Melissa officinalis

 

La Melisa o toronjil (Melissa officinalis compositum) es una hierba útil por sus propiedades, es capaz de reducir el estrés y la ansiedad.
Es conocida para calmar los nervios y relajar el cuerpo.
En teoría, las sustancias calmantes también deberían favorecer el sueño, especialmente si el insomnio está relacionado con el nerviosismo y el estrés.

¿Para qué sirve? Usos terapéuticos

Melisa y estado de ánimo
La toma de suplementos a base de Melisa mejora el nivel de relajación y el estado de ánimo para muchas personas. Es un efecto similar a la lavanda que también tiene propiedades sedantes y antisépticas.
La Melisa es especialmente útil como sedante si se toma en forma de aceite esencial.

Melisa y herpes labial
La Melisa es un remedio en el tratamiento del herpes labial.
Puede aliviar el enrojecimiento y la hinchazón.
Es una infusión a base de hojas secas y se aplica con compresas tibias.
Aún se están llevando a cabo investigaciones científicas, pero se ha demostrado tan eficaz que en Alemania un remedio que contiene Melisa se ha difundido mucho para el tratamiento del herpes.

 

Melisa para el insomnio

La Melisa se ha utilizado durante siglos para el tratamiento del insomnio. Sin embargo, en estudios recientes realizados en humanos, esta sustancia se ha asociado con otras hierbas útiles para favorecer el sueño, como la valeriana.
Todavía no está claro si es eficaz para mejorar el sueño tomada sola.
El mecanismo de acción antiespástico y ansiolítico es debido a la acción sobre el sistema límbico del cerebro y la tiroides.

 

¿Cómo se aplica?

Uso interno
La Melisa se utiliza como uso interno para el tratamiento de trastornos nerviosos o para tratar la indigestión causada por trastornos nerviosos y/o excitabilidad, hipertiroidismo, depresión, ansiedad, palpitaciones y dolores de cabeza.
A menudo se utiliza para tratar el insomnio y los trastornos nerviosos del tracto gastrointestinal en niños y adultos.
Las hojas frescas de Melisa se utilizan en la cocina para dar sabor a limón en sopas, ensaladas, salsas, vinagres de hierbas y pescado. También es un ingrediente de ciertos licores.
Las hojas secas se pueden añadir a popurrís, además se realizan cojines o bolsas para perfumar cajones o armarios. 

Uso exterior
Aplicado externamente, es útil para tratar el herpes simple, herpes labial, las llagas y las picaduras de insectos. Ayuda a aliviar en caso de gota. Se pueden frotar las hojas contra la piel para crear un repelente natural contra los mosquitos y la moscas, también se puede tener la planta de Melisa en la terraza de casa para alejar estos insectos.

Aromaterapia y aceites esenciales
El aceite esencial de Melisa es útil para tratar la depresión, aliviar la tensión nerviosa y restaurar la calma.
Al tener excelentes propiedades antivirales, se puede utilizar para el tratamiento del herpes simple (herpes labial), y el herpes zoster.
También ayuda a combatir las náuseas y la gastritis. Tiene propiedades sedantes, antiespasmódicas (limita las contracciones involuntarias de los músculos), anti-depresivas, bactericidas y emenagogas (estimula el flujo sanguíneo en el área pélvica y el útero).

 

Efectos secundarios y contraindicaciones

La Melisa es segura cuando se administra a pacientes adultos durante un breve período de tiempo. Todavía no se conoce la seguridad en caso de tratamiento prolongado (más de 4 meses). Algunos estudios sugieren que la Melisa puede ser segura para los bebés y niños si se toma en cantidades apropiadas.
Cuando se toma por vía oral, la Melisa puede causar algunos efectos adversos que incluyen náuseas, vómitos, dolor de estómago, mareos y falta de aliento.

Entre las contraindicaciones se encuentran: hipotiroidismo, además las personas que sufren de glaucoma no pueden tomar el aceite esencial de Melisa. 

Precauciones y advertencias especiales:
Embarazo y lactancia: por falta de datos fiables se recomienda evitar tomar Melisa en este período de la vida.

Cirugía: la Melisa pude provocar somnolencia excesiva cuando se combina con medicamentos que se toman durante y después de la cirugía. Es conveniente dejar de tomar Melisa por lo menos 2 semanas antes de una cirugía programada.

 

Interacciones

La Melisa puede interactuar con los sedantes, lo que podría aumentar el efecto.
Algunos de estos medicamentos son Lorazepam, Bromazepam (Lexotan), Diazepam (Valium), Alprazolam (Xanax), Delorazepam, Lormetazepam (Minias), Zolpidem (Stilnox) y otros.

 

Dosis de los suplementos fitoterapéuticos

Para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer de leve a moderada: 60 gotas de tintura madre de Melisa al día.
Para mejorar el sueño en adultos sanos se utiliza un producto que contiene 80 mg de extracto seco de hojas de Melisa y 160mg de extracto de valeriana 3 veces al día hasta 30 días. Este producto se toma una o dos veces al día, y sirve para mejorar el sueño en los niños.
Para el dolor estomacal (dispepsia) se utilizan productos que contienen Melisa combinada con hojas de menta, manzanilla alemana, alcaravea, regaliz, angélica y cardo.

Para los cólicos en los bebés lactantes, se recomienda un producto que contiene 164 mg de hinojo, 97 mg de Melisa y 178 mg de manzanilla alemana, dos veces al día durante una semana.

Aplicado sobre la piel
Para herpes labial usando la crema o pomada que contiene de extracto soluble de Melisa al 1%. Generalmente se aplica de dos a cuatro veces al día desde la aparición de los síntomas durante un par de días.

 

¿Lo sabías?

Con su aroma fragante, la planta atrae a las abejas, razón por la cual su nombre, Melisa, en realidad significa abeja en griego.
La Melisa es un ingrediente añadido en la cera para muebles.
Mientras que las hojas se parecen por la forma a las de la menta, su aroma es el de limón.
La planta de Melisa puede ser útil para las personas que están en busca de un sustituto de los somníferos u otros medicamentos recetados para la ansiedad o para inducir el sueño. Este suplemento natural parece ser seguro para la gran mayoría de las personas, aunque siempre es mejor consultar al médico.