Cáncer de próstata – tratamiento y metástasis

El tumor de la próstata es un crecimiento descontrolado de las células que suele afectar a los hombres adultos o a los ancianos.
El tratamiento del cáncer de próstata depende de la propagación de la enfermedad:

  1. Espera vigilante: se trata de una vigilancia activa del crecimiento del cáncer sin recibir tratamiento.
    En la elección del tratamiento se analiza el riesgo de muerte del paciente debido al cáncer y la esperanza de vida.
    Combinando estos dos elementos, para un específico grupo de pacientes no hay ningún tipo de tratamiento que pueda mejorar la esperanza y la calidad de la vida.
    Estos pacientes no se someten a ningún tratamiento, porque cualquier opción podría empeorar la calidad y la esperanza de vida. La espera vigilante es la opción más adecuada cuando:

    • La esperanza de vida del paciente es menor de 10 años
    • Los resultados de la escala de Gleason son menores de 6
    • La cantidad del antígeno prostático (PSA) específico es menor de 10 ng/ml
    • El paciente no presenta síntomas
      cáncer de próstata
  2. Si la enfermedad está localizada se realiza un tratamiento local (cirugía o radioterapia).
  3. En caso de reincidencia o de carcinoma en metástasis, se descarta la cirugía y la radioterapia se toma en consideración rara vez. En este caso el médico puede recomendar un tratamiento endocrino (hormonal).
  4. En las fases siguientes al tratamiento hormonal, si el paciente ya no responde de manera positiva al tratamiento, se puede someter a quimioterapia (fase final del tratamiento del cáncer de próstata).

 

¿Cuándo operar el cáncer de próstata?

Intervención quirúrgica – se puede extirpar la próstata:

  1. Durante la etapa inicial del cáncer
  2. Cuando la glándula deja de responder a otros tratamientos

La extirpación de próstata mediante intervención quirúrgica se denomina prostatectomía.

La extirpación de próstata:

  1. Mediante una incisión abdominal se denomina postatectomía radical retropúbica
  2. Mediante una incisión del perineo (la piel entre el escroto y el ano) se denomina prostatectomía perineal radical.

La prostatectomía laparoscópica robótica (PRLAR) es una intervención quirúrgica empleada para extraer la próstata con la ayuda de la tecnología moderna.
A diferencia de otras formas de prostatectomía, este método no implica una incisión grande.
Hoy en día, la PLAR se está convirtiendo en un procedimiento cada vez más popular entre médicos y pacientes.
La ventaja de este tipo de operación quirúrgica consiste en que la inclinación y los movimientos del brazo mecánico son más amplios respecto a los que puede realizar la mano del cirujano, por lo tanto es más preciso.

Otro tipo de procedimiento quirúrgico  y diagnóstico es la resección transuretral de próstata (TURP), que consiste en la extirpación de una pequeña porción de masa para aliviar los síntomas urinarios.
Este procedimiento implica la extirpación de la parte de glándula que obstruye la uretra y provoca problemas durante la micción.
Puede ayudar a detectar un tumor en la zona de trasición de la próstata.
Este procedimiento se realiza introduciendo, a través del pene, un pequeño instrumento denominado resectoscopio.

La criocirugía es otro método que consiste en la congelación de la próstata mediante la inserción de agujas metálicas en el perineo. El agua de las células que rodean las agujas se congela, provocando la muerte de las células.
Este método se considera más eficaz que otros tipos de tratamiento, ya que provoca menos complicaciones y efectos secundarios.
La criocirugía está indicada:

  1. Como primer tratamiento en caso de cáncer en estapainicial (sólo para cáncer de próstata)
  2. En caso de reincidencia después de haberse sometido a otros tratamientos para el cáncer (como la radioterapia)

 

Complicaciones tras la prostatectomía

A veces, la prostatectomía puede provocar daños a los nervios.
Los efectos secundarios más frecuentes son:

  1. Impotencia
  2. Incontinencia urinaria

Algunos pacientes también sufren de problemas de erección y eyaculación.

Complicaciones durante la operación

 

Complicaciones Frecuencia
(min. – max)
Hemorragia < 10%
Perforación rectal 0,1-0,2 %
Lesiones en la uretra 0,1-1 %

 

Complicaciones en el postoperatorio

Complicaciones Frecuencia
(min – max)
Trombo o embolia 0,7- 2,6 %
Cardiovasculares 0,1-1,4 %
Estenosis uretral
(estrechamiento)
0,6- 10 %
Incontinencia urinaria 2,5-24 %
Impotencia 10-75 %

Complicaciones más frecuentes después de la cirugía de prostatectomía

Incontinencia urinaria – a menudo el paciente padece de incontinencia urinaria después de la cirugía.

Con la cirugía robótica:

  1. El 94% de los pacientes se recupera totalmente al cabo de 3 meses
  2. El 96% de los pacientes se recupera totalmente al cabo de 12 meses

Los ejercicios de Kegel pueden reducir el tiempo de recuperación de la incontinencia.

Cirugía para la incontinencia después de la prostatectomía
Por lo general, la cirugía se realiza por lo menos 12 meses después de la prostatectomía, porque el paciente puede recuperarse de forma espontánea.

Hay dos posibilidades:

  1. Introducción de un cabestrillo, es decir una banda de material biocompatible que le proporciona soporte al perineo y a la uretra. Está indicado en caso de incontinencia no grave.
  2. Un esfínter artificial, es decir una prótesis que consigue que el paciente vuelva a tener el control de la vejiga. Está indicata para la incontinencia grave (cuando el paciente emplea por lo menos 4 pañales por día).

Disfunción eréctil
Esta es una complicación que ocurre sobre todo en las personas ancianas.
Las investigaciones enseñan datos muy distintos, el porcentaje de personas que pueden padecer problemas de erección puede variar de 9 a 86%.
Por lo general, este trastorno dura por lo menos 6 meses después de la cirugía.
Estos pacientes pueden recurrir a:

  1. Medicamentos que estimulan la erección
  2. Prótesis

Recuperación tras una intervención quirúrgica de cáncer de próstata
La intervención quirúrgica para el cáncer de próstata conlleva una estancia hospitalaria que varía dependiendo de:

  1. Tipo de intervención realizada
  2. Estado de salud general del paciente

Por lo general, los pacientes deben permanecer en el hospital durante aproximadamente 2-3 días después de la operación.
Los pacientes que han sometido a una cirugía laparoscópica y técnicas mínimamente invasivas similares, suelen recuperarse de forma más rápida que los demás.
De todas las técnicas, la prostatectomía robótica laparoscópica es la que ofrece la recuperación más rápida.
En cuanto a la recuperación, la hinchazón en las zonas de incisión suele reducirse al cabo de unas pocas semanas o unos meses.
El control de la vejiga (de la micción) también mejora paulatinamente.
Por lo general, se recomienda realizar actividades físicas moderadas para:

  1. Aumentar la circulación sanguínea
  2. Reducir la formación de coágulos sanguíneos en las piernas

Durante la recuperación del cáncer de próstata, el paciente puede caminar y subir escaleras. Sin embargo, se recomienda evitar levantar objetos pesados y realizar actividades intensas durante al menos 2-6 meses.

Terapia hormonal para el cáncer de próstata

La terapia hormonal actúa sobre la hormona masculina denominada testosterona.
Esta hormona es responsable del crecimiento de células cancerosas en la próstata. La terapia hormonal intenta limitar la producción de testosterona, frenando así el crecimiento de células cancerosas.

Esta terapia está indicada en caso de:

  • Carcinoma de próstata con metástasis
  • Tumor localizado, pero solo en los pacientes que no pueden someterse a otros tratamientos

A veces, el bloqueode la testosterona ayuda a reducir el tamaño de la masa maligna. Algunos medicamentos empleados disminuyen la producción de testosterona, mientras que otros reducen la capacidad del cuerpo para utilizar esta hormona.
Este tipo de terapia es una opción interesante, especialmente para los pacientes inoperables.

La reducción de la testosterona se puede conseguir de diferentes maneras:

Castración quirúrgica, con la orquiectomía bilateral. Este es el método más eficaz, fue el único hasta que se introdujeron los medicamentos. 

Castración farmacológica

  1. Análogos de la hormona liberadora de la hormona luteinizante, con un bloqueo del eje hipotálamo-hipófisis, como por ejemplo: goserelina, buserelina.
  2. Antiandrógenos (esteroideos y no esteroideos), con un bloqueo de la síntesis de la testosterona, como por ejemplo el acetato de ciproterona.
    Entre los antiandrógenos no esteroideos (los más empleados hoy) cabe destacar la bicalutamida (Casodex®). Este es el medicamento con la mejor relación coste/beneficio.
  3. Estrógenos, reemplaza la testosterona en el receptor de la membrana celular.

¿Qué se hace cuando el paciente deja de responder de manera positiva al tratamiento hormonal?

En estos casos, la mejor opción es la quimioterapia.
Algunos de los medicamentos que se emplean para el carcinoma de próstata son:

  • Mitoxantrona, que puede mejorar en términos generales la supervivencia y la calidad de la vida, además de reducir el dolor
  • Docetaxel, que pertenece a la clase de los taxanos. La dosis es de 75 mg/m2 durante 3 semanas o de 30 mg/m2 cada semana durante 6 semanas

Estos tratamientos pueden aumentar la supervivencia de algunos meses, pero no eliminan la neoplasia.
La quimioterapia puede causar un aumento del antígeno prostático específico, porque provoca la destrucción de las células tumorales que liberan el antígeno en la sangre.

Radioterapia para el cáncer de próstata

La radioterapia consiste en el uso de rayos x de alta energía u otros tipos de radiaciones para destruir las células cancerosas.

  1. La radioterapia externa dirige las radiaciones eviadas por el equipo médico hacia las células cancerosas.
  2. La radioterapia interna o braquiterapia consiste en introducir pequeños implantes de sustancias radiactivas, conocidos como semillas o agujas, cerca o dentro de la próstata.
    Las ventajas de la braquiterapia incluyen la posibilidad de aplicar una mayor cantidad de radiaciones y limitar los efectos secundarios en la próstata.
    Estos rayos destruyen en ADN de las células cancerosas.
  3. La radioterapia tridimensional conformada 3D envía radiaciones que se adaptan a la forma del órgano al que están dirigidas. Esto permite enviar una mayor cantidad de radiaciones y se reducen los daños en el tejido sano.
    Este tipo de radioterapia es muy eficaz para el tratamiento del cáncer de próstata debido a que la cantidad de radiaciones utilizada es bastante alta

¿Cuándo hay que someterse a la radioterapia?

  1. La radioterapia puede ser el único tratamiento para los pacientes con un cáncer que se ha extendido a los ganglios linfáticos, y que entonces no se puede operar.
  2. En los pacientes con cáncer localizado (primera o segunda fase) la elección se hace más compleja, porque la radioterapia es igual de eficaz como la cirugía, pero puede tener menos efectos secundarios.
  3. Los mejores resultados se aprecian en el caso de cáncer de tercera fase (avanzado), pero sin metástasis. En este caso se realiza la radioterapia junto al tratamiento hormonal con los análogos de la hormona liberadora de la hormona luteinizante.
  4. Para reducir los síntomas en caso de carcinoma de próstata con metástasis y reincidencia, si el tamaño de la próstata es demasiado grande

Este tratamiento puede provocar algunos efectos secundarios, tales como:

Otros tratamientos
Otros tipos de tratamientos incluyen los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) y la terapia biológica.

  1. La HIFU consiste en la emisión de ondas ultrasónicas en las células tumorales para destruirlas. Esta terapia se realiza en caso de tumor localizado.
  2. La terapia biológica estimula el sistema inmmunológico para que detecte y destruya las células cancerosas

 

Seguimiento (chequeos) después de la cirugía para el cáncer de próstata

Según las directrices del American Cancer Society, después de los tratamientos para el cáncer de próstata se recomienda comprobar el nivel del antígeno prostático específico (PSA).

  1. Cada 6 meses durante los primeros 5 años
  2. Cada 12 meses en los años siguientes

Si el tratamiento ha tenido éxito, el antígeno baja hasta 0,00 o 0,01.
Si en los años siguientes vuelve a subir hasta 2, 3 o 4, esto quiere decir que un tumor se está volviendo a formar

 

Prevención del cáncer de próstata

 

Dieta y alimentación para el cáncer de próstata 

Al igual que con cualquier otra enfermedad, la alimentación es fundamental para mejorar la funcionalidad del cuerpo y prevenir cáncer.
Se cree que una dieta rica en pescado, fruta y verdura reduce el riesgo de cáncer de próstata.
Hay que evitar la leche y los productos lácteos porque son una de las causas de la formación del cáncer de próstata.

 

Remedios naturales para el  cáncer de próstata

Zumo de granada y cáncer de próstata
¿Nunca has pensado al zumo de granada como tratamiento para los pacientes con cáncer de próstata?
Muchos estudios demuestran que el zumo de granada tiene un impacto positivo en pacientes con cáncer de próstata.

Beber zumo de granada con regularidad puede retrasar la propagación del cáncer de próstata.
De acuerdo con estudios de laboratorio, las sustancias presentes en este zumo pueden destruir las células cancerosas.
La granada es rica en casi todos los tipos de antioxidantes que pueden provocar la muerte de las células cancerosas.
Entre las sustancias para la prevención del cáncer de próstata, se encuentra el zinc.
De hecho, las personas que padecen esta enfermedad tienen bajo niveles de zinc en la sangre.
El jengibre puede ayudar a combatir un cáncer ya diagnosticado.

Estudios preliminares
En un estudio, aproximadamente 50 pacientes mostraron un aumento significativo en los niveles de PSA a pesar de completar el tratamiento convencional (intervención quirúrgica y radioterapia).

La velocidad con la que aumenta el nivel de PSA es un dato fundamental para prever la evolución del cáncer a la próstata.
Después de la terapia para el cáncer, si la progresión del valor del PSA es lenta significa que la expectativa de vida será más larga.

Un estudio realizado por los investigadores de la University of California en Los Ángeles y publicado en la revista Clinical Cancer Research ha comparado dos grupos de personas después del tratamiento contra el cáncer de próstata.
El primer grupo de pacientes consumío cotidianamente 200ml de zumo de granada, mientras que el segundo grupo no.
Los resultados han mostrado que en el grupo de los que bebieron zumo de granada, el tiempo promedio de duplicación del nivel de PSA fue de 54 meses, mientras que en el otro grupo fue de 15 meses.