Hernia abdominal

Una hernia abdominal se produce cuando un órgano situado en el abdomen sale de la cavidad en la que se aloja a través de un orificio natural.
Por lo general, se trata de una parte del intestino o de tejido graso de la pared abdominal, contenidos en la delgada membrana que recubre el interior de la cavidad abdominal.

Alrededor del 10 % de la población padece una hernia abdominal durante su vida.

Las hernias pueden afectar a bebés, niños y adultos, tanto hombres como mujeres.
Sin embargo, la mayoría de las hernias abdominales se producen en los hombres.
Las hernias abdominales se dividen en:

  1. Congénitas: presentes desde el nacimiento, se deben a la falta de desarrollo de una parte de la pared abdominal y pueden ser de tres tipos diferentes:
  • Inguinales
  • Umbilicales
  • Asociadas a la criptorquidia
  1. Adquiridas: cuando no están presentes desde el nacimiento pueden deberse a:
  • Esfuerzos – afectan principalmente a los adultos y tienen su origen en esfuerzos físicos que aumentan la presión abdominal: trabajos pesados, estreñimiento crónico, tos, etc.
  • Debilidad – provocadas por el debilitamiento de los músculos y del tejido conectivo, es más común entre los ancianos.

Tipos de hernias abdominales

Hernia inguinal: representa el 75 % de todas las hernias de la pared abdominal.
La hernia inguinal se presenta como una protuberancia en la zona de la ingle.
Las hernias inguinales afectan hasta 25 veces más a los hombres que a las mujeres. Hay dos tipos diferentes de estas hernias, una directa y otra indirecta.
Ambas se producen en la zona de la ingle, donde la piel del muslo se une al abdomen (triángulo inguinal), pero tienen un origen ligeramente diferente.
No obstante, distinguir entre hernia directa e indirecta es importante para el diagnóstico.

  • Hernia inguinal indirecta: las hernias inguinales indirectas sigue el recorrido que hacen los testículos en el desarrollo fetal, bajando del abdomen al escroto.
    Este recorrido se llama canal inguinal y normalmente se cierra antes del nacimiento, pero puede que una parte permanezca predispuesta a la formación de hernias en un futuro.
    A veces, el saco de la hernia sobresale en el escroto.
    Una hernia inguinal indirecta puede producirse a cualquier edad.

Hernia inguinal indirecta testículos

  • Hernia inguinal directa: la hernia inguinal directa, al igual que la hernia indirecta, se produce en el canal inguinal, pero en una zona donde la pared abdominal es más débil y fina.
    Raramente sobresale en el escroto.
    A diferencia de la hernia indirecta, que puede ocurrir a cualquier edad, la hernia directa se produce casi exclusivamente en adultos y ancianos, ya que la pared abdominal se debilita con la edad.

Hernia femoral o crural: el canal femoral es la vía por la que la arteria, la vena y el nervio femoral dejan la cavidad abdominal para entrar en el muslo.
Si la fascia transversalis se debilita puede provocar que el contenido abdominal (generalmente el intestino) sobresalga.
La hernia femoral ocasiona una protuberancia justo por debajo del pliegue inguinal (triángulo inguinal), la zona entre el abdomen y el muslo.
Este trastorno tiende a producirse con mayor frecuencia en las mujeres. Las hernias femorales pueden volverse irreductibles (no pueden volver a colocarse en su lugar sin cirugía) y estranguladas.
No todas las hernias irreductibles son estranguladas (disponen de un suministro de sangre reducido), pero todas las hernias irreductibles requieren una valoración médica.

Hernia umbilical: a menudo, estas hernias (10-30 % del total) se observan como una protrusión del ombligo al nacer.
La hernia umbilical tiene su origen en un defecto de la pared abdominal, que normalmente se cierra antes de nacer, pero que en algunos casos no consigue cerrarse por completo.
Si la hernia es pequeña (menor de un centímetro), generalmente se cierra gradualmente a los 2 años.
Las hernias grandes y las que no se cierran por sí mismas suelen requerir una intervención quirúrgica cuando el niño tiene entre 2 y 4 años.
Aunque la zona se cierra al nacer, las hernias umbilicales pueden aparecer muchos años después, ya que esta zona la pared abdominal puede seguir siendo más débil.
Las hernias umbilicales pueden producirse en la edad adulta, en mujeres embarazadas o que han dado a luz (debido a la presión sobre la zona).

Hernia incisional: una operación quirúrgica abdominal provoca un defecto en la pared abdominal.
Este defecto puede crear un área débil a través de la cual se puede formar una hernia.
Esto ocurre en el 5-10 % de todas las cirugías abdominales, aunque algunas personas tienen un riesgo mayor.
Tras la reparación quirúrgica, la hernia incisional puede reaparecer.

Hernia de Spiegel: este tipo de hernia, también conocida como hernia ventro-lateral, es rara y se produce a lo largo del borde del músculo recto mayor del abdomen a través de un defecto en la fascia o aponeurosis de Spiegel (entre la línea semilunar y el borde lateral del músculo recto).

Hernia obturatriz: este tipo de hernia abdominal es bastante rara y suele producirse en las mujeres.
La hernia obturatriz sobresale de la cavidad pélvica a través de una abertura en el hueso de la pelvis (agujero obturador).
En este caso, no observa un abultamiento, pero la hernia puede provocar una obstrucción intestinal.
Dado que no hay protuberancias visibles, la hernia obturatriz es muy difícil de diagnosticar.

Hernia epigástrica: aparece entre el ombligo y la parte inferior de la caja torácica (apófisis xifoides) a lo largo de la línea media del abdomen (línea alba).
Las hernias epigástricas suelen estar compuestas por tejido graso y rara vez contienen parte del intestino.
Estas hernias se forman en una zona relativamente débil en la pared abdominal, con frecuencia son indoloras y no se pueden volver a colocar en su lugar en el abdomen.

Hernia anal: el tejido sobresale a través de una membrana alrededor de la región anal.

Hernia diafragmática: esta hernia se produce como consecuencia de la protrusión de una parte de las vísceras a través del diafragma. Si está presente al nacer, se llama hernia diafragmática congénita.

¿Cuáles son las causas de la hernia abdominal?

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La hernia abdominal puede producirse por varias razones, como por ejemplo:

  • Genética: si uno o ambos padres tienen una hernia, existen más probabilidades de desarrollarla.
  • Edad: al envejecer, el riesgo de desarrollar una hernia es mayor.
  • Síndrome de Ehlers-Danlos: grupo de enfermedades genéticas raras que afectan a los seres humanos y los animales domésticos por culpa de un defecto en la síntesis de colágeno.
  • Síndrome de Marfan: trastorno genético que afecta al tejido conectivo.
  • Embarazo: los músculos de la madre se extienden durante el embarazo por lo que es más fácil que se produzca una hernia a través de los tejidos.
  • Drástica pérdida de peso: cuando las personas obesas pierden peso pueden estar predispuestas a desarrollar una hernia.
  • EPOC, tos ferina: el paciente puede toser mucho por culpa de una enfermedad pulmonar. La tos genera una fuerte presión abdominal, por lo que cualquier enfermedad responsable de tos grave puede provocar una hernia.
  • Gripe: un fuerte ataque de gripe a veces puede provocar la formación de una hernia.
  • Ascitis: acumulación de líquido en el abdomen (cavidad peritoneal).
  • Esfuerzo: levantar una carga demasiado pesada o algunos ejercicios en el gimnasio (culturismo) aumentan la presión sobre el abdomen y otras partes del cuerpo.
  • Cirugía: la hernia puede ser una complicación de la cirugía abdominal, por ejemplo después de una cesárea, ya que la operación puede debilitar las membranas.
  • Obesidad: si una persona es obesa, sus probabilidades de desarrollar una hernia son mucho mayores que en las personas que no son obesas.

¿Cuáles son los síntomas de una hernia abdominal?

La hernia por sí sola puede ser asintomática (sin síntomas) o provocar dolor leve o intenso.

 hernia abdominal, bebé, niño, cirugía hernia abdominalLas hernias inguinales, femorales, umbilicales e incisionales puede ocasionar algunos de los siguientes síntomas:

  • Abultamiento ovalado en el abdomen o en la ingle. La hinchazón puede ser dolorosa y desaparecer al tumbarse.
  • Sensación de peso en el abdomen.
  • Malestar o dolor en la zona de la hernia, que se puede extender hasta el muslo.
  • Problemas digestivos.

El dolor empeora al aumentar la presión abdominal, como en estas situaciones:

  • Al realizar ejercicio físico.
  • Al permanecer de pie durante largos períodos.
  • Al toser o estornudar.
  • Al defecar.

El dolor y la hinchazón se reducen cuando la persona está tumbada.

Complicaciones de la hernia abdominal

Entre las posibles complicaciones se encuentran:

Inflamación – Es poco común y provoca la formación de adherencias en el interior del saco de la hernia, es decir entre el peritoneo y las vísceras herniadas.

Obstrucción intestinal – Ésta es una complicación de la hernia inguinal. Se produce cuando los alimentos digeridos se acumulan en el intestino y no consiguen transitar normalmente.

Estrangulación – Es la complicación más grave y se produce cuando el borde del defecto en la pared abdominal está comprimido por:

  • Los ligamentos
  • Los músculos
  • El estrechamiento del canal

La circulación de la sangre se bloquea y la consecuencia es la necrosis del tejido herniado, que se gangrena. Después se produce la perforación de esta parte del intestino y se expulsa el contenido fecal. El resultado es una infección grave: la peritonitis.

Diagnóstico, ¿cómo se reconoce una hernia abdominal?

Una hernia abdominal se diagnostica con un examen médico.
La hernia puede ser:

  1. Reductible, si el contenido del saco herniario puede volver a su lugar anatómico (en el abdomen) mediante una maniobra realizada por el médico (maniobra de Taxis) o cuando el paciente se tumba.
  2. Irreductible, si debido a la inflamación o a las adherencias no se puede volver a colocar manualmente el contenido herniado en el abdomen. En este caso, se debe prestar atención a los síntomas ya que pueden producirse complicaciones, como por ejemplo la obstrucción y la estrangulación de la hernia.

A veces, para detectar las complicaciones se emplean pruebas de imagen diagnóstica, como la ecografía o la radiografía.

Tratamiento para las hernias abdominales

Las hernias umbilicales en los niños suelen mejorar por sí solas cuando los músculos se vuelven más fuertes.
Sin embargo, la mayoría de las hernias abdominales se agrandan con el tiempo y no se pueden curar sin tratamiento.

La mayoría de hernias umbilicales en los bebés se cierra a los 18 meses.
El médico puede ser capaz de reintroducir el abultamiento en el abdomen durante un examen físico.
Sin embargo, el paciente no debería tratar de recolocar el contenido herniado.
Entre los remedios naturales, algunos afirman que es posible volver a colocar la hernia en su lugar pegando una moneda con cinta adhesiva sobre la hinchazón.
En realidad, esta “corrección” no ayuda, ya que se pueden acumular gérmenes debajo de la cinta y provocar una infección.

En el caso de los niños, la cirugía se suele realizar para las hernias umbilicales que:

  • Provocan dolor en el bajo vientre
  • Son mayores de 1,5 centímetro de diámetro
  • No disminuyen de tamaño al cabo de 6-12 meses
  • No desaparecen a los 3 años
  • Se encuentran incarceradas o atrapadas en el intestino

Cirugía para las hernias abdominales

La operación de reparación de la hernia abdominal consiste en empujar la hernia en el abdomen y en reparar el músculo debilitado.
Esto se puede hacer:

  • Por vía laparoscópica (procedimiento poco invasivo en el que el cirujano opera realizando pequeñas incisiones en el abdomen).
  • Con cirugía abierta (donde se efectúa una sola incisión más grande).

La cirugía se realiza de forma ambulatoria y el paciente puede volver a casa el mismo día.
En la práctica, el cirujano empuja el tejido herniado hacia su lugar anatómico. Después coloca y fija una malla en el abdomen con un pegamento de fibrina, por lo que no se requieren puntos de sutura.
Se pueden utilizar diferentes tipos de materiales para la malla: sintética, absorbible, biológica, etc.

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Anestesia
En general, hoy en día la anestesia se suele limitar a una región del cuerpo lo más posible pequeña para evitar complicaciones.
En función de las patologías subyacentes del paciente y de las preferencias del anestesista se puede optar por la anestesia local, espinal o general.
Por lo general, la cirugía por vía laparoscópica se realiza con anestesia general.

Prevención para la hernia abdominal

Para prevenir el empeoramiento de una hernia abdominal se debe evitar el ejercicio físico y el levantamiento de objetos pesados, ya que provocan una fuerte presión en la pared abdominal.
Asimismo, es importante seguir una dieta contra el estreñimiento con el fin de evitar los esfuerzos al defecar que pueden empeorar la hernia.