Hipertensión ocular: diagnósticos, tratamiento y remedios

Diagnósticos y exámenes para la hipertensión ocular

El oftalmólogo realiza las pruebas para medir la presión intraocular con el fin de excluir un glaucoma inicial de ángulo abierto primario o secundario.

El oftalmólogo utiliza un microscopio especial, llamado lámpara de hendidura, debe examinar la parte anterior de los ojos:

  • Córnea
  • Cámara anterior del ojo
  • Iris
  • Cristalino

 

¿Cómo se mide la presión del ojo?

La tonometría es un método utilizado para medir la presión dentro del ojo.

Alta presión en los ojos

Hipertensión ocular

Hay que medir la presión en ambos ojos por lo menos 2-3 veces al día.
Ya que la presión intraocular cambia de hora en hora en todas las personas, los valores de la presión pueden medirse en diferentes momentos del día (por ejemplo, mañana y noche).
Una diferencia de presión de 3 mm Hg o más entre los 2 ojos puede sugerir la presencia de glaucoma.

La presencia del glaucoma de ángulo abierto primario es muy probable cuando la presión intraocular aumenta de manera constante.

Análisis del nervio óptico
Se examina cada nervio óptico para ver si hay daños o defectos.
El examen se lleva a cabo con las pupilas dilatadas para analizar mejor los nervios ópticos. Las imágenes del fondo del ojo y del disco óptico (la superficie frontal del nervio óptico) se conservan para las consultas futuras.

La paquimetría es una prueba que mide el espesor de la córnea con una sonda de ultrasonido para determinar la exactitud de los datos sobre la presión intraocular.
En un paciente con la córnea delgada los valores de la presión ocular baja pueden ser falsos, mientras que si la córnea es gruesa, pueden ser falsos los datos de presión alta.

 

¿Qué hacer? Tratamiento para la hipertesión ocular

El objetivo del tratamiento es reducir la presión antes de que cause la pérdida de la visión.
El tratamiento se empieza cuando se sospecha que el paciente tiene un mayor riesgo de desarrollar glaucoma y cuando los pacientes tienen signos de daños en el nervio óptico.
El oftalmólogo decide el momento más adecuado para iniciar el tratamiento, dependiendo de la situación de cada persona.
Se puede tratar con medicamentos o tener al paciente en observación.

Cuando la presión en el ojo supera los 21 mm Hg, algunos oftalmólogos siempre tratan esta hipertensión con medicamentos tópicos.
Algunos no realizan ningún tratamiento si no hay daños evidentes en el nervio óptico.

 

¿Cuándo hay que preocuparse por la hipertensión ocular?

La mayoría de los especialistas oculares sugieren un tratamiento si la presión es constantemente superior a 28-30 mmHg debido a que implica un alto riesgo de daños en el nervio óptico.

The National Institute for Health and Clinical Excellence” (NICE) ha elaborado directrices para ayudar a los oftalmólogos a evaluar los posibles beneficios del tratamiento para la hipertensión ocular.

Hay que acudir a urgencias cuando el paciente tiene los siguientes síntomas que pueden indicar un ataque de glaucoma agudo:

  • Dolor en los ojos
  • Ojos rojos
  • Dolor de cabeza
  • Vómito

 

Remedios naturales y dieta para la hipertensión ocular

Una alimentación adecuada es el remedio más eficaz para curar las enfermedades de forma natural, las dietas que proporcionan los mejores resultados son las siguientes:

La dieta del grupo sanguíneo recomienda evitar:

  1. Cereales (principalmente con gluten, tales como trigo, espelta, cebada, etc.)
  2. Dulces
  3. Tostadas y galletas

De acuerdo con el grupo sanguíneo de la persona, hay alimentos que se pueden consumr y otros que se deben evitar.

La dieta vegana/de alimentos crudos recomendada por los médicos naturistas y los higienistas consiste en frutas y verduras crudas, especialmente las de hoja verde como la lechuga y las acelgas.

Ambos tipos de nutrición aconsejan:

  1. Legumbres,
  2. Nueces y las semillas (evitando los excesos)

Los alimentos que deben evitarse de acuerdo con la dieta del grupo sanguíneo y el higienismo son:

  • Alimentos fritos
  • Alimentos shumados
  • Carne de cerdo
  • Pizza
  • Suplementos
  • Alimentos Preparados
  • Goma de mascar

Antioxidantes
Las células producen radicales libres como subproductos durante las actividades celulares normales.
El estrés y las toxinas ambientales como el humo del tabaco y las radiaciones son otros factores que causan la producción de radicales libres.

Estructuralmente, los radicales libres son moléculas inestables que carecen de un electrón (este es un elemento que compone la molécula).
Para volver al equilibrio intentan tomar electrones de otras moléculas.
El problema es que para que las otras moléculas funcionen correctamente no pueden transferir los electrones, por lo tanto, los radicales libres pueden afectar a las células en las que se encuentran.

Por consiguiente pueden desarrollarse varias enfermedades, incluso:

  • Cáncer
  • Signos prematuros de envejecimiento
  • Formación de cataratas
  • Obesidad
  • Trastornos del estado de ánimo
  • Trastornos de la memoria

Los radicales libres pueden causar daños a los axones de las células nerviosas de la retina.
Los antioxidantes estabilizan los radicales libres volviéndolos menos reactivos y por lo tanto no deberían causar enfermedades.

Los alimentos antioxidantes que se deben incluir en la alimentación son:

  • Vitaminas A, C y E
  • Selenio
  • Polifenoles – se encuentran en muchos alimentos, incluyendo:
    • Vino tinto
    • Granada
    • Bayas de acai
    • Arándanos,
    • Chocolate negro
    • Té Negro y té verde
  • Antocianinas (que se encuentra en los arándanos)
  • Licopeno (producto de tomate)
  • Luteína (verduras de hoja verde como la espinaca y la col rizada)
  • Lignanos (linaza, aceite de linaza y algunos granos)

Se ha demonstrado que la capsaicina, el ingrediente activo de los pimientos picantes,es eficaz para dilatar los vasos sanguíneos y reduce la presión arterial alta. Ha quedado demonstrado que el consumo de chile mejora la circulación en el corazón de los hombres.

Si los niveles de insulina en la sangre aumentan, la presión dentro del ojo también aumenta.
Para mantener bajo control los valores de insulina hay que comer menos azúcar y carbohidratos, se debe seguir una dieta para diabéticos.

Realizar ejercicio físico con regularidad favorece la circulación y reduce el nivel de insulina en la sangre.

 

Hipertensión ocular: medición, causas, factores y síntomas