Dolores articulares

Los dolores articulares pueden depender de una lesión del cartílago, ligamentos, huesos y tendones que rodean la articulación.

 

Artritis reumatoide

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad que lleva a la inflamación y produce dolor, hinchazón, rigidez y deformidad articular.


Esta enfermedad autoinmunitaria afecta las células que rodean y lubrican las articulaciones (tejido sinovial).
La artritis reumatoide suele afectar las articulaciones en ambos lados. Por ejemplo, puede afectar ambas muñecas, manos, rodillas y pies.
Con respecto a la artrosis, la artritis reumatoide afecta a los más jóvenes.
En los análisis de sangre, la ESR es alta y esta tasa representa la sedimentación eritrocítica.

 

¿Cuáles son los síntomas de AR en la mano y en los dedos?

Las articulaciones cerca de los dedos y de la muñeca son las que más están afectadas por la AR. Entre los síntomas encontramos:

  • Dolor en la mano, hinchazón y rigidez,
  • Dolor en los dedos,
  • Dedos hinchados,
  • Al tocarlas, las articulaciones parecen calientes y rígidas,
  • Articulaciones afectadas en ambos lados del cuerpo (ambas muñecas y los dedos de ambas manos),
  • Movimiento articular que puede causar un sonido crepitante, llamado crepitación,
  • Articulaciones de la mano que sufren de deformación,
  • Entumecimiento y hormigueo en los dedos (por ejemplo, síndrome del túnel carpiano);
  • Síntomas parecidos a los de una gripe,
  • Cansancio,
  • Dolor y rigidez al despertarse que duran más de una hora.

 

¿Cuál es el tratamiento para la AR?

El tratamiento para la AR incluye:

  • Medicamentos,
  • Descanso y ejercicios,
  • Una férula específica que ayuda a eliminar el dolor y la presión dentro de la articulación,
  • Autogestión del estrés,
  • Cambios en la dieta: hay que eliminar los alimentos que pueden empeorar la inflamación para consumir los que la reducen, como ácidos grasos omega 3 y vitamina D que se encuentran en el aceite de lino y en el pescado de agua fría,
  • Revisiones médicas regulares,
  • Fisioterapia y rehabilitación,
  • Intervención quirúrgica para ayudar a volver a establecer la funcionalidad.

 

Dolores ariculares y artrosis

La artrosis es el tipo de artritis más común y afecta sobre todo a los más mayores.
Representa una enfermedad degenerativa de las articulaciones.
La artrosis afecta sobre todo el cartílago, un tejido rígido y resbaloso que cubre los extremos de los huesos. El cartílago sano permite que los huesos se deslicen por encima de los otros y permite absorber los choque durante el movimiento.
En la artrosis, la capa superficial del cartílago se rompe y se desgasta.
Esto hace que los huesos se froten entre sí a la hora de moverse. Así pues, hay dolor, hinchazón y pérdida de movilidad de la articulación.

Con el tiempo, la articulación puede volverse deforme. Por otra parte, se pueden formar pequeños fragmentos óseos – llamados espolones óseos o huesos adicionales- alrededor de la articulación.
Algunos fragmentos óseos pueden caer y acabar dentro de la articulación. Desde luego, esto produce más dolor.
Las personas con artrosis suelen sufrir de dolor articular y de movilidad limitada.
Con respecto a otros tipos de artritis, la artrosis sólo afecta la funcionalidad articular y no influye en la piel, los pulmones, los ojos o los vasos sanguíneos.

 

¿Cuáles regiones están afectadas por la artrosis?

  • Manos: la artrosis en las manos parece tener algunos rasgos que son hereditarios. Las mujeres tienen más probabilidad de sufrir de esta enfermedad con respecto a los hombres, sobre todo, después de la menopausia. Cuando la artrosis afecta las pequeñas articulaciones de los dedos, puede que se formen pequeños nódulos, llamados Nódulos de Heberden.
    Hay otros nódulos que pueden aparecer en las articulaciones medias de los dedos aunque, en este caso, se llaman Nódulos de Bouchard.
  • Los dedos se pueden hinchar, pueden hacerse rígidos y pueden perder su sensibilidad.
    La articulación del pulgar también estar afectada por artrosis (rizartrosis).
    El dolor suele ser más agudo por la mañana, después de hacer algunos esfuerzos o bien cuando la temperatura cambia o cuando hay baja presión.
    Si la presión atmosférica es baja, la presión dentro de la articulación es alta. Así pues, los síntomas empeoran.dolores articulares, artrosis
  • Rodilla: las rodillas son las articulaciones de las piernas que más están afectadas por artrosis.
    Los síntomas de la artrosis en la rodilla incluyen rigidez, hinchazón y dolor que hacen que resulte complicado andar y subir las escaleras.
    Los síntomas de la artrosis en la rodilla son más graves cuando se pasa de una estación a otra. Los pacientes sufren más cuando se pasa del frío al calor, así pues, en primavera y en otoño.
    La artrosis en la rodilla puede llevar a minusvalía.
  • Cadera: la cadera suele estar afectada por artrosis. Al igual que la rodilla, entre los síntomas hay dolor y rigidez de la articulación. El dolor suele afectar la parte interna del muslo, los glúteos o las rodillas. La artrosis en la cadera puede dificultar los paseos y los movimientos que incluyen flexiones. Así pues, las actividades diarias: vestirse, ponerse los zapatos.. se hacen complicadas.
  • Columna vertebral: la artrosis en la columna vertebral incluye rigidez y dolor en el cuello y/o en la espalda. En algunos casos, los cambios en la estructura de la columna asociados a la artritis pueden ejercer presión sobre los nervios que salen de la columna vertebral. Así pues, hay debilidad y/o entumecimiento de los brazos y de las piernas.
    Cuando llueve, el dolor es más fuerte y suele hacerse más agudo 2 días antes de la lluvia.
  • El hombro suele sufrir de artrosis porque no tiene que sostener el peso del cuerpo y no tiene los rasgos de la mano. El dolor articular en la espalda depende de la lesión del suproespinoso, de la bursitis y de una calcificación.

 

¿Cuál es el tratamiento para la artrosis?

El tratamiento para la artrosis tiene el objetivo de reducir el dolor para mejorar la movilidad articular.
Hay tratamientos como:

  • Medicamentos analgésicos: éstos incluyen paracetamol (Efferalgan, por ejemplo), aspirina, ibuprofeno (neobrufen) o dexketoprofeno (ketoprofeno).
  • Tratamientos tópicos: algunos medicamentos en forma de cremas o spray pueden usarse en las partes afectadas para reducir el dolor.
  • Ejercicios: la actividad física puede mejorar nuestra movilidad articular y fortalecer los músculos asociados a las articulaciones. Los ejercicios suaves como nadar o andar por superficies planas son los mejores porque crean poco estrés en las articulaciones.
  • Las actividades que aumentan el dolor articular (jogging, ejercicios aeróbicos) tienen que ser evitadas. En caso de artritis, hay que consultar al médico para entender cuáles son los ejercicios más adecuados.
  • Control de peso: al bajar de peso, se puede prevenir una parte del estrés que afecta las articulaciones.
  • Medicamentos con prescripción médica: éstos ayudan a reducir el dolor y la hinchazón de las articulaciones.
  • Inyecciones de ácido hialurónico: estos medicamentos pueden ser administrados a través de inyecciones para reducir el dolor en algunos pacientes con artrosis. Los medicamentos incluyen Euflexxa, Hyalgan, Hyalart, Synvics y Synvics-One.
  • Inyecciones de cortisona: el médico puede inyectar estos medicamentos eficaces justo dentro de la articulación para reducir el dolor. El uso frecuente y continuo a lo largo del tiempo puede producir una lesión articular.
  • Narcóticos: los narcóticos son medicamentos más fuertes que el médico receta cuando el dolor es más agudo.
  • Intervención quirúrgica: después de intentar solucionar el problema a través de los diferentes tratamientos, algunas personas necesitan una intervención quirúrgica para reducir el dolor crónico en las articulaciones, por ejemplo una prótesis ortopédica en la cadera.

 

Dolores articulares y fibromialgia

Esta enfermedad crónica presenta dolores generalizados que afectan los músculos y las articulaciones.
Hay varios puntos desencadenantes que están asociados a la fibromialgia.
Entre las causas de la fibromialgia también hay factores emotivos: los individuos que sufren de ansiedad y depresión tienen una probabilidad más alta de sufrir de esta enfermedad.
Entre los síntomas hay cansancio, intestino irritable, pérdida de la memoria, palpitaciones, trastornos del sueño, migraña, aturdimiento y dolor muscular.

 

Fiebre alta y dolores articulares

La fiebre alta y el dolor articular son dos síntomas que pueden representar varias enfermedades:

  • Escarlatina: causada por los estreptococos. Ésta es una infección bacteriana que puede producir dificultad en la deglución.
    Además de fiebre alta y dolor articular, la escarlatina produce una erupción cutánea que suele afectar la mayoría del cuerpo de un individuo.
    Se recetan antibióticos para curar esta infección.
  • Epiglotitis: la epiglotitis es la inflamación de la epiglotis que produce fiebre alta, dolor articular, dolor de garganta y cambios en la respiración. La epiglotis es un pedazo de cartílago ubicado en la parte posterior de la lengua. Los antibióticos forman parte del tratamiento más usado para esta enfermedad.
  • Neumonía bacteriana: la neumonía bacteriana es una infección bacteriana que afecta los pulmones y los pequeños conductos de los pulmones, llamados bronquiolos.
    Además de la fiebre alta y de los dolores articulares, la neumonía bacteriana puede dar lugar a escalofríos, nervios y dolores agudos en el pecho.
    Los antibióticos son el método más común para curar este tipo de neumonía.

 

Dolores articulares después del embarazo

Durante el embarazo, la mujer puede percibir una sensación de rigidez y entumecimiento en codos, dedos, rodillas y costado.

¿Cuáles son los factores que pueden producir dolor articular durante el embarazo?
El aumento de peso durante el embarazo puede ejercer una presión excesiva sobre las articulaciones (rodillas y talones, sobre todo).
Si se practica mucho deporte, el dolor articular puede proceder de un esfuerzo y de un uso excesivo de las articulaciones.
Durante el embarazo, también es frecuente el síndrome del túnel carpiano.
Además del aumento de peso, la acumulación de líquidos puede hacer que aumente la presión de pulso y el individuo percibe dolor.
Durante el embarazo, el nivel de las hormonas cambia y las estructuras de las articulaciones y de los ligamentos se relajan.
Esto hace que las caderas se extiendan durante el embarazo.
En esta situación, las articulaciones sufren de un estrés mayor y pueden inflamarse y producir dolor articular.
Los síntomas pueden permanecer después del parto y durante la lactancia.
El dolor articular puede proceder del hipotiroidismo, una enfermedad de la tiroides en la cual se producen menos hormonas.

 

Menopausia y dolores articulares

El dolor articular, la hinchazón y la rigidez de las articulaciones pueden ser los síntomas de la menopausia.
El dolor articular afecta a los individuos que están envejeciendo y a las mujeres que han entrado en la menopausia. Este dolor suele ser más agudo por la mañana y se reduce a lo largo del día.
Las caderas y las rodillas son las articulaciones que más están afectadas en la fase posmenopausia y, después, encontramos manos y dedos.
Pese a que los ejercicios más pesados como el jogging pueden empeorar el problema, el dolor suele desaparecer tras descansar.

 

Otras causas frecuentes de dolor articular

dolor articular, artritis, artrosis, rodillaOtras enfermedades- diferentes con respecto a la artritis- que pueden producir dolor articular son:

  • Bursitis (inflamación de los amortiguadores alrededor de las articulaciones);
  • Enfermedades reumáticas como el lupus, la gota, la artritis psoriásica o la esclerodermia;
  • Algunos virus, por ejemplo los que producen parotiditis, gripe, hepatitis B y mononucleosis;
  • Condromalacia rotuliana (descomposición del cartílago de la rodilla);
  • Lesiones;
  • Tendinitis (inflamación de un tendón);
  • Infección de los huesos;
  • Uso excesivo;
  • Cáncer (por ejemplo leucemia y linfoma);
  • Sarcoidosis;
  • Raquitismo

 

Síntomas de dolor articular

El dolor articular puede empeorar por algunos movimientos, por la presión o por actividades pesadas. El dolor articular produce hinchazón, calor y rigidez en la articulación afectada.

 

Tratamiento para el dolor articular

  • Aplicar calor o frío
    Los apósitos pueden usarse al ducharse o al bañarse o también podemos usar una bolsa de agua caliente.
  • Hidroterapia
    El agua caliente puede reducir la presión sobre las articulaciones y los músculos. Un baño caliente puede disminuir el dolor articular de las rodillas y de las caderas. Hay que meter la parte afectada debajo del agua y masajear para estimular el flujo sanguíneo.
  • Masaje
    El masaje es un tratamiento eficaz para reducir el dolor en las rodillas y en las caderas.
    Hay que acudir a un especialista en masajes.
    En casa, podemos masajear la parte afectada para reducir el dolor.
    El masaje siempre tiene que moverse hacia el corazón.
  • Remedios de la abuela
    Los productos a base de hierbas naturales como tilas son un remedio eficaz para aliviar y prevenir el dolor articular.
  • Ejercicios
    Al realizar un ejercicio, hay que tener en cuenta el umbral de dolor.
    El dolor puede controlarse al hacer ejercicios adecuados y con mucho stretching. Si siempre realizamos ejercicios y stretching, la fuerza y la flexibilidad de las articulaciones pueden aumentar.
  • Fisioterapia
    Los especialistas en manipulaciones y tratamientos por medio de instrumentos pueden aliviar el dolor en la articulación.
    La magnetoterapia y la tecarterapia son los tratamientos más útiles para la rodilla.
    Para la artrosis de la mano, la terapia con ultrasonidos y con láser suelen ser eficaces porque tienen un efecto más superficial con respecto a los demás tratamientos que utilizan instrumentos.
  • Tratamientos alternativos
    La acupuntura y el yoga pueden mejorar el movimento de las articulaciones, aliviar y prevenir el dolor.
  • Inmovilizar la parte afectada
    Si el dolor es muy fuerte, hay que inmovilizar el área afectada con una férula. La inmovilización tiene que ser utilizada siempre que haya un dolor muy agudo.ù
  • Descanso
    Una de las maneras mejores para aliviar el dolor es descansar.
    Gracias al descanso, el cuerpo recupera las energías para curar las lesiones de manera natural.
    Después de algunos ejercicios y del entrenamiento, un descanso adecuado hace que el cuerpo enfrente varios trabajos sin que se produzca dolor articular.

 

Remedios naturales para los dolores articulares

Integradores
El ácido hialurónico es el elemento más abundante del líquido articular y se encuentra en nuestro cuerpo de manera natural.
El ácido ayuda en la lubricación de la articulación, reduce y previene la inflamación.
Por consiguiente, la articulación tiene más movilidad y no está afectada por dolor. Además, de esta manera, se reduce el riesgo de una degeneración articular.
Para aliviar los síntomas de la artrosis, los médicos han usado el ácido hialurónico durante años.
Hoy en día, existen algunos integradores que tienen los mismos efectos que el ácido hialurónico.

El sulfato de glucosamina es un elemento importante para el crecimiento del cartílago y para la salud de las articulaciones. Hay que hacer hincapié en la diferencia entre sulfato de glucosamina y otros tipos de glucosamina que son menos eficaces.
El sulfato de glucosamina es mejor y representa un elemento importante en los integradores.
El condroitín sulfado es otro elemento importante de las articulaciones porque previene la aparición de artrosis y de otras enfermedades degenerativas del hueso.

Remedios homeopáticos
En la homeopatía, es muy importante la planta árnica montana que tiene un efecto antiinflamatorio en las articulaciones.