Impétigo en niños y adultos

 

El impétigo (o piodermitis) es una infección de la piel que afecta principalmente a los niños provocando ampollas y llagas.

Es muy frecuente y contagiosa.
El impétigo infantil puede afectar a cualquier parte del cuerpo, pero por lo general aparece alrededor de la nariz, la boca, el cuero cabelludo, las manos, los antebrazos y la zona del pañal (en los bebés).


Las mujeres embarazadas son más propensas a desarrollar enfermedades de la piel debido a los cambios hormonales.
Pueden verse afectadas por el impétigo herpetiforme, que también provoca inflamación de los ganglios linfáticos, diarrea, fiebre, náuseas y vómitos.
El impétigo puede darse junto con la foliculitis, considerada como el impétigo de los folículos pilosos provocado por el estafilococo áureo.

Existen dos tipos de impétigo:

  1. El impétigo ampolloso, que provoca ampollas grandes, indoloras y llenas de fluido.
  2. El impétigo costroso, que es más contagioso y provoca llagas que se rompen rápidamente, dejando una costra de color amarillo-marrón.

 

Causas del impétigo

El impétigo vulgar tiene su origen en las bacterias estreptococo o estafilococo.
El estafilococo áureo resistente a la meticilina (SARM) se está convirtiendo en una causa frecuente.
Por lo general, la piel presenta muchos tipos de bacterias en la superficie. Cuando se produce una lesión cutánea, las bacterias pueden entrar al cuerpo y multiplicarse, provocando una infección o una inflamación.
Las heridas de la piel pueden originarse por:

  1. Mordeduras de animales
  2. Mordeduras entre personas
  3. Lesiones o traumatismos en la piel
  4. Picaduras de insectos.

El impétigo también puede producirse en una zona de la piel que no presenta una lesión visible.
Es más común en niños que viven en condiciones insalubres, pero también puede afectar a los adultos.
Puede aparecer después de un resfriado u otras enfermedades virales.
El impétigo puede transmitirse a otras personas.
Se puede contraer la infección si el líquido que sale de las ampollas entra en contacto con la piel lesionada.
El contagio también puede producirse por el contacto con objetos tocados por una persona infectada, tales como prendas de vestir, ropa de cama, toallas e incluso juguetes.

 

¿Quién corre el riesgo de infectarse?

Los niños y adolescentes con eczema (dermatitis atópica) son más propensos a sufrir de impétigo.
El impétigo se transmite fácilmente a través del contacto.
Los diabéticos son más propensos a desarrollar esta enfermedad infecciosa.
Al igual que otras enfermedades altamente contagiosas, las personas con un sistema inmunitario comprometido (por ejemplo por VIH) tienen un riesgo mayor de desarrollar el impétigo.

 

Síntomas del impétigo

Entre los síntomas se encuentran:

  • Una o muchas ampollas llenas de pus que pueden romperse fácilmente.
  • En los niños, la piel puede enrojecerse y formarse una costra en la zona donde se rompe una ampolla.
  • La formación de ampollas que provocan picor en la piel
  • La formación de ampollas llenas de líquido de color amarillo o miel.
  • Sangrado y costras.
  • Erupción cutánea que puede comenzar como un pequeño punto en la piel y luego se extiende a otras zonas a través de arañazos. Por esta razón, es recomendable cortarse las uñas.
  • Llagas en la piel de la cara, los labios, las orejas, los ojos, la zona genital, los brazos o las piernas, que pueden extenderse a otras zonas.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos cerca de la zona infectada.

 

¿Cómo se diagnostica el impétigo?

Por lo general, el diagnóstico del impétigo es sencillo y se basa en el aspecto clínico.
En raras ocasiones, otras enfermedades pueden presentar las mismas características del impétigo.
Las infecciones como la tinea (tiña) o la sarna pueden confundirse con el impétigo.
Es importante tener en cuenta que no todas las ampollas indican una infección de esta enfermedad.

Diagnóstico diferencial
A veces, otras enfermedades de la piel, infecciosas o no infecciosas provocan una inflamación con la formación de ampollas en la piel.
Entre estas enfermedades se encuentran el herpes labial, la varicela, la urticaria, las reacciones alérgicas, el eczema y las picaduras de avispas o mosquitos.
La erisipela es una infección bacteriana que afecta a la capa profunda de la piel (dermis), mientras que el impétigo se limita a las capas superficiales.
A veces pueden producirse infecciones secundarias en estas lesiones cutáneas.
La evaluación médica y el cultivo bacteriano se utilizan para determinar si las cremas antibacterianas son suficientes o si se requiere el uso de antibióticos orales.

 

¿Cómo se cura el impétigo? Tratamiento

Por lo general, el impétigo es una enfermedad leve y suele desaparecer sin tratamiento al cabo de dos o tres semanas.
Si el médico confirma el impétigo, es posible seguir un tratamiento eficaz con antibióticos en crema (tópica) o comprimidos.
Con el tratamiento, la infección debería desaparecer al cabo de unos 7-10 días, reduciendo también el período de infección de la persona.

Pomada antibiótica
Antes de aplicar la pomada antibiótica, lavar las zonas afectadas con agua caliente y jabón.
Con el fin de evitar que se propague la infección, es importante lavarse las manos después de la aplicación de la crema o usar guantes de látex mientras se aplica la crema.

Tratamiento con fármacos
Los antibióticos en forma de comprimidos (antibióticos orales) se pueden recetar si la infección es grave y se propaga rápidamente o si los síntomas no mejoran usando la crema antibiótica.
Por lo general, se recomienda un ciclo de siete días de antibióticos orales.

 

Impétigo en niños y adultos¿Cuáles son los antibióticos tópicos recomendados?

Tres estudios han demostrado que los antibióticos tópicos son más eficaces que el placebo para el tratamiento del impétigo.
La mayoría de los pacientes con esta enfermedad en zonas reducidas deberían tomar mupirocina (Bactroban) o ácido fusídico, puesto que son eficaces y suelen tolerarse bien.
Numerosos estudios científicos han comparado diferentes antibióticos orales.
Dos revisiones mostraron que las penicilinas de espectro reducido, las penicilinas de amplio espectro, las cefalosporinas y los macrólidos tienen la misma efectividad.
La penicilina V (fenoximetilpenicilina) y la amoxicilina se han demostrado menos eficaces que las cefalosporinas o de amoxicilina/ácido clavulánico (Augmentine).
La gentamicina está indicada para tratar las infecciones de la piel como el impétigo, los forúnculos y el eczema.
Celestoderm Gentamicina también contiene betametasona (cortisona), lo que puede ser de utilidad si la enfermedad provoca picor.

Entre los efectos secundarios de los antibióticos orales se encuentran:

  1. Dolor de estómago
  2. Náuseas (sensación de malestar)
  3. Vómitos
  4. Diarrea (heces blandas)
  5. Infección por levadura, como la cándida.

 

¿Cuándo deja el impétigo de ser contagioso?

Si las ampollas continúan produciendo fluidos significa que todavía son contagiosas.
El impétigo deja de ser contagioso después de 48 horas del comienzo del tratamiento.
Por lo tanto, los niños con impétigo pueden regresar a la escuela o guardería:

  1. 48 horas después de comenzar el tratamiento antibiótico
  2. Cuando las llagas dejen de formar ampollas o costras

Si los síntomas no mejoran a los siete días de tratamiento, es necesario volver al médico de cabecera para que realice un chequeo y evalúe otras opciones de tratamiento.

 

Remedios naturales para el impétigo

– No tocar las costras o rayar la zona con el fin de evitar la propagación de la enfermedad a otras partes del cuerpo. También se puede aplicar un vendaje fácil de retirar sobre la zona afectada, para evitar la propagación de las ampollas a otras zonas.
– Preparar una solución antibiótica natural mezclando una cucharada de vinagre blanco en dos tazas de agua y sumergir la zona afectada regularmente durante 15 minutos.
Este remedio es útil para eliminar la infección y las costras.
– Se puede aplicar el aceite de oliva, el aceite de árbol de té y la mirra de forma tópica en las zonas infectadas de la piel para eliminar las bacterias que provocan la infección.

El impétigo provoca la irritación de la piel, por lo que el uso de extractos con propiedades antiinflamatorias, como el aceite de árbol de té y la equinácea, puede aliviar la molestia.
El aceite del árbol de té es un desinfectante versátil que combate los microbios en la piel. Basta con añadir unas gotas de este aceite en el agua de la bañera.

Aplicar la equinácea sobre las zonas afectadas también puede ayudar a combatir las infecciones.
Las hierbas como Hypoxis Rooperi (extracto de patata africana), Agathosma Betulina (también conocida como buchu), y la menta piperita contribuyen a fortalecer el sistema inmunitario.
La combinación de ingredientes de la fitoterapia y remedios homeopáticos ayudan a equilibrar e hidratar la piel para favorecer el proceso de curación natural. Entre los productos más utilizados se encuentran:

  1. Natrium muriaticum,
  2. Kalium muriaticum,
  3. Galium aparine (amor de hortelano),
  4. Trifolium pratense (trébol rojo).

 

Prevención del impétigo recurrente

Lavarse las manos con agua caliente y jabón es un método importante y eficaz para prevenir el contagio del impétigo.
Para los niños, se recomienda no ir a la playa durante al menos un par de días, ya que la arena, la humedad y el agua salada pueden empeorar la enfermedad.

 

Posibles complicaciones

  1. Insuficiencia renal (glomerulonefritis post estreptocócica)
  2. Multitud de manchas por impétigo (en los niños)
  3. Daños permanentes en la piel y cicatrices (muy raro)
  4. Propagación de la infección a otras partes del cuerpo (frecuente).

 

¿Cuánto dura en impétigo? ¿Puede reaparecer?

Las llagas del impétigo se curan lentamente.
La cicatrices son raras.
La tasa de curación es muy elevada, pero la enfermedad suele reaparecer, especialmente en los niños.