Hernia abdominal: diagnóstico, tratamiento y prevención

Diagnóstico, ¿cómo se reconoce una hernia abdominal?

Una hernia abdominal se diagnostica con un examen médico.
La hernia puede ser:

  1. Reductible, si el contenido del saco herniario puede volver a su lugar anatómico (en el abdomen) mediante una maniobra realizada por el médico (maniobra de Taxis) o cuando el paciente se tumba.
  2. Irreductible, si debido a la inflamación o a las adherencias no se puede volver a colocar manualmente el contenido herniado en el abdomen. En este caso, se debe prestar atención a los síntomas ya que pueden producirse complicaciones, como por ejemplo la obstrucción y la estrangulación de la hernia.

A veces, para detectar las complicaciones se emplean pruebas de imagen diagnóstica, como la ecografía o la radiografía.

Tratamiento para las hernias abdominales

Las hernias umbilicales en los niños suelen mejorar por sí solas cuando los músculos se vuelven más fuertes.
Sin embargo, la mayoría de las hernias abdominales se agrandan con el tiempo y no se pueden curar sin tratamiento.

La mayoría de hernias umbilicales en los bebés se cierra a los 18 meses.
El médico puede ser capaz de reintroducir el abultamiento en el abdomen durante un examen físico.
Sin embargo, el paciente no debería tratar de recolocar el contenido herniado.
Entre los remedios naturales, algunos afirman que es posible volver a colocar la hernia en su lugar pegando una moneda con cinta adhesiva sobre la hinchazón.
En realidad, esta “corrección” no ayuda, ya que se pueden acumular gérmenes debajo de la cinta y provocar una infección.

En el caso de los niños, la cirugía se suele realizar para las hernias umbilicales que:

  • Provocan dolor en el bajo vientre
  • Son mayores de 1,5 centímetro de diámetro
  • No disminuyen de tamaño al cabo de 6-12 meses
  • No desaparecen a los 3 años
  • Se encuentran incarceradas o atrapadas en el intestino

Cirugía para las hernias abdominales

La operación de reparación de la hernia abdominal consiste en empujar la hernia en el abdomen y en reparar el músculo debilitado.
Esto se puede hacer:

  • Por vía laparoscópica (procedimiento poco invasivo en el que el cirujano opera realizando pequeñas incisiones en el abdomen).
  • Con cirugía abierta (donde se efectúa una sola incisión más grande).

La cirugía se realiza de forma ambulatoria y el paciente puede volver a casa el mismo día.
En la práctica, el cirujano empuja el tejido herniado hacia su lugar anatómico. Después coloca y fija una malla en el abdomen con un pegamento de fibrina, por lo que no se requieren puntos de sutura.
Se pueden utilizar diferentes tipos de materiales para la malla: sintética, absorbible, biológica, etc.

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Anestesia
En general, hoy en día la anestesia se suele limitar a una región del cuerpo lo más posible pequeña para evitar complicaciones.
En función de las patologías subyacentes del paciente y de las preferencias del anestesista se puede optar por la anestesia local, espinal o general.
Por lo general, la cirugía por vía laparoscópica se realiza con anestesia general.

Prevención para la hernia abdominal

Para prevenir el empeoramiento de una hernia abdominal se debe evitar el ejercicio físico y el levantamiento de objetos pesados, ya que provocan una fuerte presión en la pared abdominal.
Asimismo, es importante seguir una dieta contra el estreñimiento con el fin de evitar los esfuerzos al defecar que pueden empeorar la hernia.

 

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