Rotura del ligamento colateral interno

¿Qué es la lesión del ligamento colateral medial?

El ligamento colateral medial (LCM) es una banda de tejido fibroso ancha y gruesa localizada a lo largo de la parte interna de la rodilla desde fémur hasta la tibia. Este ligamento mide alrededor de 4 o 6 centímetro. La función principal del LCM es impedir que la pierna se doble demasiado hacia la parte interna (aducción), además ayuda a mantener la estabilidad de la rodilla y permite su rotación.

 

Causas de la lesión del ligamento medial colateral de la rodilla

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Alila / bigstockphoto.com

Generalmente, la rotura del ligamento colateral medial ocurre durante las actividades en las que el ligamento se estira demasiado. Esto puede ocurrir de manera repentina debido a un traumatismo, pero también puede ocurrir debido a esfuerzos reiterados.

 

Existen dos movimientos principales que tensan el ligamento colateral medial:

 

  • Torsión,
  • Fuerza en valgo (desde la parte externa hacia la parte interna) sobre la rodilla.

 

Cuando estos movimientos (o una combinación de los dos movimientos) son excesivos, más allá de la capacidad de suportación del ligamento, puede ocurrir una lesión en el ligamento colateral medial.

El desgarre del LCM se produce principalmente en los deportes de contacto o en los que requieren cambios de dirección repentinos.

Los deportistas que generalmente están afectados por esta lesión son: futbolistas, tenistas, baloncestistas y las personas que practican esquí en descenso.

Generalmente, el mecanismo es el siguiente:

 

  • Un movimiento de torsión de la rodilla mientras el peso corporal se encuentra apoyado sobre el pie que permanece fijo en el suelo (sobre todo cuando se aterriza después de un salto).
  • Puede ocurrir debido a un traumatismo directo en la parte externa de la rodilla, obligando a la persona a doblar la rodilla en la dirección contraria (por ejemplo, si otro jugador cae encima del lado externo de la rodilla). No es muy común que se desarrolle una lesión del LCM con el tiempo debido a las actividades repetitivas como nadar en estilo rana.

 

Síntomas de la lesión del ligamento colateral de la rodilla

 

El síntoma más común de una lesión en el ligamento colateral medial es el dolor en el ligamento, es decir, en la parte interna de la rodilla.

Puede haber mucha hinchazón en la zona del ligamento lesionado.

En los siguientes dos días se observa un hematoma, la rodilla hinchada y la persona comienza a cojear.

En las lesiones más graves, los pacientes afirman que sienten la rodilla inestable o como si estuviera cediendo.

 

Los síntomas de una lesión en el LCM son proporcionales a las dimensiones del desgarre.

Generalmente, las lesiones del ligamento colateral medial se clasifican en una escala que va de I a III.

 

 

Grado I

 

Se trata de una lesión del LCM incompleta. El tendón permanece continuo y generalmente los síntomas son mínimos. Los pacientes sienten dolor cuando se ejerce presión sobre el ligamento y pueden volver a practicar deporte rápidamente.

La mayoría de los atletas pierde 1 o 2 semanas de entrenamiento.

 

Grado II

 

Las lesiones de segundo grado se consideran incompletas, pero los pacientes sienten instabilidad cuando intentan girarse o levantarse. El dolor y la hinchazón son más relevantes respecto los del primer grado y generalmente requiere un periodo de reposo de 3 a 4 semanas.

 

Grado III

 

Una lesión de tercer grado es una rotura completa del ligamento. Los pacientes presentan hinchazón y dolor severos. A menudo, tienen dificultad para doblar la rodilla. La instabilidad y el colapso son características comunes de la rotura del ligamento colateral medial. Generalmente, es necesario ponerse una rodillera o un tutor ortopédico en la rodilla para proteger la articulación y la recuperación tarda por lo menos 6 semanas.

 

Diagnóstico de la lesión del ligamento colateral de la rodilla

 

 

 

 

 

 

Prueba para la distracción o la rotura del ligamento lateral interno, con la rotación externa de la rodilla, fisioterapia, rehabilitación y reeducación
Prueba para la distracción o rotura de los ligamentos colaterales mediales, con rotación externa de la rodilla, fisioterapia, rehabilitación y reeducación motora.

El médico le pide al paciente que describa de qué manera ha ocurrido el traumatismo, también le pregunta si en el pasado ha sufrido otras lesiones similares y cómo siente la rodilla después de la lesión.

Prueba: se ejerce presión sobre el lado externo de la rodilla lesionada mientras la pierna se encuentra doblada y luego cuando se encuentra estirada. Dependiendo del grado de dolor o de rigidez de la articulación de la rodilla, se clasifica la lesión que puede ser de primer grado, segundo grado o tercer grado.

 

Si el día de la lesión el dolor y la hinchazón no permiten realizar la prueba, puede ser necesario que el paciente se coloque un tutor, que se aplique hielo y que mantenga la rodilla en posición elevada.

 

 

Exámenes instrumentales

 

Cuando el dolor y la hinchazón disminuyen, el médico realiza el diagnóstico. El especialista puede ordenar una resonancia magnética (RMN) que en el 90 % de los casos permite observar la gravedad de la lesión. Sin embargo, no es muy útil a la hora de mostrar detalles en caso de una laceración parcial.

La RMN permite observar claramente la anatomía de los tejidos blandos y, por lo tanto, se realiza con frecuencia cuando se sospecha una lesión de menisco o en los ligamentos cruzados. Este examen es muy útil para detectar un edema óseo o una fractura osteocondral. La Resonancia es muy útil para detectar el punto de la lesión del ligamento colateral medial, pero no es un examen preciso a la hora de determinar el grado del desgarre.

 

La ecografía es otro método para realizar una valoración de las lesiones en los tejidos blandos de la rodilla, aunque actualmente la RMN sigue siendo el examen diagnóstico más preciso.

 

Terapia para la lesión del ligamento colateral medial de la rodilla

 

El tratamiento para todas las distorsiones es bastante similar, hay que seguir el protocolo RICE que consiste en reposo, hielo, compresión y elevación.

La carga del peso debe ser parcial y, por lo tanto, el paciente debe utilizar muletas hasta que comience a caminar cojeando.

Al ligamento colateral medial le llega un buen flujo de sangre y generalmente responde muy bien al tratamiento no quirúrgico. Si el desgarre no es grave, puede ser suficiente el reposo, la inmovilización de la rodilla por medio de un tutor, analgésicos no esteroideos como el ibuprofeno (Ibudol) y la fisioterapia.

Para mantener la rodilla en reposo, el médico puede recomendar una rodillera que permite doblar y estirar la rodilla, pero limita el movimiento lateral.

Este tutor se prescribe en las primeras 72 horas después de la lesión. A medida que el dolor y la hinchazón disminuyen, el paciente puede comenzar un programa de rehabilitación después de algunos días.

 

 

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Cuando los síntomas desaparecen, el paciente debe comenzar los ejercicios para retomar la fuerza y la amplitud normal de los movimientos de la rodilla.

Si se siente dolor durante la realización de los ejercicios, hay que realizarlos lentamente para impedir otra irritación. Dependiendo de la gravedad de daño, la recuperación completa puede tardar de una hasta ocho semanas.

 

Las lesiones de primer y segundo grado no se someten a tratamiento quirúrgico.

Hay que reforzar la articulación por medio de una rodillera o de una ortesis de la rodilla que debe atarse sobre la rótula. Es necesario utilizar muletas, pero solo durante algunos días.

 

Antes, las roturas completas se operaban, pero actualmente, ya no se recurre a la cirugía. Hoy en día, se refuerza la rodilla a través de una ortesis de la rodilla que permite bloquear y regular la amplitud del movimiento de flexión y de extensión. Algunos médicos recomiendan que el aumento de la amplitud del movimiento (ROM) sea inmediato, mientras que otros prefieren esperar hasta 6 semanas, manteniendo el ángulo de flexión de la rodilla en 30 °.

 

Generalmente, las muletas deben utilizarse durante 1 o 2 semanas.

Los objetivos de la fisiokinesioterapia consisten en disminuir el dolor, recuperar el ROM y la fuerza.

Los ejercicios de recuperación del movimiento se realizan en una piscina o de manera pasiva.

Para reforzar el cuádriceps se inicia con las contracciones isométricas del cuádriceps y se continúa con los ejercicios en cadena cerrada.

A menudo, los atletas con lesiones de primer y segundo grado, pueden retomar la actividad física después de 2 o 3 semanas. Las personas que presentan una rotura completa del ligamento deben esperar 6 semanas o más, antes de retomar las actividades deportivas.

 

Para prevenir otras lesiones del ligamento colateral medial hay que reforzar el vasto medial oblicuo del cuádriceps, que generalmente es bastante débil en los atletas, inmediatamente después de la lesión del LCM.

 

Complicaciones médicas

 

Puede haber instabilidad y laxitud persistente de la rodilla y esto requiere una intervención quirúrgica.

 

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Intervención quirúrgica

 

Muchos piensan que las roturas del LCM casi nunca requieren una intervención quirúrgica para repararlas, sin embargo existe un estudio que demuestra que se obtienen buenos resultados ya sea mediante una intervención quirúrgica o sin necesidad de esta.

El tratamiento para la rotura del ligamento colateral medial combinado con el desgarre del ligamento cruzado anterior o posterior, requiere una reconstrucción quirúrgica.

Otro requerimiento para realizar la intervención quirúrgica es la instabilidad persistente, en este caso el cirujano opta por reforzar la rodilla a través de un alotrasplante.

 

Programa de recuperación

 

Estudios sobre los resultados a largo plazo demuestran que casi todos los pacientes con lesiones de primer y segundo grado retoman las actividades deportivas sin ningún problema después de 3 meses a lo más tardar.

En caso de una lesión de tercer grado aislada, el paciente vuelve a las condiciones ideales de antes de la lesión, después de 6 o 9 meses.

 

Pronóstico de la lesión del ligamento colateral medial de la rodilla

 

Si la lesión se maneja de manera adecuada, la mayoría de los pacientes con lesiones leves del LCM pueden volver a practicar deportes y retoman las actividades normales de la vida diaria de 2 a 8 semanas después.

Los pacientes con una rotura completa del ligamento colateral medial necesitan un periodo de rehabilitación más largo para llegar a un mejor funcionamiento de la rodilla.

Los pacientes con una lesión del ligamento colateral medial que también presentan lesiones en otras partes de la rodilla, como por ejemplo en los ligamentos cruzados o en el menisco, deben someterse a un periodo de rehabilitación más largo.

 

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.