Glaucoma: diagnóstico, tratamiento y pronóstico

Diagnóstico de glaucoma y exámenes

Su médico debe realizar:

  • La evaluación del historial clínico,
  • El examen ocular por lo general implica un examen detallado del ojo con un instrumento llamado lámpara de hendidura.
  • El examen de fondo de ojo – se examina la parte posterior del ojo donde el nervio óptico sale del ojo (conocido como un disco óptico).
    Hay cambios específicos que se pueden ver en esta área si alguien tiene glaucoma.
  • Tonometría – para medir también la presión en el ojo (presión intraocular)
  • Paquimetría corneal – para medir el espesor de la córnea.
    Este dado se utiliza porque el espesor de la córnea puede afectar a la lectura de la presión intraocular.
    Además, las personas con una córnea delgada son más propensos a desarrollar glaucoma.
  • Gonioscopia– Una lente especial puede ser utilizada para examinar el área de drenaje (o área trabecular) del ojo.
  • El examen del campo visual. Esto es esencial para conocer la amplitud del campo visual mientras se mira hacia adelante.
    Normalmente en el glaucoma está la periferia (externa) del campo visual, que se ve afectado en las primeras etapas.
  • OCT (tomografía de coherencia óptica) – es una herramienta innovadora para analizar la retina y la mácula.

¿Quién debe ir para/hacer un chequeo para el glaucoma?
Todo el mundo después de los 35-40 años de edad debe ir al oftalmólogo al menos cada cinco años.
Un chequeo cada 2-3 años se recomienda para las personas mayores de 50 años.
Los exámenes oculares son especialmente importantes si usted es parte de cualquiera de los grupos de riesgo mencionados anteriormente.
El control del ojo puede detectar los primeros signos de glaucoma antes de que ocurra una pérdida significativa de la visión.

 

¿Cuándo preocuparse?

Tenemos que ir de inmediato a emergencias en caso de dolor en los ojos con:

  • Dolor de cabeza,
  • Náuseas,
  • Reducción de la vista.

En este caso una intervención puntual por el oftalmólogo puede salvar la vista.
No todos los hospitales pueden realizar la cirugía de glaucoma de ángulo cerrado, así que hay que ir a los especializados.
En el caso de glaucoma de ángulo abierto, el síntoma inicial es la pérdida de la visión periférica.
El paciente puede darse cuenta de este problema mientras conduce, por ejemplo, ve los coches o peatones que llegan desde las calles laterales demasiado tarde.

 

Tratamiento para el glaucoma de ángulo abierto crónico

El objetivo del tratamiento es reducir la presión del ojo.
Sin embargo, con el tratamiento no se puede restaurar toda la visión que ya se ha perdido.
La presión del ojo se puede bajar de varias maneras.

Colirio para el glaucoma
Una variedad de gotas para los ojos/colirios disponibles pueden reducir la presión del ojo.
Estos medicamentos se utilizan para:
1. Reducir la cantidad de humor acuoso que se produce, las gotas que se utilizan generalmente son beta-bloqueantes: Timolol (Blocadren), etc.
2. Para incrementar el drenaje del humor acuoso se usan las gotas con las prostaglandinas (tales como latanoprost, bimatoprost, travoprost).
Las gotas funcionan mejor en algunas personas que en otras.
Por ejemplo, las gotas de bloqueadores beta pueden no ser adecuadas para aquellos que sufren de:
1. Asma,
2. Enfermedad del corazón.
Además, los posibles efectos secundarios varían entre diferentes tipos de gotas.
Las lentes de contacto no están contraindicadas en caso de glaucoma, pero los betabloqueantes causan la sequedad ocular, entonces puede ser mejor el uso de gafas.
En algunos casos, son necesarios dos tipos diferentes de gotas para mantener baja la presión del ojo.

Pastillas
Las pastillas reducen la cantidad de humor acuoso que se produce.

Sin embargo, los efectos secundarios pueden ser molestos por lo que las pastillas no suelen ser usadas por los pacientes.

Tratamientos con láser para el glaucoma
Si las gotas para los ojos no permiten que se baje la presión del ojo de manera suficiente, el tratamiento con láser puede ser recomendado.
Hay dos posibles intervenciones con láser para el glaucoma de ángulo abierto, exfoliativo o pigmentario:

  • Trabeculoplastia Argon láser (ALT) – hace que sea posible dilatar las grietas entre la malla trabecular de las fibras para facilitar la salida del humor acuoso. El láser provoca una quemadura que destruye algunas fibras de la malla trabecular.
  • Trabeculoplastia selectiva (SLT), es una técnica más moderna que actúa sólo en las células pigmentadas, ya que utiliza un haz con una longitud de onda de 532 nm.
    Este tipo de cirugía reduce las complicaciones y riesgos.

Antes se administran el colirio anestésico.
Este tratamiento dura unos pocos minutos y se realiza de forma ambulatoria (el paciente no es hospitalizado/internado).
Se inserta una lente de contacto especial en el ojo para transmitir el haz láser sobre el iris.
La trabeculoplastia con láser no causa dolor.
Para la reducción de la presión intraocular se utilizan:

  • 10/15 días para trabeculoplastia selectiva,
  • 30/45 días para ALT.

 

¿Cuándo operar? Cirugía para el Glaucoma

Si otros tratamientos no son efectivos, el cirujano puede recomendar una operación llamada trabeculectomía.
La trabeculectomía consiste en la creación de un canal dentro de la parte frontal del ojo justo por debajo de la conjuntiva.
Por lo tanto, el humor acuoso puede pasar a través de la malla trabecular bloqueada.

  • La operación es indolora.
  • La cirugía se realiza bajo anestesia local y dura aproximadamente 2 horas.
  • El paciente es dado de alta el mismo día, no tiene que quedarse en el hospital.

Post-cirugía de trabeculectomía
El paciente debe llevar un vendaje en el ojo operado durante dos días.
Durante las dos primeras semanas se debe utilizar un protector por la noche y gafas de sol por día.

Los síntomas después de la cirugía son:

  • Fotofobia (intolerancia a la luz);
  • Visión borrosa;
  • Sensación de cuerpo extraño.

Para la recuperación de la visión puede tardar hasta 15 días.
Las complicaciones de la trabeculectomía son:

  • La hemorragia,
  • La infección,
  • Las cataratas,
  • La presión intraocular baja.

Es posible que se tenga que repetir el proceso en algunos casos.
Esto ocurre generalmente porque se forma tejido cicatricial dentro del canal que impiden un buen drenaje del humor acuoso.

Iridoplastica con láser (argón)
Este tratamiento consiste en enviar un haz de láser que provoca el adelgazamiento y la retracción de la base del iris.
El iridoplastica permite aumentar el ángulo entre el iris y la córnea, por lo tanto facilita el deslizamiento del humor acuoso.
El tratamiento dura unos 15 minutos.

Iridotomía
La iridotomía es una intervención paraquirúrgica que se realiza para el tratamiento de:

  • Glaucoma de ángulo cerrado;
  • Bloqueo iridolenticular, una condición en la cual el humor acuoso no puede pasar desde la cámara posterior a la delantera del ojo.
  • Ataque de glaucoma agudo.

En este tratamiento, el cirujano perfora la parte superior del iris (bajo el párpado) para crear un canal entre la cámara trasera y la parte delantera del ojo.
El oftalmólogo puede utilizar el láser Yag o argón.

 

¿Cuál es el pronóstico para los pacientes con glaucoma?

La mayoría de las personas tratadas por el glaucoma no pierden completamente la visión.
Sin embargo, con el fin de preservar la visión, es muy importante seguir el plan de tratamiento dirigido por el médico.
Es necesario seguir las instrucciones que se dan y utilizar regularmente las gotas para los ojos.

 

Prevención del glaucoma

Para prevenir el glaucoma se recomienda una dieta saludable ya que:
1. La diabetes es una causa de esta enfermedad;
2. La edad es un factor de riesgo importante, por lo que una dieta rica en frutas y verduras puede ralentizar los procesos de envejecimiento ya que contiene muchos antioxidantes.

 

Glaucoma ocular: cómo se desarrolla y síntomas