Traumatismo craneal y conmoción cerebral

Traumatismo craneoencefálico – síntomas, consecuencias y tratamiento

El traumatismo craneoencefálico es una de las causas principales de muerte e invalidez si se considera el daño sufrido como lesión traumática del cerebro.

 

Las lesiones del cráneo pueden ser cerradas o abiertas (con penetración).

Un traumatismo craneoencefálico cerrado significa que un objeto golpea duramente la cabeza, pero no se rompe el cráneo.

Un traumatismo craneoencefálico abierto significa que un objeto ha golpeado el cráneo y ha penetrado en el cerebro. Por lo general, esto ocurre cuando se recibe un golpe de alta velocidad, por ejemplo el choque contra el parabrisas durante un accidente de coche. También puede ocurrir con un disparo en la cabeza.

 

No se necesita ser golpeados en la cabeza para sufrir una conmoción cerebral.

Un impacto en cualquier punto del cuerpo puede crear una fuerza suficiente para dañar el cerebro. No siempre se pierde el conocimiento con una conmoción cerebral. Las conmociones cerebrales pueden variar de leves a graves. Los efectos pueden ser inmediatamente visibles o se pueden desarrollar hasta horas o incluso días después.

El traumatismo es una de las causas principales de muerte en niños mayores de un año en los Estados Unidos, el traumatismo craneoencefálico representa el 80% de las lesiones.

En aproximadamente el 5% de los casos los pacientes mueren en el lugar del accidente. El traumatismo craneoencefálico   tiene un fuerte impacto emocional, psicosocial y económico, ya que estos pacientes suelen tener una hospitalización relativamente larga.

El 5-10% requiere una atención médica a largo plazo.

 

¿Cuáles son los diferentes tipos de traumatismo craneoencefálico?

La conmoción cerebral es un traumatismo craneoencefálico que puede causar la pérdida inmediata de conocimiento o de vigilancia durante un tiempo que varia desde unos pocos minutos hasta una hora después del evento traumático.

Es el tipo de traumatismo craneoencefálico que causa menos daños.

 

Fracturas del cráneo

Los huesos del cráneo pueden fracturarse con un traumatismo craneoencefálico.

Si esto ocurre, por lo general se tiene que realizar una radiografía para determinar la extensión del daño.

Hay varios tipos de fracturas del cráneo, incluyendo:

  • fractura simple (o cerrada), donde la piel no está rota y el tejido circundante no está dañado
  • fractura abierta en la que se rompe la piel y el tejido circundante puede estar dañado.
  • fractura lineal, si la ruptura del hueso se presenta como una línea recta
  • fractura deprimida, si una parte del cráneo está aplastada hacia dentro

 

Las fracturas abiertas pueden ser más graves porque existe un alto riesgo de infección si la piel está rota.

Esto se debe a que las bacterias logran entrar en la herida a través de la piel cortada. Las fracturas deprimidas pueden ser muy graves, ya que algunos pequeños fragmentos de hueso pueden presionar hacia el interior contra el cerebro.

 

 

El hematoma intracraneal

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Hay diferentes tipos de hematomas intracraneales o coágulos de sangre dentro o fuera del cerebro.

Los diferentes tipos se clasifican en función de su ubicación en el cerebro.

Los hematomas intracraneales pueden variar de leves lesiones en la cabeza a lesiones muy graves potencialmente mortales.

Los diferentes tipos de hematomas intracraneales son los siguientes:

El hematoma epidural es un coágulo de sangre que se forma entre los huesos del cráneo y la duramadre, que es la superficie exterior del cerebro.

Por lo general es causado por la lesión de una arteria que corre justo por debajo del cráneo llamada arteria meníngea media, rara vez es causado por la rotura o desgarro de los senos venosos de la duramadre.

Los hematomas epidurales se asocian generalmente a una fractura del cráneo causada por un traumatismo cerrado.

El hematoma puede extenderse hacia la región parietal y frontal o descender hacia los lóbulos temporales.

Los síntomas dependen de la extensión del traumatismo y de la cantidad de sangre derramada, pueden aparecer inmediatamente, pero también después de un par de días.

El tratamiento es una cirugía de urgencia en la que el cirujano entra a través del cráneo, extrae el hematoma de la cabeza y detiene la hemorragia de la arteria (hemostasia).

El hematoma subdural es un coágulo sanguíneo que se forma debajo del cráneo, entre dos cubiertas del cerebro: la duramadre y la aracnoides.

La causa puede ser la lesión de las venas que van del cerebro a la dura o un corte en el cerebro mismo. El hematoma subdural se produce a veces por una fractura del cráneo.

 

Contusión o hematoma intracerebral

La contusión cerebral es una lesión cerebral que causa sangrado e hinchazón alrededor de la zona donde ha ocurrido el traumatismo.

Las contusiones pueden ocurrir con las fracturas del cráneo y con otros coágulos de sangre como un hematoma subdural o epidural.

Una hemorragia dentro del cerebro mismo (llamada también “hemorragia intraparenquimatosa “) puede ocurrir espontáneamente. Cuando el traumatismo no ha causado el hematoma intracerebral, las causas más comunes son la hipertensión durante largos períodos en pacientes adultos mayores, problemas de sangrado en los niños o en los adultos, o el uso de medicamentos que causan dilución de la sangre o el abuso de ciertas drogas.

 

Daño axonal difuso

Estas lesiones son bastante comunes y generalmente son causadas por un rápido movimiento del cerebro adelante y atrás que puede ocurrir en el latigazo cervical, en las caídas o en el síndrome del niño sacudido.

Las lesiones difusas pueden ser leves, como por ejemplo una conmoción cerebral o pueden ser muy graves, como en la lesión axonal difusa. En el daño axonal difuso, por lo general el paciente está en coma durante un periodo prolongado de tiempo, con lesiones en diferentes partes del cerebro.

 

 

Causas de traumatismo craneoencefálico

El traumatismo craneoencefálico afecta a más de 1,7 millones de personas en los Estados Unidos cada año, incluyendo casi medio millón de niños; el número de muertos es de 52.000.

 

Los adultos sufren lesiones craneales con mayor frecuencia a causa de caídas, accidentes de vehículos de motor, choques, golpes de objetos y la lucha.

Las caídas son las causas más frecuentes de traumatismo craneoencefálico en los niños.

 

 

 

Síntomas

 

Una persona puede tener diferentes síntomas dependiendo de la gravedad del daño en la cabeza.

Los siguientes son los síntomas más frecuentes de un traumatismo creaneoencefálico, sin embargo, cada individuo puede experimentar síntomas diferentes.

 

Traumatismo craneoencefálico leve :

  • Zona hinchada con un chichón / protuberancia o un moretón
  • Corte pequeño y superficial del escalpo/ cuero cabelludo
  • Dolor de cabeza
  • Hipersensibilidad al ruido y a la luz
  • Irritabilidad
  • Confusión
  • Vértigos o mareos
  • Problemas de equilibrio
  • Náusea
  • Problemas de memoria y / o concentración
  • Cambio en el ritmo de sueño
  • Visión borrosa
  • Ojos “Cansados”
  • Zumbido en los oídos (tinnitus)
  • Alteración del gusto
  • Sensación de fatiga / letargo

 

Traumatismo craneoencefálico de moderado a grave (necesidad de atención médica inmediata)

Los síntomas pueden incluir cualquiera de los mencionados anteriormente y además:

  • Inconsciencia
  • Dolor de cabeza intenso que no desaparece
  • Náusea y vómito recurrentes
  • Pérdida de memoria a corto plazo, como dificultad para recordar los acontecimientos que llevaron al evento traumático
  • Confusión
  • Dificultad para caminar
  • Debilidad en una zona del cuerpo
  • Sudor
  • Palidez (color pálido)
  • Crisis epilépticas o convulsiones
  • Cambios de comportamiento incluyendo irritabilidad
  • Sangrado o líquido claro de la nariz o de los oídos
  • Una pupila (área oscura en el centro del ojo) parece más grande que la del otro ojo
  • Corte profundo o laceración del cuero cabelludo
  • Herida abierta en la cabeza
  • Objeto extraño que penetra en la cabeza
  • El coma es un estado de inconsciencia del cual una persona no puede ser despertada; responde a los estímulos sólo mínimamente o para nada, no presenta ninguna actividad voluntaria.
  • El estado vegetativo es una condición de daño cerebral en que una persona ha perdido sus habilidades de pensamiento y el conocimiento del entorno externo, pero mantiene algunas funciones básicas como la respiración y la circulación sanguínea.
  • El síndrome Locked-in o el síndrome de enclaustramiento es una condición neurológica en que una persona está consciente, puede pensar y razonar, pero no logra hablar o moverse.

Los síntomas de un traumatismo creaneoencefálico pueden parecerse a los de otros problemas o enfermedades. Siempre hay que consultar a su médico para el diagnóstico.

 

Diagnóstico de traumatismo craneoencefálico

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Los primeros pasos en el tratamiento de un paciente con traumatismo craneoencefálico son el examen físico y el análisis de los detalles exactos del accidente.

La historia clínica del paciente y los medicamentos que toma son una información importante para decidir los próximos pasos.

La radiografía del cráneo rara vez se hace para la evaluación de las lesiones del cráneo.

Es más importante evaluar la función del cerebro, en vez de observar los huesos que rodean el cerebro.

La tomografía computarizada (TAC) de la cabeza permite examinar y encontrar posibles hemorragias y hinchazones en ciertas áreas del cerebro.

También se pueden evaluar las lesiones óseas del cráneo y buscar el sangrado en los senos de la cara asociado a fracturas del cráneo.

La TAC no evalúa la funcionalidad del cerebro.

Los pacientes con un corte axonal pueden estar en estado de coma.

Existen numerosas directrices para decidir si la TAC tendría que realizarse en pacientes que están despiertos después de haber sufrido un traumatismo craneoencefálico menor.

La otra prueba que se realiza a menudo en los casos de traumatismo craneoencefálico es la Resonancia magnética (RMN) que muestra los huesos y también todos los tejidos blandos dentro de la cabeza.

 

 

Tratamiento del traumatismo craneoencefálico

 

El tratamiento específico de un traumatismo craneoencefálico es determinado por el médico basándose en:

  • Edad, salud general y el historial médico
  • La extensión del daño en la cabeza
  • Tipo de traumatismo craneoencefálico
  • La tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o tratamientos
  • Expectativas para la evolución del traumatismo craneoencefálico
  • La opinión o las preferencias del paciente

 

Dependiendo de la gravedad del daño, el tratamiento puede incluir:

  • Hielo
  • Descanso
  • Pomada antibiótica tópica y vendaje adhesivo
  • Observación
  • Puntos de sutura
  • Hospitalización para observación
  • Sedación moderada o respiración asistida con una máquina para la respiración, un ventilador mecánico o un respirador.

 

 

 

Tratamiento de las fracturas del cráneo

 

La mayoría de las roturas craneales puede sanar por sí mismas, sobre todo si son fracturas simples y lineales.

El proceso de curación puede requerir muchos meses, aunque el dolor generalmente desaparece en unos 5-10 días.

Si la fractura es abierta, el médico receta los antibióticos (medicamentos para combatir las infecciones causadas por bacterias) para prevenir una infección.

Si la fractura es grave o si hay una depresión, se podría necesitar una cirugía para ayudar a prevenir posibles daños en el cerebro.

Por lo general, la operación se realiza bajo anestesia general.

Durante la operación, eventuales fragmentos de hueso que han sido presionados hacia el interior se pueden remover y volver a ponerlos en su posición correcta.

Si es necesario, el alambre de metal o las redes se pueden utilizar para volver a conectar los fragmentos del cráneo.

Una vez que el hueso está en su lugar, tendría que sanar espontáneamente.

Si se desea, el cirujano explica el procedimiento que se realiza más en detalle.

 

Elevación y la descompresión quirúrgica

La descompresión quirúrgica es necesaria en presencia de un hematoma epidural o subdural que se expande rápidamente y causa un aumento de la presión intracraneal y de la compresión local.

La descompresión quirúrgica debe ser considerada para los pacientes con traumatismo craneoencefálico y hipertensión intracraneal refractaria con un cerebro potencialmente recuperable.

 

La creaneotomía, el drenaje quirúrgico de un hematoma epidural y la reparación de los vasos sanguíneos tendría que hacerse de inmediato si hay: signos del aumento de presión intracraneal, alteraciones mentales, signos neurológicos, cambios pupilares o un desplazamiento de la línea mediana.

El tratamiento conservador con una monotorización estrecha en unidad de cuidados intensivos pediátrico está indicada si el hematoma es inferior a 2 cm, no hay signos neurológicos focales, alteraciones mentales o los efectos de la presión con desplazamiento de la línea mediana.

Un hematoma subdural con desplazamiento de la linea mediana o estado mental alterado debe ser aspirado urgentemente.

Un pequeño hematoma subdural sin efectos de la presión tendría que tratarse de forma conservadora con una monotorización estrecha.

El drenaje quirúrgico del hematoma subdural no es necesario en la mayoría de los casos.

La mayoría de los pacientes con lesiones penetrantes requiere una “limpieza” quirúrgica y una evacuación del hematoma, además se debe tomar antibióticos como prevención y también los antiepilépticos.

 

Las fracturas del cráneo con depresión requieren una operación quirúrgica si la profundidad de la depresión es mayor de 1 cm, y si los fragmentos óseos causan la compresión contra el tejido cerebral.

 

 

Consideraciones a largo plazo para las personas con traumatismo craneoencefálico

La clave está en promover un entorno seguro para los niños y los adultos para prevenir traumatismos craneoencefálicos.

El uso de los cinturones de seguridad al conducir el coche y el casco ( utilizado de manera adecuada) para actividades como equitación, ciclismo, motociclismo, esquí, patinaje y monopatín puede proteger la cabeza de cualquier lesión grave.

Las personas que han sufrido una lesión cerebral grave pueden perder algunas partes de los músculos, la capacidad de lenguaje, la visión, el oído o el gusto, dependiendo de la zona de daño cerebral.

Pueden ocurrir también cambios en la personalidad o en el comportamiento a largo y corto plazo.

Estas personas necesitan un tratamiento médico y de rehabilitación (fisioterapia, terapeutas ocupacionales y logopedas) a largo plazo.

La cantidad de recuperación de la persona depende del tipo de lesión cerebral y de otros problemas médicos que puedan existir.

Es importante centrarse en la maximización de la capacidad de una persona en casa y en comunidad.

La recuperación del paciente es animada si se tiende a reforzar la autoestima y a promover la independencia.

 

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.