Trombocitopenia: diagnóstico, tratamiento y remedios

Diagnóstico de la trombocitopenia

Por lo general, la trombocitopenia se detecta al someterse a análisis de sangre de rutina que se realizan por otras razones.
Las plaquetas son un componente del conteo sanguíneo completo (CSC), que también contiene información sobre los glóbulos rojos y blancos.

El análisis completo de los otros componentes del CSC es importante para la evaluación del recuento bajo de plaquetas.
El CSC puede indicar la presencia de otros problemas de la sangre, por ejemplo:

  1. Eritrocitosis (recuento elevado de glóbulos rojos o hemoglobina)
  2. Leucopenia (recuento bajo de glóbulos blancos)
  3. Leucocitosis (glóbulos blancos altos), los leucocitos incluyen: monocitos, eosinófilos, neutrófilos, basófilos o linfocitos.

plaquetas-bajas-o-trombocitopeniaLa anemia aplásica, causa la reducción de todas las células de la sangre, por tanto provoca:

  • Eritrocitos bajos
  • Plaquetas bajas
  • Glóbulos blancos bajos (linfocitos, monocitos, etc.)

Estas anormalidades pueden indicar problemas en la médula ósea que causan la trombocitopenia.
Los glóbulos rojos anormales o fragmentados (esquistocitos) que se observan en el frotis de sangre pueden ser la evidencia del síndrome de HELLP, PTT (púrpura trombótica trombocitopénica) trombocito o SUH.

En el CSC otra evidencia es el volumen promedio de las plaquetas, o MPV, es decir, es una estimación del tamaño promedio de las plaquetas.
Un valor bajo de MPV en la sangre puede sugerir un problema de producción de plaquetas, mientras que un valor elevado puede indicar una mayor destrucción.

Es importante examinar también otros elementos además del análisis de sangre, incluyendo el panel metabólico completo, la coagulación y el análisis de orina.
Algunas anomalías en estas pruebas son típicas de:

  1. Cirrosis hepática (plaquetas bajas y bilirrubina alta)
  2. Insuficiencia renal (con azotemia y creatinina alta)
  3. Otras enfermedades

 

¿Qué hacer? Tratamiento para las plaquetas bajas

Trombocitopenia leve
Muchos casos de trombocitopenia leve no requieren tratamiento. La enfermedad puede desaparecer por sí sola.
Normalmente en las mujeres embarazadas la trombocitopenia leve mejora después del parto.

Trombocitopenia grave
Las opciones de tratamiento de la trombocitopenia pueden ser:

El tratamiento de la causa subyacente de la trombocitopenia. Si el médico consigue identificar y tratar la enfermedad que causa la trombocitopenia, puede mejorar los signos y los síntomas de la persona afectada.
El tratamiento de la púrpura trombocitopénica idiopática incluye medicamentos que bloquean los anticuerpos contra las plaquetas, como los corticosteroides.
La dexametasona es el medicamento más indicado, debido a que tiene un efecto anti-hemorrágico.
No hay que tomar corticoides durante muchos meses debido a que pueden tener efectos colaterales graves.
El 15-30% de los casos responde al tratamiento con corticoides (Therapy of chronic idiopathic thrombocytopenic purpura in adults. Berchtold P, McMillan R – Blood. 1989 Nov 15; 74(7):2309-17.).

Las transfusiones de sangre. Si el nivel de plaquetas es demasiado bajo, el médico puede compensar el sangrado con transfusiones de glóbulos rojos o plaquetas.
Si los corticoides no ayudan, el médico puede optar por la extirpación del bazo mediante cirugía (esplenectomía) o por medicamentos más fuertes que suprimen el sistema inmunitario.

El Rituximab ofrece una posibilidad de 30-40% de mantener un nivel adecuado de las plaquetas.
Los pacientes ideales para los que está indicado este medicamento son las mujeres jóvenes en las que la disminución de las plaquetas haya iniciado a más tardar dos años atrás.
Los resultados del tratamiento con Rituximab no siempre son inmediatos, es necesario esperar 2 o 3 meses para valorar los efectos de este medicamento.

La esplenectomía consigue resolver este problema en aproximadamente 2/3 de los casos (Chronic idiopathic thrombocytopenic purpura. George JN, el-Harake MA, Raskob GE – N Engl J Med. 1994 Nov 3; 331(18):1207-11.).
Sin embargo, entre los riesgos de esta cirugía se encuentra la formación de trombos y una mayor probabilidad de desarrollar infecciones.
Por lo general, en los niños no se suele extirpar el bazo ya que este órgano tiene una función inmunitaria y por lo tanto el niño tiene un riesgo más alto de infección.
Los pacientes que padecen otras enfermedades o problemas respiratorios no pueden someterse a la esplenectomía y el Rituximab no es un medicamento indicado en estos casos. extirpación-bazo

Existen medicamentos de nueva generación llamados agonistas de los receptores de trombopoyectinamiméticos de la trombopoyectina (TPO-m) (Eltrombopag, Romiplostim).
Estos medicamentos funcionan como la hormona que estimula la producción de plaquetas en la médula ósea.
No tienen efectos colaterales graves, pero el paciente debe tomar este medicamento durante mucho tiempo.
Este fármaco se emplea en los pacientes que no pueden o no desean someterse a otros tratamientos.
En algunos casos, los pacientes pueden recuperarse e interrumpir el tratamiento.
La TPO es eficaz en 80% de los casos.
Las personas que toman este medicamento pueden tener hemorragias leves, pero no corren el riesgo de tener hemorragias abundantes.

 

Remedios caseros para las plaquetas bajas

Evitar las actividades que podrían causar lesiones. Los deportes de contacto como el boxeo y el fútbol causan riesgos de hemorragia demasiado altos.

Beber alcohol con moderación ya que el alcohol ralentiza la producción de plaquetas en el cuerpo.

Tomar con cuidado los medicamentos sin receta. Los medicamentos analgésicos de venta libre que pueden alterar la función de las plaquetas son la aspirina y el ibuprofeno (Dolencar, Algiasdin y otros).

 

¿Qué comer? Dieta y alimentación para las plaquetas bajas

Según la Gluten Free Society, el gluten provoca malabsorción de la vitamina B12.
La vitamina B12 está implicada en la producción de:

  1. Glóbulos rojos
  2. Glóbulos blancos
  3. Plaquetas

La alimentación recomendada por la medicina natural consiste en alimentos naturales, evitando:

  1. Cereales con gluten (pan, pasta, galletas saladas, palitos de pan, galletas, pizza, kamut, espelta, cebada y avena)
  2. Leche y productos lácteos
  3. Otros productos procesados
  4. Dulces y suplementos que contienen maltodextrina
  5. Bebidas estimulantes (café, té) y cerveza

Algunas teorías de medicina natural recomiendan evitar la carne y las proteínas animales debido a que la anatomía del intestino humano es similar a la de los animales frugívoros (como el chimpancé) y es diferente a la de los carnívoros que tienen un intestino corto.
El hombre digiere la carne muy lentamente y, por lo tanto, se producen deshechos (putrescina, cadaverina, etc.).
Sin embargo, según la dieta del grupo sanguíneo y la dieta Paleo, la carne es un alimento fundamental para el hombre debido a que en el pasado era cazador.
Además, según la dieta del grupo sanguíneo, incluso la leucemia puede estar causada por el consumo de cereales.

 

Plaquetas bajas o trombocitopenia: causas, síntomas y complicaciones