Fractura del cúbito

En caso de traumas accidentales como una caída sobre la mano tensa, el estrés es dirigido sobre el cúbito.
Si la fuerza descargada supera la resistencia elástica del hueso se puede averiguar una fractura.
La rotura del cúbito es común entre los ancianos, sobre todo los que están sometidos a caídas, pero también puede averiguarse en los pacientes más jóvenes.

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Anatomía del antebrazo con el radio y el cúbito

Esta fractura a menudo se averigua junto a otras lesiones: distorsión o luxación de la muñeca o el codo, fractura de Colles u otras lesiones óseas de la mano, de la muñeca o del antebrazo.

Las fracturas del cúbito pueden variar con base en: posición, gravedad y tipo de fractura, de avulsión, de estrés, fractura del coronoide, del olecrano, deordenado, incompletas, comminute etcétera).

 

Causas

Generalmente el mecanismo injurioso es sucesivamente un trauma muy fuerte sobre el hueso a accidentes automovilísticos, golpes directos, caídas y traumas deportivos.

El miembro se presenta dolorido e hinchado con eventuales deformidades. Además puede ser implicado un nervio causando parestesia, paresis o pérdida de función en el miembro. Hace falta estar atentos a no mover muy el antebrazo porque se pueden provocar ulteriores lesiones a los tejidos blandos.
La presencia de heridas abiertas puede causar el riesgo de infecciones peligrosas.

En caso de fractura hace falta efectuar enseguida una radiografía sobre todo el largo del antebrazo, de la muñeca y del codo con proyecciones antero-posteriores y laterales.
Las fracturas deordenadas son las lesiones más comúnes en los adultos.
En estos casos es necesario el trato operatorio con idea fija interior o enclavamiento endomidollare.
Puede ser intentada una reducción cerrada si es no presiente un compromissione de los nervios y las macetas sanguíneas.

 

Fracturas del niño

Las fracturas en los niños pueden estar completas o incompletas, a madera verde.
Las fracturas a madera verde significa que el hueso es roto, pero el periostio, revestimiento externo, está intacto.
Las fracturas completas pueden ser compuestas, deordenadas o comminute.
Las fracturas del tercio proximal, codo, es relativamente raras.
Las fracturas del tercio mediano, centro del antebrazo, llega a un 20% acerca de, mientras las del tercero distas ella, muñeca, está acerca del 75%.

Generalmente la fractura se averigua sucesivamente a una caída con el brazo tenso. Raramente es causada por un trauma directo sobre el antebrazo.
El antebrazo se presenta con rubor, hinchazón y deformidad sobre la parte fracturada.
En caso de fractura hace falta efectuar las radiografías a: muñeca, codo y antebrazo.

A diferencia de los adultos, en el niño muchas fracturas del antebrazo pueden ser tratáis con reducción cerrada.
Después de la reducción, tienen que ser controladas la pronación y el supinazione del antebrazo y dev’essere empaquetado un yeso.
El trato quirúrgico es la reducción abierta con chapas y clavos endomidollari, según el grado de deformidad del segmento óseo.

 

Señales y síntomas

Los pacientes con fractura a madera verde presentan dolor, hinchazón, rigidez focal y abrasiones sobre a la zona de lesión.
Los pacientes con fractura de Monteggia tienen hinchazón, deformidad, crepitaciones y dolor solo durante algunos movimientos como el supinazione y la pronación.
Ya que la lesión del nervio interóseo posterior o radial es relativamente común, por lo tanto es de primaria importancia efectuar un examen neurovascolare.

 

Diagnóstico

La radiografía es la técnica diagnóstico más común y disponible. Las radiografías pueden enseñar si el hueso es roto y si hay un desplazamiento entre los muñones.
Las losas pueden ser útiles para ver cuantos fragmentos de hueso están presentes dentro del brazo.
En caso de fractura del cúbito hace falta efectuar radiografías al codo, al antebrazo y a la muñeca, con proyecciones antero-posteriores, laterales y oblicuas.
De este modo es posible también valorar la presencia de otras lesiones óseas, por ejemplo en lo radio.

 

Trato

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Yeso para estabilizar la fractura del cúbito
El trato de los huesos rotos sigue una regla de base: los fragmentos de la fractura tienen que ser repuestos en posición y estabilizados con un yeso o una intervención quirúrgica.
De este modo los fragmentos no se pueden desplazar hasta la completa curación.Si los huesos no son alineados con precisión mientras consolidan, se pueden averiguar en futuro problemas con el movimiento de la muñeca y el codo.
La mayor parte de los casos de fractura del antebrazo necesita una intervención quirúrgica para asegurar que los huesos sean estabilizados y alineáis durante la curación.Trato inmediato

En urgencias el médico puede intentar reajustarse los huesos, con base en el desplazamiento de los muñones. El término técnico para describir este procedimiento es “reducción” de la fractura.
No se trata de un procedimiento quirúrgico, pero de una manipulación.
El dolor puede ser controlado gracias a de los fármacos analgésicos o antiinflamatorio.
Sucesivamente, el médico aplica una varilla como un yeso, al antebrazo y provee un sostén para mantener el brazo en la posición correcta.
A diferencia de un yeso completo, el tutor puede ser regulado permitiendo al miembro de hincharse sin peligros.

Es muy importante controlar el movimiento de un hueso roto.
Mover un hueso fracturado puede causar ulteriores daños a las macetas sanguíneas, a los nervios y a los demás tejidos que circundan el hueso.
Un ulterior trato inmediato comprende la aplicación de hielo para favorecer la reducción de la hinchazón y el dolor.

 

Trato no quirúrgico

Si el hueso es roto, pero no es fuera eje, es posible tratar la fractura con un yeso o un tutor.
El médico tiene que controlar cuidadosamente el proceso de curación de la fractura y efectuar frecuentes controles con radiografías.
Si la fractura se desalinea, puede ser necesario una intervención quirúrgica para reponer junto los huesos.

 

Trato quirúrgico

Cuando ambas los huesos del antebrazo son rotos, o si han perforado la piel, fractura expuesta, generalmente la cirugía es necesaria.
A causa del aumento del riesgo de infección, generalmente las fracturas expuestas son curadas enseguida con la cirugía.
Generalmente, a los pacientes son suministrados antibióticos por vena, vía endovenosa, en urgencias, además los médicos pueden inyectar la vacuna contra el tétanos.
Durante la intervención quirúrgica, los cortes debidos al accidente son limpiados esmeradamente. Generalmente, los huesos rotos son fijados durante la intervención misma.

Si la piel alrededor de la fractura no es rota, el médico puede esperar que la hinchazón se reduzca antes de obrar por cirugía.
Manteniendo el brazo estadizo y elevado por bastantes días se puede disminuir la hinchazón.
También la piel logra recobrar después de que ha sido alargada.

 

Reducción abierta e idea fija interior con chapas y vides

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Radiografía de una fractura del radio y el cúbito después de la cirugía con placa y tornillos

La reducción abierta es el tipo más común de reparación quirúrgica por las fracturas del antebrazo.
Durante este procedimiento, los fragmentos óseos son reposicionados, reducidos, en su normal alineación.
Ellos son tenidos junto con especiales vides y chapas metálicas pegadas a la superficie externa del hueso.

El ortopédico puede aconsejar remover estos medios de síntesis después de un año de la intervención.
El procedimiento de eliminación es una pequeña intervención en que se desensartan las vides y los clavos, generalmente es suficiente la medicación de la herida, no sirve la fisioterapia.

 

Reducción abierta e idea fija interior con hilos de Kirschner

Durante la idea fija interior con hilos de Kirschner es insertada un asta metálica de propósito planeada en el espacio de la médula al centro del hueso.

 

Idea fija externa

Si la piel y los huesos son perjudicados gravemente, utilizando chapas y vides se puede herir ulteriormente la piel y ésta puede causar una grave infección.
En esta situación se puede intervenir insertando un fijador externo en el hueso. La intervención de idea fija externa consiste en el insertar vides y goznes metálicos en el hueso sobre y bajo la parte fracturada.
Los goznes y las vides son fijadas fuera a una barra de la piel.
Este aparato es un telar estabilizador que tiene los huesos en la posición correcta.

 

Resumido

Fractura del diáfisis ulnar:

el mecanismo es un trauma directo del antebrazo utilizado para parar el golpe

 

fractura estable:

si la inclinación es menor del 30% la fractura es estable.
fractura a madera verde: el periostio y la membrana interósea están intactas y suplen de sistema de bloque de la rotación.

fractura inestable:

si la inclinación mayor del 30% o bien más allá de los 10-15° de ángulo;
el ángulo o la inclinación de la membrana interósea son toleradas escasamente;
el periostio y la membrana interósea son perjudicadas;
posibles lesiones asociadas: fractura del capitel radial o luxación del codo.

 

Trato no quirúrgico:

indicado por las fracturas en los 2/3 los distas del antebrazo con menos de 10-15 grados que ángulo y más allá del 50-75% de contacto de los muñones óseos;
yeso o tutor bien sobrepuesto sobre el antebrazo de modo que no interfiera con el movimiento de la muñeca o el codo;
se espera la reducción del 50% de la pronación o del supinazione del antebrazo mientras es escayolado.

 

Opciones quirúrgicas:

Las fracturas expuestas tienen que ser tratadas como una emergencia, pero la idea fija puede ser retardada hasta 24 horas;
Inmediata intervención a cielo abierto, en las fracturas no muy graves se pueden alcanzar buenos resultados, tasa de infección bajo);
El injerto óseo autógeno puede ser aplicado si necesario;
A pesar de estas medidas, las infecciones pueden averiguarse hasta 3/4 de los casos;
Cierre de la herida;
Una terapia de antibióticos debería seguir cada intervención de este tipo.

 

Complicaciones
Aunque la persistente inestabilidad de la cabeza radial es rara puede averiguarse a causa de la reducción anatómica del cúbito.
Si la cabeza radial se desplaza de nuevo en los estrenos 6 semanas post-operatorias, significa que la calidad de la reducción del cúbito no es buena. Si la reducción no es anatomica,si puede repetir con una reducción abierta de la cabeza radial.
Una eventual luxación de la cabeza radial más de 6 semanas después de la intervención es mejor administrada con la remoción de la cabeza radial.
También la lesión del nervio es frecuente con la fractura del cúbito. Los nervios más implicados son lo radial, el defensa centro y lo interóseo posterior o anterior.
La lesión del nervio también puede averiguarse a causa de maniobras excesivamente fuertes de reducción o durante la reducción abierta.
Si la parálisis del nervio persiste después de 3 meses de observación, hace falta intervenir por cirugía.

 

Dr. Massimo Defilippo Fisioterapista Tel 0522/260654 Defilippo.massimo@gmail.com
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