Inapetencia o pérdida del apetito

La inapetencia es una disminución del apetito que se produce cuando el individuo tiene menos deseo de consumir alimento.
Los trastornos mentales y las enfermedades pueden hacer que el apetito disminuya.
Como hay síntomas asociados a la pérdida del apetito, los problemas que pueden producirse son: pérdida de peso y desnutrición.
Éstos pueden empeorar si no los curamos. Así pues, es importante detectar el factor desencadenante de la disminución del apetito para empezar un tratamiento.

La pérdida del apetito debida a factores psicológicos puede ser peligrosa para la salud, sobre todo en chicas y chicos jóvenes.
Si un adolescente se niega a comer, hay que acudir al médico de inmediato.

 

Pérdida del apetito durante el embarazo

Al principio del embarazo, la mayoría de las mujeres embarazadas sufre de náusea y vomito (durante los primeros tres meses).
Durante el embarazo, el segundo semestre es muy importante porque el cuerpo de la mujer empieza a prepararse para acoger al feto.
Además del malestar y de las náuseas matutinas, algunas mujeres embarazadas pueden perder el apetito.
Esto es normal y no representa un motivo de preocupación.

 

Causas de inapetencia

La inapetencia se produce sobre todo por la náusea. La sensación de náuseas matutinas reduce el deseo de comer. Además, a raíz del vómito, es muy complicado subir de peso o mantener un peso saludable.
Durante el segundo semestre, el sistema digestivo se hace más lento. Esto se debe a la presión que el útero ejerce sobre la parte inferior del intestino.
Por consiguiente, hay una disminución del apetito y estreñimiento al principio del embarazo.
El embarazo produce mucho estrés físico, mental, emocional y hormonal.
Éste puede ser uno de los motivos por el que la mujer embarazada no tiene apetito.

Otro factor que influye en la pérdida del apetito durante el primer trimestre es el aumento de progesterona.
Esta hormona hace que la digestión sea más lenta.
La mayor absorción de agua por parte del colon también hace que la digestión se haga más lenta.
Durante el embarazo, la administración de hierro aumenta también y, por tanto, hay estreñimiento en la futura mamá.


Consideraciones
Las hormonas y la estatura del niño no son las únicas razones que hacen que una mujer pierda el apetito durante el embarazo.
Como el aparato digestivo trabaja más lentamente, muchas mujeres sufren de meteorismo o gases en la barriga.
Los gases intestinales pueden producir una distensión en el estómago y una sensación de saciedad.
Por otra parte, el esfínter superior del estómago se relaja durante el embarazo. Esto suele producir ardor de estómago y reflujo gastroesofágico en el segundo y en el tercer trimestre.
Como lo de comer empeora la acidez de estómago, puede que las mujeres no tengan ganas de comer para no estar afectadas por los síntomas.

La pérdida del apetito durante el tercer trimestre del embarazo es frecuente en algunas mujeres.
La presión que el feto ejerce sobre el estómago al crecer, puede llevar a una disminución del apetito.
Al ejercer presión sobre el estómago, el niño hace que se perciba una sensación de saciedad más rápidamente y, por tanto, lo de comer más se hace complicado.No hay que olvidar que una mujer embarazada puede sufrir de los mismos síntomas en el estómago que un normal individuo mayor, por ejemplo úlcera gástrica, gastritis, infección por helicobacter pylori.

 

Falta de apetito en el tercer trimestre del embarazo

Muchas mujeres afirman tener mucho menos apetito durante los últimos meses del embarazo.
Una de las razones está representada por la presión del feto sobre el abdomen que produce dolor de barriga o de estómago.
Simplemente hay menos espacio para la comida. La manera mejor para luchar contra la inapetencia es la de comer algo, aunque sea una merienda pequeña, cada 3-4 horas. No hay que beber agua o zumos durante la comida.
El líquido llena el estómago rápidamente y deja menos espacio para la comida sólida.

 

Remedios naturales contra la falta de apetito

Hay simples medidas que pueden ayudar a resolver el problema de la pérdida de apetito durante el embarazo.
En realidad, estos remedios pueden aumentar el deseo de comer y la madre y el niño pueden sacar provecho de esto.

  • Si la pérdida del apetito se produce en el primer trimestre del embarazo, hay que comer comida menos copiosa.
  • Cuando se empieza a comer menos a lo largo del día, el estómago se mantiene lleno y la náusea se reduce.
  • No hay que esforzarse para comer por la mañ También podemos comer más tarde y tomar sobre todo bebidas y alimentos sanos para compensar la pérdida de nutrientes por la mañana.
  • Todos los días, las mujeres embarazadas tendrían que beber 8-10 vasos de agua para compensar la pérdida del apetito del segundo trimestre del embarazo.
  • Hay que comer verduras de hoja verde y alimentos con muchas fibras.
  • Las mujeres embarazadas tendrían que evitar comida grasa o alimentos difíciles de digerir y que reducen el apetito.
  • Hay que comer 5-7 comidas más pequeñas al día en vez de 2 principales. Hay que seguir con la misma costumbre para luchar contra la pérdida del apetito durante el último mes de embarazo.
  • Si seguimos sufriendo de inapetencia y no se consiguen comer los nutrientes necesarios, hay que consultar al médico de inmediato. La pérdida de peso y la deshidratación debidas a la falta del apetito son muy peligrosas no sólo para la madre sino para el feto también. Las mujeres embarazadas tendrían que adoptar la dieta BRAT. En la dieta BRAT, hay plátanos, arroz, compota de manzanas y tostadas. Estos alimentos proporcionan los nutrientes adecuados y no irritan el estómago.
    Es muy raro que su olor produzca náusea. Las mujeres embarazadas tendrían que evitar comida picante, huevos y pescado: estos alimentos producen pérdida del apetito y náusea durante el embarazo.
  • En algunos casos, el estrés lleva a inapetencia o pérdida de la sensación del hambre.
  • En algunos casos, el estrés también lleva a inapetencia o a la pérdida de la sensación del hambre.

 

Pérdida del apetito en los niños

En algunos momentos, los niños pierden el apetito o no quieren comer en los momentos de la comida, sobre todo, por la noche.
Esto puede ser desalentador y preocupante.
Además, hay medidas sencillas para hacer que la comida sea un momento agradable para la madre,el hijo y toda la familia.

Las malas costumbres alimentarias son difíciles de cambiar
El hecho de comer y tener influencias positivas hace que los niños desarrollen una actitud saludable hacia la comida y una visión positiva de sí mismos.
El hecho de comer juntos puede ayudar al niño a desarrollar una actitud saludable hacia la comida.


Causas de inapetencia en los niños
La enfermedad suele producir pérdida del apetito.
Si el niño sufre de dolor de garganta, erupciones cutáneas, fiebre u otros síntomas, puede perder el apetito.
Hay que llamar o consultar al médico si el niño no se encuentra bien o si no se recupera.

Hay otro factor que produce inapetencia en los niños: la vuelta de las vacaciones.
Como los niños son rutinarios, es posible que lo de volver a casa después de un mes de vacaciones produzca síntomas como: nervios, pérdida del apetito, dolor de cabeza y cansancio.

Con un año, el niño tiene que recibir la vacuna hexavalente que lleva este nombre porque protege de seis enfermedades: tos ferina, difteria, tétanos, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo b (Hib).
Durante los dos días después de la inyección, el niño puede estar afectado por pérdida del apetito.
Si la enfermedad no representa la causa de la pérdida del apetito, hay muchas razones por las cuales el niño podría no comer.

Las causas pueden ser:

  • El niño come entre una comida y otra;
  • El niño bebe zumos u otros líquidos (que no son agua) entre una comida y otra;
  • El niño tiene menos energía con respecto a lo normal.

Para los niños que tengan por lo menos 1 año, el apetito aumenta y disminuye según la edad, los niveles de energía, momentos de crecimiento y actitud.
Si el niño aparece sano y feliz, probablemente no haya ningún motivo de preocuparse por una disminución temporal del apetito.

 

Cómo aumentar el apetito del niño

Niño, niños, falta de apetito, remediosHay algunas maneras para estimular el niño a que coma:

  • Hacer que la comida sea algo divertido. Para los niños que están creciendo, las comidas son momentos importantes para socializar. Hay que hacer más agradable este momento del día para el niñ Podemos darle al niño comida diferente y permitirle que elija la comida que prefiera. No hay que concentrarse en lo que el niño no está comiendo sino en lo que sí come. A través de algunos ejemplos, se puede enseñar que comer es divertido y agradable.
  • División de las responsabilidades. Algunos dietistas favorecen la actuación de una técnica llamada “división de las responsabilidades”. Según esta técnica, los padres son responsables de darles la comida a los niños y éstos son responsables de la cantidad que comen. Los padres le proporcionan la comida al niño y hacen que tenga una alimentación equilibrada. Durante el crecimiento del niño, los padres escogen y le preparan la comida, le ofrecen la merienda y comidas regulares, hacen que el momento de la comida sea agradable y crean una situación agradable para el niño para que disfrute de la comida.
  • Los padres tendrían que hacer que los niños no comieran entre una comida y otra. Sólo tendrían que hacer que los niños bebieran agua. Por consiguiente, el niño sacará los nutrientes necesarios de la comida que elige.
  • A menudo, hay que proporcionarle al niño pequeñas porciones. Los niños tienen el estómago más pequeño con respecto a los mayores. No comen mucho durante la comida. Cinco o seis pequeñas comidas o meriendas pueden satisfacer las necesidades calóricas del niño. Esto puede dar lugar a menos problemas durante las comidas.
  • Dieta equilibrada del niñ Al preparar la comida para el niño, hay que coger productos procedentes de los cuatro grupos alimentarios principales. Los productos integrales como pan, pasta, arroz, cereales y otros productos que proceden del trigo y que también contienen hierro, ácido fólico y otras vitaminas del grupo B, como niacina, tiamina y riboflavina. Podemos ofrecerle al niño mucha fruta y verdura cortadas en trozos. La leche, el yogur, los quesos y los demás productos lácteos hacen que se mantengan los niveles adecuados de proteínas, carbohidratos y grasas, calcio y vitamina D. La carne magra, la carne de ave o el pescado, el tofu (cuajada elaborada a partir de leche de soja), las alubias y las lentejas les ofrecen al cuerpo de los niños las proteínas, las grasas, las vitaminas y los minerales como el hierro. Aunque un niño pueda tener su comida favorita , los alimentos nuevos pueden introducirse poco a poco. Hay pue estar preparados al rechazo de comida nueva por parte del niño al principio.
  • No hay que obligarle a comer. La comida tendría que ser un momento agradable para toda la familia. No es algo bueno hacer que el niño coma sin querer. Esto puede hacer que el niño ya no quiera comer ese alimento después. También lo de decirle al niño que acabe su plato puede tener el mismo efecto.
  • Para el niño, el rechazo de la comida puede ser una manera para afirmar su independencia. Los dietistas afirman que la mayoría de los niños come lo que necesita.
  • Hay que evitar las distracciones. No hay que poner la televisión a todo volumen durante la comida. Otras distracciones como juguetes o libros no tienen que estar en la mesa a la hora de comer. Hay que evitar beber antes de la comida. De hecho, si el estómago del niño se llena de agua, el niño percibe saciedad antes de lo normal.

Otras sugerencias útiles para hacer la comida más agradable

Hay que preparar al niño a la comida. Hay que decirle que se come 10 o 15 minutos antes de servirle la comida.
Hay que empujar al niño a que ayude en la preparación de la comida. Él puede lavar las verduras y mezclar los ingredientes.
Hay que poner las bebidas en la mesa sólo después del plato principal para que el niño no se llene de líquidos.
Podemos poner algunos periódicos debajo y alrededor de la silla del niño para que se facilite la limpieza después de la comida.

Hábitos alimentarios saludables para el niño: 

  • El niño tiene que comer paulatinamente.
  • Hay que hacer que la comida sea agradable y, por tanto, podemos dar nombres alternativos a los alimentos que no le gustan al niño (por ejemplo, “árbol exquisito de brócoli”).
  • Nunca hay que usar la comida como premio o castigo.

Hay que tomar integradores de vitamina sólo en caso de falta de vitaminas o desnutrición.
Hay algunos remedios homeopáticos como el Natrum muriaticum para inapetencia, pérdida de peso y deshidratación durante la recuperación después de una enfermedad.

Factores importantes

  • Si el niño aparece sano y feliz, puede que no haya que estar preocupados por la inapetencia temporal.
  • Hay que convertir la comida en algo divertido.
  • Hay que servir pequeñas porciones con frecuencia.
  • Hay que introducir alimentos diferentes en la dieta del niñ
  • No hay que obligarle al niño a que coma y no hay que usar la comida como premio o castigo.
  • Hay que evitar distracciones durante la comida.

 

Casuas de inapetencia del recién nacido

La pérdida del apetito en los lactantes siempre produce ansiedad en los padres. Sin embargo, a menudo, los padres piensan que los recién nacidos tendrían que comer más de lo normal.
Entre las causas de la disminución del apetito en el recién nacido hay:

Reflujo de ácido
El reflujo de ácido es la vuelta de los ácidos gástricos desde el estómago hasta el esófago.
La acidez de estómago puede producir irritabilidad, dolor y disminución del apetito.

Alergia a la lactosa
La alergia a las proteínas de leche de vaca (no hay que confundirla con la intolerancia a la lactosa) es una enfermedad en la cual el sistema inmunológico de un recién nacido tiene una reacción adversa a caseína y suero de la leche, es decir, las proteínas que se encuentran en la leche.
Esto puede producir dolor de estómago, hinchazón, prurito y problemas en la respiración siempre que el niño coma productos lácteos.

Infecciones
Los recién nacidos no tienen un sistema inmunológico bien desarrollado. Así pues, son vulnerables a las infecciones graves.
Las infecciones virales y bacterianas pueden producir la pérdida del apetito en el lactante.

Dentición
En la mayoría de los niños, el proceso de dentición comienza cuando el bebé tiene de 4 a 8 meses.
Entre los síntomas del crecimiento de los dientes hay:

  • Hinchazón en la encía;
  • Irritabilidad,
  • Rechazo de la comida,
  • Insomnio

Las causas de inapetencia en los mayores y en los ancianos suelen estar asociadas a la administración de los medicamentos y a las enfermedades oncológicas.

Algunos fármacos como sertralina bexal para curar la depresión o el britapen (a base de ampicilina) pueden producir pérdida del apetito temporal.

 

Causas de pérdida del apetito asociadas al cáncer

La inapetencia que afecta a una persona con cáncer tiene muchas causas.
Algunos tipos de tumores como cáncer ovárico, de páncreas, del hígado, de la tiroides y del estómago pueden producir pérdida del apetito.
Estas enfermedades suelen afectar el metabolismo de un individuo (conjunto de reacciones químicas del cuerpo para degradar la comida y convertirla en energía).

Cáncer avanzado (que ya no se puede curar).
En el cuarto estadio del tumor maligno, entre las causas de inapetencia hay:

  • Algunos tumores pueden agrandar el bazo. El bazo agrandado (esplenomegalia) puede ejercer presión sobre el estómago y crea una sensación de saciedad.
  • La ascitis (una acumulación de líquido en el abdomen) puede producir una sensación de saciedad incluso después de comer muy poco.
  • Fármacos, quimioterapia, inmunoterapia y sedantes (fármacos que calman y producen sueño).
  • Radioterapia o intervención quirúrgica en cualquier parte de los órganos gastrointestinales, como, por ejemplo, el estómago o el intestino.