Balanitis y balanopostitis – tratamiento

La balanitis es una enfermedad de la piel que afecta al glande del pene provocando:

La balanitis puede ser:

  1. Aguda (por lo general desaparece rápidamente)
  2. Crónica (se prolonga durante más de dos semanas)

Al describir una enfermedad, los términos “aguda” y “crónica” se refieren al tiempo de evolución de una enfermedad, y no a su gravedad.

Médico, urólogo, andrólogo

A veces, la balanitis puede volver a aparecer después del tratamiento. En este caso se habla de balanitis recurrente.
La balanitis no provoca impotencia (problemas de erección), ya que no afecta a la circulación sanguínea.
Esta enfermedad afecta tanto a los niños como a los adultos.

 

¿Cuáles son los signos y síntomas de la balanitis?

Entre los signos y síntomas de la balanitis se encuentran:

Dos o tres días después de una relación sexual puede producirse:

  1. Dolor
  2. Irritación
  3. Secreciones bajo el prepucio

Algunos de los signos y síntomas de la balanitis son similares a los de ciertas infecciones de transmisión sexual.

La balanitis es más grave cuando el paciente también padece otras enfermedades, por ejemplo en caso de fiebre y bacteremia (presencia de bacterias en la sangre) en los hombres con neutropenia (disminución de glóbulos blancos, neutrófilos).
La balanitis por Cándida causa síntomas graves en los pacientes con diabetes.
Fuente: Edwards S, Bunker C, Ziller F, van der Meijden WI. 2013 European guideline for the management of balanoposthitis. Int J STD AIDS. 2014;25:615–26.

 

Causas de la balanitis

Las causas más comunes son:

  • Sustancias irritantes: la mala higiene y la estrechez del prepucio (especialmente en los jóvenes) pueden provocar irritación por esmegma, es decir, una sustancia cremosa secretada por el prepucio. Esto ocurre especialmente en los hombres circuncisos.
  • Dermatitis seborreica: se trata de un eczema inflamatorio de causa desconocida que suele afectar al cráneo, la zona detrás de las orejas y los pliegues de la piel.
  • Candidiasis: muchos médicos y pacientes realizan un diagnóstico excesivo de esta infección.
  • Dermatitis de contacto: originada por el contacto con látex, aditivos utilizados en la producción de plástico (por ejemplo el condón) y componentes de los productos para el cuidado de la piel (utilizados por el paciente o su pareja).
  • Balanitis xerótica obliterante (también denominada liquen escleroso  atrófico): esta enfermedad suele afectar al prepucio, provocando una alteración del color del glande, cicatrices, retracción del prepucio y fimosis (la incapacidad para retraer el prepucio por detrás del glande).
    Aunque las cremas esteroideas ayudan a curar la irritación, los pacientes deben efectuar chequeos frecuentes para evitar que la infección reaparezca.
    Una intervención quirúrgica (circuncisión) puede prevenir el estrechamiento de la uretra.
  • Balanitis circinada: provoca lesiones en la mucosa del glande. Se trata de una manifestación cutánea del síndrome de Reiter, en el que el paciente también sufre de artritis (especialmente en las rodillas), uretritis (inflamación de los canales urinarios del pene) y conjuntivitis (ojos rojos).
  • Enfermedades de la piel: también pueden afectar al pene. Entre ellas se encuentran: liquen plano, psoriasis, eritema multiforme, eritema fijo medicamentoso (debido a antibióticos tetraciclínicos), eritroplasia de Queyrat (una enfermedad de la piel rara y precancerosa).
  • Virus: el virus del herpes puede causar balanitis herpética.
  • Diabetes.

La balanitis infecciosa puede transmitirse a la pareja durante el acto sexual. Sin embargo, si no tiene origen en una infección, no existen riesgos de contagio.

 

Balanitis de células plasmáticas o de Zoon / vulvitis

Los trastornos de células plasmáticas se presentan como manchas rojas persistentes y bien definidas en los genitales.
Este trastorno se denomina balanitis de células plasmáticas en el caso de los hombres y vulvitis de células plasmáticas en el caso de las mujeres, debido a las numerosas células plasmáticas (glóbulos blancos) que se encuentran en la biopsia de la piel.
La balanitis de células plasmáticas (o balanitis de Zoon) afecta al glande.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la balanitis de células plasmáticas?
En el caso de los hombres, la balanitis de células plasmáticas se presenta como una mancha de color naranja-rojo vivo.
En algunos casos no provoca síntomas, mientras que en otros los pacientes pueden experimentar dolor y/o picazón leve.

¿Cuál es el origen de la balanitis de células plasmáticas?
Todavía se desconocen las causas de la balanitis de células plasmáticas. Detectar las células plasmáticas en una biopsia de piel no es suficiente, ya que estas células pueden ser una reacción a:

  1. Infección
  2. Irritación
  3. Lesión

El diagnóstico diferencial debe descartar:

  1. Infección
  2. Dermatitis alérgica de contacto
  3. Psoriasis
  4. Liquen plano
  5. Neoplasia intraepitelial del pene

 

Balanitis por fimosis

En los jóvenes, la balanitis está vinculada a la estrechez del prepucio, que no puede retraerse por detrás del glande (fimosis). La fimosis provoca la falta de higiene y el contacto persistente de la orina y esmegma con la piel del glande.
Los casos recurrentes requieren un examen para descartar la presencia de una infección del tracto urinario.
A veces, la irritación e hinchazón del glande pueden provocar parafimosis, que se produce cuando el prepucio estrecho se retrae bajo el glande y no consigue regresar a la posición inicial en que recubría el glande.

El prepucio estrecho alrededor del tronco del pene ralentiza el drenaje venoso en la extremidad del pene. El glande puede hincharse aún más.
Por último, la restricción puede afectar al suministro de sangre al glande. En este caso se requiere un tratamiento médico urgente (circuncisión).

 

Diagnóstico de la balanitis

El médico le pregunta al paciente acerca de los síntomas y realiza un examen físico.
El médico debe conocer la anamnesis del paciente, es decir si sufre de enfermedades o si se ha sometido a intervenciones quirúrgicas anteriormente.
También se pueden realizar pruebas para comprobar la presencia de enfermedades de transmisión sexual.
Dado que la balanitis puede ser signo de diabetes, es probable que el médico realice análisis de sangre para detectar la presencia de esta enfermedad.

El medico puede realizar una biopsia, tomando una muestra de tejido de la punta del pene y enviándola a un laboratorio para comprobar la presencia de una infección.
El médico puede recomendar una biopsia en los siguientes casos:

  1. Si la balanitis reaparece después del tratamiento
  2. Si la balanitis persiste
  3. Si la causa no está clara

FuenteBalanitis and balanoposthitis: a review. – Edwards S1. – Genitourin Med. 1996 Jun;72(3):155-9.

 

Complicaciones y riesgos de la balanitis

Sin tratamiento, la balanitis recurrente puede provocar fimosis, es decir, la incapacidad total o parcial para descubrir el glande.

 

Tratamiento para la balanitis

El tratamiento para la balanitis depende del origen. En muchos casos, la balanitis mejora simplemente manteniendo una buena higiene íntima.
El paciente puede acudir a un andrólogo, aunque es mejor consultar a un dermatólogo.

 

Remedios naturales para la balanitis y la balanopostitis

Es importante mantener el pene limpio y seco.
También es importante mantener una higiene íntima adecuada.
En caso de infección, hay que someterse a tratamiento.
Si el tratamiento y los remedios no son eficaces, hay que considerar la circuncisión como último recurso.
Fuente: Differential diagnosis and management of balanitis.  Borelli S1, Lautenschlager S. – Hautarzt. 2015 Jan;66(1):6-11. doi: 10.1007/s00105-014-3554-0.

Para limpiarse correctamente el glande, se puede utilizar agua caliente, sin jabón o gel de ducha.
El médico puede recomendar el uso de una crema hidratante (por ejemplo una crema líquida) para calmar e higienizar la zona afectada.
Si la balanitis se debe a un irritante tales como el condón o jabón, se recomienda dejar de utilizar este producto.
Los síntomas desaparecen cuando la piel deja de estar en contacto con la sustancia que provoca el problema.

En caso de infección por hongos, se recomienda tomar un baño con agua y bicarbonato de sodio.
Para aliviar la irritación se puede aplicar aceite de almendras sobre el glande.

Medicamentos
El médico puede recomendar la aplicación de una crema con cortisona directamente en la piel, ya que ésta ayuda a reducir la inflamación y alivia los síntomas.
En caso de infección, el médico suele recetar una crema o pomada antifúngica para aplicar en la piel.
Otra opción recomendada consiste en una combinación de crema corticoide y antifúngica.
Entre los fármacos antimicóticos (contra los hongos) se encuentra el clotrimazol (Canesten).

En caso de infección bacteriana, o si la crema y pomada no funcionan, el médico puede recetar comprimidos antibióticos.

Una infección bacteriana normal se puede tratar con flucloxacilina o amoxicilina (Augmentine). En caso de alergia a la penicilina se puede utilizar eritromicina.

Infección anaeróbica (causada por bacterias que proliferan en un entorno carente de oxígeno)

  1. Dosis recomendada: 400 mg de metronidazol dos veces al día durante una semana.
  2. Tratamiento alternativo: 375 mg de Augmentine tres veces al día durante una semana; aplicar una crema de clindamicina dos veces al día hasta que la infección no desaparezca.

Entre los efectos secundarios de los antibióticos encontramos un desequilibrio de la flora intestinal, por lo que se recomienda tomar probióticos para mejorar la salud intestinal.

Si la balanitis no mejora o reaparece tras el tratamiento, el médico puede recomendar consultar a un dermatólogo.

Intervención quirúrgica para la balanitis

En raras ocasiones se realiza la circuncisión como tratamiento para la balanitis. La circuncisión es una intervención que elimina el prepucio del pene. El médico puede recomendar la realización de la circuncisión en caso de balanitis recurrente o complicaciones.

 

¿Cuánto dura la balanitis? El pronóstico

Este tipo de infección tiene una duración corta, por lo general de 7 a 10 días como máximo.
La prevención es muy importante para evitar una recaída, por lo que se recomienda:

  1. Evitar relaciones sexuales sin protección con desconocidos
  2. Reducir el estrés
  3. Seguir una dieta saludable

 

Balanopostitis

La balanopostitis es una inflamación de la piel de la punta del pene que afecta a los hombres. La balanitis es un trastorno inflamatorio que solo afecta al glande, mientras que la postitis es la inflamación de la parte interna de la piel del prepucio.

 

Causas de la balanopostitis

  • Infección bacteriana (debida a estreptococo, estafilococo, tricomonas, escherichia, enterococcus)
  • Candidiasis
  • Clamidia
  • Gonorrea
  • Virus del herpes
  • Traumatismo
  • Falta de higiene
  • Irritación por jabón
  • Desinfectantes

La balanopostitis es más frecuente entre los hombres no circuncidados, debido a que es más probable la acumulación de esmegma entre el glande y el prepucio.

 

Síntomas y signos de la balanopostitis

Existen diferentes formas de esta enfermedad:

Balanopostitis simple
Caracterizada por enrojecimiento, hinchazón, secreción y a veces lesiones en el glande o en la piel.
Se puede experimentar una sensación de picor, ardor o fastidio durante la micción.
Este tipo de balanopostitis puede deberse a una irritación (química o mecánica) o a una infección bacteriana.

Balanopostitis candidiásica
La balanopostitis candidiásica (por candidiasis) se caracteriza por enrojecimiento, formación de ampollas blanquecinas, prurito y ardor debido a la propagación del hongo candida.
Con frecuencia afecta a:

  1. Personas con diabetes
  2. Personas con un sistema inmunológico débil
  3. Personas que siguen un tratamiento con fármacos, sobre todo si incluye antibióticos que destruyen la flora intestinal y favorecen las infecciones fúngicas.

Balanopostitis erosiva circinada
La balanopostitis erosiva circinada tiene un curso crónico con alteraciones cutáneas irregulares blanquecinas, rojizas y de color blanco-grisáceo. Se presenta sola o acompañada del síndrome de Reiter.

 

Diagnóstico de la balanopostitis

El diagnóstico se realiza basándose sobre el cuadro clínico. Si es necesario, se realizan pruebas adicionales para identificar el origen del trastorno. También se requiere examinar a la pareja.

 

Tratamiento para la balanopostitis

El enfoque básico del tratamiento consiste en eliminar los factores desencadenantes.
Se debe lavar la zona afectada con agua y jabón neutro y enjuagar.
Se puede aplicar una crema o gel lubricante contra la sequedad.
Dependiendo del origen del problema, el tratamiento incluye:

  1. Antibiótico o antimicótico local o sistémico
  2. Clestoderm gentamicina, es decir, una combinación de gentamicina y betametasona.

La balanopostitis es una enfermedad que requiere un tratamiento adecuado, ya que puede convertirse en crónica cuando la mucosa se vuelve delgada y menos elástica.
Las posibles complicaciones de la enfermedad son la fimosis (incapacidad para descubrir el glande) y parafimosis (después de la retracción, el prepucio no consigue volver a su posición inicial en la que cubría el glande).