Enfermedad de Alzheimer: test y tratamiento

Diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer

Los criterios para diagnosticar la demencia por Alzheimer incluyen el desarrollo de varios problemas cognitivos entre los cuales se encuentran:
– Trastornos de la memoria. La capacidad de adquirir información nueva y la capacidad de recordar la información adquirida del paciente están comprometidas.
– Trastornos del habla. El paciente puede presentar agnosia, es decir, la incapacidad de reconocer o de identificar los objetos a pesar de que la función sensorial permanece intacta.
– Problemas de organización y de planeación.
Apraxia, es decir, la incapacidad de realizar actividades motoras, a pesar de que las funciones motoras permanecen intactas.

El médico realiza test y pruebas cognitivas para valorar la memoria. El examen más común es el Mini Examen del Estado Mental (MMSE por sus siglas en inglés) que consiste en 30 preguntas simples, como:

  • ¿En qué ciudad estamos?;
  • ¿Qué día es hoy?;
  • Repetir una frase que ha sido pronunciada por el examinador;
  • ¿Qué objeto es este? (señalando un bolígrafo o un reloj).

El diagnóstico puede ser complicado debido a que el paciente puede tener dos enfermedades mentales contemporáneamente.

Exámenes para la enfermedad de Alzheimer
Uno de los exámenes instrumentales más beneficiosos es la resonancia magnética del encéfalo.
El cerebro de las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer presenta una dilatación de los ventrículos cerebrales y de los espacios subaracnoides. Este fenómeno ocurre debido a la atrofia cerebral.

El médico también puede ordenar la PET o SPECT aunque esto no es muy común.
Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer presentan una reducción del volumen del hipocampo, es decir, un componente del cerebro que le permite memorizar los datos.

Exámenes de laboratorio


Los exámenes indicados para descartar otras enfermedades son:

El médico también puede ordenar:

 

Tratamiento para la enfermedad de Alzheimer

Los medicamentos que se utilizan pueden ayudar a mantener bajo control, durante algún tiempo, los síntomas que afectan la memoria y las demás formas de alteraciones cognitivas.
Hoy en día se utilizan dos tipos de medicamentos para el tratamiento de los síntomas cognitivos:

1. Medicamentos inhibidores de la colinesterasa. Estos medicamentos aumentan los niveles de acetilcolina, una sustancia química que permite la comunicación entre las neuronas, esta comunicación se reduce debido a la enfermedad de Alzheimer.
En la mayoría de las personas, los síntomas pueden mejorar.
Algunos de los medicamentos inhibidores de la colinesterasa que se prescriben son:

  • Donepezilo (Aricept);
  • Galantamina (Rivastigmina);
  • Rivastigmina (Exelon).

Los efectos colaterales principales de estos medicamentos son:

2. Memantina (Nemdatine). Este medicamento frena la progresión de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
La memantina se utiliza junto con un inhibidor de la colinesterasa.

 

¿Qué puede hacer la familia? Consejos útiles

Crear un entorno seguro es muy importante y apoyar las necesidades de las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer.

A continuación se mencionan los consejos para mejorar el bienestar de una persona con esta enfermedad sin interferir con las capacidades funcionales del paciente:
– Eliminar los muebles de sobra en la casa y quitar los tapetes;
– Instalar barandillas en las escaleras y en los baños;
– Utilizar zapatos y pantuflas cómodas ya que proporcionan estabilidad;
– Reducir el número de espejos en casa. Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer pueden confundirse o asustarse al ver las imágenes reflejadas en los espejos;
– No reemplazar al enfermo para realizar las actividades de la vida diaria, aunque sería más rápido y más fácil;
Evitar un traslado, debido a que el paciente no consigue adaptarse a una casa nueva y por lo tanto, puede desorientarse. Tampoco hay que cambiar los muebles o los cuadros ya que esto es suficiente para provocar dificultades en el paciente a la hora de recordar en dónde se encuentran las habitaciones.

Realizar ejercicio físico es muy importante para el bienestar de todas las personas, especialmente para aquellas con Alzheimer.
Las actividades físicas favorecen el sueño y previenen el estreñimiento.

Hay que cerciorarse de que la persona con Alzheimer lleve siempre consigo un documento de identidad cuando sale de casa.
Las personas que padecen esta enfermedad y no pueden caminar pueden utilizar una bicicleta estática para realizar ejercicio.

Rehabilitación y asistencia
Los pacientes que padecen la enfermedad de Alzheimer necesitan someterse a rehabilitación motora y cognitiva para frenar la pérdida de las capacidades que aún conservan.
Las personas que padecen Alzheimer deben recibir asistencia para evitar los comportamientos peligrosos para sí mismos y para los demás.

 

Remedios naturales y prevención de la enfermedad de Alzheimer


Uno de las medidas más importantes para retardar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer consiste en comer verduras y frutas, especialmente las personas que tienen el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Estudios demuestran que el Alzheimer puede combatirse con:

  • Tomar un integrador de 15 mg de vitamina B12 cada día (según un estudio de C.A. de Jager, M.C Morris, Fraser G),
  • Antioxidantes que se encuentran en frutas y verduras (vitamina C y vitamina E);
  • Una mayor cantidad de Omega 3 en la alimentación reduce la cantidad de proteína amiloide en la sangre (según un estudio de la Columbia University de Nueva York, publicado en Neurogoly);
  • La disminución de grasas saturadas y de grasas trans o insaturadas en la alimentación (según un estudio de N. Barnad, M.C Morris, J. Cooper, Fraser G.);
  • Un consumo moderado de alcohol (especialmente vino).

Las estatinas (grupo de fármacos) no reducen el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, pero existen pruebas de que la disminución del colesterol puede frenar la progresión de esta enfermedad.

 

Dieta y alimentación para la enfermedad de Alzheimer

Según la dieta del grupo sanguíneo, la causa de la enfermedad de Alzheimer y de la pérdida de memoria es el consumo de leche y de productos lácteos.
Según la medicina tradicional de Lezaeta y Ehret, el Alzheimer se puede curar mejorando la circulación en el cerebro.
Para cumplir este objetivo, es necesaria una alimentación vegana por lo menos con el 80 % de los alimentos crudos:

  • Verduras, especialmente las verduras verdes y las crucíferas;
  • Fruta;
  • Semillas, nueces, pistachos, avellanas, piñones y otras frutas de cáscara.


Por lo que se refiere al estilo de vida:

  • El ejercicio físico al aire libre es muy importante;
  • Las actividades intelectuales retrasan el envejecimiento de las neuronas;
  • Es necesaria la exposición solar diariamente.

Según la medicina natural y el higienismo, es necesario evitar los integradores y los medicamentos que contienen toxinas que pueden empeorar la situación.

 

Pronóstico de la enfermedad de Alzheimer y expectativa de vida

La progresión y el empeoramiento de esta enfermedad puede variar dependiendo de la persona.
Si el Alzheimer se desarrolla rápidamente, quiere decir que también está destinado a empeorar de manera muy rápida.
El Alzheimer es la sexta causa de muerte en Europa.
Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer viven en promedio 8 años más, después de que aparecen los síntomas, pero la supervivencia puede variar entre 4 y 20 años, dependiendo de la edad del paciente y de otras enfermedades.

La etapa final de la enfermedad puede durar:

  • Pocos meses;
  • Varios años.

Durante esta etapa el paciente termina por volverse completamente discapacitado.
Generalmente, la muerte ocurre por:

  • Insuficiencia de los órganos internos;
  • Una infección.

Artículos Relacionados: