona de origen externo puede entrar en el cuerpo a través de cuatro maneras diferentes:

  1. Respiración: inhalar la acetona contenida en productos como esmaltes y disolventes
  2. Contacto ocular: salpiques de acetona en los ojos
  3. Contacto físico: la acetona entra en contacto con la piel
  4. Beber: ingerir acetona voluntaria o accidentalmente

Para prevenir la exposición a la acetona, hay que adoptar simples precauciones, por ejemplo:
Mantener los espacios bien ventilados cuando se utilizan productos con acetona;

  • Llevar una máscara si hay escasa ventilación;
  • Llevar unas gafas de seguridad para evitar el contacto ocular con la acetona;
  • Mantener las botellas de líquido con acetona fuera del alcance de los niños;
  • Mantener la acetona lejos de las llamas.

 

¿Qué pueden comer los niños con cetosis?

Los niños y los bebés con diabetes tipo 1 tienen que seguir una alimentación adecuada, limitando el consumo de comida con azúcar que puede hacer que aumente la glucosa en la sangre.
Las calorías introducidas como carbohidratos tienen que representar casi el 53%, es importante no superar este nivel.
Entre la comida permitida hay productos integrales (pasta, arroz o pan) en vez de farináceos refinados porque, de esa manera, se evita encontrar valores peligrosos de glucosa en la sangre.

Etiquetas; cetosis, acetona en los niños, síntomas, orina, aliento, fiebre, soluciones, 1 año