Fractura del dedo

¿Cómo ocurre la fractura del dedo?

Los dedos están fácilmente sujetos a accidentes durante las actividades diarias y las lesiones de los dedos son entre las más frecuentes que se encuentran en urgencias.

Cada dedo tiene tres huesos, llamados falanges, excepto el pulgar que solo tiene dos. Cuando un hueso se lesiona hablamos de fractura, sin depender de si está solo torcido o roto en varios fragmentos.

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Fractura del dedo de la mano

En este artículo vamos a tratar lesiones agudas o recientes, ya que el tratamiento de fracturas que se están recuperando es diferente.

 

Desde la base del dedo hasta la yema, las fracturas más comunes son:

  • Fractura por avulsión de la falange proximal;
  • Fractura de la base de la falange proximal;
  • Fractura de la articulación interfalángica dorsal;
  • Fractura oblicua de la falange medial;
  • Fractura de la articulación interfalángica distal.

 

La lista podría continuar: existe un número indefinido de tipos de fracturas óseas que afectan los dedos.

 

Causas de la fractura del dedo

 

En general, la fractura de un dedo se debe a un traumatismo en la mano. Un dedo se puede fracturar cuando se aplasta en una puerta o cuando se apoyan las manos en el suelo para detener una caída.

Los dedos que se fracturan más a menudo son el pulgar, el índice y el medio, en cambio las fracturas del anular son las que ocurren con menos frecuencia.

Nos podemos romper un dedo incluso durante un partido de fútbol, baloncesto o vóleibol si el balón provoca un esguince.

La causa de una fractura del dedo puede afectar tanto los niños como los adultos e incluso puede deberse a un descuido cuando trabajamos con sierras, perforadoras y otra herramienta similar.

 

Síntomas de la fractura del dedo

 

Los síntomas más comunes de una fractura del dedo son el dolor inmediato después del traumatismo y a veces la deformación del hueso o de la articulación (también se habla de dislocación). Aunque no haya ninguna deformidad, se siente un fuerte dolor en el punto de la fractura.

 

Las fracturas suelen causar mucho dolor, pero a menudo se consigue doblar el dedo a pesar de la molestia. Según su estabilidad, algunas fracturas pueden causas más dolor que otras.

Dentro de muy poco, normalmente en 5-10 minutos después del traumatismo, se pueden apreciar hinchazón y moretones en el dedo, que se vuelve rígido y es difícil moverlo.

La hinchazón no está localizada como el dolor, sino que también puede propagarse a los dedos cercanos.

Si la fractura es grave, se aprecia de inmediato el moretón que se debe a la sangre que la fractura derrama.

Por último, si la hinchazón es excesiva, el dedo puede entumecerse porque los nervios de los dedos resultan comprimidos.

 

Diagnóstico de la fractura del dedo

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Fractura en la base de la falange más cercana a las uñas en el segundo dedo

Puede ser dificil detectar si un dedo está lesionado, dislocado o solo torcido, ya que los síntomas suelen ser los mismos:

  • Dolor;
  • Hinchazón;

Para empezar hace falta controlar si el dedo resulta deformado. Si parte del dedo está orientada hacia una dirección diferente del resto del dedo, es probable que el hueso esté lesionado o dislocado, es decir el hueso se ha desplazado saliendo de su sede anatómica, normalmente resulta deformado a nivel del nudillo.

Un dedo lesionado o dislocado resulta magullado en el lugar donde se han roto los capilares y en caso de fractura se siente un fuerte dolor durante la palpación.

En cambio, si el dedo está torcido, eso quiere decir que el ligamento se ha estirado (el ligamento es la parte de tejido que conecta los huesos). El dedo no debería resultar ni magullado ni deformado, el dolor y la hinchazón se reducen de manera gradual. Si cabe la posibilidad de un esguince en el dedo, es mejor evitar usarlo y esperar para ver si el dolor y la hinchazón mejoran durante los dos días siguientes.

 

Pruebas médicas para la fractura del dedo

 

Para el diagnóstico de una fractura del dedo hace falta una radiografía.

Hay algunos tratamientos útiles de corto plazo, tales como:

  • La aplicación de un cabestrillo provisional;
  • La aplicación de hielo;
  • La administración de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.

El tratamiento más indicado depende del tipo de fractura. De hecho, cada tipo de fractura tiene características específicas que se tienen que tratar de manera diferente.

Si la fractura es simple, el médico aplica un cabestrillo en el dedo lesionado. Toda la mano tiene que descansar, entonces es más comodo aplicar el cabestrillo en la mano también.

En caso de lesiones más complejas, el médico puede consultar un cirujano ortopédico (especializado en articulaciones y huesos).

 

Riesgos y complicaciones para la fractura del dedo

 

Después de la cirugía podrían apreciarse infecciones o hemorragias. Después del tratamiento, el dedo podría tener un aspecto diferente del que tenía antes del traumatismo.

 

Sin el tratamiento de rehabilitación, podría ser difícil volver a las actividades diarias.

El dedo lesionado puede seguir más grande o más hinchado que antes porque el cuerpo ha producido un exceso de callo óseo, se trata de una reacción normal.

 

¿Qué hacer? El tratamiento para la fractura del dedo

 

Hielo: el hielo ayuda a reducir la hinchazón y el dolor, incluso puede ayudar a prevenir que los tejidos se dañen.

Se aconseja aplicar una bolsa de hielo o llenar una pequeña bolsa de plástico con agua fría, cubrir la bolsa con una toalla y colocarla sobre el dedo durante 15-20 minutos cada hora.

 

Elevación: es útil levantar la mano sobre el nivel del corazón con la mayor frecuencia posible.

Se puede aplicar vendaje de dos formas:

  • Comprimiendo para reducir el dolor;
  • De manera rígida para impedir que las articulaciones entre los dedos se muevan, en este caso se puede vendar el dedo lesionado junto a otro dedo.

De esta manera se puede reducir la hinchazón y el dolor.

Se aconseja apoyar la mano sobre almohadas o mantas para mantenerla levantada de manera más comoda.

La terapia física puede reducir mucho los tiempos de recuperación a través de la aplicación de la terapia magnética.

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Dislocación del quinto dedo
Alila/bigstockphoto.com

 

El tratamiento de las fracturas del dedo depende de tres factores destacados:

  • En primer lugar, si la fractura es “estable” o “inestable”, puede ocurrir junto a un esguince o a una dislocación;
  • Si la fractura afecta una de las articulaciones del dedo;
  • Si el dedo presenta deformidades.

 

Si la fractura afecta una articulación, es importante asegurarse de que las superficies de la articulación estén alineadas de forma correcta. El médico analiza las articulaciones de los dedos a través de la radiografía y se asegura de que no haya ninguna irregularidad en las superficies.

 

En segundo lugar, es importante saber si la fractura es “estable” o “inestable”. Para determinar la estabilidad de una fractura, el médico analiza la forma de la fractura del hueso a través de la radiografía para controlar si con el tiempo los fragmentos se desplazan saliendo de su posición normal o si permanecen en una posición estable.

 

Por último, el médico busca posibles deformidades en el dedo, tales como rotaciones o acortamientos.

 

Los dedos de la mano herida deberían alinearse de la misma manera que los dedos de la mano sana.

 

Esto quiere decir que extendiendo todos los dedos de las dos manos la longitud debería ser la misma.

 

Además, cuando se cierra el puño, los dedos no deben cruzarse, sino que deberían estar alineados en paralelo.

 

Si los dedos se cruzan cuando se aprieta el puño, quiere decir que puede haber una deformidad rotacional que se debe a la fractura.

 

El ortopedista aconseja la escayola o la cirugía dependiendo de estos datos.

 

Cirugía para la fractura del dedo

 

Puede hacer falta la cirugía para conseguir el mejor funcionamiento posible del dedo después de la recuperación en los casos siguientes:

  • Si las superficies de las articulaciones no se alinean de manera correcta;
  • Si la fractura es inestable o abierta;
  • Si hay una deformidad por rectificar.

Si no hace falta el tratamieno, igualmente se puede aplicar un pequeño cabestrillo para proteger el dedo herido. En algunos casos, se puede utilizar como cabestrillo el dedo cercano al fracturado.

Cuando el dedo lesionado no está en la posición correcta, las deformidades se tienen que rectificar, o “reducir”. A menudo esto se puede realizar bajo anestesia local. En este caso, se realiza una inyección en los pequeños nervios que están en la base del dedo. La inyección anestesia el dedo y permite que el médico manipule la fractura y rectifique la deformidad.

Se emplean las agujas de Kirschner, placas y tornillos para que los fragmentos óseos permanezcan alineados en la posición correcta.

 

Chequeos (seguimiento médico) para la fractura del dedo

 

Como resultado de una fractura del dedo, muy a menudo se aplica un cabestrillo o una órtesis al paciente. Es muy importante no mover el cabestrillo y mantener el dedo fracturado en la posición correcta para favorecer la recuperación. Además es esencial mantener el vendaje limpio, seco y en posición elevada para reducir la hinchazón.

Las actividades diarias pueden agravar las lesiones y causar dolor creciente, entonces es mejor no usar la mano fracturada hasta la cita siguiente con el ortopedista.

Un especialista podría citar el paciente alrededor de una semana después del traumatismo para otra radiografía que sirve para evaluar la posición de los fragmentos óseos. En efecto, si el dedo no está alineado de manera correcta, es posible que no se consiga la recuperación completa del dedo y se aprecie una invalidez permanente.

 

 

Rehabilitación para la fractura del dedo

 

Se puede empezar a utilizar la mano en cuanto el médico decida que se puede mover el dedo. La rehabilitación con ejercicios simples que se tienen que repetir cada día ayuda a reducir la rigidez del dedo y la hinchazón.

En la primera fase de la rehabilitación, el fisioterapeuta tiene que realizan la movilización pasiva para mejorar la amplitud de movimiento.

Cuando el paciente consigue utilizar el dedo de manera activa es necesario pasar a los ejercicios de kinesioterapia activa y a la recuperación de la funcionalidad de la mano.

 

¿Cuánto se tarda en sanar? El pronóstico para la fractura del dedo

 

La fractura debería sanar de manera completa después de:

  • La reducción;
  • La inmovilización que ha establecido el ortopedista;
  • Alrededor de 3/4 semanas de rehabilitación.

 

El problema que se aprecia con más frecuencia después del tratamiento de las fracturas de los dedos es la rigidez articular.

Cuando se inmovilizan los dedos, la corteza y los tejidos blandos que se encuentran alrededor de la articulación se doblan y se acortan, provocando una reducción del movimiento de la articulación.

Es esencial que el hueso sane antes de que la articulación se vuelva demasiado rígida y se aprecie una limitación de movimiento.

Muchas personas pueden necesitar terapia física para recuperar la amplitud del movimiento.

La rigidez y la hinchazón causan mucha preocupación y pueden crear problemas serios si no se tratan.

 

Hay casos de fracturas del dedo no tratadas que sanan de manera correcta aunque sean parcialmente desplazadas, entonces en estos casos es mejor aplicar una órtesis antes que la escayola.

 

Es importante someterse a terapia física para recuperar la amplitud de movimiento adecuada.

Los ejercicios de rehabilitación hacen falta para recuperar el movimiento y la fuerza, al principio son pasivos, pero cuando el dolor lo permite es necesario mover los dedos de forma activa y reaccionando a resistencias externas.

Los tiempos de recuperación dependen de la gravedad de la fractura, se puede recuperar completamente dentro de 3/4 semanas en caso de una pequeña fractura no desplazada, pero si la fractura es desplazada la recuperación puede tardar incluso 3 meses.