Esclerosis múltiple: primeros síntomas y complicaciones

La esclerosis múltiple (o enfermedad desmielinizante) es una enfermedad producida por la degeneración de las vainas de mielina de las células nerviosas (Weinshenker – 1996).
La mielina puede compararse con la capa de plástico que aísla los cables eléctricos.
Las lesiones en el cerebro y en la médula espinal de la mielina hacen que los impulsos de los nervios disminuyan su velocidad o queden bloqueados.
Suele ser una enfermedad juvenil porque afecta sobre todo a los jóvenes entre los 20 y los 40 años.

  

¿Cuándo hay que preocuparse? Primeros síntomas de esclerosis múltiple

Entre los primeros síntomas hay:


Problemas en la visión:
La neuritis óptica, la inflamación de los nervios del ojo es un síntoma inicial común.
Al principio, los pacientes pueden tener la visión doble o borrosa porque suelen tener problemas sólo en un ojo.
Con el desarrollo de la enfermedad, la visión se reduce aunque la ceguera total es muy poco común.

Sensación de aturdimiento y hormigueo
Puede que se produzca picazón, sensación de ardor en los pies y pérdida de sensibilidad.
Los síntomas suelen empezar en el extremo de las piernas o de los brazos y afectan toda la extremidad.
El signo de Lhermitte procede de lesiones en la parte del cuello de la columna y es una sensación eléctrica de inyección que pasa por la espalda y las piernas. Esto se produce cuando se dobla el cuello hacia alante.

Debilidad muscular y espasmos
Los pacientes pueden percibir debilidad muscular, piernas pesadas y cansadas.
Puede que las personas con esclerosis múltiple cojeen y tengan problemas para mover los dedos.
Los espasmos musculares y la rigidez se producen sobre todo en las piernas aunque los pacientes tengan problemas en el lenguaje también porque los músculos de la lengua son débiles y tienen menos coordinación.

Problemas de equilibrio y coordinación
Los pacientes andan de manera inestable, con problemas en andar y en mantener el equilibrio.
Los que sufren de esclerosis múltiple, pueden tener problemas en agarrar objetos pequeños también.
Estos problemas pueden empeorar por otros síntomas como los vértigos y los temblores. La ataxia (falta de coordinación muscular) y los temblores afectan a más de la mitad de los pacientes.

Problemas en la vejiga y en el intestino
Algunos pacientes tienen problemas en vaciar la vejiga (retención urinaria) y el intestino (estreñimiento) o creen no poder controlarlos.
Los pacientes con incontinencia grave tienen que orinar a menudo o no logran llegar al baño antes del flujo.
Los problemas en la vejiga y el uso del catéter para la retención urinaria pueden producir infecciones de orina (cistitis).


Dolor
Muchos pacientes tienen dolor en algunas partes que puede ser seguido o intermitente.
Entre los trastornos que resultan asociados a la EM, encontramos el dolor en el trigémino (facial), espasmos y calambres agudos, sensación de presión, prurito, picor y dolor agudo.

Disfunción sexual
La disfunción eréctil es un problema común. Los hombres pueden tener problemas de erección y las mujeres suelen sufrir de resequedad vaginal (poca humedad en la cavidad vaginal). La disfunción sexual parece estar asociada a los trastornos de orina.

Problemas para hablar y deglutir
Más de la mitad de los pacientes tienen problemas para mascar o deglutir.

Problemas de concentración y memoria
Los problemas de memoria y para razonar afectan a casi la mitad de los pacientes.
Más del 75% de los pacientes tienen problemas de memoria.

Cambios de humor
La depresión es muy común y, en algunos casos, es muy grave.
Puede depender de cambios físicos en el cerebro y de la respuesta emocional que damos al estrés de vivir con la enfermedad.
La psicosis es menos común (depresión y paranoia).

 

¿De qué manera la EM se hace patente en los niños?

  • Pérdida de la visión de un ojo;
  • Visión borrosa o doble;
  • Dolor en los ojos a la hora de moverlos;
  • Dificultad para andar;
  • Dificultad para quedarse en equilibrio y para mantener la coordinación (ataxia);
  • Espasmos y debilidad muscular;
  • Pérdida de tono muscular y rigidez muscular;
  • Temblor;
  • Fatiga y cansancio;
  • Incontinencia urinaria o incapacidad para vaciar la vejiga por completo;
  • Problemas intestinales como estreñimiento o incontinencia fecal;
  • Mareos y vértigos;
  • Dolor, sobre todo en los brazos y en las piernas;
  • Problemas en la atención y concentración;
  • Ataques epilépticos;
  • Pérdida de la memoria.

 

Desarrollo de la esclerosis múltiple

La evolución de la enfermedad puede cambiar mucho (Goldenberg – 2012). Algunas personas sufren de la aparición de ésta y, después, los síntomas llevan muchos años sin presentarse. En otros casos, la enfermedad va empeorando de manera constante con fases de remisión o estabilidad breves.

 

Factores desencadenantes

Algunos pacientes creen que si la EM vuelve a aparecer (recaídas), hay factores desencadenantes. Entre los factores de riesgo hay:

  • Infecciones.
    La infección viral y bacteriana puede producir síntomas de EM.
  • Calor y frío.
    Los cambios repentinos de temperatura o de humedad pueden hacer que se desencadenen los síntomas.
    Muchos pacientes con EM tienen intolerancia al calor y se dan cuenta de que el calor hace que los síntomas empeoren.
  • Estrés.
    Muchos pacientes dicen que el estrés hace que los síntomas empeoren.

 

Complicaciones y consecuencias de la esclerosis múltiple

Las personas con esclerosis múltiple pueden estar afectadas por las siguientes complicaciones:

  • Rigidez muscular,
  • Espasmos musculares,
  • Parálisis de las piernas,
  • Problemas sexuales,
  • Problemas en el intestino,
  • Problemas en la vejiga,
  • Pérdida auditiva (poco común),
  • Cambios de humor,
  • Pérdida de memoria,
  • Depresión,
  • Epilepsia.

Efectos del embarazo en la EM
Antes de 1950, los especialistas les aconsejaban a las mujeres con EM que no tuvieran hijos porque creían que el embarazo empeoraría la EM.
Durante los 40 años después, se han llevado a cabo muchos estudios y todos han llevado al mismo resultado: el embarazo reduce la posibilidad de sufrir de EM, sobre todo en el 2 y 3 trimestre (Airas – 2012).

Bibliografía:

  1. Weinshenker BC. Epidemiology of multiple sclerosis.Neurol Clin.1996;142:1–308.
  2. Marvin M. Goldenberg, PhD, RPh, MS. Multiple Sclerosis Review. P T. 2012 Mar; 37(3): 175–184.
  3. Vukusic S, Confavreux C. [Multiple sclerosis and pregnancy]. Rev Neurol (Paris). 2006 Mar;162(3):299-309.
  4. Laura Airas, MD PhD and Risto Kaaja, MD PhD. Pregnancy and multiple sclerosis. Obstet Med. 2012 Sep; 5(3): 94–97. doi:  10.1258/om.2012.110014