Síntomas de neumonía en niños y adultos

La neumonía es una enfermedad respiratoria caracterizada por la inflamación de los alvéolos pulmonares.

El sistema respiratorio se compone de varios órganos con una cavidad interna que permite el paso del aire.

Cuando respiramos el aire pasa a través de los siguientes “tubos”:

  • Faringe (la garganta)
  • Laringe
  • Tráquea
  • Bronquios
  • Bronquiolos (ramificaciones de los bronquios)
  • Alvéolos Pulmonares

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Los alvéolos son sacos flexibles muy pequeños en los pulmones:

  1. Se expanden durante la inspiración
  2. Se estrechan cuando exhalamos

Hay muchos capilares alrededor de los alvéolos para permitir:

  • El paso del oxígeno de los alvéolos a la sangre
  • El transporte de dióxido de carbono del torrente sanguíneo a los pulmones

La neumonía puede ser causada por:

  • Microorganismos nocivos (virus, bacterias, parásitos o hongos)
  • Sustancias irritantes (por ejemplo el humo)

El sistema respiratorio tiene cilios a lo largo de toda la membrana mucosa interna que sirven para sacar estas sustancias.
Además, las células de los órganos respiratorios producen moco para facilitar la expulsión de microorganismos y sustancias peligrosas.
Si estos sistemas de defensa no funcionan correctamente debido a la edad o a las alteraciones de la mucosa, las sustancias nocivas pueden penetrar hasta los alvéolos.

En caso de neumonía, los alvéolos se llenan de:

  • Líquido inflamatorio
  • Sangre

La neumonía causa una inflamación con derrame de sangre y fibrina, razón por la cual se llama crupal (causada por Crup) o fibrinosa.

Grupos de personas con alto riesgo

Niños (el sistema inmunológico no está suficientemente desarrollado)

► Ancianos (el sistema inmunológico es más débil)

► Personas con una enfermedad crónica

► Personas con el sistema inmunológico débil a causa de:

  • Enfermedades, por ejemplo la SIDA o un tumor (linfoma, leucemia, etc.)
  • Toma de medicamentos durante mucho tiempo, como los corticoides

► Fumadores, el humo del cigarrillo daña los cilios que se encuentran en la mucosa del sistema respiratorio. Además bloquea la actividad de los macrófagos (glóbulos blancos) que defienden el cuerpo.

► Personas que han tenido un trasplante de órgano recientemente

► Están convalecientes después de una cirugía

La neumonía se caracteriza por síntomas similares a los gripales, pero puede llegar a ser severa.
Puede afectar a un sólo pulmón o a ambos, en este caso se llama bilateral.

 

Mecanismo de defensa contra la neumonía

Normalmente los pulmones son un ambiente estéril, sin embargo es posible encontrar:

  1. Microorganismos inhalados temporalmente
  2. Microorganismos latentes (el individuo está sano, pero los exámenes de laboratorio muestran la presencia de microorganismos)

A nivel de las vías respiratorias altas (cavidades nasales, faringe, etc.), la flora bacteriana es importante porque actúa como barrera contra la entrada de microorganismos dañinos.

Mecanismos de defensa locales

1) Mecanismos mecánicos
Sistema mucociliar: las secreciones de moco son un mecanismo de limpieza muy importante.
El moco contiene sustancias con efecto antimicrobiano que:

  • Garantizan el control de los microorganismos presentes
  • Impiden la formación de infecciones graves

La depuración mucociliar es el movimiento contemporáneo de los cilios vibrantes hacia la boca y la nariz para llevar las partículas sólidas hacia el exterior. Este fenómeno es fundamental para limpiar el sistema respiratorio.
Hay bacterias que pueden inhibir este movimiento.
La consecuencia es la proliferación de estos gérmenes y también de otros microorganismos no peligrosos, pero que en esta situación pueden llegar a ser dañinos.
Los mecanismos que bloquean el descenso de los microorganismos son:

  • Epiglotis (cierre de la epiglotis)
  • Tos
  • Estornudo

2) Mecanismos inmunológicos

  • Fagocitos, en particular, los macrófagos alveolares, constituyen una defensa importante, pero también son la puerta de entrada de microorganismos como el Mycobacterium tuberculosis, la Legionella pneumophila, el Pneumocystis jiroveci, etc.
  • IgA secretoras, sin embargo, algunos microorganismos tienen IgA proteasas (un tipo de enzima) y por lo tanto pueden destruir estos anticuerpos.

Tipos de neumonía

Neumonía viral
Este tipo es mucho más frecuente en el niño y en el anciano (más de 65 años).
En los niños, los virus responsables son principalmente:

  • Adenovirus
  • Virus respiratorio sinicitial (VRS)
  • Virus de la gripe
  • Herpes simple
  • Citomegalovirus

En los adultos y en los ancianos, generalmente los virus que causan la neumonía son los de la gripe.

Los síntomas que se observan en la neumonía viral son leves y similares a los gripales.
Sin embargo, después de 24/36 horas, la fiebre puede aumentar y se puede tener una sensación de falta de aliento.
Si posteriormente las bacterias invaden los pulmones, el paciente desarrollará síntomas más graves

Neumonía bacteriana
Las infecciones bacterianas son más frecuentes en adultos y ancianos.
La mayoría de los casos de neumonía bacteriana son causados por el Streptococcus pneumoniae.

Neumonía viral
Tipo de paciente Personas sanas con el sistema inmunológico normal.
Tratamiento Los antibióticos no sirven, el médico puede recetar medicamentos antivirales
Pronóstico Los jóvenes pueden sanar en una semana o dos, los ancianos y las personas que sufren de otras enfermedades necesitan varias semanas. Puede ser grave y fatal.

 

Neumonía bacteriana
Tipo de paciente Una persona sana con sistema inmunológico débil o hospitalizado por otra infección respiratoria.
Tratamiento El médico puede prescribir los antibióticos
Pronóstico Es más agresiva y difícil de tratar

 

Causas de la neumonía

La neumonía es causada principalmente por infecciones de:

  • Bacterias
  • Hongos
  • Virus

La neumonía viral es la más común en los niños.
La causa bacteriana es la más común y la más grave.

neumonía

La neumonía puede ocurrir como resultado de otras enfermedades como:

Otras causas de neumonía:

  • Tabaquismo (daña los cilios del sistema respiratorio)
  • Alcohol (altera la flora bacteriana en la boca)
  • Radiaciones y radioterapia

 

Factores de riesgo de la neumonía

1) Disminución del reflejo de la tos: el reflejo de la tos puede disminuir en caso de:

  • Enfermedades que impiden el cierre de la glotis: parálisis del nervio laríngeo recurrente, presencia de catéter transtraqueal, etc.
  • Contracción insuficiente de la musculatura respiratoria por enfermedades neuromusculares o alteraciones severas de la caja torácica.

2) Disminución de la depuración mucociliar: algunos factores pueden alterar el ritmo ciliar, por ejemplo:

  • Infecciones virales del sistema respiratorio superior (que pueden producir una necrosis de las células ciliares)
  • Alcohol
  • Reducción de la temperatura del aire inhalado (el frío causa una parálisis de la actividad mucociliar)
  • Tomar anestésicos generales durante las cirugías (estos fármacos tienen una acción paralizante sobre el movimiento ciliar e inhiben el reflejo de la tos)

3) Disminución de la actividad macrofágica: hay condiciones que pueden afectar las capacidades fagocíticas del compartimiento de los macrófagos alveolares, como:

  • La diabetes, en que se producen alteraciones funcionales de las células fagocíticas (granulocitos y macrófagos)
  • El humo del cigarrillo
  • La contaminación atmosférica, sobrecarga los cilios

4) Condiciones del ambiente alveolar: el ambiente alveolar puede convertirse en seco en caso de exudación de fluidos a nivel intersticial o alveolar, en particular la insuficiencia ventricular izquierda aguda y crónica (en la que el ventrículo izquierdo del corazón no consigue bombear suficiente sangre).

Otros factores de riesgo menos comunes:

Alteraciones de las propiedades físico-químicas del moco bronquial que reducen las funciones defensivas, por ejemplo:

  • Aumento de la viscosidad (como en caso de mucoviscidosis, una enfermedad hereditaria en la que aumenta la viscosidad de todas las secreciones exocrinas).
  • Concentración reducida de IgA secretoras (esto puede ocurrir en presencia de defectos congénitos de esta clase de Ig).

Pacientes con una inmunodepresión o que usan corticoides o medicamentos inmunosupresores
En general, los sujetos susceptibles a la neumonía son:

  • Asmáticos
  • Alcohólicos
  • Inmunodeprimidos
  • Pacientes ancianos

Contaminación por una infección extrapulmonar
La contaminación de la sangre que llega al pulmón suele ser causada por el Staphylococcus aureus, ocurre en los pacientes:

  • Que  se inyectan sustancias estupefacientes por vía intravenosa,
  • Con la endocarditis
  • Con infecciones por catéteres intravenosos

 

¿La neumonía es contagiosa?

Aunque la neumonía no es una enfermedad contagiosa, los virus y las bacterias que la causan se podrían transmitir a otras personas mediante:

  • Contacto directo
  • Inhalación de secreciones respiratorias

El agente microbiano se podría propagar en el aire al:

  • Estornudar
  • Toser

 

Síntomas de la neumonía

En la mayoría de los casos, las personas muestran síntomas parecidos a los gripales antes de desarrollar una neumonía.
Éstos son seguidos por:

  • Escalofríos
  • Tos
  • Fiebre alta

La gravedad de los síntomas varía dependiendo de la edad del paciente.
El dolor en el pecho es el síntoma más común en todos los tipos.

Neumonía bacteriana: esta enfermedad se caracteriza por síntomas como:

Neumonía Viral: Esta infección se caracteriza por signos parecidos a los gripales.
Generalmente comienza con:

Cuando la enfermedad progresa causa:

  • Falta de aliento,
  • Tos con catarro claro o blanco.

Con esta enfermedad aumenta el riesgo de desarrollar una neumonía bacteriana secundaria.

 

Síntomas de neumonía

Complicaciones de la neumonía bacteriana

La neumonía bacteriana es muy difícil de tratar porque en la mayoría de casos los microbios suelen desarrollar resistencia a la mayor parte de los fármacos, lo que lleva a muchas complicaciones como:

Bacteriemia
Las bacterias pueden infectar la sangre. Los agentes patógenos tienen la posibilidad de infectar a otros órganos y causar complicaciones en varios órganos.

Empiema
Los agentes patógenos pueden provocar la acumulación de pus en los pulmones. Esta condición se llama empiema.

Grave inflamación
Cuando la infección no responde a los antibióticos ni a los medicamentos provoca una grave inflamación de los pulmones. El intercambio de oxígeno entre alvéolos y capilares sanguíneos se reduce de forma drástica. Esta situación lleva a una insuficiencia en varios órganos debido a la falta de oxígeno necesario.
En este caso, el paciente tiene que ser hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos.

Complicaciones de la neumonía durante el embarazo
Hay algunas complicaciones que pueden afectar a las mujeres embarazadas, en especial:
1.   Aborto espontáneo
2.   Parto pretérmino
3.   Preeclampsia/eclampsia
4.   Bebé con falta de peso al nacer

Mortalidad
La tasa de mortalidad entre los ancianos (mayores de 75 años) es de 360 personas por cada 100.000, mientras que el porcentaje de las personas menores de 45 años se acerca al cero.
Otras complicaciones son:

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Diagnóstico de neumonía

El médico puede diagnosticar la neumonía a través de:

  • Examen físico
  • Revisión de la historia clínica

Después se realiza una auscultación de los pulmones con el estetoscopio para escuchar si hay líquido en los pulmones.

En ciertos casos, el paciente debe someterse a exámenes adicionales, incluyendo:

  • Oximetría transcutánea (un pequeño dispositivo aplicado en el dedo mide la cantidad de oxígeno en la sangre)
  • Análisis de sangre, para verificar el recuento de glóbulos blancos, si es alto indica una infección.
  • Cultivo de esputo, permite entender qué bacteria causa la infección.
  • TAC o radiografía, para confirmar la presencia y conocer el grado de infección. No permite distinguir entre enfermedad bacteriana y viral, sino que permite comprender si el paciente tiene una neumonía intersticial, una neumonía por aspiración o una bronconeumonía.
  • Cultivo de líquido pleural, (el médico extrae el líquido del tórax con una aguja).
  • Broncoscopia – un examen pulmonar con un endoscopio.

Diagnóstico diferencial
El médico debe excluir otras enfermedades respiratorias como:

 

Tratamiento para la neumonía

Por lo general, los pacientes con neumonía pueden ser tratados en casa, cuando se presenta una forma muy grave o fulminante, el médico puede optar por hospitalizar al paciente para asistirlo mejor.

  1. La fiebre se trata con aspirina o medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Los principios activos son útiles porque pueden:
    • Reducir la hipertermia
    • Regular la temperatura del cuerpo

La fiebre leve no es un problema, pero si llega a ser muy alta puede ser peligrosa.

  1. Los medicamentos contra la tos se utilizan para aliviar el problema, se recomienda tomarlos sólo después de consultar al médico.
    Hay pocos medicamentos contra la tos que reducen el catarro, pero es probable que aumenten la congestión nasal.
  2. El tratamiento de la neumonía en los ancianos es similar a los métodos de tratamiento mencionados anteriormente. Si el individuo es mayor de 65 años y sufre de enfermedades respiratorias como asma, absceso pulmonar, septicemia o cualquier otra enfermedad crónica, el médico puede aconsejar la hospitalización.
  3. Los investigadores médicos han producido una vacuna que se administra con fines preventivos. Los compuestos se administran a los recién nacidos para construir y fortalecer sus defensas inmunitarias.

 

Remedios naturales y alimentación para la neumonía

Beber agua y otros líquidos reduce la inflamación de las mucosas y facilita la expulsión de las flemas.
La legionela se contagia por medio de acondicionadores y humidificadores, por lo que se deben limpiar a menudo los filtros del aire.

Durante lactancia, el niño y la madre deben seguir una alimentación sana y rica en vitaminas A, C y D. Esto ayuda al niño a:

  • Recuperarse más rápidamente,
  • Construir un sistema inmunitario más fuerte.

Se deben evitar las comidas grasas y picantes durante la neumonía, ya que pueden empeorar la enfermedad.
Después de la recuperación se aconseja acudir al médico para una revisión.

 

¿Cuánto dura? Pronóstico del paciente con neumonía

El tiempo de recuperación de la neumonía depende de varios factores. Una de las variables más importantes es la condición del sistema inmunitario del paciente.

El tiempo de recuperación se estima entre 3 y 6 semanas. Los ancianos tardan más tiempo en recuperarse, sobre todo si padecen trastornos respiratorios. En las personas de la tercera o cuarta edad el tiempo de recuperación puede ser superior a 12 semanas.
El tiempo de recuperación y de vuelta a las actividades diarias para un adulto es el siguiente:

  • 1-3 días de antibióticos para mejorar la condición de una neumonía bacteriana. La recuperación completa tarda unas 3 semanas.
  • 4-5 días de tratamiento anti-viral para mejorar la infección viral, que es menos grave que la bacteriana. Sin tratamiento, la enfermedad puede durar de 1 a 3 semanas.

Las personas pueden salir de casa al cabo de 48-72 horas desde que baja la fiebre y el médico interrumpe el tratamiento antibiótico.

Si el sistema inmunológico es débil, la neumonía se puede volver recurrente.

Evolución clínica y mortalidad de la neumonía bacteriana

  • Por neumococo: baja
  • Por pseudomonas / enterobacteriaceae: 60%
  • Los virus son los menos peligrosos y mortales

Neumonía adquirida en comunidad

La mortalidad es de 12 de cada 100.000 personas: no es muy alta, pero es significativa y aumenta especialmente en las personas mayores, donde la mortalidad es de 70 de cada 100.000 personas.