Quistes renales: clasificación y síntomas

quistes renales

Los quistes renales son bolsas redondas llenas de líquido que se desarrollan en uno o en los dos riñones.
Los quistes renales pueden ser de dos tipos, dependiendo de su forma y contenido:

  1. Simples
  2. Complejos

 

Quistes renales simples

Los quistes simples son benignos (no cancerosos).

Los quistes renales simples son bolsas de forma ovalada o esférica que contienen un líquido aguado. Son benignos y a menudo son asintomáticos.
Los síntomas más comunes de los quistes renales son el aumento de la presión sanguínea, el dolor de espalda, dolor en el lado derecho del abdomen o en el izquierdo, las infecciones urinarias y otros.
Cuando aparecen varios quistes en ambos riñones, esto se conoce como quistes renales bilaterales.

Generalmente, los quistes se forman en el tejido cortical del riñón, es decir, en la parte externa o en el parénquima cortical, en pocas ocasiones el quiste es medular (en el interior).
Esos quistes también comprender los quistes parapielicos que se forman en el seno renal, es decir, en la parte más cercana a la pelvis.

Los quistes renales simples se conocen como quistes hiperdensos cuando hay sangre o material proteínico.
La mayoría de las personas mayores de 50 años padece quistes simples, pero no lo saben.

 

Quistes renales complejos

Los quistes renales complejos pueden ser benignos o malignos (cancerosos), en este último caso se requiere tratamiento de inmediato.
Las personas mayores de 50 años tienen un riesgo más alto de desarrollar esta enfermedad.

Los quistes complejos están caracterizados por:

  • Paredes irregulares
  • Septos (paredes dentro del mismo quiste)
  • Calcificaciones (acumulación de calcio)
  • Vasos sanguíneos, es decir que pueden estar muy vascularizados

Quistes renales complejos y tumores
El urólogo puede utilizar el método Bosniak para clasificar el riesgo de que el quiste renal se trasforme en un tumor.
El método depende de la biología molecular, del aspecto del quiste que se observa por medio la TAC con medio de contraste, o por medio de una ecografía o de una resonancia magnética.
Las categorías de Bosniak I, II, III, IV les atribuyen a los quistes renales complejos una determinada posibilidad de que desarrollen un tumor en el riñón, esta posibilidad es, respectivamente, 0 %, 15,6 %, 65,3 % y 91,7 %.
Generalmente, los quistes complejos de categoría IV de Bosniak están asociados con las neoplasias renales.

Correspondencia entre las categorías de Bosniak y la probabilidad de desarrollar un tumor

Categoría Probabilidad de tumor
I 0%
II 15,6%
III 65,3%
IV 91,7%

Fuente: Bosniak classification for complex renal cysts: history and critical analysis

 

Clasificación de los quistes renales complejos según Bosniak

  • Categoría I o quistes benignos: se refiere a los quistes benignos simples que no presentan septos (paredes internas que lo dividen) o que están formados por una sola masa sólida. Este quiste tiene las paredes bien definidas y no están calcificadas.
    Tiene la densidad del agua y no absorbe el líquido de contraste.
  • Categoría II o probablemente benigna: se refiere a los quistes benignos con septos delgados.
    En estos quistes se presentan lesiones bien definidas que no se evidencian con el empleo de un medio de contraste. Estos quistes miden menos de 3 cm. Las paredes de los quistes pueden estar calcificadas.
  • Categría IIF: en este caso, no se puede decir que el quiste pertence a la categoría II o III. Se caracteriza por tener un gran número de septos, la pared los septos presentan calcificaciones nodulares o iregulares. El quiste es hiperdenso y mide más de 3 cm. No se detecta con medio de contraste.
  • Categoría III: puede ser benigno o maligno.
    Las paredes de la célula y los septos pueden haberse vuelto más gruesos, denso densa y nodular.
    Se observan calcificaciones gruesas. El quiste de categoría III no absorbe el líquido de contraste.
  • Categoría IV o quistes malignos: se refiere a las lesiones en forma de masas quísticas. Las paredes de los quistes se han vuelto más gruesas y presentan septos. Los quistes absorben el líquido de contraste.

 

Clasificación de los quistes renales según su localización

Quistes renales exofíticos

Es una formación quística que se desarrola desde el interior del órgano hacia fuera por un efecto secundario de la acumulación de líquidos.

Puede haber dos tipos de quistes:

  1. El primer tipo es el quiste renal simple lleno de líquido, tiene las paredes delgadas y los bordes irregulares. El quiste solamente contiene líquido de color claro. Estos quistes no constituyen un riesgo de que, en el futuro, se convierta en un tumor del riñón y por lo tanto los pacientes pueden estar tranquilos.
  2. El segundo tipo de quiste es el quiste renal complejo que es todo lo contrario al quiste simple ya que tiene las paredes irregulares.

Quistes medulares

Estos quistes son pequeños y se encuentran en la zona medular o en el interior del órgano.

 

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Riñón poliquístico

Esta enfermedad se caracteriza por quistes bilaterales que se encuentran en ambos riñones y afectan sobre todo a las personas mayores de 50 años de edad.

Al cabo de un tiempo, estos quistes colonizan todo el espacio disponible. Es una situación muy peligrosa debido a que reduce la capacidad de los riñones de eliminar los desechos del cuerpo.
Si estos desechos se acumulan pueden volverse tóxicos para el cuerpo. Los desechos acumulados son como un veneno y la persona puede necesitar una diálisis o un trasplante renal.

Riñón poliquístico en los niños
Cientos de quistes forman unos fajos en el riñón de los niños o de los recién nacidos.

 

Riñón poliquistico en los adultos
Así como en la enfermedad renal en los niños, cientos de quistes se unen e invaden el interior del riñón.
Los quistes reemplazan una parte de la estructura del riñón, sin embargo, la aparición de estos quistes no quiere decir que haya un tumor.

 

 

Síntomas de los quistes renales

Generalmente, los quistes simples son asintomáticos.
Algunos de los síntomas de los quistes renales son los siguientes:

  • Infecciones frecuentes de las vías urinarias
  • Dolor en el costado derecho o izquierdo, según el riñón que ha sido afectado
  • Fiebre y escalofríos, en caso de infección
  • Sangre en la orina
  • Presión sanguínea alta o hipertensión
  • Dolor de espalda

Generalmente, estos síntomas aparecen cuando el quiste crece y se vuelve más grande.

 

Los quistes voluminosos (de gran tamaño) pueden afectar e impedir que los otros órganos del abdomen funcionen correctamente.

En algunas ocasiones estos quistes se rompen y esto puede provocar síntomas graves o leves.
Algunos síntomas y consecuencias de la ruptura de un quiste son:

En los casos más graves, la ruptura de los quistes renales puede obstaculizar el flujo sanguíneo en algunas zonas del riñón y esto puede provocar daños graves.

 

Quistes renales: diagnóstico, tratamiento y remedios