Hipertensión arterial: diagnóstico y tratamiento

La presión alta o hipertensión significa que la presión sanguínea en las arterias es elevada.
Las arterias son vasos sanguíneos que transportan la sangre desde el corazón hacia el resto del cuerpo.
En caso de presión alta, el corazón y los vasos sanguíneos se encuentran sometidos a una sobrecarga de trabajo.

Con el tiempo aumenta el riesgo de:

  1. Infarto
  2. Ictus

¿Cuándo preocuparse?

Tabla de valores de la presión

Categoría Diastólica Sistólica
Normal < 80 < 120
Prehipertensión 80/89 120/139
Hipertensión Grado I 90/99 140/159
Hipertensión Grado II > 100 > 160

Fuente: Pubmed

 

Diagnóstico de la hipertensión arterial

Es fundamental confirmar que se trate de hipertensión, una sola medición de la presión no es suficiente sino que se debe medir la presión por lo menos tres veces.
La medición debe realizarse:

  • Con el paciente en posición supina durante por lo menos 10 minutos
  • El paciente debe estar lo más tranquilo posible

El médico revisa la anamnesis, especialmente para la hipertensión primaria y genética.

La hipertensión secundaria es más probable:

  • Si el paciente es joven, menor de 30 años
  • En caso de valores de la presión demasiado elevados, diastólica >120 mmHg
  • En caso de daños en el órgano, si la hipertensión se ha desarrollado recientemente
  • Si el paciente también tiene síntomas y signos típicos de hipertensión de origen endocrino: hipokalemia, palpitaciones y sudoración excesiva

La medición del pulso (branquial y femoral) permite diagnosticar una coartación de la aorta: es necesario realizar la medición en las extremidades superiores e inferiores.

La prueba es positiva si se registra una diferencia de presión entre las extremidades:

  • Superiores (hipertensión)
  • Inferiores (pulso femoral ausente o disminución del flujo sanguíneo)

Hipertensión de origen renal: ausencia de síntomas o infecciones recidivas de las vías urinarias.
Durante la auscultación, (el médico escucha los sonidos que se originan en el abdomen mediante un estetoscopio) se percibe un soplo abdominal que puede estar causado por la estenosis de la arteria renal.

En muy importante preguntarle al paciente cuáles son los medicamentos que está tomando debido a que pueden causar hipertensión.
Después, el médico continúa con los exámenes diagnósticos.

Exámenes instrumentales 
Se realizan para:

  • Descartar una hipertensión secundaria
  • Valorar la extensión del daño en el órgano afectado

Los exámenes de primer nivel (de rutina) son:

Electrocardiograma (permite detectar lesiones propias de la hipertrofia ventricular izquierda o una lesión causada por un infarto) y ecocardiograma.

Valoración de la funcionalidad renal:

Examen de fondo de ojo
Este tipo de examen es muy importante para conocer el estadio de la enfermedad.
Es muy útil en caso de primer diagnóstico de hipertensión.

El ojo es la única parte del cuerpo en que:

  • Se observan las arteriolas
  • Se puede detectar el grado de la arterioloesclerosis

Dependiendo de la apariencia de las arteriolas, pueden distinguirse varios grados de hipertensión que pueden ser desde formas leves (fondo ocular normal) hasta formas graves con:

  1. Intersecciones arteriovenosas
  2. Microinfartos
  3. Exudado (líquido inflamatorio)
  4. Hemorragias en llama
  5. En la forma más grave de retinopatía hipertensiva se observa el edema de la papila

Exámenes de segundo nivel (en caso de que los datos disponibles no sean suficientes para realizar el diagnóstico):

  • Tomoscintigrafía
  • TAC o RM cerebral
  • Ecografía doppler del riñón y de los troncos supra aórticos (TSA), es decir, los vasos sanguíneos que llevan las sustancias a la cabeza

Tratamiento para la hipertensión arterial

Hipertensión arterial

En primer lugar, hay que ocuparse de los factores de riesgo:

  • Dejar de fumar
  • Realizar ejercicio físico con moderación – los médicos recomiendan de 30 a 60 minutos al día de ejercicio por lo menos 4 días a la semana, pero no siempre suele ser suficiente. Se recomienda caminar una hora cada día, media hora en la maña y media hora en la tarde
  • Adelgazar
  • Dieta rica en frutas y verduras
  • Reducir el consumo de sodio, menos de 6g de sal de cocina al día
  • Evitar las bebidas alcohólicas

Tratamiento farmacológico – directivas

El tratamiento para el paciente es personalizado y varía dependiendo de las características individuales y de las otras enfermedades que el paciente pueda padecer.

  1. Diuréticos: (suelen ser la primera opción de tratamiento). Ayudan a excretar (eliminar del cuerpo) el sodio. Inicialmente, los diuréticos reducen el volumen de la sangre en circulación y el gasto cardíaco. Después, reducen la sensibilidad de las arteriolas a los estímulos vasoconstrictores. El médico puede recomendar tiazidas y furosemida.
  2.  Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA)
  3. Betabloqueantes que desempeñan varias funciones:
    • En el corazón,  reducen el gasto cardíaco
    • En las terminaciones nerviosas del sistema simpático, impiden la liberación de noradrenalina que tiene un efecto vasoconstrictor
    • En el aparato yuxtaglomerular (una estructura renal), reducen la producción de renina (enzima con efecto vasoconstrictor).
    • Están contraindicados en caso de asma bronquial y bronconeumonía obstructiva, debido a que impiden la función de los receptores beta en los músculos lisos de los bronquios. De esta manera impiden la dilatación de los bronquios. Sin embargo, también existen algunos medicamentos que tienen sobre todo un efecto cardíaco, es decir, que afectan a los receptores beta 1.
  4. Vasodilatadores: fármacos que bloquean los “canales de calcio” e impiden la vasoconstricción, pero también inhiben el proceso de agregación de las plaquetas, de esta manera tienen un efecto en la arteriosclerosis y en la evolución de la insuficiencia renal crónica.
  5. Medicamentos que actúan en el sistema nervioso central: a través de una reducción del tono del sistema simpático (alfametildopa) o potenciando el circuito barorreflejo (clonidina).

 

¿Cuándo intervenir para la hipertensión arterial?

Para la hipertensión resistente a los tratamientos se puede realizar una cirugía de denervación de la arteria renal.
En la hipertensión se produce una excitación del sistema nervioso simpático.

La denervación es una intervención quirúrgica para bloquear las conexiones entre nervio y arteria renal para reducir la excitación del sistema nervioso simpático.

  • El cirujano accede por vía percutánea (con un pequeño agujero) a través de la arteria femoral, por tanto no se realiza una incisión abdominal.
  • Desde aquí se inserta un catéter y se realiza la ablación (eliminación) del nervio a través de radiofrecuencia.

Los resultados se pueden ver después de unos meses, hasta dos años.
La hospitalización dura pocos días, al cabo de una semana se pueden reanudar las actividades cotidianas.

 

Remedios naturales para la hipertensión arterial