Fiebre en los niños

La fiebre alta en los niños puede producirse a raíz de muchas enfermedades diferentes.
Las infecciones virales, bacterianas y las alergias pueden ser la causa de la temperatura elevada en los niños.
La fiebre después de las inyecciones de antibiótico es frecuente porque el cuerpo del niño tiene dificultades en reaccionar a los efectos de las inyecciones.


Algunos niños también pueden sufrir de fiebre por la salida de los dientes.

 

Causas de fiebre baja en los niños

Las infecciones virales como el común resfriado y la gripe son las enfermedades que, con más frecuencia, producen febrícula en los niños.
Entre las demás causas hay: fiebre, chica, enferma, pastillas

  1. Varicela,
  2. Inflamaciones del oído (otitis media),
  3. Infección de orina,
  4. Rubeola,
  5. Quinta enfermedad,
  6. Sarampión,
  7. Parotiditis,
  8. Roséola,
  9. Enfermedad mano pie boca,
  10. Fiebre del dengue (se transmite a través del mosquito Aedes aegypti).

En algunos casos, hay otros síntomas, por ejemplo:

  1. Dolor de garganta,
  2. Nariz tapada,
  3. Ojos hinchados,
  4. Manos y pies frios,
  5. Temblor,
  6. Vómito,
  7. Náusea,
  8. Diarrea

El moco coloreado con sangre puede ser el síntoma de enfermedades graves como la tuberculosis o el cáncer.
La febrícula sin otros síntomas más puede ser el efecto de una reacción alérgica o de una alergia.
En los casos menos graves, la fiebre desaparece después de un día.
No obstante, si permanece por lo menos dos días, hay que consultar al pediatra.

 

Tos y fiebre en los niños

Causas

Dientes: la aparición de los dientes es una de las causas más frecuentes de tos y fiebre en los niños pequeños. La salivación excesiva durante la aparición de los dientes produce tos y febrícula.
Como la aparición de los dientes es algo normal, los padres no tienen que preocuparse por estos síntomas.


Asma: el asma es una enfermedad respiratoria que puede producir tos crónica en los niños. Los síntomas principales son: disnea y tos perruna continua.
Alergia: Si el niño padece de cierto tipo de alergia alimentaria, al polen, etc., el contacto con estos alérgenos puede producir diferentes síntomas, como:

  • Tos seca,
  • Fiebre,
  • Erupciones cutáneas,
  • Dificultad en la respiración.

Infecciones respiratorias:
Las infecciones de las vías respiratorias de tipo bacteri ano o viral pueden producir:

  1. Bronquitis,
  2. Neumonía,
  3. Amigdalitis,
  4. Traqueítis,
  5. Croup,
  6. Adenoides hinchadas,
  7. Faringitis

La fiebre entre los 38 y los 39° también puede ser un efecto secundario de la vacuna. En este caso, tendría que desaparecer después de dos días.

Resfriado/gripe
El resfriado y la gripe son las causas más frecuentes de tos y fiebre. Las infecciones del tracto respiratorio superior (nariz y garganta) produce nel resfriado y la gripe.

 

Remedios naturales para la fiebre y la tos

Según la causa y la gravedad de la enfermedad, se puede decidir adoptar algunos simples remedios caseros que pueden ayudar a reducir la fiebre y la irritación que dependen de la tos.
Si al toser, se expulsan moco y catarro, los síntomas pueden reducirse. Sin embargo, los niños suelen tragar el moco.
Las consecuencias pueden ser vómito y dolor de estómago.
El uso de un vaporizador es la manera mejor para solucionar la congestión nasal y la garganta inflamada.
Entre los remedios de la abuela hay enjuagues con agua y sal, pero también se puede añadir una pizca de cúrcuma.
Los padres pueden usar agua caliente para bañar al niño porque el vapor ayuda a liberar la nariz y a fluidificar el moco que produce tos perruna.

 

¿Cuándo hay que preocuparse por la fiebre del niño?

Si la medición de la temperatura rectal subraya que hay más de 37.5 grados significa que el niño tiene fiebre. Al contrario, si se coloca el termómetro en la axila, la temperatura baja a 37°.
Cuando hay más de 40 grados, el niño tiene fiebre alta.
La fiebre puede aparecer sólo por la noche y, en este caso, puede aparecer por una enfermedad como la mononucleosis o después de la gastroenteritis aguda.
Por la noche, la temperatura del cuerpo es más alta, casi 37° incluso en las personas sanas.

 

Fiebre sin síntomas

Muchos padres se equivocan al empezar un tratamiento según la temperatura que enseña el termómetro.
Sin embargo, según los expertos, lo importante es la conducta del niño.
Por ejemplo, si el niño está afectado por fiebre alta pero no se porta como un enfermo, no hay que preocuparse.
En estos casos, no hay que tapar al niño con ropa muy pesada.
El ritmo cardíaco acelera de casi 10 latidos por minuto cada grado: se trata de una reacción normal.
El niño tiene que beber mucho para no deshidratarse.
No obstante, en caso de recién nacidos con menos de tres meses, hay que acudir al médico aunque sólo tengan febrícula.

 

anatomía, pulmones, bronquios¿Cuándo hay que llamar al médico? 

La temperatura normal del cuerpo humano no llega a los 37 grados. Si la temperatura es más alta, el niño tiene fiebre. Cuando hay más de 37.5 grados, el niño puede estar afectado por un problema grave.

Si el niño sufre de otros síntomas: resfriado, tos, cefalea, irritabilidad o cansancio, puede que haya una infección viral y puede ser un problema grave.

Hay quel lamar al médico si:

  1. El niño sigue teniendo fiebre sin síntomas durante una semana y, normalmente, tarda 4 o 5 días en desaparecer,
  2. El niño sufre de somnolencia, tortícolis, erupciones cutáneas anormales, dificultad en la respiración, convulsiones, etc.

¿Cuándo hay que acudir al hospital?
La fiebre alta en los niños pequeños puede depender de varias causas:

  1. Infecciones virales o bacterianas,
  2. Meningitis,
  3. Enfermedades inflamatorias,
  4. Enfermedades que conciernen a la circulación.


Entre los síntomas que pueden hacer hincapié en que haya un problema grave hay:

  1. Somnolencia,
  2. Respiración acelerada,
  3. Piel pálida o palidez,
  4. Dolor muscular fuerte,
  5. Labios de color morado,
  6. Vómito,
  7. Inapetencia y rechazo de la comida,
  8. Diarrea,
  9. Calambres en el estómago,
  10. Confusión,

Si el niño, además de la fiebre, está afectado por uno de estos problemas, es mejor ir a urgencias. El médico puede realizar algunas pruebas antes de empezar el tratamiento.

Fiebre que aparece y desaparece
La fiebre recurrente significa que, aunque el síntoma desaparece, vuelve a menudo. Suele producirse con otros síntomas graves, como vómito continuo, irritabilidad, falta de apetito, dolor en las articulaciones etc.

 

Causas de la fiebre intermittente

Gastroenteritis
La gastroenteritis o gripe estomacal es una enfermedad caracterizada por inflamación del estómago y del intestino.
Suele depender de una infección por bacterias, virus o parásitos.
Entre los síntomas hay: fiebre que tarda mucho en desaparecer, dolor de cabeza, cansancio, falta de apetito, vómito, diarrea, sangre o moco en las heces.

Tifus
El tifus es una de las causas más comunes de fiebre recurrente.
Ésta es una enfermedad que afecta el tracto gastrointestinal y depende de la presencia de las bacterias del género Salmonella typhi.
Los síntomas de la fiebre tifoidea abarcan fiebre que se desarrolla paulatinamente, erupciones cutáneas y sudoración excesiva.
Cuando el individuo está afectado por el tifus, hay una alternancia entre fiebre alta y febrícula.

Brucelosis
Se trata de una infección producida por la bacteria del género Brucella. Los individuos que entran en contacto con estos animales pueden estar afectados por esta bacteria.
También puede aparecer tras la ingesta de carne o leche que no ha sido esterilizada.
Los síntomas de esta enfermedad incluyen dolor articular y muscular, sudoración excesiva y fiebre que sube y baja.


Paludismo
El paludismo se produce por una infección por Plasmodium Vivax que da lugar a síntomas como fiebre, escalofríos, vómito, dolor en las articulaciones, anemia etc.

Otras causas de fiebre recurrente son:

  1. Tuberculosis,
  2. Linfoma,
  3. Cáncer,
  4. Borreliosis,
  5. Hepatitis,
  6. Cólera,
  7. Toxoplasmosis

 

Síndromes de la fiebre que aparece y desaparece

Hay algunas enfermedades genéticas en las cuales el individuo tiene fiebre recurrente con frecuencia.

  1. Fiebre mediterránea familiar.
  2. Hyperimmunoglobulinemia D, es un síndrome caracterizado por un número excesivo de inmunoglobulinas en el plasma.
  3. Síndrome PFAPA, se tarta de una enfermedad que produce estomatitis aftosa, faringitis y adenopatía (ganglios linfáticos hinchados).

 

 

¿Qué hacer? Cómo tratar la fiebre 

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Fiebre en niños

Los siguientes remedios son los mismos para los niños de un año, dos o siete años, excepto en lo que concierne a la alimentación porque los lactantes no pueden comer comida sólida.
Si la fiebre es baja, se puede salir aunque, en invierno, hay que taparse bien.
Si el niño está afectado por fiebre alta, antes de acudir al médico hay que poner gasas frías en las extremidades y en la cabeza para que no haya convulsiones.
Hay que evitar el uso de bolsas de hielo en el cuerpo del niño porque pueden empeorar la situación.
No hay que tapar al niño con mantas pesadas, es suficiente una sábana por encima de la camiseta.
Hay que mantener al niño en una habitación bien ventilada.
La temperatura de la habitación no tendría que ser tan baja como para que el niño temble porque los escalofríos pueden hacer que la temperatura corporal suba.

 

¿Qué comer? Dieta y alimentación

Se aconseja seguir una alimentación líquida con mucha agua, zumos, pan, leche con galletas o cereales y sopas.
Hay que evitar comida grasa, pesada, frita y picante.
La mamá puede seguir dándole el pecho al niño incluso con fiebre.
Según lo dicho, el ajo, la cebolla, la patata y la clara de los huevos ayudan a hacer que la fiebre baje.
Lo de beber tilas, sopas calientes y los enjuagues con agua y sal pueden ayudar a aliviar los síntomas como dolor e irritación de la garganta.
Los líquidos calientes pueden fluidificar el moco.

 

Remedios naturales para los niños recién nacidos

Hay que preparar una mezcla con dientes de ajo fresco para luego poner casi ¼ de pulgar de esa masa en un vendaje.
Hay que aplicar el aceite de oliva a los pies del niño para evitar que se produzca una irritación debida al ajo.
Hay que usar el ajo en la planta del pie del niño y, luego, bloquear con vendas.
No hay que cubrir los pies del niño por completo para hacer que el calor se desprenda.

 

Tratamiento para la fiebre en los niños y paracetamol

Los antibióticos sólo se usan para curar la fiebre debida a infecciones bacterianas.
Los niños y los recién nacidos no pueden tomar aspirina porque puede hacerles daño.
El paracetamol (takipirina) es un medicamento seguro que incluso los recién nacidos pueden tomar para que baje la fiebre aunque esto sólo es posible si el médico lo receta.
Si no es necesario, es mejor evitar que los niños tomen medicamentos.
También hay medicamentos disponibles para curar otros síntomas como vómito, náusea, etc.
Además de los medicamentos, los niños tendrían que descansar en la cama para estar mejor.

Cuando la fiebre no baja, además del paracetamol, algunos pediatras recetan cortisona (betametasona, por ejemplo). No obstante, la cortisona tiene muchos efectos adversos y, por tanto, hay que tomarla con cuidado.
Algunos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno (que se conoce como Nurofen) tienen un efecto antitérmico y, por tanto, el pediatra puede recetarlos.