Helicobacter Pylori: causas, síntomas y complicaciones

Helicobacter Pylori

El Helicobacter pylori es un tipo de bacteria que provoca una infección en el estómago y es responsable de más del 90% de las úlceras duodenales y de hasta el 80% de las úlceras gástricas.

La bacteria puede debilitar la pared interna que protege el estómago, permitiendo que los jugos gástricos irriten la superficie interna del estómago.

El Helicobacter pylori está presente en aproximadamente dos tercios de la población mundial.

¿Qué enfermedades provoca el Helicobacter pylori?

La mayoría de las personas infectadas por el H. Pylori no presentan nunca los síntomas relacionados con la infección. El H. Pylori puede provocar gastritis activa, crónica, atrófica y persistente en adultos y niños.
La infección por H. Pylori también provoca úlcera gástrica y duodenal.
Las personas infectadas tienen un riesgo de 2 a 6 veces mayor de desarrollar cáncer gástrico y linfoma MALT (tejido linfoide asociado a la mucosa) en relación a las que no están infectadas.

 

Causas del Helicobacter Pylori

La infección por bacteria H. Pylori puede transmitirse de una persona a otra por contacto directo con saliva, vómito o heces. El H. Pylori se puede propagar a través del agua o la comida contaminada. La infección se suele adquirir en la infancia.

 

¿Cómo se contrae el Helicobacter pylori?

Muchas personas contraen la H. Pylori de niños. La infección se produce en muy pocas ocasiones en la edad adulta.
Los factores de riesgo para la infección por H. Pylori están vinculadas a las condiciones de vida durante la infancia, como por ejemplo vivir con muchas personas en un espacio pequeño.
Existe un mayor riesgo de infección por H. Pylori si se vive en una casa con muchas personas.

Los factores de riesgo son los siguientes:

  • Vivir en un entorno sin agua caliente disponible.
    La disponibilidad de agua caliente puede ayudar a mantener limpia la estancia para reducir el riesgo de H. Pylori.
  • Vivir en un país en vías de desarrollo.
    Las personas que viven en países en vías de desarrollo, donde las condiciones de vida insalubres y hacinantes pueden ser más frecuentes, tienen un mayor riesgo de infección por H. Pylori.
  • Vivir con una persona infectada por H. Pylori.
    Si una persona que vive en la misma casa tiene H. Pylori el contagio es más probable.

 

Cómo se transmite el Helicobacter pylori

El contagio se produce por el consumo de ciertos alimentos (hortalizas, verduras, etc.) contaminados por heces humanas y por no lavarse las manos, o bien al compartir una misma botella o vaso.
La bacteria puede llegar a la boca a través del vómito, pero la boca solo es un depósito de transición donde el H. Pylori no sobrevive mucho tiempo. Por este motivo, se ha demostrado que la transmisión a través del beso es casi insignificante.
El Helicobacter no se transmite:

  • Por relaciones sexuales
  • A través de animales domésticos
  • Por medio de tatuajes
  • Mediante transfusiones de sangre
  • Por el dentista

 

Signos y síntomas de Helicobacter pylori

Cualquier persona puede contraer una infección por H. Pylori sin saberlo, ya que la enfermedad es “silenciosa” y no produce síntomas. Cuando el H. Pylori manifiesta síntomas, suelen ser los mismos de la gastritis o la úlcera péptica.

En los niños, los síntomas de la gastritis pueden ser náuseas, vómito y dolor abdominal.
Sin embargo, estos síntomas se observan en muchas enfermedades infantiles.
El Helicobacter pylori, también conocida como Campylobacter pylori, puede ocasionar úlceras pépticas (estómago y duodeno).

Los niños con úlcera péptica pueden padecer úlceras que sangran, lo que provoca:

  • Hematemesis (vómito con sangre o vómito similar a los granos de café)
  • Melena (heces de color negro, similar al alquitrán)

Los niños más pequeños con úlcera péptica no presentan síntomas visibles, por lo que su enfermedad puede ser más difícil de diagnosticar.

 

Síntomas de Helicobacter pylori en adultos

El síntoma más común de la úlcera es el dolor incesante o ardor en la parte superior del abdomen. Por lo general, este dolor se produce cuando el estómago está vacío, entre las comidas y por la mañana temprano, pero también puede ocurrir en otros momentos.
Esto puede durar desde unos minutos a varias horas y puede aliviarse comiendo o tomando antiácidos.
Los síntomas menos frecuentes de la úlcera son náuseas, vómito, reflujo gastresofágico, lengua blanca y pérdida del apetito.
Asimismo, se puede observar sangrado. Si se prolonga, puede provocar anemia.
El Helicobacter pylori favorece el desarrollo de acné rosácea y existen estudios sobre la posible relación entre la bacteria y la urticaria crónica.
Los pacientes también experimentan mal aliento.
Esta bacteria no ocasiona síntomas intestinales, tales como:

Entre las novedades, se encuentra un estudio publicado por el Fukoka Dental College japonés en la revista Journal of Medical Microbiology.
Esta investigación ha demostrado que el Helicobacter pylori puede sobrevivir en la boca y en los labios. Además, la bacteria puede provocar una infección periodontal de la que deriva la producción de sulfuros que causan la halitosis.

¿El Helicobacter pylori es peligroso? Complicaciones

Úlceras duodenales y estomacales
H. Pylori es la causa más común de las úlceras duodenales y estomacales.
Aproximadamente 3 de cada 20 personas infectadas por H. Pylori desarrollan una úlcera. La úlcera es una lesión de la mucosa y de las paredes del estómago o duodeno. El herida la provoca el ácido que se produce en el estómago. Como consecuencia, el tejido subyacente se expone a los ácidos gástricos.
Al observar el interior del intestino, una úlcera se presenta como un pequeño cráter de color rojo en las paredes internas del estómago o del duodeno.

úlcera duodenal, perforada, peritonitis

La forma exacta en la que el H. Pylori provoca úlceras en algunas personas infectadas aún no está clara.
El estómago suele producir una gran cantidad de ácido para favorecer la digestión de la comida y eliminar las bacterias. Este ácido es corrosivo.
Algunas células de las paredes del estómago y del duodeno producen una barrera de moco natural que protege al estómago y al duodeno del ácido.

Por lo general, hay un equilibrio entre la cantidad de ácido producido y el moco.
Si se produce una alteración de este equilibrio que permite que el ácido dañe el revestimiento del estómago o del duodeno se desarrolla una úlcera.

En algunas personas, el H. Pylori inflama las paredes internas del estómago o del duodeno, lo que permite que el ácido provoque una lesión de la barrera de defensa compuesta de moco.
A veces el Helicobacter pylori puede provocar un aumento de la producción de ácido.

Aftas
Algunos investigadores estiman que la H. Pylori puede provocar la formación de aftas bucales.

Dispepsia no ulcerosa o funcional
Se trata de una enfermedad en la que se producen ataques recurrentes de indigestión (dispepsia) que no se deben a una úlcera o una inflamación.
La H. Pylori también se manifiesta en personas con dispepsia no ulcerosa.
Por lo general, se desconoce la causa de la dispepsia no ulcerosa.

Cáncer de estómago
El riesgo de desarrollar un cáncer de estómago es mayor con una infección por H. Pylori que permanece mucho tiempo.
Sin embargo, cabe señalar que más de la cuarta parte de la población de Gran Bretaña está infectada por esta bacteria y la gran mayoría no desarrolla cáncer de estómago.
El linfoma del tejido linfoide asociado a la mucosa gástrica es un tipo raro y poco común de cáncer de estómago. La infección por H. Pylori parece influir en el desarrollo de esta enfermedad.

 

¿Cómo se descubre la infección por H. Pylori?

El problema de esta infección es que los médicos suelen confundirla con una simple gastritis.
A veces, los pacientes siguen un tratamiento para la gastritis durante años antes de darse cuenta de que el verdadero problema es esta bacteria.

 

Helicobacter Pylori: diagnóstico, tratamiento y remedios