Prolapso rectal: causas, factores de riesgo y síntomas

 

El prolapso rectal ocurre cuando la pared del recto sobresale total o parcialmente de su localización anatómica y sale por el ano.

Existen tres tipos de prolapso rectal:

  • Prolapso rectal parcial (también llamado prolapso de la mucosa).
    El revestimiento (mucosa) del recto se desliza fuera de su lugar y sobresale por el ano.
    Esto puede ocurrir al hacer un esfuerzo durante la defecación. El prolapso parcial es más frecuente en los niños.
  • Prolapso rectal completo. Toda la pared del recto se desliza fuera de lugar y sobresale por el ano.
    En la etapa inicial, solo puede ocurrir durante la defecación.
    En las últimas etapas, puede producirse incluso cuando el paciente está de pie o camina.
    En algunos casos, el tejido que sufre el prolapso puede permanecer fuera del cuerpo todo el tiempo.
  • Prolapso rectal interno (intususcepción). Una parte de la pared del intestino grueso (colon) o recto puede deslizarse dentro o encima de otra parte, en la práctica se pliega como un telescopio de juguete.
    El recto no sobresale fuera del ano.
    La intususcepción es más frecuente en los niños y afecta con menos frecuencia a los adultos.
    En los niños, la causa suele ser desconocida.
    En los adultos, por lo general tiene que ver con complicaciones del posoperatorio u otro problema intestinal, como un crecimiento del tejido de la pared intestinal (por ejemplo un pólipo o un tumor).

En los casos más graves de prolapso rectal, un segmento del intestino grueso se desliza de su posición normal al fallar los tejidos que lo mantienen en su lugar.
Por lo general, en la zona donde empieza el recto hay una curva muy cerrada.
Con el prolapso rectal, puede enderezarse la curva en el recto y se hace complicado retener las heces en su interior.
El resultado es la incontinencia fecal.

El prolapso rectal es más frecuente en los niños pequeños y en los ancianos, especialmente mujeres.

Causas y factores de riesgo del prolapso rectal

  1. Estreñimiento crónico o diarrea crónica.
  2. Edad. Los músculos y ligamentos del recto y ano se debilitan con la edad. Otras estructuras cercanas en la pelvis también se sueltan con la edad, sumándose a la debilidad general en esa zona del cuerpo.
  3. prolapso uterino – el útero es una barrera que divide la vejiga y el recto está muy cerca d estos órganos.
    Un prolapso uterino favorece el prolapso del recto y de la vejiga.
    Además, la extirpación quirúrgica del útero provoca la dilatación de la vejiga y del recto.
    Las consecuencias son:
    – Problemas urinarios,
    – Funcionamiento incorrecto del intestino,
    – Prolapso rectal y de la vejiga.
  4. Debilidad del esfínter anal. Se trata del musculo que controla la salida de las heces del recto.
  5. Lesiones anteriores en la zona pélvica o anal.
  6. Daños en los nervios. El daño de los nervios que controlan la capacidad de los músculos para contraerse del recto y del ano puede dar como resultado el prolapso rectal. El daño de los nervios puede deberse a:
    – Embarazo,
    – Parto vaginal,
    – Parálisis del esfínter anal,
    – Traumatismos de la médula espinal,
    – Lesiones en la espalda,
    – Intervención quirúrgica en la zona de la pelvis.
  7. Otras enfermedades, trastornos e infecciones. El prolapso rectal puede tener su origen en:
    – Diabetes,
    – Fibrosis quística,
    – Enfermedad pulmonar obstructiva crónica,
    – Histerectomía,
    – Infecciones intestinales provocadas por parásitos (por ejemplo oxiuros y tricocéfalos),
    – Tumor en el colon o el recto,
    Anorexia: según el Protocolo Antonio Longo, la anorexia provoca la debilitación del tejido de soporte intestinal,
    Obesidad que aumenta la presión abdominal también, de manera indirecta, la de la pelvis.

 

Síntomas del prolapso rectal

Los signos y los síntomas del prolapso rectal dependen de la gravedad y entre ellos se encuentran:

  • Dolor en la parte baja del abdomen y en la región sacra,
  • Pérdida de sangre y moco por el ano,
  • Sensación de evacuación incompleta, el recto no se vacía nunca por completo después de la defecación,
  • Dificultad durante la evacuación,
  • Protrusión del recto a través del ano,
  • Sensación de peso en la región del ano que empeora al ponerse de pie, tras haber evacuado,
  • Prurito,
  • Episodios alternados de estreñimiento y diarrea,
  • Pérdida de heces líquidas, especialmente tras la evacuación,
  • Incontinencia fecal o disminución de la capacidad para controlar el intestino.

Dolor rectal

El prolapso rectal puede provocar un dolor sordo en el recto, pero no en todos los casos; además, este síntoma puede variar de un individuo a otro.
El dolor también puede producirse por una úlcera rectal debida al prolapso rectal.
Generalmente, la ulceración se produce cerca del margen anal y puede ir acompañada de sangrado rectal.
El dolor rectal debe ser evaluado por un médico.

 

Prolapso rectal: diagnóstico, tratamiento y pronóstico