Clasificación de los antibióticos, efectos colaterales y interacciones

 

Clasificación de los antibióticos

 

Según el mecanismo de acción, los antibióticos se dividen en:

  1. a) Antibióticos inhibidores de la síntesis de la pared celular, entre los cuales se encuentran Penicilina, Cefalosporinas, Fosfomicina y cicloserina.

Los antibióticos que actúa en la pared son: bactericidas, que afectan exclusivamente a los gérmenes en la fase activa de multiplicación.

  1. b) Antibióticos inhibidores de la síntesis de proteínas entre los cuales se encuentran los aminoglucósidos, las tetraciclinas, el cloranfenicol, los macrolidos.
  2. c) Antibióticos que inhiben el mecanismo de replicación y de transcripción de los ácidos nucleicos, entre los cuales se encuentran la rifamicina y las quinolonas.
  3. d) Antibióticos que alteran la membrana citoplasmática bacteriana o micótica como la polimixina.
  4. e) Antibióticos que actúan como antimetabólicos (sulfamidas, trimetoprima).

 

Las familias de los antibióticos más utilizados son:

  • antibióticos betalactámicos (que comprenden las penicilinas y las cefalosporinas de 1°, 2°, 3° y 4° generación).

 

Las penicilinas se utilizan con frecuencia para el tratamiento de algunas infecciones, de la piel, del tórax y del tracto urinario, por ejemplo, la cistitis se trata con penicilina.

El antibiótico más utilizado para la cistitis y para las infecciones de las vías urinarias es la amoxicilina.

Aproximadamente 1 de cada 15 personas tienen una reacción alérgica después de haber tomado este medicamento y un pequeño número de pacientes desarrolla una reacción alérgica grave (anafilaxis).

Otro problema que se deriva de utilizar estos medicamentos es que algunas cepas de ciertas bacterias se vuelven resistentes a los antibióticos.

 

Las cefalosporinas son antibióticos de amplio espectro, es decir, que son eficaces para el tratamiento de una amplia gama de infecciones, incluyendo algunas infecciones graves, como por ejemplo:

  1. septicemia – infección de la sangre
  2. pulmonía
  3. meningitis – infección de la capa protectora externa del cerebro y de la columna vertebral

Se utiliza con mucha frecuencia la Cefixima.

 

  • tetracilinas

 

Las tetracilinas son otro tipo de antibióticos de amplio espectro que pueden utilizarse para el tratamiento de una amplia gama de infecciones. Algunos nombres comerciales de este antibiótico son: Dameclociclina, Doxicilina, Minociclina.

Estos se utilizan normalmente para tratar una enfermedad llamada rosácea, que provoca sofocos en la piel y acné grave.

 

  • macrolidos

Los macrolidos son un tipo de antibióticos eficaces para el tratamiento de las infecciones pulmonares y del tórax.

También pueden ser una opción alternativa para las personas alérgicas a la penicilina o para el tratamiento de las bacterias resistentes a los antibióticos.

 

  • quinolonas

 

Son eficaces para el tratamiento de las infecciones de las vías urinarias, de las diarreas bacterianas, de las infecciones de los tejidos blandos, intraabdominales y de las vías respiratorias.

Entre estos antibióticos se encuentran: ciprofloxacina, norfloxacina.

 

  • aminoglucósidos

 

Los aminoglucósidos son un grupo de antibióticos bactericidas que se utilizan con frecuencia contras las enterobacterias gram negativas, son inhibidores irreversibles de la síntesis de proteínas. Algunos nombres comerciales de estos antibióticos son: Gentamicina (Diprogenta), Tobramicina (Bramitob) y Amikacina (Amicacina Braun, Amikacina Normon).

Los aminoglucósidos se absorben escasamente en el tracto gastrointestinal, por lo tanto, de suministran por vía intramuscular y por vía intravenosa.

Todos son ototóxicos y nefrotóxicos, especialmente si se utilizan para tratamientos de más de 5 días, con dosis elevadas, en pacientes ancianos.

A menudo, los aminoglucósidos se suministran junto con antibióticos betalactámicos para aumentar el espectro de acción.

 

Efectos colaterales

 

La mayoría de los antibióticos (excepto los aminoglcósidos) no causan problemas graves y los efectos colaterales son raros. Los efectos colaterales más comunes son:

 

  • sensación de malestar
  • enfermedades gastrointestinales como náuseas, vómito y diarrea
  • cefalea
  • vértigo
  • insomnio

 

Consideraciones e interacciones

 

Algunos antibióticos no son aptos para las personas que padecen ciertas enfermedades, para las mujeres embarazadas o las madres en la fase de lactancia materna.

Los antibióticos también pueden interactuar con otros medicamentos entre los cuales se encuentra la píldora anticonceptiva. Por esta razón, es muy importante consultar con el médico si se toman otros medicamentos.

Por ejemplo, la penicilina y la ampicilina interactúan con el jugo de toronja: el jugo de toronja puede reducir la absorción del antibiótico.

 

Las tetraciclinas interactúan con las sales minerales como el calcio, el magnesio y el aluminio y también con los productos lácteos y derivados de la leche: estos productos pueden reducir la absorción del antibiótico y esto, a su vez, disminuye la eficacia de los antibióticos.

Las tetraciclinas también interactúan con los anticoagulantes.

 

La eritromicina interactúa con la teofilina, un medicamento para el tratamiento del asma, aumentando los niveles hemáticos.

La eritromicina también interactúa con las estatinas, medicamentos para mantener el colesterol bajo control, aumentando el riesgo de dolores musculares e interactúa con los anticonvulsivos, como la carbamazepina, aumentando la eficacia de estos últimos.

Las fluoroquinolonas interactúan con las sales minerales como el calcio, el magnesio y el aluminio: estos pueden reducir la eficacia de los antibióticos.

 

Alcohol

El uso concomitante de antibióticos y alcohol puede causar efectos colaterales como el dolor de estómago, vértigo y somnolencia.

 

Es importante recordar que algunos medicamentos para el resfriado y los enjuagues bucales contienen alcohol y por lo tanto, hay que revisar la etiqueta para evitar tomar estos productos mientras se están tomando este tipo de antibióticos.

El alcohol no reduce la eficacia del medicamento, pero puede reducir la energía del paciente y retardar la recuperación de la enfermedad.

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