Hematoma: muscular, cerebral o interno

Un hematoma es una acumulación anormal de sangre por fuera de un vaso sanguíneo. Ocurre debido a una lesión en las paredes de una arteria, una vena o un capilar.

 

Evolución del hematoma

En caso de hematoma leve (equimosis), el sangrado es mínimo y se reabsorbe por sí solo, esto hace parte de la evolución normal del hematoma.

Dos semanas después de la aparición del hematoma, cambia el color de la mancha debajo de la piel debido al cambio conformacional de la hemoglobina.

Cambio conformacional de la hemoglobina Color
Hemoglobina reducida Rojo-morado
Hemosiderina Azul-verde
Hematoidina Amarillo

 

 

 

Tipos y causas de hematoma

Los hematomas pueden clasificarse según su ubicación.
Los hematomas más peligrosos son los que se sitúan en el cráneo ya que este es un contenedor cerrado, por lo tanto, la sangre que se acumula en su interior aumenta la presión.

Hematoma epidural
Por lo general, el hematoma epidural ocurre debido a un traumatismo en las sienes que provoca una lesión en la arteria meníngea media.
La sangre se acumula en el espacio epidural, es decir, por fuera de la duramadre (una membrana del cerebro).
En caso de hematoma epidural está indicada una intervención quirúrgica inmediata.

El hematoma subdural (entre el aracnoide y la duramadre) suele ocurrir debido a una lesión en una vena cerebral.
Esto provoca sangrado lento, la sangre llega hasta el espacio subdural, bajo la duramadre.
En el espacio subdural se puede acumular una gran cantidad de sangre antes de que provoque daños en el cerebro.
Sin embargo, los hematomas subdurales pueden:

  1. Ser grandes
  2. Ejercer presión sobre el cerebro
  3. Ser letales

Los hematomas subdurales pueden ser bilaterales y pueden aparecer varios días después del traumatismo.
Son más frecuentes en los pacientes con enfermedades crónicas.

El hematoma intraparenquimatoso se forma dentro del tejido cerebral.
Los hematomas intracraneales pueden estar causados por:

  1. Presión alta
  2. Aneurisma
  3. Traumatismos
  4. Tumor
  5. Ictus

Un hematoma en la oreja ocurre debido a una lesión que provoca sangrado en la hélice o en el cartílago de la aurícula de la oreja.
La sangre queda atrapada entre la capa delgada de la piel y el cartílago.
El flujo sanguíneo hacia el cartílago de la oreja llega desde la piel que lo recubre, por lo tanto, un hematoma puede reducir este flujo sanguíneo provocando muerte celular en algunas porciones del cartílago.

Un hematoma intramuscular puede ser muy doloroso si el sangrado es abundante.
Puede deberse a:

Un hematoma subungueal ocurre al machucarse una uña de las manos o de los pies.
En el hematoma subungueal, la sangre se queda atrapada bajo la uña.
La presión provoca dolor.
Con el tiempo, el hematoma desaparece a medida que crece la uña.
Puede tardar bastante tiempo en recuperarse debido a que la uña crece lentamente, por lo tanto puede tardar incluso meses.

El hematoma subcutáneo es una equimosis (moretón). Ocurre debido a traumatismos que provocan una lesión en los vasos sanguíneos superficiales que se encuentran bajo la piel.

El hematoma abdominal puede tener varias causas.
Sin importar la causa, este hematoma puede provocar peritonitis (inflamación de la membrana que recubre la cavidad abdominal).
Los hematomas pueden producirse en varios órganos, por ejemplo en:

  1. Hígado
  2. Bazo
  3. Intestino delgado y grueso
  4. Riñones

El hematoma en el tórax es una complicación bastante frecuente del traumatismo torácico con posibles fracturas de las costillas.

Causas
Lesiones en uno o varios vasos sanguíneos en:

  1. Pared torácica (arteria/vena intercostal)
  2. Pleura – si el borde irregular de la costilla facturada rasga la pleura, la sangre entra en la cavidad pleural debido a que tiene una densidad menor respecto a la de la pared torácica.
  3. Parénquima – puede producirse un hemoneumotórax
  4. Mediastino (vasos sanguíneos del hilio pulmonar, vena cava, aorta y vasos mediastínicos) – causadas por daños graves que suelen provocar la muerte del paciente.
  5. Diafragma – el músculo no está lo suficientemente hidratado, por lo tanto sangra con facilidad.

Hematoma en el pulmón

Causas 
Puede estar causado por traumatismos torácicos cerrados (contusiones o con fracturas). Después de un fuerte traumatismo por desaceleración rápida o por aplastamiento, puede producirse un hematoma en el pulmón, pero esto ocurre raramente.

hematoma en el pulmón

Radiografía

Hematoma en el pulmón con apariencia de moños
La radiografía de la contusión es similar a la de la neumonía.
La diferencia es que en la neumonía, el intersticio de los alvéolos está lleno de líquido inflamatorio, microorganismos y neutrófilos, mientras que en el hematoma en el pulmón, el intersticio y los alvéolos están llenos de sangre.

El hematoma suele reabsorberse por sí solo: la cavidad se cierra, pero se forma una cicatriz en forma de línea que queda para toda la vida.

Hay otros casos menos frecuentes, por ejemplo:

  • Tras una muestra de sangre suele formarse un hematoma en la parte delantera del codo, especialmente en los niños y en las personas mayores porque la vena es más profunda.
  • Después de un tatuaje o un piercing, en caso de ruptura de capilares se puede formar un pequeño hematoma que se cura rápidamente.
  • Los atletas que juegan al fútbol suelen tener la uña del dedo gordo del pie negra como resultado de los golpes que ocurren en el campo de juego.

 

Hematoma muscular en la pierna

El hematoma en la pierna es una situación en la que un parte específica de la extremidad inferior se hincha debido a una lesión, como un desgarro muscular, un traumatismo directo (contusión) o una enfermedad.

 hematoma, músculo, sangreLos músculos más afectados en los atletas son:

  1. Sóleo y gastrocnemio (especialmente el gemelo medial) de la pantorrilla
  2. Recto anterior del cuádriceps en el muslo
  3. Bíceps femoral (entre los isquiotibiales)

A menudo, los médicos hablan de desgarro y de hematoma en la zona lumbar (músculos paravertebrales) o abdominal (iliopsoas, ilíaco, recto abdominal , etc.), pero estos músculos no se rompen casi nunca.
En la parte superior del cuerpo se ven casi exclusivamente hematomas por desgarro o distensión de:

  • Músculo pectoral
  • Bíceps del brazo

 

Síntomas del hematoma muscular en la pierna

Los síntomas dependen de la gravedad de la lesión. Sin embargo, el cuadro clínico puede empeorar si el hematoma no se trata.
La hinchazón y el enrojecimiento subcutáneos son los síntomas más frecuentes de esta lesión en la pierna.
Otros síntomas del hematoma son los siguientes:

La zona afectada se vuelve roja. La zona afectada no necesariamente permanece enrojecida sino que el color puede cambiar desde el negro al azul.

 

Factores de riesgo para el hematoma

La hemorragia que causa una acumulación de sangre debajo de la piel no siempre está relacionada con un traumatismo.

Por ejemplo, las personas predispuestas a moretones han mostrado signos de hematoma sin golpes en la pierna.
La razón es un problema en la coagulación de la sangre que puede ocurrir a causa de:

  1. Enfermedades
  2. Medicamentos anticoagulantes. Estos medicamentos se utilizan para prevenir la coagulación que puede causar hemorragias internas.
    El resultado es una acumulación de sangre debajo de la piel en todas partes.

Incluso las personas con plaquetas bajas (células que desempeñan un papel en la coagulación y en la prevención de las hemorragias) pueden tener un hematoma en la pierna.

Después de un esguince de tobillo se puede desarrollar un hematoma debajo del maléolo, alrededor del talón y en el pie hasta los dedos.
Una causa del hematoma en el glúteo son las inyecciones intramusculares, que se realizan sobre todo en las personas mayores.

 

Posibles complicaciones del hematoma muscular

Muchas personas no se someten al tratamiento para el hematoma en la pierna. Sin embargo, el hematoma puede empeorar.
Si el hematoma muscular se expande, se forma un espacio fascial cerrado y delimitado (por lo general, en el compartimiento muscular anterior o posterior de la pierna), la presión dentro de la pierna puede interrumpir la circulación de la sangre en los tejidos circundantes.
Este trastorno se conoce como síndrome compartimental y puede tener consecuencias graves, como:

  1. Necrosis muscular (muerte de las células del músculo)
  2. Rabdomiólisis (rotura de las células musculares y secreción de las sustancias de la sangre)
  3. Infecciones
  4. Parálisis
  5. Amputación de la pierna

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