Mesotelioma: diagnóstico, tratamiento y pronóstico

Diagnóstico del mesotelioma

El diagnóstico del mesotelioma no es sencillo, porque los síntomas son parecidos a los de otros trastornos más comunes como:

Tras examinar la historia clínica completa del paciente, el médico solicita más análisis si sospecha que se trate de mesotelioma.

Exámenes instrumentales
La mejor manera para diagnosticar el mesotelioma es mediante exámenes instrumentales, como por ejemplo:

  • Radiografía de tórax, es el examen principal. En caso de mesotelioma, la radiografía muestra el engrosamiento del mesotelio en la parte inferior (basal) del pulmón. A menudo, también se observa un derrame pleural
  • TAC, ayuda a valorar la extensión de la enfermedad
  • Resonancia magnética (RMN), este examen permite conocer la gravedad del mesotelio
  • Tomografía por emisión de positrones o PET, para realizar la estadificación del mesotelioma

Biopsia y exámenes de laboratorio

Otro método para confirmar el mesotelioma es la biopsia, que puede incluir:

  • Toracoscopia, técnica quirúrgica en laparoscopia para el mesotelioma pleural
  • Peritoneoscopia para el mesotelioma peritoneal (en laparoscopia)

 

Tratamiento para el mesotelioma

No se puede curar definitivamente el mesotelioma, por lo que se emplean terapias para:

  • Reducir los síntomas
  • Prolongar la esperanza de vida del paciente

El médico debe tener en consideración:

  • Estadio y localización del tumor
  • Edad  y estado de salud del paciente

La terapia más común para el mesotelioma es la intervención quirúrgica y, a continuación:

  • Radioterapia
  • Quimioterapia

Es posible utilizar una combinación de estos tratamientos según el caso específico.
Las personas con mesotelioma deberían dejar de fumar, porque el tabaquismo puede empeorar gravemente la situación.
paciente,postrado en cama,respirador, hospitalizaciónIntervención quirúrgica para el mesotelioma pleural

Los cirujanos extirpan el mesotelioma cuando se diagnostica en un estadio precoz y todavía se puede operar.
La operación quirúrgica puede contribuir a reducir los signos y síntomas provocados por el mesotelioma que se expande por el cuerpo.
Las operaciones quirúrgicas pueden ser:

  1. Intervención quirúrgica para reducir la acumulación de líquido. El mesotelioma pleural puede ocasionar acumulación de líquido (derrame pleural) y provocar dificultades respiratorias. El cirujano introduce un catéter en el pecho para drenar el líquido. También puede inyectar un fármaco en el pecho para impedir el retorno del líquido (pleurodesis).
  2. Intervención quirúrgica para retirar el tejido alrededor de los pulmones o del abdomen (pleurectomía). El cirujano elimina la pleura parietal y visceral. Este procedimiento puede ser indicado solamente para el 10-15% de los pacientes.
  3. Intervención quirúrgica para extirpar la mayor parte del cáncer (debulking o citorreducción).
    Si no es posible retirar completamente el tumor, los cirujanos intentan extirpar la mayor parte. La citorreducción permite a los médicos dirigir con mayor precisión la quimioterapia o la radioterapia para aliviar los síntomas.
  4. Intervención quirúrgica para extirpar un pulmón y el tejido que lo rodea (pleuroneumonectomia extrapleural). La extirpación del pulmón afectado y del tejido que lo rodea puede aliviar los signos y síntomas del mesotelioma pleural. Si se efectúa la radioterapia del tórax después de una intervención quirúrgica, esta operación permite emplear dosis superiores de radiaciones ya que no se debe proteger el pulmón de los efectos dañinos.

Quimioterapia
La quimioterapia emplea sustancias químicas para eliminar las células tumorales. La quimioterapia sistémica viaja por todo el cuerpo y puede reducir o ralentizar el crecimiento del mesotelioma no operable.
Asimismo, se puede utilizar quimioterapia:

  • Antes de la intervención quirúrgica para facilitar la intervención (quimioterapia neoadyuvante)
  • Después de la intervención quirúrgica para reducir la posibilidad de recidivas (quimioterapia adyuvante)

Los fármacos quimioterápicos también se pueden calentar y administrar directamente en:

  • La cavidad abdominal (quimioterapia intraperitoneal) en caso de mesotelioma peritoneal
  • La cavidad torácica (quimioterapia intrapleural) en caso de mesotelioma pleural

Mediante esta estrategia los fármacos quimioterápicos pueden llegar directamente al mesotelioma sin dañar las células sanas de otras partes del cuerpo, lo que permite administrar una dosis mayor de fármacos quimioterápicos.

Radioterapia
La radioterapia concentra rayos de alta energía, como los rayos X, en uno o más puntos específicos del cuerpo.
La radiación puede reducir los signos y síntomas en las personas que padecen mesotelioma pleural. En ocasiones, se emplea la radioterapia después de una biopsia o intervención quirúrgica para impedir la difusión del mesotelioma a la incisión quirúrgica. 

Terapias experimentales

Inmunoterapia: vacuna 
Actualmente, se están realizando estudios científicos sobre una vacuna para las patologías provocadas por el amianto. Se trata de un medicamento que puede ayudar a que el sistema inmunitario detecte las células cancerógenas.
La vacuna podría ser eficaz para el bloqueo del crecimiento tumoral.

Terapia génica 
Esta terapia detecta y modifica los genes responsables del desarrollo del cáncer.

Terapia fotodinámica 
La terapia fotodinámica utiliza las propiedades de la luz, consiste en:

  • Tomar un medicamento fotosensibilizante (es decir, que aumenta la sensibilidad a la luz) que las células tumorales absorben en cantidades mayores
  • Terapia láser en el mesotelioma para destruir las células

 

Pronóstico, supervivencia y esperanza de vida del paciente con mesotelioma

El mesotelioma no es solo un tumor muy raro, sino que es el más mortal.
El tiempo de supervivencia después del diagnóstico (que suele manifestarse 30-40 años después de la exposición inicial al amianto) es de únicamente 12-18 meses o incluso menos sin tratamiento o fármacos.

Uno de los principales factores que influyen en la esperanza de vida es el estadio de desarrollo de la enfermedad.

 

Evolución de la enfermedad de mesotelioma pleural

Una de las características típicas de mesotelioma es el período de latencia, es decir el período entre la exposición al amianto y la aparición de los síntomas, que se extiende aproximadamente entre 15 y 40 años.

  • Estadio I: en la fase inicial, el mesotelioma se localiza en una capa de la pleura y el tumor puede difundirse al pericardio o al diafragma. La expectativa de vida del paciente con mesotelioma en estadio I es de alrededor de 2 años (21 meses).
    Los estudios demuestran que el 50% de los pacientes que han sido diagnosticados de mesotelioma en este estadio viven otros 5 años con un tratamiento agresivo.
  • Estadio II: en la segunda fase, se observa que las dos capas de la pleura se ven afectadas en un solo lado del cuerpo. Tras el diagnóstico, la esperanza de vida en este estadio es de 1-2 años aproximadamente.
  • Estadio III: en la tercera fase, el cáncer se ha difundido a la pared torácica, al esófago y a los ganglios linfáticos de un lado del cuerpo. La esperanza de vida en esta fase es de 16 meses aproximadamente.
  • Estadio IV (último): en la cuarta fase (terminal) del mesotelioma, el cáncer se ha difundido a otros órganos y se forman metástasis en los huesos, el hígado, los ganglios linfáticos, el cerebro y otras zonas del cuerpo. En el cuarto estadio la esperanza de vida es inferior a 12 meses.

Fuentes: https://www.maacenter.org/mesothelioma/prognosis/survival-rate/

 

Mesotelioma pleural: tipos, causas y síntomas