Hipertensión arterial: fisiología y clasificación

Fisiología de la presión arterial

La siguiente información permite comprender las opciones de diagnóstico y tratamiento para la hipertensión arterial.

La presión se refiere a la relación entre dos factores: flujo sanguíneo y resistencia.
Para calcular la presión arterial se emplea la fórmula: P = F x R
P = presión
F = flujo
R = resistencia

El flujo sanguíneo depende del gasto cardíaco:

  • Precarga, es el retorno venoso en la fase diastólica, depende de varios factores, pero en especial del volumen de la sangre
  • Frecuencia cardíaca (eficiencia de la actividad de bombear la sangre)

La resistencia se calcula a través de la fórmula:

η  = viscosidad hemática, L = longitud del tubo, r = el radio promedio de la arteria a la cuarta potencia, desempeña un papel muy importante en la fisiopatología de la hipertensión arterial.

Los factores que influyen en la presión arterial son:

  • Volumen de la sangre en circulación
  • Actividad cardíaca
  • Viscosidad de la sangre
  • Radio promedio de la arteria

Volumen de la sangre en circulación 
La parte líquida de la sangre está relacionada con la concentración de sodio.
Si aumenta la cantidad de sodio:

  • Se acumula una mayor cantidad de agua en el espacio extracelular y en el plasma de la sangre
  • Aumenta el volumen de sangre en circulación

En caso de una concentración mayor de sodio, las arteriolas se vuelven más sensibles a los estímulos vasoconstrictores.
El control y la concentración de sodio en la sangre dependen de:

  • Mecanismo de la sed – el instinto de beber depende de la concentración relativa de sodio
  • Secreción de la HAD (hormona antidiurética) que actúa en los conductos renales y provoca retención de líquido.

Sistema cardiovascular 
La vasopresina aumenta la resistencia periférica, por lo tanto, esto provoca un aumento de la presión arterial.
Las variaciones de la volemia (volumen total de la sangre) también pueden producirse debido a:

  • Acumulación del volumen de sangre en algunas zonas
  • Aumento del tono de las vénulas postcapilares que afecta el retorno venoso de la sangre hacia el corazón

Las venas constituyen el principal sistema de almacenamiento del sistema circulatorio: contienen más del 50% de la sangre.
Si el tono muscular de las venas aumenta, disminuye la cantidad de sangre que las venas pueden contener.
Por lo tanto, aumenta el volumen diastólico de los ventrículos.

Actividad cardíaca
Los músculos lisos del corazón están controlados por el sistema autónomo, o vegetativo, a través de:

  • Nervio vago
  • Sistema nervioso simpático (que tiene un efecto opuesto)

El sistema nervioso simpático tiene la función de liberar sustancias neurohormonales: adrenalina y noradrenalina.
Estas sustancias provocan:

  1. Vasoconstricción
  2. Aumento del ritmo cardiaco
  3. Aumento de la fuerza de contracción del corazón

Por consiguiente, se produce un aumento del gasto cardíaco y por lo tanto de la presión sanguínea.
El nervio vago (sistema parasimpático) tiene el efecto contrario, es decir, que tiene un efecto vasodilatador.

Viscosidad de la sangre 
La viscosidad de la sangre no tiene un peso importante en la fórmula.
La viscosidad aumenta en caso de:

  • Aumento de la concentración de las  células de la sangre (por ejemplo en caso de policitemia o mieloma múltiple)
  • Aumento de las proteínas del plasma

Radio de la arteria 
Es el factor más importante (elevado a la cuarta potencia). Todo lo que pueda afectar al diámetro de las pequeñas arterias afecta considerablemente a la presión arterial.
Existen tres factores fundamentales que afectan al radio de las arterias:

  1. Efectos del sistema nervioso neurovegetativo
  2. Angiotensina II
  3. Sustancias que actúan localmente

Efecto del sistema nervioso neurovegetativo
En la periferia, las sustancias que tienen un efecto vasoconstrictor y que provocan un aumento de la presión son:

  1. Endotelinas
  2. Tromboxanos

Las sustancias que reducen este efecto son:

  1. Óxido de nitrógeno
  2. Prostaglandinas

 

Clasificación de la hipertensión arterial

La hipertensión arterial alta puede ser:

  1. Esencial o primaria si no hay una causa específica, pero existen varios factores de riesgo.
    Este tipo de hipertensión afecta al 95% de las personas que padecen hipertensión.
  2. Secundaria si es causada por una enfermedad de un órgano, por ejemplo los riñones, las glándulas suprarrenales o el corazón. Afecta sólo al 5% de las personas con hipertensión.
  3. Maligna, no está causada por un tumor, pero ocurre cuando la presión es muy alta y causa daños en los órganos. Por ejemplo puede causar en el ojo una hinchazón llamada edema de papila, además puede causar insuficiencia renal y cardíaca.

 

Hipertensión arterial sistémica: síntomas, causas y complicaciones