Debilidad en los músculos de las piernas

La debilidad muscular en las piernas implica una pérdida de fuerza en las extremidades inferiores.
En las piernas, pueden producirse calambres o fatiga muscular intensa que impide que las personas permanezcan de pie durante mucho tiempo.

Este trastorno afecta a adultos y niños.

Debilidad y dolores musculares

La debilidad y el dolor muscular pueden producirse a la vez.

 

Causas del dolor muscular

debildad muscular

El dolor muscular en las piernas y en los brazos es muy frecuente.
El dolor provoca una reducción de la fuerza debido al dolor que se siente al realizar movimientos, por lo tanto, las personas afectadas no consiguen llevar a cabo las actividades diarias ni realizar deporte.

Causas del dolor muscular generalizado
El dolor en los músculos es uno de los síntomas principales de las enfermedades musculoesqueléticas como:

El dolor que produce esta enfermedad puede ser leve o agudo.

Causas del dolor muscular localizado
Las causas pueden ser:

La neuropatía periférica es otro trastorno que produce dolor muscular, además de hormigueo y pérdida de sensibilidad.

El desequilibrio de electrolitos (magnesio, potasio y sodio, por ejemplo) en la sangre produce dolor muscular y debilidad.
La pérdida de fuerza también puede producir consecuencias graves. Por ejemplo, la debilidad de los músculos lumbares es uno de los factores de riesgo de la hernia de disco.

 

Causas de debilidad muscular en las piernas

La debilidad muscular en las piernas puede deberse a varios factores. Algunos no son graves, pero otros pueden ser peligrosos.

Ejercicio
La actividad física intensa es una de las causas más comunes de la debilidad muscular. El exceso de ejercicio puede producir cansancio.
Los atletas y deportistas pueden cansarse mucho si realizan entrenamientos muy duros.
Es importante descansar de manera adecuada después de un entrenamiento.

Alimentación y dieta
Una de las razones más comunes de la debilidad muscular es la dieta.
A causa de un estilo de vida demasiado frenético, muchas personas se alimentan de comida basura en lugar de comida sana.
Aunque la comida basura hace que el hambre desaparezca, no le proporciona al cuerpo los nutrientes necesarios, lo que puede provocar debilidad en las piernas y en todo el cuerpo.

Circulación sanguínea
Otra causa de la debilidad en las extremidades inferiores es la mala circulación.
Los problemas de circulación en las piernas pueden deberse a:

Entre las consecuencias se producen moretones o hematomas sin motivo aparente.
Los músculos se debilitan si no reciben el oxígeno y los nutrientes necesarios.

Tiroides
Una enfermedad autoinmune como la enfermedad de Graves-Basedow puede producir debilidad muscular en las piernas. Esta enfermedad da lugar a una hiperactividad de la tiroides (hipertiroidismo).
Puede provocar debilidad sobre todo en los músculos de:

  • Hombros
  • Cadera
  • Extremidades inferiores
  • Manos

Efectos secundarios de los medicamentos
Algunos medicamentos pueden producir debilidad muscular, como por ejemplo:

  • Gentamicina
  • Corticoides (en dosis elevadas)
  • Diuréticos (si provocan una disminución del nivel de potasio en la sangre)
  • Laxantes

 

Enfermedades que causan debilidad muscular

Trastornos metabólicos

Enfermedad de Addison
El desequilibrio hormonal conocido como enfermedad de Addison produce una disminución en la producción de aldosterona y cortisona (hormonas de la glándula suprarrenal), cuyas consecuencias son:

  1. Debilidad en los músculos de las piernas
  2. Náusea
  3. Vómito
  4. Dolor de barriga
  5. Pérdida de peso

Otras enfermedades del metabolismo

  1. Hiperparatiroidismo
  2. Sodio o potasio bajos
  3. Diabetes
  4. Tirotoxicosis

Trastornos tóxicos

  1. Botulismo
  2. Intoxicación por organofosfatos
  3. Parálisis por intoxicación por tetrodotoxina

Trastornos neurológicos

Parálisis cerebral
La parálisis cerebral es una enfermedad que provoca problemas de equilibrio y movimiento. También provoca la pérdida de tono muscular.
Puede ser genética (parálisis cerebral infantil) o bien producirse después de un traumatismo craneal o de una enfermedad.

Miastenia gravis
La miastenia gravis es una enfermedad autoinmune crónica que se caracteriza por fatiga y debilidad muscular intermitente.
Si el cerebro no consigue enviar señales para la contracción de los músculos, se produce una pérdida de fuerza, que impide realizar los movimientos.
Los efectos y síntomas de la miastenia gravis son:

  1. Párpados caídos
  2. Dificultad para deglutir
  3. Fatiga muscular
  4. Dificultad para respirar (debido a la debilidad de los músculos de la pared torácica)
  5. Parálisis facial

Entre los tratamientos, se encuentran los medicamentos y la operación quirúrgica.

Esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central (cerebro y médula) y a millones de células nerviosas del cuerpo.
Las fibras nerviosas están protegidas por una sustancia grasa denominada mielina. En caso de esclerosis múltiple, se produce una inflamación de la mielina.
Por consiguiente, la capa de mielina se separa de los nervios y se degrada.
Si el nervio se queda sin mielina, se produce un retraso en el envío de los impulsos.

Existen muchos síntomas posibles, como por ejemplo:

Durante la primera fase, el paciente con esclerosis múltiple presenta dificultad para correr, pero solo en una pierna, la derecha o la izquierda.
En un estadio avanzado, el paciente tiene que pararse después de dar un paseo y tarda mucho tiempo en recuperarse.

Ansiedad y depresión
Estos trastornos mentales pueden producir fatiga y debilidad (sobre todo en las piernas), ritmo cardíaco acelerado, hormigueo, etc.

Otras enfermedades neurológicas

  1. La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa en la cual las motoneuronas mueren y el paciente no puede controlar los músculos.
  2. El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad autoinmune que produce debilidad en los músculos de las piernas.
  3. Compresión del nervio.
  4. Parálisis de Bell (afecta los músculos del ojo).
  5. Distrofia miotónica.
  6. Ictus.

Trastornos de tipo muscular

Dermatomiositis
La dermatomiositis es una enfermedad inflamatoria que produce una inflamación cutánea y muscular crónica.
Se trata de una enfermedad autoinmune del tejido conectivo que se desarrolla gradualmente. Produce debilidad muscular, sobre todo, proximal (músculos de los muslos, espalda y brazos hasta el codo).
Los síntomas de la dermatomiositis son:

  1. Dolores musculares
  2. Úlceras gástricas y del duodeno
  3. Perforación intestinal
  4. Trastornos pulmonares
  5. Fiebre
  6. Cansancio
  7. Pérdida de peso

Provoca una erupción cutánea de color rojo o morado en cara, manos, rodillas, pecho y espalda.
No existe ningún tratamiento para esta enfermedad. Sin embargo, la cortisona y los fármacos inmunosupresores permiten reducir los síntomas.

Miositis
La miositis es un trastorno que produce inflamación en las fibras musculares y es una de las causas de debilidad muscular.
La debilidad también puede extenderse hacia otras partes del cuerpo, provocando cansancio y dolor.

Distrofia muscular
La distrofia muscular es una enfermedad genética caracterizada por atrofia gradual de los músculos.
Los síntomas de la distrofia muscular son:

  1. Debilidad
  2. Pérdida de movilidad
  3. Falta de coordinación

No existe un tratamiento para la distrofia muscular.

Otras causas de tipo muscular

  1. Rabdomiólisis, se caracteriza por la muerte del tejido muscular.
  2. Polimiositis, una enfermedad inflamatoria crónica de los músculos.
  3. Miotonía, una enfermedad caracterizada por la incapacidad de los músculos para relajarse rápidamente después de contraerse.
  4. Fibromialgia, un trastorno muscular crónico caracterizado por dolor generalizado, cansancio (sobre todo por la mañana) y rigidez.
  5. Miopatías mitocondriales, enfermedades en las cuales se ven afectados los órganos que producen energía para las células.

Otras causas de debilidad muscular

  1. Tumor maligno, como el mieloma múltiple (afecta sobre todo a los ancianos)
  2. Síndrome de las piernas inquietas
  3. Anemia
  4. Malnutrición
  5. Enfermedad de Hodgkin
  6. Virus del Nilo Occidental
  7. Presión baja

 

¿Cómo se manifiesta? Síntomas de la debilidad muscular

Uno de los síntomas más frecuentes del cansancio muscular es la pérdida de fuerza.

Aunque los síntomas en mujeres y hombres son parecidos, las mujeres pueden verse más afectadas por este trastorno durante:

Las mujeres embarazadas desarrollan estos síntomas, especialmente en piernas y brazos.
La debilidad muscular en las mujeres se debe sobre todo a:

He aquí un listado de signos y síntomas que se manifiestan junto a la debilidad muscular:

  1. Fatiga
  2. Atrofia muscular
  3. Incapacidad de sostener el brazo
  4. Dificultad para agarrar objetos debido a la debilidad en las manos (por ejemplo, por el síndrome del túnel carpiano)
  5. Debilidad en la rodilla (pérdida de la función muscular)
  6. Incapacidad de realizar una actividad física
  7. Somnolencia
  8. Cansancio prolongado
  9. Malestar
  10. Insomnio
  11. Dolor de cabeza

Se pueden producir contracciones musculares involuntarias y rápidas denominadas espasmos mioclónicos o fasciculaciones.
Estas contracciones musculares momentáneas se producen sobre todo en personas con esclerosis lateral amiotrófica.

Entre los síntomas también se encuentran los temblores, que pueden deberse a la máxima contracción del músculo.

Debilidad muscular tras intervención quirúrgica
Los pacientes que han sido sometidos a una operación quirúrgica pierden enseguida la fuerza del cuádriceps y de la pantorrilla.
Si intentan hacer algunos ejercicios simples, estos pacientes perciben que la pierna empieza a temblar al estar efectuando una contracción máxima.

 

Diagnóstico de debilidad muscular

El diagnóstico de debilidad muscular se realiza mediante una evaluación por parte del médico y las siguientes pruebas:

  1. Análisis de sangre
  2. Electromiografía
  3. Resonancia magnética
  4. TAC

 

Tratamientos y remedios naturales para la debilidad muscular

Los siguientes remedios naturales pueden ayudar en el tratamiento de la debilidad muscular siempre que ésta no tenga origen en una enfermedad grave.

Actividad física
La actividad física regular aumenta la resistencia, el apetito y reduce el estrés.
Los ejercicios desempeñan un papel fundamental para favorecer la salud y luchar contra las enfermedades como la fibromialgia, como por ejemplo:

  1. Ejercicios aeróbicos
  2. Estiramientos
  3. Yoga

Reposo
Un esfuerzo excesivo puede producir debilidad muscular.
Por ello, después hay que descansar de manera adecuada.
Es necesario dormir al menos 7 horas al día.

Beber mucha agua
Beber una cantidad suficiente de agua previene la deshidratación y favorece la digestión.

Alimentación sana
Una dieta equilibrada desempeña un papel importante para reducir la debilidad muscular.
Es mejor evitar alimentos fritos y con muchas grasas.
Se aconseja comer fruta, verdura (rica en vitaminas), cereales, nueces y semillas porque ayudan a mantenerse sanos y en forma.
En la medida de lo posible, se deben evitar los complementos, ya que las sales minerales y las vitaminas se encuentran en la comida.