Vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana es la causa más común del mal olor vaginal y de las pérdidas vaginales.
Se trata de una enfermedad provocada por las alteraciones de las bacterias que se encuentran en la vagina.

Por lo general, las bacterias que pertenecen a la familia Lactobacillus son inocuas y producen sustancias químicas que mantienen la vagina ligeramente ácida.

En la vaginosis bacteriana, los lactobacilos son reemplazados por otras bacterias que generalmente se encuentran en la vagina en pequeñas cantidades.
La bacteria que provoca vaginosis bacteriana con mayor frecuencia es la gardnerella vaginalis.
Los científicos todavía desconocen el motivo exacto de estas alteraciones. Existen factores de riesgo que aumentan la probabilidad de contraer vaginosis bacteriana, tales como tener varias parejas sexuales, mantener relaciones sexuales con una nueva pareja, fumar, realizarse lavados vaginales y utilizar un dispositivo anticonceptivo intrauterino (DIU).
La mayoría de los factores de riesgo están relacionados con las actividades sexuales, pero las mujeres también pueden contraer vaginosis bacteriana aunque no hayan practicado nunca sexo vaginal.
Las mujeres embarazadas padecen con frecuencia vaginosis bacteriana, lo que puede provocar un parto prematuro, la ruptura precoz de la membrana que protege al bebé o una infección uterina postparto.

anatomía de la pelvis femeninaLa vaginosis bacteriana puede tener su origen en las alteraciones leves de la acidez vaginal de la mujer (pH), así como en los esfuerzos físicos adicionales requeridos por el embarazo y la nueva maternidad.

Por esta razón, las mujeres embarazadas que han tenido un parto prematuro u otras complicaciones anteriormente deben someterse a una prueba para la vaginosis bacteriana, aunque no presenten síntomas.

Hasta un 20 % de las mujeres embarazadas que se someten a la prueba muestra la presencia de gardnerella en la vagina, aunque muy pocas requieren tratamiento.
Con todo, algunos profesionales sanitarios optan por tratar a todas las mujeres embarazadas infectadas con la gardnerella.
Este enfoque se basa en la creencia de que se deberían combatir todas las infecciones vaginales, ya que podrían provocar un parto prematuro.
Sin embargo, los estudios científicos realizados hasta el momento no han demostrado esta hipótesis, por lo que esta práctica solo parece ser beneficiosa para las mujeres que ya han experimentado un parto prematuro.
Por lo general, la gardnerella no debería afectar al bebé si está presente durante el parto vaginal.

¿Cuál es la causa de la vaginosis bacteriana?

La causa de la vaginosis bacteriana no queda del todo clara. La enfermedad puede desarrollarse cuando se produce una alteración del equilibrio entre las bacterias buenas, que protegen a la vagina de las infecciones, y las malas, que no lo hacen.

No se conoce con exactitud la influencia que tienen las relaciones sexuales en el desarrollo de la vaginosis bacteriana, pero la enfermedad es más frecuente en mujeres que han mantenido relaciones sexuales.
Sin embargo, las mujeres vírgenes y las niñas también pueden desarrollar vaginosis bacteriana.
Por lo tanto, es muy importante saber que la vaginosis bacteriana no siempre comienza con el contacto sexual. Existen algunos factores que pueden alterar el equilibrio normal de las bacterias vaginales, lo que aumenta el riesgo de desarrollar vaginosis bacteriana:

  • Tener una nueva pareja sexual, o varias parejas sexuales
  • Lavados vaginales
  • Utilizar un dispositivo intrauterino (DIU) como método anticonceptivo
  • No utilizar el preservativo

La vaginosis bacteriana no se contrae por sentarse en un baño público, a través de la ropa interior, ni tampoco en las piscinas o simplemente por tocar ciertos objetos.

¿Cuáles son los síntomas de la vaginosis bacteriana?

El 50 % de las mujeres con vaginosis bacteriana no presenta síntomas.
Algunas mujeres pueden tener un olor vaginal desagradable y flujo vaginal blanquecino.
Para algunas mujeres, estos síntomas son muy fastidiosos durante y después de las relaciones sexuales.
Generalmente, las pérdidas vaginales blanquecinas por vaginosis bacteriana son más finas respecto a las que tienen su origen en una infección vaginal por levadura (candidiasis).
La vaginosis bacteriana no suele provocar una irritación fuerte en la vulva ni dolor durante las relaciones sexuales.
Si la mujer presenta estos síntomas, el médico debe considerar otras posibles causas.

Complicaciones de la vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana puede provocar un aumento del riesgo de:

  • Salpingitis (inflamación de las trompas de Falopio)
  • Endometritis (inflamación del endometrio)
  • Infecciones postoperatorias (por ejemplo, endometritis después de una cesárea, celulitis después de una histerectomía)
  • Infecciones tras un aborto
  • Problemas en el embarazo, tales como ruptura precoz de las membranas, parto prematuro, corioamnionitis y endometritis postparto.

Estas infecciones pueden provocar esterilidad o infertilidad
Las pacientes con vaginosis bacteriana pueden tener infecciones mixtas de Trichomonas vaginalis y levaduras.

útero, ovarios, trompas, Falopio, vulvaDiagnóstico de vaginosis bacteriana

Además de la historia clínica y del examen vaginal, los exámenes de laboratorio también son muy importantes para realizar un diagnóstico clínico de la vaginosis bacteriana.
En el análisis del flujo vaginal en el microscopio, la detección de al menos 3 de los 4 criterios de Amsel es indispensable para diagnosticar con precisión la vaginosis bacteriana. Éstos son:

  • Examen de las pérdidas o de flujo vaginal en el microscopio (el criterio diagnóstico más específico)
  • Un pH superior a 4,5 (hasta un 90 % de las pacientes)
  • Pérdidas vaginales finas, homogéneas y de color grisáceo
  • Prueba de olor positiva (hasta un 70 % de las pacientes)

Los criterios de Nugent se pueden utilizar para cuantificar las bacterias a través de la tinción de Gram de las muestras vaginales.
Estos criterios analizan 3 tipos de bacterias y les atribuyen una determinada puntuación a cada una, como se muestra a continuación:

  • Lactobacilos (puntuación, 0-4)
  • Bacteroides/gardnerella (puntuación, 0-4)
  • Mobiluncus (puntuación, 0-2)

El total de la puntuación se calcula y se interpreta de la siguiente manera:

  • 0-3: Normal
  • 4-6: Recuento bacteriológico intermedio
  • 7 -0: Vaginosis bacteriana

¿Puede transmitirse esta enfermedad a los hombres?

Aunque muchos médicos dicen que no es posible, existe un tipo de inflamación de la punta del pene (balanitis) que parece estar asociada a los gérmenes de la vaginosis bacteriana, si bien no es muy común.

Tratamiento, ¿qué antibióticos son necesarios?

El medicamento más utilizado para el tratamiento es el metronidazol 500 mg, dos veces al día durante 6 días.
Aunque se ha demostrado que solo es necesaria una dosis de 2 g de antibiótico para el tratamiento en los pacientes adolescentes, en general un tratamiento de 5 a 7 días es más eficaz.
Se recomienda que la pareja sexual de la mujer también se someta al tratamiento al mismo tiempo, si bien no queda claro si esto disminuye la incidencia de la enfermedad.

Entre las contraindicaciones del metronidazol se encuentran las discrasias y las enfermedades del sistema nervioso central.
Un efecto secundario importante es la intolerancia al alcohol.
El medicamento está contraindicado durante el período de lactancia y en caso de embarazo precoz.

El antibiótico Zitromax se toma por vía oral 4 veces al día durante 6 días y sirve para eliminar la vaginosis bacteriana por gardnerella en la vagina y aliviar los síntomas, si bien no causa mucho efecto en la flora anaerobia vaginal.
Existen otros remedios por vía oral y vaginal para el tratamiento, pero su eficacia no ha sido demostrada. Un lavado vaginal puede eliminar temporalmente las secreciones malolientes, pero no cura la infección.

No se recomienda que la pareja masculina de las mujeres con vaginosis bacteriana se someta al tratamiento rutinario.

¿Cómo se puede prevenir la vaginosis bacteriana?

Los científicos aún no han conseguido comprender por completo la vaginosis bacteriana y se desconoce cuál es la mejor manera para evitarla.
Es evidente que la vaginosis bacteriana puede aparecer si la mujer cambia de pareja sexual o si tiene más de una pareja sexual.

Para reducir el riesgo de desarrollar vaginosis bacteriana deben respetarse las siguientes recomendaciones:

Evitar las relaciones sexuales
La mejor manera para prevenir las enfermedades de transmisión sexual es la abstinencia, es decir no mantener relaciones sexuales de ningún tipo.

Fidelidad
Tener relaciones sexuales solamente con una pareja es otra de las recomendaciones con el fin de reducir las probabilidades de infección. Para que los dos miembros de una pareja se consideren fieles solo deben mantener relaciones entre sí.

Utilizar el preservativo
Se debe utilizar el preservativo como protección durante todas las relaciones sexuales y con cualquier pareja.
Se recomienda utilizar un preservativo masculino de látex o un preservativo femenino de poliuretano.

No realizar lavados vaginales
Los lavados vaginales eliminan algunas de las bacterias que se encuentran normalmente en la vagina y que la protegen contra las infecciones, lo que puede aumentar las posibilidades de contraer vaginosis bacteriana. También puede aumentar las probabilidades de recaída después del tratamiento.

Embarazo
Las mujeres embarazadas que presentan síntomas de vaginosis bacteriana, o bien han tenido un parto prematuro o han dado a luz un bebé con bajo peso al nacer, deben someterse a la prueba para la vaginosis bacteriana.
Se debe realizar la prueba en cuanto se tengan sospechas de estar embarazada.

Terminar la terapia con los medicamentos prescritos
Las personas con vaginosis bacteriana deben terminar la terapia prescrita por el médico.
Aunque los síntomas pasen, se debe completar el tratamiento.

    Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.