Tendinitis del tendón de Aquiles: tratamiento

¿Qué hacer? ¿Cuál es el tratamiento para la tendinitis de Aquiles?

Fase aguda
En primer lugar, el objetivo del tratamiento es reducir la inflamación.
El tratamiento de la tendinitis aquílea consiste en mantener en reposo el tobillo afectado para favorecer la recuperación de las microlesiones.
Es útil aplicar hielo durante 20 menudos 3 veces al día durante los primeros 2 días.
Para no forzar la zona afectada, se recomienda buscar ayuda o utilizar un soporte para realizar los movimientos que provocan dolor.


Si se sigue practicando la actividad laboral o deportiva que provoca dolor, se pueden agravar las lesiones hasta provocar una tendinitis crónica.
A veces estos tratamientos son suficientes para recuperarse por completo en caso de tendinitis de Aquiles.

 

Medicamentos

Existen diferentes tipos de medicamentos para el tratamiento de la tendinitis de Aquiles.
El médico puede recetar fármacos analgésicos tales como el paracetamol o antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) tales como ibuprofeno (Neobrufen) y diclofenaco (Voltaren), aunque tienen efectos secundarios tales como síntomas abdominales y úlcera de estómago.
Estos fármacos son eficaces para aliviar el dolor y también se pueden usar en forma de crema o gel sobre la zona afectada.
Si los síntomas de la tendinitis persisten durante más de dos meses, el médico puede inyectar cortisona directamente en el tendón, aunque esto puede debilitar el tendón y favorecer su rotura.
Este fármaco es muy eficaz gracias a su efecto antinflamatorio, pero proporciona un alivio temporal si no se descansa en tendón.
Cuidado: la cortisona puede agravar la diabetes ya que inhibe la acción de la insulina.
Su utilizo requiere la prescripción médica.

 

Fisioterapia para la tendinitis del tendón de Aquiles

Los tratamientos más adecuados son las manipulaciones, que contribuyen a desbloquear la articulación del tobillo y favorecer la circulación de la sangre, promoviendo así la recuperación.

El masaje de la pantorrilla es menos eficaz.
Algunos estudios sobre la efectividad del tratamiento mediante ondas de choque en caso de tendinitis de Aquiles muestran buenos resultados.

Ondas de choque, tendinitis de Aquiles, hinchazónLos estudios muestran que los corredores tienen un porcentaje de recuperación más alto que las personas que no practican deportes.

Un instrumento muy eficaz en el tratamiento de la tendinitis de Aquiles es la plantilla ortopédica, que reduce la carga y el estiramiento del tendón favoreciendo el reposo funcional.
Es fundamental el fortalecimiento de los músculos después de una tendinitis de tobillo, ya que los pacientes con una pantorrilla muy fuerte no suelen sufrir este tipo de tendinitis.
El tratamiento mediante ondas de choque es especialmente eficaz en patologías tales como la entesitis, espolón calcáneo y seudoartrosis.

Las técnicas de fisioterapia tales como la laserterapia, ultrasonidos y ondas de choque, ayudan a reducir la hinchazón y el dolor, gracias a su efecto antinflamatorio.
La tecarterapia no es eficaz en caso de tendinitis.
Por lo general, estos tratamientos proporcionan efectos a largo plazo.
Al fin de reducir la tensión en el tendón se recomienda el uso de una tobillera o del kinesiotaping (o vendaje neuromuscular).
La terapia manual es muy eficaz en el tratamiento de la tendinitis, especialmente el masaje cyriax y las manipulaciones miofasciales, ya que eliminan las adherencias y las fibrosis del tendón.
Cuando el dolor disminuye, se puede iniciar un programa de ejercicios de fortalecimiento de la unidad músculo-tendinosa.
Se recomienda evitar ejercicios de estiramiento del tendón, ya que agravan el dolor y no mejoran la tendinitis.

anatomia de pie y pantorrilla

 

 

Remedios naturales para la tendinitis de Aquiles

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Kinesiotaping para la tendinitis o tendinosis

Kinesiotaping para la tendinitis de Aquiles
Acción: drenante. Forma: una línea en forma de “I”. Longitud: 25-30 centímetros. Colocar el pie en posición neutral y fijar la base de la cinta bajo el tendón. Llevar el pie en flexión dorsal y aplicar la cinta sin tensión siguiendo el curso del tendón de Aquiles.
Se puede aplicar una pomada con árnica o una compresa de arcilla para reducir la hinchazón del tendón, pero esto no es suficiente para tratar el trastorno, ya que la inflamación desaparece a medida que las fibras del tendón se recuperan.

Ejercicios excéntricos
Algunos estudios han comparado los resultados obtenidos de diferentes programas de fortalecimiento muscular para tratar la degeneración del tendón. Estos estudios han demostrado que los ejercicios excéntricos son más eficaces que los tratamientos de fisioterapia convencional. Estos ejercicios provocan el estiramiento del músculo durante la aplicación de la carga (el músculo se extiende durante la contracción). Los ejercicios excéntricos tienen el efecto contrario: el músculo se acorta durante la contracción. Este es el método clásico que se utiliza en el gimnasio.
Los ejercicios isométricos son aquellos en que la longitud del músculo se mantiene constante, el cuerpo es inmóvil y debe contrarrestar una fuerza.
Los ejercicios excéntricos son muy eficaces en el tratamiento de la tendinitis de Aquiles. Cuando el paciente no experimenta dolor durante los ejercicios se puede aumentar la carga. Entre los efectos secundarios se encuentran dolor muscular y empeoramiento de la inflamación.
Estos efectos se producen cuando se realizan ejercicios muy rápidamente, de forma incorrecta o con una carga excesiva.


Ejecución de los ejercicios
Existen dos tipos de ejercicios: uno realizado con la rodilla extendida (que activa los músculos gastrocnemios) y otro con la rodilla flexionada (que activa el músculo sóleo).

  • Bajada con la rodilla extendida: colocarse con el antepié en el borde de un escalón. Se empieza con el talón levantado y la rodilla completamente extendida. Bajar el talón hasta que el pie quede en paralelo al suelo.
  • Bajada con la rodilla flexionada: se realiza manteniendo la misma posición que el ejercicio anterior, pero con la rodilla flexionada a 45°. Bajar el talón hasta que el pie quede paralelo con el suelo.

Cada vez que el talón se baja, se debe utilizar la otra pierna para volver a la posición inicial (con el fin de limitar la contracción concéntrica). Se pueden usar las manos para estabilizar el cuerpo antes o durante el ejercicio.
Se recomienda realizar estos ejercicios 3 series de 15 repeticiones (3×15), 2 veces al día, 7 días a la semana.
Realizar los ejercicios hasta que el dolor desaparezca, usando su propio peso corporal. Una vez que el dolor haya desaparecido, se puede aumentar progresivamente la carga usando pesas.

Variantes

  • Ponerse de pie frente a una pared con una pierna delante de la otra. Los dedos de los pies de la pierna anterior deben tocar la pared. Mantener la mayor parte del peso corporal sobre la pierna anterior. Desde esta posición, flexionar la rodilla tratando de tocar la pared. Al tocar la pared, retrasar de algunos centímetros y volver a intentarlo. Mantener una postura erguida durante el ejercicio. Realizar 3 series de 10 repeticiones para cada pierna.
  • Calf Machine (máquina de entrenamiento): con la ayuda de una máquina para pantorrillas, colocar el antepié en el borde de la máquina. Mantener una postura erguida colocando los pies con una anchura igual a la de los hombros. Con la resistencia colocada sobre los hombros, bajar los talones bajo el borde de la plataforma y luego elevarse a nivel de la plataforma para completar la repetición. Realizar 2 series de 10 repeticiones.
  • Banda elástica: ponerse en posición sentada con una pierna doblada y una extendida hacia adelante. Envolver la banda elástica alrededor del antepié de la pierna extendida. Se empieza manteniendo el pie en flexión plantar, con los dedos hacia adelante y lejos del cuerpo. Se realiza el ejercicio tirando la banda elástica hacia el cuerpo e tratando de contrarrestar la fuerza con el pie durante la realización del ejercicio. Realizar 3 serie de 12 repeticiones para cada pierna.

Se recomienda evitar correr y practicar deportes con pelota (tenis, fútbol, baloncesto, etc.) hasta que los síntomas desaparezcan por completo.
Se puede practicar ciclismo, aunque se deben evitar los ascensos y aceleraciones, y colocar el pie hacia adelante con respecto al pedal. Si se apoya la punta del pie sobre el pedal, el tendón hace un esfuerzo mayor con respecto al apoyo del talón.

 

Intervención quirúrgica para la tendinitis de Aquiles

La cirugía no es un tratamiento habitual para la tendinitis, pero en algunos casos puede ser de utilidad para eliminar tenosinovitis y calcificaciones.
Si el cirujano opta por una tenosinovectomía, significa que elimina la membrana sinovial. Esta membrana difunde fluidos sinoviales importantes para la lubrificación de la articulación, aunque un exceso de líquido provoca la hinchazón de la vaina.
Otro tipo de procedimiento quirúrgico es la eliminación de calcificaciones. Este procedimiento se realiza mediante artroscopia y no requiere tiempos de rehabilitación muy largos.

 

¿Cuánto tarda en desaparecer? El pronóstico para la tendinitis de Aquiles

Una tendinitis traumática desaparece de forma más rápida que una por sobrecarga.
Si se siguen realizando los movimientos repetitivos responsables de la inflamación, la tendinitis no desaparece y se vuelve crónica.

Una inflamación aguda suele desaparecer al cabo de un mes con reposo y fisioterapia.
Los tiempos de recuperación para la tendinitis crónica o recurrente son más largos, pero con los tratamientos adecuados la hinchazón y el dolor suelen desaparecer al cabo de 2-4 meses.

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