Ojos rojos

“Ojos rojos” es un término empleado comúnmente para describir el enrojecimiento, la irritación y la inflamación de los ojos, así como la dilatación de los vasos sanguíneos de los ojos.

Además, pueden ser un síntoma de:

  • Hemorragia subconjuntival o lesión de los vasos sanguíneos
  • Blefaritis o inflamación de los párpados
  • Inflamación de las glándulas sebáceas de los párpados
  • Complicaciones por el uso de lentillas, que pueden provocar enrojecimiento de los ojos

Los ojos rojos pueden ir desde un rojo intenso que cubre por completo la esclerótica hasta unos pocos vasos sanguíneos dilatados que parecen filamentos suaves rojos o rosas en la esclerótica (la parte blanca del ojo).

Causas de los ojos rojos

Alergia
Tener los ojos rojos suele ser un indicador frecuente de las reacciones alérgicas.
Cuando el sistema inmunitario reacciona a una sustancia extraña, como el polen, el pelo de mascotas, el polvo o sustancias químicas en el maquillaje o en las lentillas, tiene una reacción inflamatoria y libera histamina para luchar contra los alérgenos responsables.
Por consiguiente, la histamina liberada produce una dilatación en los vasos sanguíneos de los ojos, los enrojece y provoca lagrimeo.
Según la medicina convencional, el tratamiento consiste en evitar los alérgenos en la medida de lo posible y tomar los medicamentos recomendados por el médico, como el colirio antihistamínico para controlar los síntomas de la rinitis alérgica.

Lentillas
Una de las causas principales de los ojos rojos es el uso excesivo de las lentillas o la suciedad que puede tener una superficie irritante o los microbios que entran en contacto con los ojos.
Tener los ojos rojos al ponerse las lentillas puede ser signo de una infección ocular grave, como la queratitis micótica.
Si los ojos enrojecen nada más colocarse las lentillas, retirar inmediatamente y acudir al oculista.
Las lentillas también pueden empeorar el síndrome del ojo seco, pues suelen reducir la cantidad de oxígeno que llega a la córnea y pueden limitar la producción normal de líquido.

Si las lentillas se mantienen bien limpias, desinfectadas y se sustituyen siguiendo las indicaciones del oculista, se puede reducir el riesgo de enrojecimiento de los ojos por culpa de las lentillas.
El médico puede aconsejar el uso de lentillas desechables diarias o un tipo distinto de material para las lentillas, como las lentillas permeables al gas.
Existen gotas humectantes para los ojos que se pueden aplicar después de colocarse las lentillas.

Síndrome visual informático
Los ojos rojos, cansados y el picor de ojos se pueden producir al pasar muchas horas delante de la pantalla de un ordenador.
Una de las causas es que, al trabajar delante de la pantalla, se suele parpadear menos y, por lo tanto, la superficie de los ojos se seca.
Los consejos para limitar el cansancio de los ojos cuando se debe permanecer delante del ordenador son interrumpir el trabajo de vez en cuando y llevar gafas siempre.
El colirio lubricante permite que los ojos se mantengan húmedos.

Blefaritis
La blefaritis provoca la inflamación del párpado y de las pestañas y puede deberse a una falta de higiene de los párpados. Las causas más frecuentes de blefaritis son:

  1. Exceso de lípido producido por las glándulas cercanas al párpado
  2. Reacciones alérgicas
  3. Infecciones bacterianas
  4. Piojos en las pestañas

En caso de blefaritis, se puede experimentar:

  • Sensación de arena en el ojo
  • Picor en los ojos
  • Lagrimeo excesivo
  • Prurito
  • Párpados rojos e hinchados
  • Ojos secos
  • Costras en los párpados

Esta enfermedad no es infecciosa y no suele provocar daños permanentes en la visión.

Uveítis
La uveítis es la inflamación de la úvea del ojo, que puede producir enrojecimiento, dolor, visión borrosa, moscas volantes en el cristalino y fotofobia.
Los síntomas de esta enfermedad pueden producirse de repente y empeorar rápidamente.
Se debe empezar un tratamiento para la uveítis los antes posible, porque si esperamos mucho puede que se produzcan complicaciones como:

  • Desprendimiento de retina
  • Glaucoma
  • Cataratas
  • Edema macular
  • Ceguera

Ojos secos
Las lágrimas protegen los ojos porque lubrican y alimentan la superficie del ojo.
La falta de lágrimas puede secar e irritar los ojos. La sequedad crónica puede producir una inflamación de la superficie de los ojos y la dilatación de los vasos sanguíneos.

Chalazión
El chalazión es un quiste del párpado que se forma a raíz de una inflamación crónica de las glándulas que producen la capa lipídica de las lágrimas. Si es de grandes dimensiones, puede molestar por culpa del roce y provocar astigmatismo y dolor de ojos debido a la presión sobre la córnea.

Orzuelo
El orzuelo es una inflamación de las glándulas sebáceas en la base de las pestañas. El resultado es la formación de un bulto que contiene material purulento. Produce molestias como si hubiera un cuerpo extraño en el ojo.

Lesiones
El enrojecimiento puede manifestarse después de una lesión en el ojo.
Los vasos sanguíneos en el ojo se dilatan para fomentar la recuperación de las células y la reparación del daño.

Queratitis o inflamación de la córnea
Si la córnea del ojo tiene una infección, los vasos sanguíneos cercanos se dilatan y se hinchan debido a la llegada de las células que luchan contra la infección. Estas células pueden producir un enrojecimiento visible.

Úlcera corneal
Se trata de una herida abierta en la córnea. Por lo general, tiene su origen en una infección de la córnea, un traumatismo o el uso de lentillas.
Dado que es una urgencia médica, se debe acudir a urgencias cuando se produzca.

Los síntomas son:

  • Ojos rojos
  • Dolor de ojos
  • Fotofobia
  • Reducción del campo visual
  • Sensación de arena en los ojos
  • Lagrimeo excesivo

Hemorragia subconjuntival
La rotura de un capilar suele provocar una hemorragia subconjuntival.
Cuando los vasos sanguíneos se rompen, sangran y esparcen su contenido bajo la conjuntiva.
La hemorragia subconjuntival puede deberse a estornudos, tos, esfuerzos, vómito, traumatismos, hipertensión arterial, diabetes y, en algunos casos, también a ciertas enfermedades de la sangre.

Ojos rojos, rosas, conjuntivitis, alergia, infecciónConjuntivitis
También conocida como “ojo inflamado”, la conjuntivitis es una de las infecciones del ojo más frecuentes (e infecciosas), especialmente entre los niños en la escuela.
La conjuntiva es la membrana sutil y transparente que cubre la esclerótica y los párpados.
La conjuntivitis se caracteriza por la infección de la conjuntiva y puede deberse a alergias, bacterias, virus o sustancias tóxicas.
Se trata de un trastorno muy común, si bien no suele ser grave.
Cuando hay una infección en la conjuntiva, los vasos sanguíneos internos se irritan y se hinchan dando al ojo un aspecto rojo-rosa.

Glaucoma de ángulo cerrado
El glaucoma de ángulo cerrado es una urgencia médica grave que se debe tratar inmediatamente.
Este tipo de glaucoma grave da lugar a un enrojecimiento doloroso que suele afectar a un ojo.

Traumatismos
Los traumatismos, por ejemplo un cuerpo extraño o una abrasión corneal, producen dolor que difiere en función del tipo de traumatismo, la gravedad y la localización.

El paciente requiere un examen completo con lámpara de hendidura.
Se debe consultar al oculista lo antes posible para saber si el paciente padece una lesión grave, un traumatismos o una penetración de cuerpos extraños.

Resfriado y gripe
Los ojos rojos e hinchados, así como la nariz que gotea, son síntomas frecuentes de resfriado o gripe.
En este caso, los ojos rojos proceden de una infección o de la obstrucción de las fosas nasales, sobre todo si van acompañados de estornudos y tos.

Embarazo
Los cambios hormonales durante el embarazo pueden afectar a los ojos de distintas maneras. Los ojos pueden enrojecer, secarse, picar y volverse sensibles a la luz.
El embarazo también puede alterar la forma de la córnea y se puede desarrollar intolerancia a las lentillas, o bien visión borrosa.
El enrojecimiento de los ojos y los demás síntomas suelen ser temporales y desaparecen unas semanas o meses después de dar a luz.

Tabaco
Los peligros del tabaco para el corazón, los pulmones y las enfermedades asociadas al tabaco son de sobra conocidas. Sin embargo, fumar también es peligroso para los ojos.
Además de aumentar notablemente el riesgo de degeneración muscular asociada a la edad, catarata y uveítis, fumar tabaco es un tóxico irritante para los ojos, que también puede producir sequedad, enrojecimiento y prurito en los ojos.

Marihuana
Fumar marihuana es una de las causas de los ojos rojos. El principal ingrediente psicoactivo de la marihuana (THC) provoca la dilatación significativa de los vasos sanguíneos del ojo, lo que conlleva un enrojecimiento de los ojos que puede durar algunas horas o incluso más tiempo.

Alcohol
El abuso de alcohol puede ocasionar enrojecimiento de los ojos.
El alcohol reduce el oxígeno de los glóbulos rojos y provoca la dilatación de los vasos sanguíneos de los ojos.

Factores medioambientales de trabajo
El aire muy seco, el polvo, el humo y una exposición excesiva al sol son elementos irritantes ya conocidos que, entre otros síntomas, pueden provocar enrojecimiento de los ojos.
Las lesiones corneales producidas por las partículas de madera, arena, metal o vidrio pueden ocasionar una grave lesión en los ojos.
Se deben llevar siempre gafas de protección si existe el riesgo de un cuerpo extraño acabe en el ojo, lo que puede suceder en el trabajo, al practicar un deporte o al realizar tareas en casa, por ejemplo al cortar el césped.

Insomnio
El aspecto de los ojos puede ser un resultado del cansancio o del insomnio.
Los ojos hinchados y las ojeras indican que no se ha dormido lo suficiente.
Atención: frotarse los ojos cansados empeora los síntomas.

Natación
El cloro y los demás productos para desinfectar el agua de la piscina pueden provocar enrojecimiento en los ojos. Además, las bacterias que se encuentran de manera natural en cualquier tipo de agua, incluyendo océanos, lagos y ríos, también pueden enrojecer los ojos.
Si se tienen los ojos rojos con frecuencia, se recomienda ponerse gafas de natación antes de entrar en el agua para evitar la irritación en los ojos después de nadar.

Tratamiento y remedios para los ojos rojos

  • Si las causas de los ojos rojos son el cansancio o la fatiga, no se requiere tratamiento.
  • Para los casos más graves de ojos rojos que no desaparecen al cabo de poco tiempo, hay que consultar a un oculista.
  • Suelen recetarse gotas para los ojos para aliviar al paciente.
  • Puede que haya que lavar los ojos con una solución salina para eliminar los cuerpos extraños.
  • Si el médico detecta el ojo inflamado (conjuntivitis), no se debe tocar la región infectada ni frotar el otro ojo, ya que esta enfermedad es muy infecciosa.

Dieta y alimentación natural 

Según la dieta del grupo sanguíneo del Dr. D’Adamo, algunos alimentos que provocan una respuesta inmunitaria inadecuada dan lugar al enrojecimiento de los ojos y otras enfermedades.
Para resolver este trastorno, se debe modificar la alimentación y eliminar los alimentos inadecuados para el grupo sanguíneo del paciente.
Una persona con grupo 0 puede comer carne (excepto carne de cerdo) y pescado, pero debe reducir o evitar cereales (especialmente los que llevan gluten), productos lácteos (yogur, quesos, etc.) y fruta.

De acuerdo con el higienismo de Shelton y la medicina natural de Lezaeta, los ojos se ven afectados por la sangre “contaminada” al igual que los otros órganos.
Para no tener los ojos rojos se debe seguir una dieta sin proteínas de origen animal (carne, pescado, leche y productos lácteos), comida rápida, alimentos procesados, elaborados y precocinados del supermercado, sal y pimienta.
Las recomendaciones son:

  • Los alimentos ideales son las frutas y verduras crudas, nueces, semillas, legumbres frescas y patatas
  • Comer solo cuando se tiene hambre
  • Beber agua destilada, ya que no contiene sales inorgánicas perjudiciales para el cuerpo
  • Beber poco y al menos 10 minutos antes de las comidas
  • No tomar medicamentos

Tratamientos naturales para los ojos hinchados

Los tratamientos holísticos y naturales pueden ayudar mucho a los ojos rojos.
El tratamiento tradicional suele basarse en el uso de un colirio, que puede producir dependencia del medicamento y efectos secundarios.
Esto no sucede con los remedios herbales.
Hierbas como el Vaccinium myrtillus (arándano) favorecen el transporte de oxígeno y nutrientes hacia el ojo.
Esta hierba ha sido objeto de numerosos estudios e investigaciones sobre los ojos.
El aspalathus linearis (también llamado rooibos o té rojo africano) es un producto que fortalece el sistema inmunitario.

    Artículos Relacionados Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.