Pérdida de la visión

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La pérdida de la visión puede producirse de repente o desarrollarse gradualmente con el tiempo.
La pérdida de la visión puede ser:

  • Bilateral (en los dos ojos),
  • Unilateral (un solo ojo),
  • Puede afectar solo a ciertas partes del campo visual.

También puede manifestarse una pérdida de la visión imposible de corregir con gafas o lentes de contacto.

  1. La ceguera parcial implica un grado de visión muy limitado.
  2. La ceguera completa implica no ver nada, ni siquiera la luz.
    La mayoría de la gente emplea el término “ceguera” en el sentido de ceguera completa.

 

Causas de la pérdida de la visión sin dolor

Cataratas – los pacientes:

  1. Distinguen brillos en la oscuridad (por lo que encuentran dificultad para conducir por la noche),
  2. Su vista está nublada.
  3. Los colores parecen más opacos y apagados en comparación con otros períodos.

Puede presentar un reflejo rojo anormal y en casos avanzados, las cataratas pueden ser visibles a simple vista, algo cada vez más raro, ya que en la actualidad se suele intervenir de forma precoz.
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Degeneración macular asociada a la edad (DMAE) – se puede sospechar de degeneración macular si el paciente tiene más de 50 años y presenta uno de los siguientes síntomas, que suelen afectar a un ojo a la vez:

  • Trastornos visuales donde las líneas rectas aparecen torcidas u onduladas.
  • Pérdida de la visión o visión borrosa en la zona central o alrededor del centro.
  • La persona puede describir una mancha de color negro o gris que afecta al campo visual central (escotoma).
  • Se pueden verificar otros síntomas visuales, o la DMAE puede ser identificada por un optometrista de manera accidental.
  • La agudeza visual en un test de Snellen puede ser normal o reducida.

En el test de la rejilla de Amsler (o papel cuadriculado), los pacientes ven las líneas con interrupciones, onduladas o algunas partes de la imagen no son visibles.

Glaucoma crónico de ángulo abierto (primario) – suele detectarse durante una revisión.
Si se encuentra en un estado tan avanzado que el paciente es el primero en notar la pérdida de visión, no se puede hacer mucho.
El glaucoma se caracteriza por:

  • La pérdida progresiva de la visión periférica (o lateral),
  • La alteración de los discos ópticos: la zona central del disco óptico se vuelve más grande y el borde periférico se reduce.
    El grado de urgencia depende del grado del daño.

Retinopatía diabética – el problema puede deberse a:

  • Problemas microvasculares de la diabetes (es decir, exudados y hemorragias),
  • Enfermedades asociadas (como por ejemplo catarata diabética),
  • Enfermedades independientes (por ejemplo, el glaucoma).

Se debe consultar con un oftalmólogo de inmediato (menos de una semana), porque el tratamiento precoz de la retinopatía diabética puede prevenir la pérdida de visión.

Compresión del nervio óptico o de la trayectoria óptica – a pesar de ser una enfermedad rara, se debe considerar si existe un historial de dolor de cabeza y ante algunas anomalías neurológicas o endocrinológicas (por ejemplo, acromegalia) al examinar los ojos.
Durante la visita, el médico busca:

  1. Un defecto pupilar aferente relativo (que no suele estar presente),
  2. Un disco óptico pálido o hinchado (los bordes no están bien definidos),
  3. Defectos del campo visual.

Fármacos, toxinas o deficiencias nutricionales – por ejemplo:

  • Amiodarona – provoca varios efectos en el ojo,
  • Medicamentos para la tuberculosis – etambutol e isoniacida (por neuritis óptica),
  • Hidroxicloroquina (para la maculopatía),
  • Medicamentos con cortisona de uso sistémico (para cataratas y glaucoma),
  • Inhibidores de la fosfodiesterasa (por ejemplo Sildenafil o Viagra),
  • Otros medicamentos – tetraciclinas (hipertensión intracraneal benigna), isotretinoína, tamoxifeno (diversos efectos posibles sobre la visión),
  • Beber, fumar y deficiencias nutricionales (por ejemplo, ambliopía tóxica por tabaco y por alcohol), intoxicación por metanol, deficiencia de vitamina A (en general, provoca ceguera nocturna).

Distrofias hereditarias de la retina – son raras, y dependiendo del problema pueden estar presentes desde la primera infancia hasta la mediana edad.
Entre las características se encuentran mala visión nocturna e intolerancia a la luz. Es posible que no se distinga bien el movimiento en el campo visual periférico. Se debe investigar si existen problemas similares en otros miembros de la familia (que pueden no haber sido diagnosticados).
Los niños deberían realizar más visitas de control al oftalmólogo.
Estos pacientes deben realizar un control genético y tener un apoyo que les ayude si el pronóstico es malo.

Enfermedades cerebrovasculares (Ictus o AIT) – se produce un daño en las células cerebrales debido a la interrupción del flujo sanguíneo. Los ataques isquémicos temporáneos (AIT) provocan una pérdida de la visión, denominada amaurosis fugaz.

arterias-del-cuello-y-del-cerebro

Baja presión – se trata de un trastorno caracterizado por una presión inferior de la sangre contra las paredes de las arterias. Entre los síntomas de la presión baja se encuentra la pérdida de la visión, que se vuelve borrosa.

Edema de papila – inflamación del disco óptico (donde el nervio óptico accede al ojo) provocado por la hipertensión intracraneal. En la fase inicial puede ser asintomático.
En el ojo, las consecuencias pueden ser:

  • Visión doble (en caso de parálisis del nervio abducente que controla los músculos oculares que realizan el movimiento hacia el exterior),
  • Visión nublada,
  • Reducción del campo visual con aparición de sombras o manchas de colores.

 

Causas de la pérdida repentina de la visión sin dolor

  1. Desprendimiento de retina
  2. Hemorragia vítrea
  3. Oclusión venosa retiniana
  4. Oclusión de la arteria retiniana
  5. Degeneración macular húmeda
  6. Neuropatía óptica isquémica anterior
  7. Neuritis óptica
  8. Ataque cerebrovascular

 

Pérdida de visión acompañada de dolor

 Este trastorno es muy raro y se debe pensar en una enfermedad más grave como:

  • Esclerosis múltiple – la pérdida de visión es uno de los primeros y más frecuentes síntomas de la esclerosis múltiple.
    Esta enfermedad provoca daños en el nervio óptico, que sirve para transportar las señales visuales desde la retina hasta el cerebro.
    La esclerosis múltiple provoca la pérdida de la mielina (capa de aislamiento que rodea el nervio) y la consecuencia es la neuritis óptica.
    En general, la pérdida de la visión es temporal y puede provocar una pérdida transitoria de la visión con la aparición de puntos ciegos (escotoma) y dolor retrobulbar.
  • Cáncer progresivo (melanoma coroideo) o un proceso inflamatorio (por ejemplo, la coriorretinitis).
  • Problemas sistémicos (por ejemplo, la sarcoidosis o la enfermedad vascular del colágeno).
  • Lesiones en el nervio óptico (por ejemplo, neuritis óptica, granuloma o neuroma).
  • Patología intracraneal o masas tumorales: un tumor pituitario puede provocar síntomas endocrinos y dolor de cabeza.
  • Hipertensión intracraneal (puede provocar dolores de cabeza).
  • Conmoción cerebral. Un traumatismo craneal puede provocar una pérdida de la visión o únicamente visión borrosa temporal. En función del historial del paciente, se lleva a cabo:
    • Un examen neurológico,
    • Un análisis de sangre básico (se pueden efectuar simultáneamente).
      Todos los pacientes deben trasladarse a un especialista al cabo de unos días.

Impacto-cerebro

Pérdida temporal de visión (amaurosis fugaz)

¿Qué es la amaurosis fugaz?
La amaurosis fugaz es la pérdida temporal de la visión provocada por la falta de flujo sanguíneo en el ojo. En general, la pérdida de visión se manifiesta en un solo ojo y dura desde unos pocos segundos a unos pocos minutos.
Los episodios de ceguera pueden ser muy cortos, de menos de un minuto a media hora.
Estos trastornos pueden ocurrir raramente.
Si se resuelve la causa, se puede detener la pérdida temporal de la visión.

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¿Cuál es la causa?
Entre las causas más frecuentes de pérdida de la visión temporal se encuentran:

  • El estrechamiento de la arteria carótida (llamada estenosis) puede reducir el flujo de sangre en el ojo. Se trata de la causa más común de ceguera episódica.
    Existen dos arterias carótidas, una a cada lado del cuello, que conducen la sangre del corazón a los ojos y al cerebro. Desde las arterias carótidas, se ramifican algunas arterias más pequeñas que llevan la sangre a los ojos.
  • Trombosis arterial. Se pueden formar placas a lo largo de las paredes internas de las arterias (aterosclerosis) que pueden ralentizar el flujo sanguíneo. Estas placas pueden desprenderse y bloquear el flujo sanguíneo en el ojo.
  • Diabetes, tabaquismo, presión arterial alta y colesterol alto pueden provocar problemas en las arterias carótidas y conducir a una ceguera temporal.
  • La migraña puede provocar espasmos y el estrechamiento de las arterias que llegan al ojo.

 

Pérdida de la visión de cerca y de lejos

Problemas de enfoque

Hipermetropía. La visión borrosa debida a la hipermetropía permite ver bien los objetos distantes, mientras que los ojos no consiguen enfocar correctamente los objetos en primer plano, o se percibe una fatiga inusual y cansancio ocular.
En los casos graves de hipermetropía, incluso los objetos distantes se ven borrosos.

Astigmatismo. La pérdida de la visión de cerca y de lejos suele ser síntoma de astigmatismo. En particular, la visión es borrosa o nublada. Este error de refracción se produce generalmente por una forma irregular de la córnea.
Con el astigmatismo, los rayos de luz no logran llegar a ciertos puntos de la retina para producir una visión clara, independientemente de la distancia entre el objeto y los ojos.

Presbicia. Si la persona tiene más de 40 años y empieza a tener la visión borrosa de cerca, por ejemplo al leer un periódico, es probable que sufra de presbicia, una enfermedad relacionada con la edad.

Los síntomas de la presbicia son idénticos a los provocados por la hipermetropía (visión borrosa de cerca y fatiga visual al leer).
La diferencia es que la presbicia es una disminución de la capacidad para ver objetos cercanos debido al endurecimiento del cristalino en el interior del ojo, mientras que la hipermetropía es un defecto de visión provocado por la forma del ojo.

 

Remedios caseros para la pérdida de la visión

Una persona que ha perdido la vista puede tener problemas para conducir, leer o realizar tareas sencillas como coser u otros oficios.
Es posible realizar cambios en casa y en la rutina que ayuden a seguir siendo independiente y mantener la seguridad.
Los servicios sanitarios proporcionan la formación y el apoyo necesario para vivir de forma independiente.

Ordenadores para personas con discapacidad visual
Los ordenadores disponen de sistemas operativos (como el software de Windows, Mac, etc.) con características de accesibilidad que hacen que sea más fácil usar el ordenador para las personas con problemas de visión o daltonismo.
Para los invidentes, Windows permite recibir información a través del sonido o de la tecnología táctil.

Escuchar el texto leído en voz alta por un narrador
Un narrador es un lector que lee en voz alta el texto que aparece en la pantalla y describe los eventos, como por ejemplo los mensajes de error.
Una persona invidente, con visión parcial o deficiencia visual puede ser capaz de utilizar Windows 8 desde la primera vez que inicia el equipo.

Utilizar el reconocimiento de voz para poner en marcha los programas de trabajo
El software de reconocimiento de voz “Reconocimiento de voz en Windows 8” es una tecnología que permite controlar el ordenador y dictar en casi todas las aplicaciones.
Se pueden dictar documentos, correos electrónicos y navegar por la web.
Un proceso de fácil instalación y un tutorial interactivo están a su disposición para familiarizarse con los comandos de voz y entrenar al equipo para comprender mejor a la persona que ha perdido la vista.

Pérdida de la visión ultima modifica: 2016-09-30T21:52:44+00:00 da Fisioterapia Rubiera