Insuficiencia renal crónica: síntomas, tratamiento y dieta

¿Cómo se desarrolla la insuficiencia renal? Fisiopatología

La insuficiencia renal crónica es una enfermedad degenerativa caracterizada por la pédida de más de la mitad de las nefronas (células de los riñones).

La pérdida de las nefronas provoca una hipertrofia renal compensadora, es decir que, las células que aún funcionan correctamente trabajan más para filtrar una mayor cantidad de sangre.

El problema es el aumento de la presión hidrostática en los glomérulos restantes.
Esto provoca lesiones en el endotelio (pared interna), un aumento de la permeabilidad (que en los riñones implica “ampliar la malla del filtro y dejar pasar las proteínas”).
Este aumento de la permeabilidad provoca una microalbuminuria (nivel de albúmina entre 30 -300 mg en la orina de las 24 horas) y depués una albuminuria (nivel de albúmina superior a 300 mg en la orina de las 24 horas).

La cantidad de proteínas en la orina es una medida fundamental para prever el desarrollo de la nefropatía.
Una proteinuria elevada que se origina en la cápsula de Bowman, provoca una sobrecarga de las células tubulares, debido a que deben absorber una mayor cantidad de albúmina y prealbúmina.

Estas proteínas son reabsorbidas por el riñón y lueg regresan a la circulación sanguínea.
Este aumento de la actividad provoca una fibrosis del tejido, a medida que pasa el tiempo.
Por lo tanto, es problema consiste en cuánto tiempo dura la proteinuria, ya que esto indica el desarrollo de la insuficiencia renal.
Con el tiempo, se producen consecuencias como la esclerosis (endurecimiento del tejido) y la fibrosis renal.

A diferencia de un riñón sano, un riñón con insuficiencia crónica se caracteriza por:

  1. Obstrucción de los glomérulos
  2. Trombosis y engrosamiento de la túnica íntima (capa más interna) que obstruye los vasos sangúineos
  3. Evolución hasta provocar fibrosis del intersticio renal

Por lo tanto, se produce una reducción progresiva de las dimensiones del riñón que, además, se vuelve fibroso.
Por esta razón, es importante que el médico tome las medidas del riñón y del parénquima (tejido formado por células específicas del órgano) durante la ecografía.
Estas medidas permites establecer el prónostico del paciente.
Por ejemplo, si el valor de la creatinina es 3, significa que el riñón es pequeño y que la zona cortical se ha vuelto delgada. En este caso, las probabilidades de recuperación son muy escasas.

Existen tres niveles de gravedad, dependiendo de el aumento de la creatinina o de la disminución de la cantidad de sangre filtrada por el riñón:

  1. En la etapa inicial, las células renales se adaptan a la disminución de los nefrones que funcionan correctaente, de esta manera consiguen compensar la función anormal del riñón. El paciente puede ser asintomático: es posible perder hasta el 50% de la función renal sin que se manifiesten síntomas, debido al aumento de la actividad de los nefrones restantes que compensa la falta de actividad de los nefrontes que han dejado de funcionar.
  2. En la siguiente etapa se produce una descompensación de las funciones renales, los riñones consiguen filtrar menos del 50% de la sangre. El paciente presenta síntomas y debe someterse a un tratamiento para mantener el equilibrio de las sales minerales, del pH y del sistema cardiovascular.
  3. En la etapa final, la creatinina es superior a 7 mg/dl, esto se denomina síndrome urémico. El único tratamiento a disposición en este caso es un tratamiento renal sustitutivo (diálisis).

insuficiencia renal crónica, uremia

Relación entre creatinina y tasa de filtracion glomerular (TFG)

tasa de filtración glomerular

En el gráfico de la derecha, en el eje de las abcsisas, se mencionan los valores de la sangre filtrada, mientras que en el eje de las ordenadas, los valores de la creatinina.

  • Si la cantidad de sangre filtrada está por debajo de 30 ml/min, la creatinina aumenta rápidamente
  • Los cambios de la TFG entre 150 y 30 ml/min corresponden a
  • variaciones leves de creatinina.

Si los valores de cretinina cambian, las alteraciones más importantes son la variación de los bajos valores iniciales de creatinina (entre 1 y 3 mg/dl). Dado que la disminución de la cantidad de sangre filtrada es importante:

  1. Si el valor de la creatinina pasa de 1 a 2, significa que se produce una reducciñon del 50% de la función renal
  2. Si el valor de la creatinina aumenta de 6 a 7, significa que la tasa de filtración glomerular se reduce, pasando del 12% al 10%

 

Evolución de la insuficiencia renal crónica

¿Qué ocurre al paciente que desarrolla IRC?

  1. Desbalance hídrico
    El paciente no consigue eliminar los líquidos del cuerpo a través de la orina, o los elimina de manera ineficiente respecto a las necesidades del cuerpo, es decir que el riñón pierde la capacidad de mantener el equilibrio hídrico en el organismo.
  2. Alteraciones en los niveles de electrolitos (sales minerales) en la sangre
    El riñón pierde la capacidad de mantenr el balance electrolítico del cuerpo.
    Los principales electrolitos son: sodio, potasio, bicarbonato, calcio, fósforo y magnesio.
  3. Reducción de la eliminación de los catabolitos (producidos por el organismo) de las proteínas

 

Etapas de la insuficiencia renal crónica

Existen 5 etapas diferentes, dependiendo de la gravedad de la enfermedad.

Etapa I: en esta etapa no hay daños significativos y los riñones funcionan casi normalmente. El valor de TFG es superior al 90% (TFG es el acrónimo de tasa de filtración glomerular que se utiliza para medir la función del riñón).
Es difícil diagnosticar esta enfermedad debido a que es casi completamente asintomática.

Etapa II: la función renal en esta etapa se encuentra comprometida de manera modera y el TFG se reduce entre el 60% y el 89%.
Esta enfermedad puede detectarse a través de exámenes de sangre, de la orina o de exámenes instrumentales. Se puede efectuar el diagnóstico a través de una radiografía, de una resonancia magnética, de una ecografía o de una TAC.
En esta etapa lo síntomas aún no se pueden identificar.

Etapa III: en esta etapa la insuficiencia renal es una enfermedad más grave en la que la función renal desciende hasta llegar a un nivel moderado y el TFG está entre el 30 % – 59% aproximadamente.
En esta etapa se manifiestan los primeros síntomas.
El paciente padece cansancio y dificultad al respirar.
Los líquidos se acumulan en varias partes del cuerpo y esto se observa a través de la hinchazón de las manos y de las piernas.
El color de la orina de la persona afectada también presenta algunos cambios. La orina se vuelve de color naranja oscuro, rojo o marrón.
Las personas que padecen insuficiencia renal en la tercera etapa deben acudir a un nefrólogo para que realice varias pruebas de laboratorio para:

  1. Comprender la causa principal del problema
  2. Poder decidir cuál es el tratamiento más adecuado

Las personas que tengan la enfermedad en esta etapa pueden acudir a un dietista para que les comunique la dieta que tienen que respetar.
Si el paciente padece riñón poliquístico, puede sentir dolor de espalda en la zona en la que se encuentran los riñones.

Nefrona

Etapa IV: cuando la TFG desciende aún más, el paciente empieza a manifestar otros síntomas.
A medida que la urea aumenta en la sangre, generalmente, el paciente desarrolla mal aliento.
Las náuseas y la pérdida del apetito son síntomas muy comunes en la cuarta etapa de la insuficiencia renal crónica. En esta etapa también se manifiestan problemas nerviosos y el paciente pierde la capacidad de concentración.
En esta etapa la función de los riñones se encuentra gravemente comprometida y el TFG es bajo, entre el 15% – 29%.

Etapa V: es la etapa final y se refiere a la insuficiencia renal terminal.
El TFG es inferior al 15%.
Los riñones del paciente se encuentran muy debilitados y la micción se reduce considerablemente y en algunos casos puede desaparecer por completo. En la cuarta etapa de la insuficiencia renal el tratamiento recomendado es el trasplante de riñón, aunque el paciente puede permanecer en hemodiálisis por un cierto periodo de tiempo.

Etapa Descripción TFG
(ml/min/1,73 m²)
1 TFG normal 90
2 Reducción leve de la TFG 89-60
3 Reducción moderada de la TFG 59-30
4 Reducción grave de la TFG 29-15
5 IR terminal
o diálisi
< 15

 

Causas de la insuficiencia renal crónica

Existen varias enfermedades que pueden afectar la función normal de los riñones.

Algunas de las causas de la insuficiencia renal crónica son:

mujer bella, sonriente

glomerulonefritis, riñón, nefrona

 

Síntomas de la insuficiencia renal

Los síntomas de la insuficiencia renal aguda que pueden manifestarse son:

Edema: es decir, una función excretora reducida que provoca la retención de agua en los tejidos del cuerpo provocando hinchazón. Las piernas (sobre todo los tobillos) se hinchan debido a esta acumulación de líquidos.

Vómito y diarrea: la acumulación de una cantidad excesiva de urea y de otros líquidos en la sangre puede provocar náuseas y vómito. En las personas con insuficiencia renal crónica, generalmente el vómito ocurre en las horas de la mañana.

Deshidratación: la pérdida excesiva de líquidos a través del vómito y de la diarrea puede provocar deshidratación y sed excesiva.

Dificultad para respirar: si el cuerpo no logra eliminar los líquidos en exceso, esto puede provocar la acumulación de líquidos en los pulmones y la dificultad al respirar.
La capacidad de transportar oxígeno en la sangre disminuye debido al aumento de toxinas y esto puede causar la respiración agitada.

Hemorragia, la insuficiencia renal puede provocar una hemorragia gástrica o intestinal.
Esto ocurre debido a que la insuficiencia renal provoca problemas de coagulación sanguínea.
Esto también se deduce debido a la presencia de sangre en las heces.
Las heces negruzcas o alquitranosas indican la presencia de hemorragias en el tracto gastrointestinal superior.

Síntomas neurológicos y neuromusculares: la insuficiencia renal conlleva un aumento de los niveles de fosfato en la sangre que afecta las funciones neuromusculares y las funciones de los nervios periféricos. Los síntomas pueden ser los siguientes:

Síntomas urinarios: puede ocurrir una disminución o un aumento de la producción de orina y de la frecuencia de la micción, dependiendo de la causa de la alteración fisiológica.
Los signos y síntomas urinarios más importantes de la insuficiencia renal son:

  • Oliguria/anuria (producción de orina inferior a 100 ml diarios)
  • Necesidad de orinar con mayor frecuencia, sobre todo en la noche (en caso de insuficiencia renal crónica)
  • Orina con espuma
  • Alteración del color de la orina
  • Sangre en la orina
  • Cantidades elevadas de proteínas en la orina

Sin emabrgo, en algunos casos la producción de orina es normal.

Otros síntomas de la insuficiencia renal:

  • Equimosis o moretones
  • Mal aliento
  • Hipercalcemia debido a la disminución de la eliminación de calcio
  • Cansancio

 

Síntomas específicos de la insuficiencia renal crónica

Los síntomas más comunes incluyen:

 

Tratamiento para la insuficiencia renal crónica

Muchos de los tratamientos que se realzan para impedir el desarrollo de la enfermedad renal, tienen como objetivo reducir la proteinuria y la hipertensión en el glomérulo, que favorece la proteinuria.

  1. Los fármacos que permiten reducir la proteinuria y la presión intraglomerular son: los inhibidores de la ECA i los sartanos (antagonistas de los receptores de la angiotesina). Estos medicamentos actúan en las arteriolas aferentes (que llegan al riñón), efferentes (que salen del riñón), pre-glomerulares y post-glomerulares.
    Los sartanos son fármacos que actúan en el sistema renina angiotesina del glomérulo.
    Al final, el mecanismo de acción de los inhibidores de la ECA y de los sartanos es el mismo.
  2. Quelantes de fósforo
    Los fosfatos se encuentran en varios alimentos y se emplean como aditivos alimentarios dietéticos.
    Para reducir la absorción de fósforo, se emplean quelantes intestinales.
    Los más utilizados son:

    • Carbonato de calcio – une el fósforo de los alimentos que se encuentran en el intestino, impidiendo así la absorción de los fosfatos, que son eliminados por medio de las heces.
      Además, el carbonato de calcio es alcalinizante, por lo tanto, es muy beneficioso en caso de acidosis en el paciente urémico.
      Si una parte del calcio es absorbida, puede ayudar a corregir la hipocalcemia, por lo tanto, previene el hiperparatiroidismo.
    • Hidróxido de aluminio (Maalox) – hoy en día, no se receta, debido a que el paciente con insuficiencia renal no consigue esliminar este medicamento, que puede resultar tóxico para el organismo.
  3. Vitamina D
    El hiperparatiroidismo suele tratarse por medio de la vitamina D3 activa en los pacientes urémicos
  4. Eritropoyetina
    Los pacientes urémicos padecen de anemia, debido a que reducción de la producción de EPO.
    La eritropoyetina es eficaz para estimular la médula ósea de los pacientes con insuficiencia renal crónica.
    Este tratamiento tarda aproximadamente 15 en hacer efecto, por lo tanto, no es el tratamiento indiciado para la anemia aguda sino para una enfermedad crónica.

Dieta y alimentación para la insuficiencia renal crónica

  1. Dieta hipoprotéica
    Una comida hipoprotéica puede provocar vasodilatación intrarrenal y, por lo tanto, aumenta el filtrado glomerular.
    Para reducir el filtrado, el médico recomienda consumir diariamente solo de 0,4 g a 0,6 g de proteínas por cada kilogramo del peso corporal.
  2. Evitar los alimentos con sal añadida – reducir el sodio en la alimentación evitando las comidas rápidas, los productos congelados, los alimentos en lata y la comida basura. Otros alimentos que contienen sal añadida son los tentempiés salados, los productos de charcutería y los quesos procesados.
  3. Preferir los alimentos con bajo contnido de potasio. El dietista pede recomendar el consumo de alimentos con un bajo contenido de potasio en todas las comidas.
    Los alimentos con un alto contenido de potasio son, por ejemplo: plátanos, naranjas, espinacas y tomates.
    Entre los alimentos con bajo contenido de potasio se encuentran: manzanas, coles, zanahorias, habichuelas, uva y fresas.

 

¿Qué es la diálisis para la insuficiencia renal?

La diálisis es un procedimiento recomendado para las personas que padecen insuficiencia renal.
Las dos formas de diálisis son:

  1. Hemodiálisis
  2. Dálisis peritoneal

La hemodiálisis es un procedimiento de limpieza de la sangre que se realiza a través de un filtro especial llamado dializador.
Durante este procedimiento, la sangre es llevada a través de unos tubos hasta el dializador que filtra los desechos, las sales y el agua en exceso.
La sangre limpia se introduce de nuevo en el cuerpo a través de unos tubos.

Otro tipo de técnica es la diálisis peritoneal.
Se introduce un líquido especial en la cavidad abdominal a través de un tubo de plástico llamado catéter.
Este líquido filtra los desechos de la sangre. Al cabo de un tiempo prestablecido, se elimina el líquido y los desechos que han sido filtrados.
Este líquido remueve los desechos y el exceso de agua en el cuerpo.
El médico le indica al paciente la cantidad máxima de agua que el paciente debe beber.

¿Cuándo debe realizarse la diálisis?
No existe un valor específico del análisis de sangre que indica el mejor momento para realizar este tratamiento. Sin embargo, si la función renal está comprometida hay que empezar el tratamiento lo antes posible.

Indicaciones para diálisis

  1. Hipervolemia (exceso de líquidos en el cuerpo) que no responde al tratamiento con medicamentos diuréticos
  2. Hiperkalemia (exceso de potasio en el cuerpo) > 6.5 mEg/L aumento rápido del potasio que no responde al tratamiento
  3. Acidosis metabólica en los pacientes en que no está indicada la administración de bicarbonatos o en los que padecen acidosis láctica o quetoacidosis y han obtenido resultados gracias a la administración de bicarbonatos
  4. Signos de uremia como pericarditis, neuropatía o trastornos cognitivos

 

¿Cuánto tiempo de vida queda? Pronóstico del paciente con insuficiencia renal crónica

Factores que favorecen el desarrollo de la insuficiencia renal crónica:

  1. Disminución del número nefronas
  2. Alteraciones de la hemodinámica glomerular (hiperfiltración de las nefronas que han sobrevivido)
  3. Lesiones tubulointersticiales
  4. Hipertensión sistémica – el aumento de la presión sanguínea acelera la progresión del daño
  5. Dislipidemia, hiperlipidemia e hipercolesterolemia: son factores de riesgo de daños vasculares. En los pacientes con nefropatías, estos factores son aún más graves
  6. Hiperfosforemia (exceso de fósforo): es un factor pronóstico negativo, debido a que provoca alteraciones en los nveles de calcio (alteraciones del equilibrio calcio-fósforo)
  7. Dieta rica en proteínas
  8. Infecciones