Pérdida de la audición o hipoacusia

La pérdida de la audición (o hipoacusia) significa debilitamiento de la capacidad auditiva porque las señales de sonido no llegan adecuadamente al cerebro; se manifiesta cuando un componente del oído o del sistema auditivo no funciona de manera correcta.

 

Los tipos de pérdida de audición

Pérdida de audición conductiva – Cualquier problema del oído externo o del oído medio que impida la buena conducción del sonido se conoce como “pérdida de audición conductiva”. En general son pérdidas leves o moderadas, entre 25 y 65 decibelios, pero puede ser también temporal.

Pérdida auditiva neurosensorial – deriva de una pérdida o de una lesión de las células ciliadas sensoriales en la cóclea, pero también está causado por daños en el nervio auditivo, suele ser profunda y permanente. El sonido llega al oído interno normalmente, pero aquí los problemas mencionados anteriormente no permiten que se envíe correctamente la información acústica a los centros superiores. También se conoce como “la pérdida de audición neurosensorial”, que puede ser leve, moderada, severa o profunda.
A menudo estos pacientes utilizan audífonos o sistema auditivo implantable para el oído medio.
La pérdida de audición perceptiva se verifica cuando hay una avería en el aparato que recibe y procesa las señales nerviosas en el cerebro.

Hipoacusia mixta – La pérdida de la capacidad auditiva es conductiva y neurosensorial.

 

Clasificación de la pérdida de audición

La pérdida de audición se puede clasificar también en grados:

  • Pérdida de audición leve (umbral auditivo entre 20 y 40 decibelios) – El paciente con una pérdida de audición leve percibe buena parte de los discursos, pero los sonidos leves son difíciles de oír.
  • Pérdida de audición moderada (40-70 dB) – Los pacientes con pérdida auditiva moderada tienen grandes dificultades para la comprensión de una persona que está hablando con un tono de voz normal.
  • Pérdida de audición severa (70-95 dB) – Estos pacientes no entienden lo que dice una persona con un tono de voz normal, solo perciben algunos sonidos fuertes.
  • Pérdida de audición profunda (> 96 dB) – El paciente con una pérdida auditiva profunda, no percibe ningún discurso, sino que sólo algunos sonidos muy fuertes.

La pérdida de audición puede ser:
Unilateral o bilateral
La pérdida de audición es unilateral cuando se verifica sólo en la oreja izquierda o sólo en la derecha.
La pérdida de audición es bilateral cuando afecta a ambos oídos.


Prelingüística o postlingüística
La pérdida de audición se define como prelingüística si se diagnostica antes de que una persona ha aprendido a hablar, o se llama postlingüística si aparece después.

Simétrica o asimétrica
La pérdida de audición es la misma en ambos oídos, o es diferente en cada oído: respectivamente, se habla de hipoacusia simétrica y asimétrica.

Gradual o repentina
La pérdida de audición empeora con el tiempo, de manera progresiva o se produce rápidamente, de repente.

Fluctuante o estable
La pérdida de audición tiene mejoras y deterioros con el pasar del tiempo, o se mantiene siempre estable e igual.

De origen congénita o adquirida /de aparición tardía
La pérdida de audición está presente en el nacimiento o sobreviene más tarde durante la vida del paciente.

Cóclea, oído, laberinto

Causas de la pérdida de audición

La edad avanzada y los ruidos fuertes son las causas más comunes de pérdida auditiva.

La edad es la principal causa de pérdida de la audición: la hipoacusia se incrementa a medida que se envejece, a los 80 años de edad, la mayoría de las personas tienen una pérdida auditiva significativa

La hipoacusia en los ancianos se produce cuando las células pilosas en la cóclea gradualmente mueren o se vuelven más y más lesionadas: este tipo de pérdida auditiva se conoce como pérdida auditiva neurosensorial.
Los primeros sonidos que estos pacientes no perciben son los que están en frecuencias altas (agudos), como las voces de mujeres y de niños, pero es incluso más difícil de oír las consonantes.
Los sonidos de baja frecuencia se oyen con mayor facilidad.

Otra causa común de pérdida de la audición es un daño al oído causado por la exposición repetida a sonidos fuertes durante el tiempo: las células ciliadas de la cóclea se lesionan, y se trata de pérdida auditiva de tipo neurosensorial.
Puede verificarse en personas que trabajan con instrumentos ruidosos (enfermedad profesional) o después de muchas noches en la discoteca.
nervio-uditivo-canales-semicircolares

La hipoacusia neurosensorial también puede ser causada por:

  • Sordera genética – algunas personas nacen sordas o se quedan sordas con el tiempo a causa de una anomalía genética, aunque no siempre hay familiaridad
  • Infección viral en el oído interno – como, por ejemplo, parotiditis o el sarampión
  • Infecciones del nervio auditivo – causadas por el virus de la parotiditis o de la rubéola
  • Infecciones de las vías respiratorias superiores- es la consecuencia de la inflamación de las vías respiratorias superiores (nariz y garganta), en los niños se verifica junto con amigdalitis o adenoides hinchadas.
  • El síndrome de Ménière – una persona sufre de mareos, acúfenos (zumbido en los oídos), y tiene la sensación de tener la oreja hinchada y tapada, en cambio la pérdida de la audición es fluctuante.
  • El síndrome de Usher – es un trastorno genético que causa sordera, pérdida de la visión y, en algunos casos de graves problemas de equilibrio.
  • El neuroma acústico – es un tumor benigno de la vaina del nervio acústico
  • Meningitis – es una infección de las membranas protectoras que rodean el cerebro y la médula espinal.
  • Laberintitis – es una inflamación del laberinto y de los canales semicirculares del oído, causa mareos, pérdida de la audición, vómitos, náuseas y acúfenos.
  • Encefalitis – es una inflamación del cerebro.
  • Esclerosis múltiple – es un trastorno neurológico que afecta al sistema nervioso central.
  • Ictus- el suministro de sangre al cerebro se interrumpe, pueden ser afectadas las zonas primarias de sensibilidad auditiva. La obstrucción de la arteria auditiva interna puede causar una ligera pérdida de la audición zonal o la isquemia del laberinto que causa sordera.


Las causas de hipoacusia de transmisión más frecuentes son una obstrucción mecánica del conducto auditivo externo (por ejemplo, la cera del oído excesiva), una acumulación de líquido o una infección en el oído medio.

Hay otras causas menos comunes de la pérdida de audición conductiva:

  • Perforación del tímpano – el tímpano se daña o tiene un agujero.
  • Otosclerosis – es un crecimiento anormal del hueso del oído medio, que causa una reducción de la movilidad del estribo y consecuentemente una menos eficacia en la transmisión de sonidos
  • Son muy raros los daños a la cadena de huesecillos del oído causados por: un traumatismo en la cabeza (por ejemplo, una bofetada), una ruptura del tímpano o por un colesteatoma, que es una masa anormal de células epiteliales dentro del oído medio.
  • El uso prolongado de los auriculares es un problema de la juventud que se está surgiendo.

En los últimos años ha habido un aumento alarmante de hipoacusia en los jóvenes, el problema parece haber empeorado por el utilizo creciente y continuo de los auriculares para escuchar música.

La hipoacusia de transmisión conductiva suele ser temporal y se trata con medicamentos o cirugía menor.

 

Pérdida de audición temporal

Hay varias causas que ocasionan una pérdida momentánea de la audición: la mayoría son reversibles después de un tratamiento adecuado. Algunos de los más comunes son:

Acumulación de cera
La producción de la cera de los oídos es un proceso natural, pero a veces la cera se acumula en el canal auditivo e impide que las ondas de sonido lleguen al tímpano.

Infecciones del oído medio
Se verifican con mayor probabilidad si el paciente tiene resfriado o fiebre: en estas condiciones es más fácil que las flemas se acumulen e invadan la trompa de Eustaquio, que conecta el oído y la garganta.
La consecuencia es la otitis media, en la se puede incluso verificar el desgarro o ruptura improvisa del tímpano, el paciente tiene dolor y puede tener sangrado o material purulento del oído.

otitis-media

 

Cambio de presión
Cuando se viaja en avión, algunas personas padecen pérdida temporal de la audición, a causa de la diferencia de presión entre el oído medio y la presión atmosférica que la trompa de Eustaquio no consigue compensar con eficacia.

 

Exposición a sonidos fuertes

Lesiones. Por ejemplo, una lesión en la cabeza o la oreja.

Otras causas:

  • El estrechamiento del canal auditivo
  • Complicaciones quirúrgicas
  • Cuerpos extraños o nuevas formaciones en el oído
  • Defectos desde el nacimiento.

 

Sordera unilateral

La pérdida de audición en un oído o “sordera unilateral” es un trastorno auditivo en el que una persona es capaz de oír normalmente con una oreja, pero no se oye nada con el otro oído.
La sordera en un oído puede ser repentina, por ejemplo, una persona se acuesta con capacidades auditivas normales y se despierta la mañana siguiente con una pérdida auditiva completa en un oído.
No hay una causa única para esta patología: algunos niños nacen con sordera unilateral, mientras que en otras personas está causada por complicaciones que se verifican durante el embarazo.

En la adolescencia, esta enfermedad está causada por meningitis, fiebre alta, el sarampión, la parotiditis, u otras enfermedades. En algunos casos aparece por una enfermedad hereditaria, mientras que en los adultos las causas más comunes son las infecciones severas, un tapón de cerumen en el canal auditivo o un traumatismo.

 

La hipoacusia en niños

La pérdida de audición infantil puede ser:

  • Neurosensorial: está causada por factores congénitos como la toxoplasmosis, rubéola, Citomegalovirus (CMV), herpes o sífilis; por factores genéticos, por síndromes específicos, por el bajo peso al nacer, por el ruido o por los fármacos ototóxicos.Oído interno, el martillo, yunque, estribo,
  • Conductiva: está causada por anormalidades en la formación del oído externo, del tímpano, de la cadena osicular o del oído interno.
  • Adquirida: más a menudo es debida a: un exceso de cerumen en el conducto auditivo del oído, cuerpos extraños, tumores, problemas con la trompa de Eustaquio, otitis agudas o crónica, perforación y del tímpano.

 

Los síntomas de hipoacusia

Las primeras señales de pérdida de la audición son:

  • Dificultad para oír claramente lo que dicen otras personas
  • El paciente a menudo pide a la gente que repita lo que ha dicho
  • Escuchar música o ver la televisión a un volumen alto
  • Dificultad para oír el teléfono o el timbre
  • El paciente a menudo se está cansado o estresado, dado que se centra demasiado en escuchar a otras personas.

 

pérdida de audición

El tratamiento para la hipoacusia

Ante todo, se necesita una visita al otorrinolaringólogo para hacer unas pruebas (por ejemplo, audiometría) para detectar la causa y establecer el tratamiento más adecuado.
El tratamiento depende del tipo de hipoacusia que el paciente tiene: la cirugía mejora la pérdida de audición causada por la otosclerosis o por un exceso de cicatrización en el oído; las infecciones se tratan a menudo con antibióticos y en los casos más graves con la cirugía, mientras que el síndrome de Ménière se trata con una dieta especial y medicamentos.

La hipoacusia está también causada por el uso de algunos medicamentos, en estos casos, el paciente debe consultar con su médico de familia para elegir un medicamento alternativo.
En cualquier otro caso, el tratamiento oportuno para la pérdida de la audición repentina aumenta significativamente la posibilidad de recuperación del paciente.
En caso de hipoacusia repentina causada por un daño a los nervios del oído, si el paciente no tiene contraindicaciones, puede tener buenos resultados con la cámara hiperbárica que aumenta la concentración de oxígeno en la sangre.


Los pacientes con pérdida de audición permanente necesitan aprender cómo utilizar con eficacia la capacidad auditiva que le queda. La mayoría de estos pacientes se benefician de un audífono, aunque sólo una de cada cinco personas lo utiliza.
Los audífonos son pequeños aparatos que generalmente se usan dentro o detrás de la oreja; amplifican y mejoran los sonidos para el paciente.
A menudo, los sonidos son diferentes cuando se escuchan a través de un audífono, por lo tanto, es importante hablar con el médico para establecer objetivos realistas para la recuperación de la audición.

Hay algunas nuevas tecnologías que permiten mejorar la percepción de los sonidos de los pacientes que padecen hipoacusia: nuevos aparatos auriculares sintonizar el paciente sólo en lo que quiere oír silenciando los sonidos no deseados.
También hay dispositivos que permiten al paciente escuchar la televisión o la radio sin aumentar
mucho el volumen.

Además, se han diseñado algunos dispositivos de amplificación de sonido específicamente para teléfonos de casa y los teléfonos móviles, que sirven para escuchar mejor y más claramente las conversaciones.
Por último, los implantes cocleares se utilizan principalmente en los niños pequeños, pero se están volviendo cada vez más populares entre los adultos con pérdida auditiva profunda.