Esófago de Barrett: causas y síntomas

El esófago de Barrett es una enfermedad por la que se sustituye la parte más distal de las paredes internas escamosas del esófago por un epitelio parecido al del duodeno.

Esta sustitución se denomina “metaplasia”
La displasia es la mutación celular de un tejido que provoca un crecimiento más rápido de lo normal.

Esta alteración celular es más grave que la metaplasia, pero con el tiempo el esófago de Barrett puede dar lugar a una displasia.

Suele dividirse en dos categorías: de “segmento largo” (más de 3 cm) y de “segmento corto” (menos de 3 cm).
Un segmento con metaplasia de tipo columnar (cilíndrica) debe ser visible endoscópicamente por encima de la unión gastroesofágica y confirmado por un examen histológico.
El esófago de Barret deriva del reflujo gastroesofágico crónico. El epitelio columnar metaplásico crea más posibilidades de displasia, lo que conduce a la difusión del adenocarcinoma de esófago.
Muchos niños sufren de reflujo debido a que el esfínter gastroesofágico no está lo suficientemente desarrollado, pero raramente padecen esófago de Barrett.

El esófago es el tubo muscular que se extiende de la boca al estómago. La comida ingerida se empuja hacia abajo por el esófago y pasa a través de un anillo débil (esfínter) para entrar en el estómago. El reflujo se produce cuando el contenido ácido del estómago regresa a través del esfínter y entra en la parte inferior del esófago provocando síntomas como el ardor de estómago o la regurgitación.

Las personas que sufren de síntomas persistentes de reflujo (durante más de cinco años) padecen riesgo de desarrollar esófago de Barrett. Se trata de una enfermedad en la que las células que revisten el esófago inferior cambian su aspecto y se parecen a las del estómago y el intestino.

 

¿Cuáles son las causas del esófago de Barrett?

Se desconoce la causa exacta del esófago de Barret, aunque la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es un factor de riesgo para esta enfermedad.
Cuando el ácido del estómago refluido entra en contacto con las paredes interiores del esófago, las consecuencias pueden ser ardor de estómago y daños celulares en el esófago. El ardor de estómago es una sensación incómoda, similar a una quemadura entre el tórax y el abdomen, detrás del esternón o en la parte superior del abdomen.

Entre el 5 y el 10% de las personas con ERGE desarrollan esófago de Barrett.
Entre otros factores de riesgo se encuentran: obesidad, en particular un alto nivel de grasa visceral, y el tabaco. Algunos estudios sugieren que los factores genéticos y hereditarios pueden contribuir al desarrollo del esófago de Barrett.

 

¿Qué factores reducen el riesgo de padecer esófago de Barrett?

La infección por Helicobacter pylori puede disminuir el riesgo de padecer esófago de Barrett. H. pylori es una bacteria con forma de espiral que se encuentra en el estómago y perjudica al estómago y al duodeno (la primera parte del intestino delgado). No queda claro el mecanismo de protección de Helicobacter pylori para el esófago de Barrett.
Aunque las bacterias dañan el tejido del duodeno y del estómago, algunos investigadores creen que efectivamente las bacterias pueden hacer que el contenido del estómago sea menos perjudicial en caso de reflujo gastroesofágico. Otros factores que pueden reducir el riesgo de desarrollar esófago de Berret son el uso frecuente de aspirinas, de fármacos antiinflamatorios y un elevado aporte de fruta, verdura y vitaminas.

¿El reflujo gastroesofágico siempre provoca esófago de Barrett?
No. No todas las personas con reflujo gastroesofágico desarrollan el esófago de Barrett.
Asimismo, no todas las personas con esófago de Barrett padecen reflujo gastroesofágico.
Sin embargo, un reflujo que dura mucho tiempo es el principal factor de riesgo.

 

estómago, gastritis, pared interna

¿Cuáles son los síntomas del esófago de Barrett?

Por lo general, el esófago de Barrett no produce ningún síntoma específico.
Las personas con problemas de reflujo ácido crónico pueden experimentar una amplia variedad de síntomas, tales como ardor de estómago, regurgitación de alimentos, dificultad para tragar, eructos excesivos, ronquera, dolor de garganta, tos o problemas respiratorios similares a los del asma, como falta de aire y dificultad para respirar.

La pared interna del esófago puede irritarse y sangrar, dando lugar a anemia (bajo recuento sanguíneo) o puede desarrollar ulceraciones que provocan dolor, si bien estos problemas no son frecuentes.

 

¿Es peligroso el esófago de Barrett?

Las células mutadas del esófago de Barrett no son cancerosas. Sin embargo, estas células padecen un mayor riesgo (en comparación con las células normales del esófago) de convertirse en cancerosas con el tiempo.
Las células mutadas en el esófago de Barrett pueden desarrollar un problema que se denomina displasia.
Una célula con displasia es una célula anormal.
No es cancerosa, pero es más probable que provoque cáncer respecto a otras células. Se les suele denominar células precancerosas.
Existen diferentes grados de displasia, de bajo grado (leve) a alto grado (grave).

  • Las células que se clasifican como displasia padecen un alto riesgo de convertirse en cáncer en el futuro.
  • La displasia de bajo grado significa que menos del 50% de las células tiene una forma y un tamaño anormales.
  • La displasia de alto grado significa que al menos el 50% de las células son anormales.

ATENCIÓN, existen pocas posibilidades de que el esófago de Barret se convierta en displasia, después en displasia de alto grado y por último en cáncer.
En la mayoría de los casos, los cambios en las células se mantienen constantes y no progresan.
Aproximadamente 1 de cada 20 personas con esófago de Barret desarrolla la displasia (por lo general, al cabo de un cierto número de años).

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