Vómito

El vómito es la expulsión forzada e involuntaria del contenido del estómago a través de la boca.
Las náuseas son un malestar del estómago que se manifiestan con frecuencia antes del vómito.

Tipo de vómito:

  • Vómito alimentario: se expulsa la comida, es de color amarillento o marrón claro. Es el tipo de vómito que padece, por ejemplo, una persona ebria. Inmediatamente después de la expulsión la persona se encuentra mucho mejor.
  • Vómito acuoso: se trata de ácido con jugos gástricos.

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  • Vómito mucoso (blanco): no es ácido, pero contiene grandes cantidades de moco y jugos gástricos.
  • Vómito bilioso: contiene la bilis y es de color verde.
  • Vómito fecaloideo: su color es marrón oscuro y el olor es el de las heces.
    Por lo general, la causa se debe a una obstrucción intestinal.
  • Vómito rojo o hematémesis: contiene sangre de color rojo brillante y por lo general tiene su origen en una úlcera o cirrosis hepática.
  • Vómito en posos de café: tiene un color similar al alquitrán, porque se trata de sangre digerida.

Asimismo, se habla de vómito pernicioso si este síntoma es constante y se expulsa todo lo que se come. Es muy grave y puede ocasionar graves molestias al paciente.

Principales causas del vómito

La causa principal es la infección del estómago por un virus (por ejemplo, rotavirus).
La enfermedad comienza con el vómito y sigue con la diarrea, que se produce generalmente en las siguientes 12-24 horas.

Intoxicación alimentaria – el envenenamiento por toxinas lo producen las bacterias que crecen en los alimentos en mal estado de conservación (por ejemplo, Staphylococcus en la ensalada) o la toxina de Bacillus cereus en los platos de arroz.

El vómito también puede tener su origen en un episodio de tos intensa. Esto es especialmente frecuente en niños con reflujo.

Embarazo
El embarazo puede ocasionar vómitos. A menudo, las mujeres embarazadas sufren náuseas y vómitos por la mañana.

Migraña
Por lo general, el vómito por migraña empieza junto a un dolor de cabeza palpitante y desaparece una vez pasada la migraña.
El médico receta un medicamento para la migraña a fin de aliviar el vómito.

Apendicitis
La apendicitis es una urgencia médica que puede provocar vómito. Además, se experimenta un dolor en el abdomen muy fuerte y el apéndice se debe extirpar.

Laberintitis
La laberintitis es una infección del oído interno que provoca vértigo y acúfenos. El médico puede prescribir fármacos para aliviar los síntomas mientras el sistema inmunitario combate la infección. Se requieren dos semanas para una curación completa.

Congestión
El vómito puede producirse en caso de inhibición de la digestión a causa del frío, tras entrar en una bañera de agua fría, en el mar o tras consumir bebidas casi heladas.

Vómito autoinducido
El vómito autoinducido es propio de las personas con trastornos alimentarios como bulimia y anorexia. Se trata de una maniobra mediante la cual el paciente se introduce dos dedos o un palito en la garganta, cerca de la epiglotis. De este modo, estimula la abertura del esfínter gastroesofágico y la contracción muscular que empuja la comida hacia la boca.

Otras causas:

  • Alergias alimentarias.
  • Reflujo gastroesofágico, cuando el contenido del estómago (comida o líquido) vuelve hacia arriba.
  • Algunos medicamentos o tratamientos, como por ejemplo el tratamiento del cáncer con quimioterapia o radioterapia.
  • Mareos.
  • Dolores fuertes, como por ejemplo cálculos renales.

Causas graves

Si el vómito continúa durante más de 24 horas como síntoma aislado (sin diarrea), se deben considerar otras causas más graves, como por ejemplo:

  • Apendicitis
  • Infección renal
  • Meningitis
  • Traumatismo craneal
  • Obstrucción intestinal
  • Cáncer o tumor
  • Ulceras en las paredes internas del estómago o del intestino delgado

Síntomas que pueden indicar una enfermedad grave subyacente

  1. Vómito con sangre o bilis
  2. Pérdida de peso
  3. Dolor abdominal intenso
  4. Fiebre alta, rigidez en el cuello, reticencia a mirar a la luz
  5. Aumento de la debilidad/pérdida del conocimiento

Diagnóstico

El médico comprueba la fiebre, el tórax y el abdomen.

El momento en el que aparecen las náuseas o los vómitos puede indicar la causa.
Cuando se producen poco después de una comida, las náuseas o los vómitos pueden deberse a:

  • Intoxicación alimentaria
  • Gastritis (inflamación del revestimiento del estómago)
  • Úlcera
  • Bulimia

Las náuseas o vómitos que se manifiestan entre una y ocho horas después de comer pueden indicar una intoxicación alimentaria.
Sin embargo, algunos trastornos como la salmonelosis pueden ocasionar los síntomas después de mucho tiempo, entre 12 y 72 horas.

Gravedad del vómito
A continuación, se presenta una posible clasificación del vómito en función del riesgo de deshidratación:

  • LEVE: 1-2 veces al día
  • MODERADA: 3-7 veces al día
  • GRAVE: vómitos prácticamente todo el día, por lo menos 8 veces al día

Al comienzo de una intoxicación alimentaria, es habitual que el niño lo vomite todo durante 3 o 4 horas y luego se estabilice con un vómito leve o moderado.
Cuanto más pequeño es el niño, mayor es su riesgo de deshidratación.

Vómito en los niños

Las causas de los vómitos varían en función de la edad.
Para los niños, las más frecuentes son:

  • Infección viral
  • Intoxicación alimentaria
  • Alergia a la leche
  • Cinetosis (trastorno debido al movimiento o mareo de viaje)
  • Indigestión (comer demasiado)
  • Tos
  • Obstrucción intestinal
  • Fiebre alta

Vómito¿Cuál es el mejor tratamiento para el vómito?

En la mayoría de los casos, el vómito desaparece sin ningún tratamiento.
La mayoría de los casos tiene su origen en un virus y mejora por sí sola.
No se deben tomar fármacos de venta libre ni con receta médica si no han sido prescritos por el pediatra.
Cuando el bebé vomita, se debe poner tumbado de lado siempre que sea posible.
Esto reduce al mínimo las probabilidades de inhalar el vómito por las vías respiratorias y los pulmones.

Cuidado con la deshidratación
Cuando el vómito es constante, se debe prevenir la deshidratación. Este término indica que el cuerpo pierde mucha agua y provoca problemas en el funcionamiento de los órganos.
Para evitar que esto ocurra, debemos asegurarnos de que el niño consume muchos líquidos para restaurar los que ha perdido con el vómito.

Cambiar la dieta del niño
Durante las veinticuatro horas siguientes a la aparición de los vómitos, el niño no debe comer alimentos sólidos. En cambio, puede chupar o beber pequeñas cantidades de solución electrolítica con agua y azúcar.
Los líquidos ayudan a prevenir la deshidratación y permiten que haya menos probabilidades de estimular el vómito.
Se deben seguir las directrices del pediatra para la administración de líquidos al niño.

Directrices para la rehidratación oral

Para los bebés menores de 6 meses
Evitar darle agua normal a un lactante a menos que el médico indique una cantidad precisa.
El lactante debe tomar aproximadamente 2-3 cucharaditas de solución electrolítica oral cada 15-20 minutos. Estos líquidos también deben contener azúcar.
Detener esta solución si el bebé puede comer normalmente, ya que empeora la irritación del estómago y probablemente aumenta aún más el vómito.
Después de 8 horas sin vomitar, reintroducir gradualmente la leche si el niño puede alimentarse.
Si el bebé es alimentado con leche materna y vomita (no solo escupe, sino que vomita todo lo que come) más de una vez, es necesario darle el pecho durante 5-10 minutos cada 2 horas. Si el bebé sigue vomitando, debe acudir al médico.
Cuando pasan 8 horas sin vomitar se puede reanudar la lactancia con normalidad.
Si el niño es menor de 2 meses y vomita todas las comidas se debe acudir al médico inmediatamente.

Para los bebés de 6 meses a 1 año
Evitar darle agua normal a un bebé menor de 1 año a menos que el médico indique una cantidad precisa.
Darle al niño pequeñas cantidades pero frecuentes (aproximadamente 3 cucharaditas) de una solución electrolítica oral cada 15-20 minutos).

Es importante que los fluidos tengan un equilibrio adecuado de sales minerales.
Existen soluciones aromatizadas, pero también se puede añadir ½ cucharadita de zumo de frutas en cada comida para darle un buen sabor a la bebida.
Aumentar poco a poco la cantidad de solución que se le da al niño si no vomita después de un par de horas.
Se debe intentar que consuma la cantidad habitual a lo largo del día.

Una vez que el niño haya pasado al menos 8 horas sin vomitar, se puede reintroducir gradualmente la leche o la alimentación normal.
Se recomienda empezar con pequeñas cantidades de alimentos suaves como plátanos, cereales o alimentos liofilizados.
Si éstos no causan problemas, se puede pasar a pan tostado, caldo, sopa, puré de patatas, arroz y pan.

Para los niños mayores de 1 año:
Darle líquidos claros (evitar la leche y los productos lácteos) en pequeñas cantidades, de dos cucharaditas a dos cucharadas, o hasta 30 mililitros, dependiendo del nivel de tolerancia del bebé cada 15 minutos.

¿Cuántos líquidos hay que darle al niño?

El mayor error que cometen los padres cuando sus hijos experimentan diarrea y vómito es darle a los niños mucha cantidad de líquido de una sola vez. Especialmente si el niño vomita con frecuencia, se deben limitar los líquidos a una única cucharadita a la vez, empleando una jeringa, un gotero o una cucharadita.

A continuación, se puede aumentar gradualmente la cantidad en cualquier momento, tan pronto como el niño deja de vomitar.
Un buen tratamiento incluye una cucharada de líquido cada cinco o diez minutos durante la primera hora o dos.
La cantidad de líquido que debe administrarse depende del nivel de deshidratación del niño.

Los niños con:

  • poca o ninguna deshidratación deben beber aproximadamente 100 ml por cada episodio de vómito o diarrea si pesan menos de 10 kg, y 200 ml si pesan más de 10 kg.
  • deshidratación leve o moderada, con diuresis reducida, boca seca y una pérdida de 3-9% del peso corporal, deben beber aproximadamente 25-50 ml de líquido por kilo de peso corporal cada 3-4 horas.
  • deshidratación grave, con una pérdida mayor del 9% del peso corporal, frecuencia cardíaca acelerada, respiración profunda, boca seca, ojos hundidos, diuresis mínima y extremidades (manos y pies) frías deben acudir al médico inmediatamente.

Aunque muchos casos de gastroenteritis, con diarrea y vómitos, se pueden tratar en casa, es necesario consultar a un médico para saber si se puede cuidar al niño en casa, especialmente si el niño: es menor de 6 meses de edad, no quiere beber, sigue vomitando con frecuencia, tiene deshidratación grave, fiebre, cambios de humor (se pone letárgico o irritable), diarrea con sangre o si el nivel de deshidratación sigue en aumento.

¿Cuáles son los remedios caseros para el vómito?

Para el vómito, se deben seguir las instrucciones en el siguiente orden:

  1. No comer ni beber nada durante varias horas después de vomitar.
  2. Beber pequeñas cantidades de agua cada 15 minutos durante 3-4 horas.
  3. Cuando se consiguen tolerar los líquidos claros durante varias horas sin vomitar, o si tiene hambre, se puede empezar a comer pequeñas cantidades de alimentos blandos. Se pueden tomar alimentos como plátanos, arroz, puré de manzanas, pan seco (los alimentos de la dieta BRAT) y zanahorias. Durante las 24-48 horas que siguen al último episodio de vómito, se deben evitar los alimentos que pueden irritar o difíciles de digerir: alcohol, cafeína, grasas/aceites, comidas picantes y productos lácteos.
  4. Cuando se consigue tolerar una alimentación ligera, es posible reanudar la dieta normal.
    Si los vómitos se producen después de tomar píldoras anticonceptivas orales, se debe utilizar otro método anticonceptivo durante el resto del mes.

Es importante mantener el estómago en reposo y evitar la deshidratación.
Los líquidos claros se deben tomar durante las primeras 24 horas, luego se debe restaurar la dieta normal si se consigue tolerar.
Los líquidos claros son fáciles de absorber por el estómago, como por ejemplo:

  • Agua
  • Bebidas deportivas
  • Caldos claros
  • Polos helados

Los productos lácteos deben evitarse durante las primeras 24-48 horas después de un episodio de náusea y vómito.
La enzima que ayuda a digerir la leche se encuentra en las células que recubren el estómago. Con el vómito, el cuerpo puede llegar a ser relativamente intolerante a la lactosa. Se puede experimentar dolor abdominal, abdomen hinchado, vómito y diarrea. Cuando la persona empieza a mejorar, puede empezar a comer, pero al principio debe seguir una dieta con alimentos blandos, tales como plátanos, manzanas, arroz y pan tostado (la dieta BRAT).

¿Cuál es el tratamiento para la gastroenteritis viral?

La mayoría de los casos de gastroenteritis viral se curan con el tiempo sin tratamiento. Los antibióticos no son eficaces contra las infecciones virales.
Los medicamentos de venta libre como la Loperamida (Imodium) y los que requiere receta médica, como la Metoclopramida hidrocloruro (Primperan) pueden aliviar los síntomas en los adultos.
Estos fármacos no son adecuados para los niños.

Alimentación, dieta y nutrición
El siguiente procedimiento puede aliviar los síntomas de la gastroenteritis viral en los adultos:

  • Beber muchos líquidos, como por ejemplo zumos de fruta, bebidas sin cafeína y caldos para remplazar los fluidos y los electrolitos,
  • Sorber pequeñas cantidades de líquidos claros o chupar polos helados,
  • Reintroducir gradualmente alimentos blandos y fáciles de digerir,
  • Evitar alimentos grasos, azucarados, productos lácteos, cafeína y alcohol hasta la recuperación completa.

Los niños son más propensos a la rápida deshidratación por diarrea y vómitos, debido al pequeño tamaño del cuerpo.
Los adultos y ancianos con un sistema inmunitario débil deben beber soluciones rehidratantes para prevenir la deshidratación.

Remedios naturales para el vómito en adultos

1.     Jengibre
El jengibre es un excelente remedio casero para el sistema digestivo y actúa como un antiemético natural (previene los vómitos).
Mezclar una cucharadita de zumo de jengibre con zumo de limón y beber varias veces al día.
Como alternativa, se puede probar una taza de infusión de jengibre con un poco de miel o comerse unas rodajas de jengibre fresco, con o sin miel.

2.     Canela
La canela ayuda a reducir las náuseas y los vómitos originados por trastornos digestivos.

  • En una taza de agua hirviendo, añadir una cucharadita de canela en polvo.
  • Dejar que se haga la infusión durante unos minutos y después filtrar el agua.
  • Opcionalmente, se puede añadir una cucharada de miel.
  • Beber despacio.

3.     Menta
La infusión de menta puede aliviar los vómitos.
Añadir una cucharadita de hojas de menta secas en una taza de agua caliente. Dejar que se haga la infusión durante 5-10 minutos. Filtrar y beber.
También se pueden masticar las hojas de menta directamente.

4.     Vinagre de manzana
El vinagre de manzana puede aliviar la sensación de náuseas y favorece la desintoxicación alimentaria gracias a sus propiedades antimicrobianas.
Mezclar una cucharadita de aceite de sidra de manzana y una cucharadita de miel en un vaso de agua. Beber y repetir si fuera necesario.

5.     Beber zumo de limón
El zumo de limón contiene todas las vitaminas y minerales necesarios para detener los vómitos.

¿Cómo se puede prevenir el vómito?

La higiene y el lavado de las manos ayudan a prevenir la propagación del virus intestinal.
Una higiene adecuada en la cocina minimiza el riesgo de intoxicación alimentaria.
Se debe moderar el consumo de alcohol.
Las personas que sufren migrañas pueden identificar los factores desencadenantes y evitar algunos alimentos como el queso.

¿Cuál es el pronóstico? ¿Cuánto dura?

El pronóstico depende de la causa subyacente, pero generalmente es bueno.
Las personas que sufren vómitos regularmente por culpa del alcohol deben enfrentarse a su dependencia.
La mayoría de las náuseas y de los vómitos se deben a infecciones virales de corta duración, por lo que no se requiere ningún tratamiento especial y se debería experimentar una mejoría al cabo de una semana.